La respuesta de las 10 grandes a Tras la marca, hasta ahora.

1 Marzo, 2013 | CRECE

El lanzamiento de Tras la marca este pasado martes 26 de febrero ha recibido una gran respuesta hasta ahora, lo que demuestra que los consumidores evidentemente se preocupan por las personas que hay detrás de los alimentos que compran. Miles de personas han pasado a la acción; el comienzo de lo que esperamos sea un movimiento que invierta el legado de cien años de las diez mayores empresas de alimentación y bebidas, que durante demasiado tiempo se han aprovechado de tierras y mano de obra baratas a fin de fabricar productos a gran escala con enormes beneficios.

El público ha planteado preguntas difíciles a las empresas en Twitter. En Pekín, los promotores de la campaña conversaron con los dependientes de uno de los mayores centros comerciales de la ciudad. En Estados Unidos fueron a la sede de Coca-Cola, Pepsi y Mondelez y hablaron con los trabajadores sobre los problemas que las políticas de sus jefes —o la falta de ellas— suponen para los productores pobres de alimentos. El New York Times, Reuters, la BBCTVE y El País (entre muchos otros) son algunos de los medios de comunicación que han cubierto la cuestión que, hasta ahora, se había ignorado en gran medida.

¿Y cómo respondieron las empresas?

Danone no respondió en absoluto.

Associated British Foods —al final de la tabla de puntuación de Oxfam— declaró que "la idea de que ABF recurriese al 'secretismo' con el fin de ocultar el 'coste humano' de su cadena de suministro es sencillamente absurdo". Es comprensible que ABF esté decepcionada al ser la empresa con la peor clasificación de las diez gigantes alimentarias que hemos puntuado, pero los hechos en los que se basan las puntuaciones están a disposición de todosde todo el mundo en el informe de Oxfam.

Coca-Cola reiteró su compromiso con el medio ambiente, la sostenibilidad y las trabajadoras, pero no abordó adecuadamente su puntuación en materia de tierras y agricultores.

La Directora General de PepsiCo, Indra Nooyi, se reunió con el personal de Oxfam que se ocupaba de entregar el material en la sede de la empresa en Estados Unidos. Mostró sorpresa y decepción al descubrir que PepsiCo había obtenido una puntuación inferior a la de sus competidores. El hecho de que Indra Nooyi al menos se ocupara personalmente de recibir la información es prometedor, pero esperamos que su equipo directivo pueda traducir esta preocupación en acciones.

Mars declaró que apreciaba que Oxfam se centrase en los "graves problemas" a que se enfrentan los productores de cacao y reconoció la importante función que las mujeres deben desempeñar en abordarlos. Acogemos positivamente los pasos que Mars ha tomado para atender debidamente a los pequeños productores, entre ellos su compromiso de adquirir cacao certificado al 100 por cien para 2020. Pero estos proyectos particulares deben verse acompañados de políticas más completas que abarquen las cuestiones de tierras, el agua y los derechos de las mujeres.  

Mondelez expuso que recientemente había comprometido 600 millones de dólares para un periodo de más de diez años a sus programas Cocoa Life y Coffee Made Happy y describió su liderazgo mundial en cuanto a la adquisición de cacao certificado. Aunque le agradó que Oxfam estuviera aumentando la toma de conciencia sobre los problemas, opinaba que la tabla de puntuación de Tras la marca constituía una "oportunidad perdida" para que las empresas participasen en un cambio positivo. Oxfam se alegra de que Mondelez reiterase su compromiso público con las personas que cultivan sus ingredientes, pero enumerar sus iniciativas comunitarias no basta, aunque desde luego son muy positivas. Presentamos una petición específica a Mondelez para que se comprometiese a una evaluación completa sobre la desigualdad entre hombres y mujeres en su cadena de suministro de cacao seguida de un plan de acción para abordar los problemas.

General Mills y Kellogg’s se comprometieron a revisar los resultados y redoblar sus esfuerzos. La respuesta oficial de Nestlé se encuentra en su sitio Web y en ella afirma que se toma en serio los retos de Oxfam. La empresa destaca su apoyo a los pequeños agricultores y a la utilización sostenible del agua, así como su apoyo a abordar el problema del trabajo infantil. Pero la empresa obtuvo una mala puntuación en materia de tierras y mujeres, lo que resulta preocupante ya que depende de estas en gran medida. Nestlé no dispone de directrices que exijan a sus proveedores una estrategia de tolerancia cero ante los acaparamientos de tierras, y desconoce cuántas mujeres participan en su cadena de suministro de cacao ni si están riesgo de exclusión y explotación.  

Unilever acogió nuestro énfasis en una mayor transparencia y la importancia del papel de las mujeres y los derechos sobre la tierra, temas que la empresa afirma haber destacado en la cumbre del G20. No obstante, Unilever también declaró que Tras la marca constituía una "oportunidad perdida" para examinar todas las organizaciones que tendrían que trabajar juntas sobre el problema esencial de la seguridad alimentaria mundial. Declaró que "un cambio de esta naturaleza requiere amplias asociaciones, así como ir más allá de examinar el papel de las empresas alimentarias de marca".

Unilever tiene razón al decir que los retos de la seguridad alimentaria solo se pueden afrontar si se abordan de manera global por diversos actores; desde los consumidores, pasando por los gobiernos y hasta las empresas. Las empresas alimentarias tienen que desempeñar un papel de liderazgo para que esto ocurra, tal y como Unilever está haciendo, por ejemplo, al incluir a los pequeños agricultores en las cadenas de valor alimentarias. Esperamos con interés ver los nuevos compromisos específicos y las acciones públicas de Unilever para abordar las cuestiones donde haya lagunas en su sostenibilidad, tales como prevenir los acaparamientos de tierras e intentar conseguir la igualdad para las mujeres.

En general, consideramos que muchas de las "10 Grandes" empresas trataron en cierta medida de ocuparse de manera positiva de los argumentos que se publicaron en Tras la marca. Salvo por algunas excepciones, no parece que sus respuestas en general han sido tibias y muy predecibles en el mejor de los casos; una respuesta decepcionante ante la escala y la urgencia del problema, dado el innegable poder que ostentan.

Es hora de pasar a la acción:

Hagamos que estas empresas se pongan las pilas. Únete y regístrate a la acción abierta en Thunderclap, que publicaremos el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer

 

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