Limar nació el pasado 3 de agosto en el campo de refugiados de Zaatari, en Jordania, lejos de sus abuelos y el resto de la familia de sus padres, refugiados sirios. Foto: Oxfam

3 años de conflicto en Siria. Necesitamos ver el camino hacia la paz

14 Marzo, 2014 | Conflicto y Desastres

Nigel Timmins es el director humanitario adjunto en Oxfam. Está liderando la respuesta humanitaria de la organización en Siria. Estas son sus reflexiones personales acerca de su trabajo con la población siria. 

La historia de Sabeen*, que huyó de Siria tan sólo 24 horas después de dar a luz a su bebé, permanecerá para siempre en mi memoria.

Sentada en el suelo de su caravana en el campo de refugiados de Zaatari, en Jordania, mirando al vacío me contó cómo se había visto obligada a abandonar su hogar apenas unos días antes de salir de cuentas. La casa de su vecino había sido arrasada por las bombas y Sabeen y su marido temían que su casa fuera a ser la siguiente.

Así que cogieron a sus hijos y unas pocas pertenencias y se marcharon apresuradamente al pueblo más cercano, donde pidieron pasar la noche en el ayuntamiento. Allí, Sabeen se puso de parto y dio a luz con tan solo la ayuda de su marido. A medida que los bombardeos se acercaban más y más, a Sabeen y a su marido les preocupaba que su familia pudiera resultar herida por lo que, apenas 24 horas después, decidieron continuar su huida.

Tras varias semanas desplazándose de un lugar a otros, tomaron la difícil decisión de llevar a su bebé recién nacido a Jordania, sin saber cuándo podrían volver.

Recuerdo como se sentía mi mujer a las 24 horas de haber dado a luz a nuestro hijo y me pregunto cómo aquella mujer callada, fuerte y seria frente a mí pudo sobrevivir a semejante viaje. Supongo que la respuesta es que, sencillamente, no tenía otra opción.

A lo largo de los años, mi trabajo me ha llevado por Asia y África a enfrentarme a algunas de las mayores emergencias de nuestra época en países como Afganistán, Sudán o la República Democrática del Congo. Nunca antes había trabajado en Siria. Hasta ahora no hubo una necesidad real. Se trataba de un país de renta media, con una infraestructura y unos servicios sanitarios, educativos y de suministro de agua decentes.

La magnitud del conflicto

 Homs before and after

Pero todo ha cambiado y, ahora, Naciones Unidas ha hecho la mayor petición de fondos de su historia, solicitando 6.500 millones de dólares. Se trata de una cantidad de dinero inimaginable. Un triste reflejo de la magnitud de este devastador conflicto que ni siquiera será suficiente para ayudar a las personas que sabemos que se encuentran en una situación desesperada, tanto dentro de Siria como en los países vecinos.

Recuerdo las imágenes en la televisión de una multitud de personas manifestándose en las plazas en 2011, durante los primeros días del conflicto. La situación de muchas de las personas que abandonaron Siria durante aquel primer año era relativamente buena. Pudieron alojarse con familiares o tenían medios suficientes para alquilar un sitio en el que quedarse. En ningún momento se consideraron personas refugiadas, pues planeaban volver cuando la situación en Siria se estabilizase.

Pero aquella fábula acabó en 2012. La situación cambió de manera drástica y quedó claro que aquel lento goteo de gente adinerada que al principio dejaba Siria se estaba convirtiendo en un flujo constante de personas en situación desesperada.

La respuesta humanitaria de Oxfam

Pasaron meses y meses hasta que pudimos conseguir los permisos necesarios para comenzar a trabajar en Siria. Fue tan frustrante... Sin embargo, ahora podemos suministrar agua potable a más de medio millón de personas en Damasco y sus alrededores.

Comenzamos a ayudar a los refugiados que habían huido al Líbano y Jordania, proporcionando agua, servicios de saneamiento y dinero en efectivo para ayudarles a pagar el alquiler y comprar productos de primera necesidad.

Este implacable conflicto no para de destruir más y más vidas cada día. Actualmente, más de nueve millones de personas necesitan ayuda en Siria y más de 2,5 millones se han visto obligadas a huir. El futuro es desalentador. Necesitamos ver algún avance. Es necesario que haya un punto de inflexión que dé lugar a una paz duradera que permita a estas personas comenzar a recuperarse del trauma que han supuesto estos últimos años y a reconstruir sus vidas.

Debemos buscar un camino hacia la paz

Es necesario que las negociaciones de paz se retomen. Estas personas no pueden esperar mucho más. Son personas que han visto sus vidas truncadas. He conocido, por ejemplo, al dueño de un restaurante, a un policía y a un cartero. Ninguno de ellos imaginó nunca que pudiera acabar viviendo como refugiado en una tienda de campaña. Quieren salir de este limbo en el que se ha convertido su vida.

Cuando los combates por fin acaben, los trabajos para reconstruir las ciudades destruidas comenzarán rápidamente. Con tiempo, dinero y compromiso, puede lograrse. Pero reconstruir las comunidades devastadas llevará más tiempo. Mucho más. Se tardará generaciones en superar las divisiones que han reemplazado a la confianza que antes existía.

A veces me pregunto cómo actuaría yo si me encontrara en la situación de los refugiados que he conocido. Imaginemos que hubiera una guerra en el Reino Unido y mi familia y yo tuviéramos que huir de repente a Francia como refugiados. Me gustaría pensar que habría personas que nos ayudarían como nosotros y los generosos ciudadanos y ciudadanas de los países vecinos tratamos de ayudar ahora a los refugiados sirios.

* El nombre se ha modificado para proteger la identidad

Artículo publicado originalmente en inglés por Syria Deeply como Oxfam Reflects on Three Years of Conflict.


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Únete a una de las vigilias que se han organizado durante este fin de semana.

La respuesta humanitaria de Oxfam en Siria

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