Sudán del Sur, uno de los lugares más difíciles para los trabajadores humanitarios

Blog mensaje por Pieter Struijf

Oxfam Great Britain, Director de programas en Jonglei, Sudán del Sur
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Sudán del Sur es uno de los lugares más difíciles y peligrosos para los trabajadores humanitarios. Sólo este mes, cinco cooperantes fueron asesinados, al parecer, a causa de su identidad étnica.

'Las muertes sin sentido de los cooperantes tras sus incansables esfuerzos para prestar asistencia a las personas necesitadas son simplemente incomprensibles. Las organizaciones han visto que los bloqueos a la ayuda humanitaria son cada vez mayores, incluyendo la intimidación de personal que presta asistencia vital en momentos en que la urgencia de la respuesta es cada vez mayor”. Son palabras  del Director de Oxfam, Tariq Riebl, que trabaja sobre el terreno.

Hemos ayudado a más de 500.000 personas

Oxfam ha estado presente en lo que es ahora Sudán del Sur desde 1983, proveyendo ayuda humanitaria a la población afectada por el conflicto, la sequía y las inundaciones, así como desarrollando a largo término programas con las comunidades más vulnerables. Durante este tiempo, hemos ayudado a más de 500.000 personas  y nuestro compromiso es el de mantener la ayuda durante esta crisis.  

Desde que el conflicto en Sudán del Sur se iniciara en diciembre de 2013, 1,5 millones de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares, más de 10.000 personas han muerto y 4 millones se encuentran en necesidad desesperada de alimentos y dependen de la ayuda humanitaria para sobrevivir.

‘He pasado los últimos tres meses trabajando en Lankien y Waat, en la provincia de Jonglei. Este es uno de los lugares más inaccesibles y subdesarrollado del mundo, sin embargo, las comunidades aceptan de buena gana que un gran número de personas desplazadas busquen el refugio que la violencia les niega.

Durante la temporada de lluvias, los caminos son intransitables y la única manera de entrar o salir del terreno es en helicóptero. Los equipos humanitarios trabajan y duermen en tiendas de campaña, e ir a cualquier parte requiere caminar por el lodo profundo.’

A pesar de la dificultad del entorno, el objetivo de Oxfam es ayudar a 50.000 personas más con agua potable, saneamiento y actividades para promocionar buena prácticas de higiene durante los próximos meses. 30.000 personas ya se han beneficiado de las distribuciones de comida y 20.000 han recibido semillas y aparejos para la pesca. 

Un trabajo extraordinario en unas condiciones muy difíciles

Los trabajadores se enfrentan diariamente a arduas condiciones en muchas partes del mundo,  pero en mi honesta opinión, hay pocos lugares tan difíciles para trabajar sobre el terreno como en sitios como Sudán del Sur. La labor humanitaria de mis colegas de Oxfam, la mayoría de Sudán del Sur, es extraordinaria: las condiciones en las que ejercen sus tareas, los riesgos de seguridad que enfrentan…

Tenemos personal cuyas familias viven en otros países como Etiopía o Uganda. En algunos casos, ellos no saben cómo se encuentran sus familias. Tienen escasas oportunidades para comunicarse con ellas e incluso tienen dificultades para enviarles parte del sueldo, pero aún así están comprometidos día a día con el trabajo que hacemos aquí. 

Admiro a las personas que han elegido hacer por sus comunidades, por sus países. Algunos también lo hacen por sus familias, como una opción de vida. Y sin embargo, han elegido caminar por el barro, la lluvia… Y situarse en la zona de aterrizaje cuando los aviones del Programa Mundial de Alimentos dejan caer los suministros, haciendo frente a las multitudes y a los riesgos que a veces implica este trabajo.  

Hay pocos lugares del mundo en los que Oxfam pida a su personal caminar durante 12 horas por el barro y la lluvia, en áreas consideradas seguras pero donde hay un montón de hombres portando armas alrededor. Oxfam nos pide esto porque es la única manera de hacer nuestro trabajo. 

Es el momento de decir gracias!

Creo que es el momento adecuado para decir gracias y reconocer el tipo de sacrificio personal, las dificultades y los riesgos que enfrentan las personas en el trabajo humanitario, y más en un contexto como este, especialmente nuestro personal local.

También quiero rendir homenaje a la resistencia de las comunidades. Lo que me ha llamado la atención en Sudán del Sur es la capacidad de las personas para sobrevivir en tiempos increíblemente difíciles y en condiciones que la gente en la mayoría de los lugares del mundo consideraría extremadamente difícil.

La gente común son las víctimas de estos desastres provocados por el hombre, estos problemas políticos, estos conflictos que parecen seguir y que no tiene un final a la vista. ¿Hasta cuándo las personas en este país tendrán que vivir con esta incertidumbre sobre su seguridad y el futuro de sus hijos?

Apoye nuestro trabajo humaniatrio en Sudán del Sur