Buscando agua potable en Somalia

Geno Teofilo

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Oxfam Novib (Netherlands), Oficial de comunicación y medios
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“El principal problema en Somalia son las enfermedades gastrointestinales, entre ellas, diarrea, parásitos, giardiasis y hepatitis. El sistema público no ofrece agua potable”, declara Mohamed Hassan, Coordinador de Salud Pública en Mogadiscio.

Mohamed trabaja para HIJRA, un socio local de Oxfam en la capital. El agua potable puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte en un entorno tan asolado por la muerte. La presente crisis del hambre ha forzado a más de un millón de somalíes a huir de sus hogares en busca de comida y agua, y muchos han escapado a Mogadiscio. Existen más de 100 campos de desplazados diseminados por la capital. Uno de los más grandes es el de Siliga.

“Hay más de 12 mil desplazados y desplazadas internos”, comenta Sa’dio Osman, líder de la comunidad en el Campo de Siliga. “La gente tiene muchas necesidades”. Siliga es uno de los campos de desplazados internamente más grandes de la capital. Sobre el terreno que otrora fuera la embajada de los EEUU, los edificios gubernamentales hace ya tiempo que no están. Ahora son las familias somalíes desplazadas las que habitan este lugar y duermen en refugios improvisados hechos con palos, telas y plásticos. Las condiciones de vida son difíciles y poco higiénicas.

Trabajo con los socios locales para proveer agua potable

Debido al continuo torrente de desplazados y desplazadas que van llegando a los campos de Mogadiscio, Oxfam ha tenido que extender sus programas en Somalia para hacer frente a la hambruna. Junto con la agencia somalí HIJRA, Oxfam ha comenzado a proveer agua potable al campo de Siliga a principios de este año.

“Hace nueve meses comenzamos a trabajar en Siliga”, relata Daud Rahoy, jefe a cargo de HIJRA. “Hemos construido plataformas. Encima de las plataformas hemos puesto tanques de agua. Instalamos varios puntos de agua y distribuimos el agua por todo el campo".

La presencia del agua potable mejoró notablemente las condiciones de vida en Siliga, y las familias del campo percibieron el cambio.

“Conozco muy bien a HIJRA, es la única ONG que nos ayuda”, dice Fatumah, de 50 años, y residente de Siliga. “Nos ayudan con el agua y nos dan letrinas”.

Fatumah es una viuda de la región de Bay, y llegó a Mogadiscio escapando del hambre. “La sequía me ha obligado a desplazarme durante nueve meses”, confiesa.

"Fue horrible. La sequía acabó con todos los animales"

Empujada por la sequía, Fatumah y sus 10 hijos partieron a pie hacia Mogadiscio. Durante más de un mes hizo el camino junto a otras 50 familias de su comunidad. “Todos los niños estaban desnutridos”, comenta al recordar el largo y arduo viaje. “Cinco niños murieron por el camino, y dos mayores”.

Los niños de Fatumah y sus nietos consiguieron sobrevivir y finalmente llegaron a Siliga, en donde viven ahora.

Tras asentarse, Fatumah quería contribuir a la mejora del campo, por lo que se unió al Comité local de Agua, Medioambiente y Sanidad.

El comité está apoyado y organizado por HIJRA. Como parte de su trabajo como voluntaria, Fatumah limpia los grifos y ayuda a recoger la basura del campo.

“Lo hago para ayudar a mejorar la higiene de las personas”, explica Fatumah. “Si no lo hacemos, habría toneladas de basura”.

Un niño recoge agua con un bidón de Oxfam.

Soluciones comunitarias

Oxfam y HIJRA creen que para implementar sus propias soluciones es necesaria la participación de las comunidades beneficiarias. Los beneficiados, como Fatumah, aportan un compromiso comunitario para con los desafíos a los que se enfrentan a diario en lugares como Siliga.

Hasta que su familia disponga de más recursos, Fatumah y su familia ampliada no podrán regresar a la región de Bay. “No tenemos a dónde regresar”, comenta al ser preguntada sobre su antiguo hogar, y añade “Ya no quedan animales, ni cultivos”.Si bien el agua potable es importante, unos servicios sanitarios y una higiene adecuados también son fundamentales para propiciar una vida saludable en el campo. “La limpieza es la mitad de la fe”, apunta Mohamed, de HIJRA, con esa frase culturalmente apropiada.

Oxfam e HIJRA proveen apoyo adicional para agua, sanidad e higiene mediante bidones para almacenar agua, jabón, letrinas y actividades de promoción de la salud pública. También ofrecen paquetes sanitarios para las mujeres de Siliga.Si bien Siliga está bien establecido, el agua potable y la sanidad estarán disponibles para los residentes del campo en el futuro. Aparece otro residente somalí local y añade “Sin HIJRA ni Oxfam, no podríamos estar aquí”.

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