Los refugiados sursudaneses que llegan al norte de Uganda precisan urgentemente un lugar donde cobijarse. Foto: Geno Teofilo/Oxfam

Huidos y olvidados: refugiados sursudaneses en Uganda

28 Febrero, 2014 | Conflicto y Desastres

Durante una visita a los centros de refugiados del sur de Sudán en el norte de Uganda, el corresponsal de prensa de Oxfam, Geno Teofilo informa sobre las urgentes necesidades humanitarias, incluyendo la necesidad de refugio para la próxima temporada de lluvias.

La mayor parte del fin de semana pasado la pasé en campos de refugiados del norte de Uganda, donde buscan refugio las familias sursudanesas que han huido del conflicto que asola su joven país. Los refugiados continúan cruzando la frontera aunque, ahora, el éxodo no es tan masivo como antes. De acuerdo con distintas fuentes de Naciones Unidas y otras ONG, se estima que entre 50 y 150 personas refugiadas siguen llegando cada día al norte de Uganda.

Algunas evitan los puestos fronterizos y entran por otras rutas. Desde que los combates comenzaron en Sudán del Sur, el número total de refugiados en Uganda ha ascendido a más de 69.000.

"Necesitamos refugio"

Ahora, la llegada de nuevos refugiados están siendo acogida y registrada paulatinamente. Sin embargo, las necesidades sobrepasan la capacidad existente. La mayor parte de los refugiados son mujeres, niños y niñas que precisan de una ayuda vital. Una viuda me decía: "Necesitamos refugio, alimentos, hospitales y escuelas".

Lo más necesario es el refugio. Mientras quienes llegaron en diciembre han encontrado algún lugar donde refugiarse, los recién llegados no tienen más elección que dormir a la intemperie. Algunas organizaciones como Oxfam están suministrando agua potable a los campamentos, pero no es suficiente. Muchos de los conflictos en los campos de refugiados tienen lugar junto a los abarrotados puntos de abastecimiento de agua. La necesidad de letrinas y de un mejor sistema de saneamiento es aún mayor. Para la mayoría de los niños y niñas, la educación es inexistente. Y lo que también resulta alarmante es la falta de mosquiteras. No vi ninguna. Y aquí la malaria es una amenaza real.

Las lluvias traen enfermedades

Con la llegada de la época de lluvias el mes que viene, un saneamiento pobre, un brote de rubeola  y otro de meningitis (recientemente confirmado por el ministro de Sanidad de Uganda), se teme que la situación sanitaria se deteriore y se produzcan nuevos brotes de otras enfermedades. "Cuando lleguen las lluvias esto se convertirá en un perfecto caldo de cultivo para los mosquitos. Debemos tomarnos muy en serio el riesgo de malaria ", afirma George Okumu, miembro de la organización socia de Oxfam, ACROD, en la ciudad de Adjumani.

Este camión cisterna de Oxfam abastece de agua potable a la población del campo Rhino. Foto: Geno Teofilo/Oxfam
Este camión de Oxfam abastece de agua potable a la población del campo de refugiados de Rhino, en Uganda. Foto: Geno Teofilo/Oxfam

Ya se están distribuyendo algunas vacunas. El Gobierno de Uganda, las agencias de Naciones Unidas y las ONG ya están respondiendo. Pero, como a menudo sucede en estas situaciones, las necesidades son mayores que los recursos disponibles. La mayor parte de la ayuda destinada a responder a esta crisis está siendo enviada a Sudán del Sur donde, por supuesto, es muy necesaria. Pero también están todos los refugiados que han huido del país, y la comunidad internacional debe ser muy consciente de su existencia.

Vi como una excavadora arrancaba matorrales en las afueras de Adjumani para hacer sitio para los próximos en llegar. Estos campos seguirán creciendo. Los principales donantes del mundo deben ser conscientes de que no se están cubriendo las necesidades más urgentes de estas personas. El Gobierno de Uganda y las comunidades de acogida han proporcionado a las familias refugiadas pequeños terrenos pero, sin un apoyo a largo plazo, se perderá cualquier oportunidad para que puedan salir adelante.

El trabajo de Oxfam

Desde Oxfam estamos respondiendo con un importante programa de abastecimiento de agua potable y distribuyendo hornillos  entre las familias más vulnerables. Pronto pondremos en marcha un programa de "dinero por trabajo" para la construcción de una carretera que proporcionará unos muy necesarios ingresos a muchas familias. Desde Oxfam también planeamos distribuir semillas y kits para el cultivo. También contamos con un pequeño laboratorio informático en uno de los campos en el que se enseña a utilizar los ordenadores e Internet.

Son supervivientes

Oxfam y sus organizaciones socias desearían hacer más para ayudar a estos refugiados en el norte de Uganda pero, desafortunadamente, está crisis no cuenta con los fondos necesarios. Nuestro objetivo es incrementar nuestros programas, pero solo lo conseguiremos si recibimos más apoyo. 

Estas familias que han huido de Sudán del Sur no son refugiados indefensos. Son personas capaces y con una gran capacidad de recuperación. Son supervivientes y no sólo de este conflicto, sino de la larga guerra que azotó Sudán durante décadas. Están viendo como las esperanzas puestas en su joven país se desvanecen por circunstancias que escapan a su control y por una comunidad internacional indiferente.

Con todos los conflictos y desastres que afectan a otras partes del mundo, puede que las naciones más pudientes se hayan cansado de su papel de donantes. Pero estos refugiados sursudaneses también merecen ser ayudados. Merecen un apoyo que les permita vivir con salud y dignidad.

Permalink: http://oxf.am/whF