Nuevos recursos hídricos en Bolivia

La demanda de agua en Bolivia está creciendo. Una nueva investigación de Sally Rangecroft ha identificado 54 glaciares de roca en el país que podrían constituir una fuente importante de recursos hídricos durante todo el año para las comunidades locales.

Recientemente, científicos han descubierto glaciares de gran tamaño en Marte que contienen suficiente agua como para cubrir el planeta con una capa de hielo de más de un metro de espesor. Sin embargo, los glaciares están escondidos, enterrados bajo rocas y arena. El aislamiento provocado por las rocas les ha permitido sobrevivir durante eones. Sin ellas, el agua se habría evaporado en la fina atmósfera de Marte.

En nuestro planeta, existen estructuras similares llamadas, de manera acertada, “glaciares de roca”. Debido a que la demanda de agua aumenta de forma inexorable, cada vez es más difícil identificar todos los recursos hídricos y mejorar su protección. En Bolivia, Sally Rangecroft, estudiante de la Universidad de Exeter, ha hecho justamente eso. Su investigación, realizada para Oxfam y para nuestra organización asociada Agua Sustentable, se acaba de publicar. 

Cada vez es más difícil identificar todos los recursos hídricos y mejorar su protección

Sally utilizó imágenes satelitales, fotografías aéreas e imágenes de alta resolución de Google Earth para descubrir glaciares de roca y, a continuación, realizó dos estudios de campo con científicos bolivianos para confirmar sus observaciones a través de estudios geofísicos, tal y como describe en blogs anteriores para Oxfam (en inglés).

El resultado de su trabajo es la creación del primer inventario de glaciares de roca del país, que establece su número, tamaño y distribución. Sally ha descubierto un total de 94 glaciares de roca en los Andes Bolivianos, de los cuales 54 contienen hielo y son, por lo tanto, recursos hídricos activos. 

Sally también calculó, por primera vez, la cantidad de agua que contienen los glaciares de Bolivia, y ha estimado que su capacidad máxima equivalente es de aproximadamente 56.000 piscinas olímpicas.

Aunque los glaciares de roca de Bolivia son relativamente pequeños y menos numerosos comparados con los de otras zonas de los Andes, tienen el potencial de ser una importante fuente de recursos hídricos para las comunidades locales en zonas semiáridas con poca agua, en la zona del Sajama y, en particular, en la Cordillera Occidental, al sur del país.

Los glaciares de roca no son, en absoluto, inmunes al aumento de las temperaturas: la investigación demuestra que, al igual que los más conocidos y visibles glaciares de hielo, los glaciares de roca están disminuyendo. En el pasado, los glaciares de roca que siguen activos se situaban a 100 metros menos de altura en las montañas. Sin embargo, presentan cierta inmunidad y esto significa que su utilidad como recursos hídricos puede aumentar. 

El cambio climático está reduciendo el número de glaciares en el mundo, y los glaciares de roca no son una excepción

La investigación de Sally permite incluir a los glaciares de roca sean en las estrategias de gestión nacional de los recursos hídricos y de adaptación al cambio climático. A su vez, subraya la importancia de su protección. Debido a que los glaciares de roca se sitúan a menor altitud que los glaciares de hielo, las actividades mineras suponen una amenaza concreta e inmediata.

Argentina ha aprobado una legislación específica para la protección de los glaciares y de su entorno, con buenos resultados. Por su parte, Bolivia está considerando aprobar leyes similares. Oxfam y Agua Sustentable opinan que estas leyes son necesarias, así como la conservación y restauración de los humedales y de otros ecosistemas esenciales para el almacenamiento y el abastecimiento de agua.

El inventario resultado de la investigación, que guarda Agua Sustentable, permite que se tenga en cuenta la ubicación de los glaciares de roca a la hora de determinar en qué lugares podrían desarrollarse las actividades mineras. Sally ha terminado su investigación en Bolivia, pero los métodos que ha utilizado para la realización del inventario se pueden aplicar en cualquier otro lugar. Hay un gran número de glaciares de roca en las montañas de Asia Central, en países como Kazajistán y Tayikistán, así como en otras partes de los Andes.

No obstante, el cambio climático está reduciendo el número y el tamaño de los glaciares en el mundo, y los glaciares de roca no son una excepción. Los países más vulnerables como Bolivia deben hacen un esfuerzo para adaptarse al cambio climático, pero es muy importante que se adopten medidas a escala mundial para reducir drásticamente las emisiones de dióxido de carbono y de otros gases de efecto invernadero y abordar así el ritmo y la dirección del calentamiento global, algo fundamental para dar a los glaciares ―y a las personas que dependen de ellos― la oportunidad de sobrevivir.

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