El sector privado y la pobreza: aprovechar su potencial, reconocer sus límites

Blog mensaje deWinnie Byanyima

Oxfam International, directora ejecutiva
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A medida que los países en desarrollo abren sus puertas a un mayor comercio e inversión, el alcance, la influencia y el impacto de las empresas privadas aumentan. Y dado que este poder afecta a las personas que viven en situación de pobreza (no siempre para bien), creemos que es necesario que desde Oxfam nos involucremos en el debate sobre el papel que puede jugar el sector privado en el desarrollo.

Estamos llevando a cabo, cada vez más, campañas contundentes para exigir a las empresas que se hagan responsables del impacto que tienen sus actividades. También estamos trabajando para crear partenariados transformadores con las empresas líderes del sector privado. 

Como profesionales del ámbito del desarrollo, y gracias a nuestra experiencia con los límites entre los negocios y la pobreza, somos extremadamente conscientes de que no podemos permitir que se utilicen las iniciativas positivas privadas para compensar los perjuicios causados. Por ejemplo, crear 2.000 puestos de trabajo no puede justificar expulsar a 20.000 personas de sus tierras y apartarles de sus medios de vida.  

Este mes, Coca-Cola ha anunciado que asumirá una política de tolerancia cero ante el acaparamiento de tierras después de que 225.000 personas firmaran una petición y tomaran parte en la campaña de Oxfam en defensa de los derechos sobre la tierra. La empresa también declaró que permitirá que se realicen evaluaciones independientes sobre el impacto de sus actividades a nivel social y medioambiental y sobre los derechos humanos en sus cadenas de suministro.

Como el mayor comprador de azúcar del mundo, Coca-Cola tiene un inmenso poder de influencia sobre sus proveedores y la industria. El principio de "no ocasionar daños" debe ser central en todas las prácticas comerciales y esta medida sin precedentes de Coca-Cola se reflejará en toda la industria.  

El papel del sector privado

El presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, escribió recientemente un blog para Oxfam en el que describía el sector privado como un pilar clave de la nueva estrategia del Banco para acabar con la pobreza extrema. Así, el Banco Mundial está valorando cuidadosamente el papel que el sector privado puede jugar en el desarrollo y los límites establecidos son alentadores. 

Tal y como indica el presidente Kim, si las empresas quieren colaborar con el Banco – y acceder a los conocimientos técnicos, las relaciones, los fondos para inversiones y los seguros contra riesgos de la institución–, un requisito esencial es el cumplimiento de una serie de estándares de impacto social y medioambiental. De hecho, es responsabilidad del Banco asegurarse de que el coste de sus colaboraciones con el sector privado no lo asumen las personas más pobres y vulnerables. 

El control del Banco Mundial

Para esto, el Banco debe garantizar unos mecanismos de rendición de cuentas adecuados porque, al fin y al cabo, los estándares sólo funcionan si se aplican. Igualmente importante es la afirmación del presidente Kim cuando dice que "estamos aprendiendo de nuestros errores". Auditorias recientes de inversiones de la IFC y el Banco Mundial han revelado carencias en la capacidad del Banco para asegurar que sus inversiones no perjudiquen a las comunidades a las que afectan, especialmente cuando éstas se realizan a través de intermediarios como bancos o fondos de capital privado.

En al menos dos casos recientes la dirección del Grupo del Banco Mundial refutó, negó o no actuó en vista de los resultados arrojados por sus mecanismos de rendición de cuentas. Por este motivo, en colaboración con organizaciones aliadas, hemos escrito recientemente una carta dirigida al presidente Kim para pedirle que se tome en serio dichos resultados y garantice que el Grupo del Banco Mundial tome medidas correctivas y, en el futuro, no ignore los hallazgos realizados gracias a los mecanismos de rendición de cuentas.

No se deben minimizar las limitaciones del sector privado. En última instancia, los Gobiernos deben defender unos mecanismos regulatorios sólidos y eficaces. Y son, también, los Gobiernos quienes deben proporcionar servicios sociales públicos básicos: ningún país de renta baja o media ha logrado alcanzar una asistencia sanitaria o una educación universal (o casi) sin el apoyo de una financiación o una provisión de servicios pública. El presidente Kim afirma que "para liberar al mundo de la pobreza extrema para el año 2020, los países deben asegurarse de que todos sus ciudadanos y ciudadanas tienen acceso a unos servicios sanitarios asequibles y de calidad".  

Transparencia y rendición de cuentas

Estamos de acuerdo. Sin embargo, advertimos de la necesidad de actuar con extrema cautela ante la tendencia observada de tratar de lograr esto mediante la provisión de servicios a través del sector privado. Las evidencias recogidas indican que esto no beneficia a las personas más pobres. Por ejemplo, una evaluación intermedia de la iniciativa Health in Africa de la Corporación Financiera Internacional ha identificado fallos sistemáticos a la hora de centrarse en las personas beneficiarias objetivo, aquellas que no podían acceder o tenían un acceso limitado a estos servicios. 

Digamos que una "ola" de bonanza económica no afecta por igual a todos los "barcos". A menudo, se da prioridad al crecimiento por encima de los intereses de las personas pobres, quienes cargan con los costes de dicho crecimiento: la degradación medioambiental, la desigualdad, la corrupción y la marginación. Para canalizar los recursos y el crecimiento económico en beneficio de las personas con menos recursos, es necesario ser conscientes de la realidad y la marginación del poder, y las intervenciones del Banco no deben favorecer a los ya de por sí más influyentes.

Para lograr esto, será necesario centrarse en la transparencia, la rendición de cuentas y la participación. El papel del Banco a la hora de regular los flujos de inversión hacia los países en desarrollo es crucial. Y es aún más importante poner dichos recursos a disposición de agricultores, trabajadores y comunidades.

Juntos, debemos asegurarnos de aprovechar el potencial del sector privado para hacer frente a la pobreza mundial. Es necesario si queremos acabar con ella.

Más información

Conoce la campaña de Oxfam Tras la Marca

Lee el informe (solo disponible en inglés): Oxfam Recommendations for IDA Deputies on the International Development Association’s 17th replenishment process (IDA 17)

Lee el informe: Cobertura sanitaria universal: Porqué los seguros de salud se están dejando atrás a las personas pobres