COP21: Tres perspectivas sobre el acuerdo sobre el clima de París

En París, los líderes mundiales han alcanzado un acuerdo global sobre el clima. Pero este acuerdo se queda corto para las personas más pobres y vulnerables que tienen que enfrentarse al aumento del nivel del mar, las sequías y las inundaciones.

Tras la finalización de las negociaciones, hemos hablado con tres personas de distintas partes del mundo para que nos digan cuáles han sido los momentos más destacados de la COP21, qué opinan de los resultados alcanzados y cuáles creen que deberían ser los siguientes pasos en el movimiento contra el cambio climático tras la conferencia de París.

Chloe Bourguignon, voluntaria de Oxfam France en Estrasburgo, Francia.

Este año ha estado marcado por grandes momentos, pero el que más me ha inspirado ocurrió antes de la COP, ya que hizo que me diera cuenta de hasta qué punto estaba creciendo el movimiento contra el cambio climático. El momento culminante fue formar parte de la aldea global  alternativa ; en mi ciudad, más de 10.000 personas y 130 organizaciones participaron, y fue una de las primeras veces en las que he visto a tantas personas que trabajan en diferentes proyectos unirse contra el cambio climático. 

Para mí, el acuerdo de París es decepcionante, aunque no ha sido una sorpresa. La sensación que tengo ahora es que debemos seguir con el trabajo que hemos empezado. En el grupo local al que pertenezco en Francia hay una dinámica realmente poderosa con nuestros voluntarios y voluntarias, así como con numerosas organizaciones por todo el país. Este año, aunque somos conscientes de que probablemente tengamos diversos frentes que abordar, tenemos la capacidad de unirnos y debemos seguir luchando. 

 OxfamUna de las manifestaciones de Oxfam Francia en las calles de París en las que ha participado Chloé.

En cuanto a los siguientes pasos, el objetivo es que sigamos centrados y unidos. Tenemos que seguir insistiendo en algunas cuestiones, y atraer más gente al movimiento para que sea lo más internacional posible, mostrando nuestra solidaridad y trabajando con aquellas personas más afectadas por el cambio climático para que puedan compartir sus experiencias y aportar soluciones. En Estrasburgo, seguiremos luchando juntos contra el cambio climático, ya que es el principal problema que exacerba al resto de problemas, especialmente la desigualdad.

Dorah Marema, de GenderCC de África meridional

El mejor momento del año para mí fue cuando, tras varios años de lucha contra el cambio climático, nuestro proyecto de medios de vida sostenible recibió un premio otorgado por la Women and Gender Constituency, por ser una solución contra el cambio climático  con justicia de género. Este premio significa mucho par a las comunidades y organizaciones socias donde estamos llevando a cabo el proyecto, y alienta a las comunidades a comprender que son también parte de la solución ante el cambio climático. 

El acuerdo de París tiene el potencial de constituir el marco sobre el que nuestro país podría empezar a abordar el cambio climático. Este acuerdo facilitará que se movilice la financiación desesperadamente necesaria para la adaptación a las catástrofes, que ya estamos sintiendo y que son consecuencia del cambio climático, así como para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que están causando este acuciante problema. Se trata de un acuerdo de gran importancia, ya que si bien el cambio climático nos afecta de distinta manera, nadie escapa de sus efectos. 

Por lo tanto, la comunidad internacional en su conjunto debe abordar este problema. Nuestras comunidades deben hacer frente a numerosos desastres relacionados con el clima, como las sequías y las olas de calor que golpean a Sudáfrica, mi país. Hay pocas esperanzas de que se pueda cultivar algo este año, hay cortes en el abastecimiento de agua y problemas de salud provocados por la ola de calor y la falta de agua, y la lista continúa. Sé que debemos hacer algo urgentemente, pero no sé cómo se puede materializar el acuerdo de París para socorrer de manera inmediata a muchas de estas comunidades, ciudadanos, familias agricultoras y millones de mujeres y niños que son las principales víctimas de estos desastres. 

OxfamDorah habla a la cámara en el centro de conferencias de la COP21.

Desde que llegué a París, parece las naciones desarrolladas apenas tienen (o no tienen en absoluto) el compromiso y la voluntad política para que el acuerdo tenga una intención audaz y unos objetivos ambiciosos en términos de financiación. 

Un elemento que creo no estaba muy presente en esta negociación global fue el lado humano del problema del cambio climático. Las tensiones entre los países se deben sobre todo a las implicaciones económicas, olvidando que si los seres humanos desaparecen del planeta, no habrá países ni naciones que desarrollar.  

Seguiremos con nuestra lucha a nivel nacional, donde continuaremos trabajando con comunidades para ejercer presión sobre nuestro Gobierno, para que a su vez ejerza presión sobre la comunidad internacional para que tome medidas. Es necesario que haya una voluntad política para facilitar el acceso a financiación y subvenciones para los pequeños agricultores, sobre todo las mujeres. Los Gobiernos deben informar inmediatamente de qué ha pasado en la COP21, qué podemos esperar de ellos en términos de ayuda financiera y programas para fortalecer la capacidad de las mujeres y las comunidades con el objetivo de facilitar su adaptación al cambio climático. 

Shubert Ciencia, responsable de justicia económica  en Oxfam en Filipinas

Vengo de uno de los países más afectados por el cambio climático, por lo que formar parte de la marcha por el clima más multitudinaria jamás realizada en mi país ha sido algo realmente inspirador, y ha ayudado a cimentar el liderazgo de Oxfam en el discurso contra el cambio climático en Filipinas. En París, como parte de la delegación gubernamental de Filipinas, seguimos luchando en favor de las personas más pobres y más afectadas, y ejercimos mucha presión para limitar el calentamiento a 1,5 grados. A su vez, pedimos financiación para que las personas pobres puedan adaptarse al cambio climático, y presionamos para que haya una reparación financiera y apoyo para aquellas personas que han perdido sus medios de vida a causa del cambio climático y no se pueden adaptar al mismo.

OxfamShubert y Riza (del equipo de Oxfam en Asia Oriental) con sus tuktuks frente a la Torre Eiffel.

El acuerdo de París debería ofrecer garantías a todas las comunidades vulnerables del mundo de que no van a caer en el olvido; un rayo de esperanza para aquellas personas que más están sufriendo los efectos adversos del cambio climático. Debería ser el momento en el que el mundo pone de lado sus intereses particulares para dar un gran paso en favor de la humanidad.

Pero, por ahora, el acuerdo son solo palabras, y debería pasar de posturas políticas a medidas concretas y progresivas que se materializan. A su vez, tras dirigir la campaña TukTukToParis, un momento realmente increíble para mí fue ver el tuktuk (aunque era de juguete) que trajo la voz de más de 5.000 personas a París delante de la Torre Eiffel.

¿Y ahora qué? En palabras del ministro de Singapur,  "dejemos de asustarnos unos a otros”, y del ministro brasileño: "empecemos con lo que podemos hacer, no con lo que no podemos hacer ”.

COP21 ya ha finalizado, pero Oxfam seguirá desarrollando su trabajo en contra del cambio climático y luchando para que se tomen las medidas necesarias para apoyar a las personas más pobres y vulnerable de todo el mundo. Mantente informado y síguenos en Twitter

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