La moneda está en el aire

13 Diciembre, 2009 | CRECE
Cinco osos polares  protestan en la cumbre  de Naciones Unidas  en Copenhague al grito de: ¡Salvemos también a los humanos!” Autor: Ainhoa Goma/ Oxfam International
Cinco osos polares protestan en la cumbre de Naciones Unidas en Copenhague al grito de: ¡Salvemos también a los humanos!” Autor: Ainhoa Goma/ Oxfam International

Durante esta primera semana de COP15 hemos visto la moneda dando vueltas en el aire. A veces se ve la cruz, y por ratos la cara. Y sigue girando. Cualquier cosa puede pasar al final de esta semana.

El domingo se paran las negociaciones. No abre el centro de convenciones, y es un día para analizar que está pasando y pensar qué puede pasar en los próximos días. Los días definitivos, con los líderes mundiales aquí. Hay otras cumbres en que ya se sabe antes de llegar que no van a servir para nada, o cumbres en las que los acuerdos están tomados antes y solo son un acto formal en el que rubricarlos. Pero aquí está todo por decidir.

Por un lado, el momento es ahora. Porque tendremos a más de 130 jefes de Estado y de Gobierno reunidos para cerrar un acuerdo sobre cambio climático. No vamos a ver una situación parecida en los próximos 10 años. Y todos estos líderes no pueden volver a sus países, con toda la expectación que se ha creado en la cumbre, con las manos vacías. Y menos aún, nadie querrá ser señalado por toda la humanidad como el responsable del bloqueo o del fracaso de la cumbre.

Pero a la vez, todos y cada uno de los países tiene sus excusas para poner límites a su compromiso. Por un lado EE UU argumenta que la situación política interna en el país es muy compleja, y que dependen de una mayoría que por ahora no tienen en el Senado para ratificar un tratado. La UE señala que llegar a una postura común entre 27 estados es muy complejo, y que sin un compromiso equivalente de EE UU no van a ir más lejos. Y ambos señalan a China o India y la necesidad de que se sometan a un sistema internacional de obligaciones, no sólo a su propia legislación. Los africanos no parecen dispuestos a firmar un acuerdo que no sirva para salvar a sus países del desastre… Hacen falta líderes que sean capaces de desbloquear la situación actuando con audacia.

¿Será Obama? Al recibir el premio Nóbel de la Paz esta semana reclamaba expandir nuestra imaginación para lograr los cambios que necesita el mundo. ¿Lo hará en Copenhague? ¿Serán los líderes de la UE? Zapatero, próximo presidente de la Unión, ha dicho que la crisis climática es más grave que la financiera. ¿Pondrá en ella tanto empeño y actuará con la misma determinación junto con Sarkozy, Brown y compañía? ¿Será el primer ministro Hatoyama? Consiguió terminar con nada menos que medio siglo de hegemonía del Partido Liberal en Japón, ¿contribuirá ahora a acabar con el cambio climático?

Podríamos empezar esta semana poniendo carteles por todo Copenhague como aquéllos del Far West con la leyenda “Se Busca”. Se buscan líderes que quieran ser los héroes de Copenhague. Los que dentro de veinte años se reúnan para recordar este momento histórico. Como se ha reunido la generación de líderes que desencadenaron la caída del muro de Berlín. ¿Veremos esa foto dentro de dos décadas? ¿Viviremos entonces en un mundo con más empleos verdes, donde las personas más pobres puedan defenderse de los desastres naturales, y donde nuestra energía, nuestra agricultura, nuestro transporte sea más sostenible y los que lo hicieron posible se reunirán para recordar cuando todo empezó a cambiar? ¿O sufriremos las consecuencias del cambio climático y en medio de un mundo cada vez más hostil, sin nada que recordar de esta semana histórica?

Puede pasar cualquier cosa. La moneda está en el aire. Tenemos que lograr en estos pocos días que los líderes que necesita la Humanidad den el paso al frente.

Todo lo que quieres saber lo encontrarás en http://www.oxfam.org/climate