Hambre y calentamiento global

Duncan Green

Blog mensaje por Duncan Green

Oxfam Great Britain, Responsable de investigación
Comparte esta página: 

Cuando me subo en mi coche, me subo en un vehículo diseñado para llevarme de A a B de forma segura. Tiene cinturones de seguridad, airbag y un número cada vez mayor de dispositivos electrónicos de aviso. La circulación está regulada por multitud de normas y códigos (límites de seguridad, semáforos, etc.) y es vigilada por cámaras y policía. En los países en los que se han implantado estos sistemas, se ha conseguido reducir enormemente la tasa de accidentes a pesar del aumento del tráfico.

Todo esto para tener un sistema de transporte seguro. Así que sería normal pensar que existen mecanismos mucho más elaborados para garantizar que el mundo pueda lograr algo mucho más elemental como es alimentar a toda su población. 

Pero te equivocarías. Coincidiendo con el comienzo de la reunión en Japón del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) para debatir un nuevo informe científico que evidencia el impacto del cambio climático, Oxfam ha publicado hoy un informe en el que analiza la preparación del sistema alimentario global para hacer frente al calentamiento global. El informe llega a unas conclusiones preocupantes. 

Los fenómenos meteorológicos extremos son una advertencia

Este año ya hemos sido testigos de unos fenómenos meteorológicos sin precedentes que han afectado muy negativamente a la agricultura y a la disponibilidad y el precio de los alimentos. Brasil ha sufrido la peor sequía en una década, que ha malogrado las cosechas en la región granero del país, entre ellas la valiosa cosecha de café lo que ha provocado que su precio se dispare más de un 50%. En California, la peor sequía de los últimos cien años ha perjudicado gravemente al sector agrícola, que produce casi la mitad de todas las hortalizas, frutas y frutos secos de Estados Unidos. 

Estos fenómenos meteorológicos extremos son un ejemplo de lo que la comunidad científica advierte que traerá consigo el calentamiento global. Fragmentos del informe del IPCC filtrados a la prensa sugieren que el impacto del cambio climático en la pandemia del hambre será mucho más grave de lo pensado y que, en los países pobres, las actuales generaciones –y no las futuras– padecerán sus consecuencias en los próximos 20-30 años.

De acuerdo con el informe del IPCC, es probable que, debido al cambio climático, la producción agrícola neta disminuya hasta un 2% en una década. Sin embargo, la demanda de alimentos, derivada del aumento de la población, aumentará un 14% también en 10 años. No hace falta ser especialista en el cambio climático para darse cuenta de que estas cifras no casan.

Oxfam ha realizado un "test de estrés" en 10 ámbitos de las políticas alimentarias y climáticas a escala nacional y mundial: financiación para la adaptación al cambio climático; iniciativas de protección social para los grupos más vulnerables; ayuda humanitaria en crisis alimentarias; reservas de alimentos; apoyo a las mujeres agricultoras; investigación y desarrollo en la agricultura; inversión pública en agricultura; seguros de cosechas; riego de cultivos; y vigilancia meteorológica. 

Las carencias vienen determinadas por la pobreza, el poder y la política

El análisis ha evidenciado que en estos 10 ámbitos existen importantes carencias entre lo que se está haciendo y lo que es necesario hacer. Estas carencias vienen determinadas por la pobreza, el poder y la política. Aunque muchos países –tanto ricos como pobres– no están preparados para afrontar los efectos del cambio climático en la producción de alimentos, son los más pobres y los que padecen una mayor inseguridad alimentaria los que están menos preparados y expuestos a un mayor riesgo

Pero no tiene por qué ser así. Algunos países como Ghana, Vietnam y Malawi están consiguiendo ir en contra de estas tendencias y disfrutan de niveles de seguridad alimentaria mayores que países como Nigeria, Laos y Níger, a pesar de contar con niveles de ingresos y de riesgo ante el cambio climático similares. Una diferencia clave es que Ghana, Vietnam y Malawi ya han emprendido acciones en algunos de estos 10 ámbitos clave.

Oxfam hace un llamamiento a Gobiernos, empresas y personas para tomar medidas urgentes y evitar que el cambio climático sume a más personas en el hambre. Esto incluye desarrollar la resiliencia de las personas ante el hambre y el cambio climático, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y emprender acciones a nivel político e individual.

No es fácil, pero la alternativa es... impensable. A menos que actuemos ahora, nos enfrentaremos a una crisis alimentaria de proporciones gigantescas.

Más información

Sigue la campaña: Justicia climática y alimentaria

Nota informativa - Hambre y calentamiento global : cómo impedir que el cambio climático haga fracasar la lucha contra el hambre

Juntos, podemos ganarle la batalla al hambre - Súmate

Galería de fotos - Comunidades agrícolas de todo el mundo luchan por adaptarse al cambio climático