¿Hacia una revolución copérnica del clima?

“Puesto que nada se opone al movimiento de la Tierra, creo que ahora debemos examinar si no sería conveniente atribuirle varios de ellos, con lo que quedaría equiparada a un planeta. Esto nos demuestra que no es el centro de todas las revoluciones”.

Nicolás Copérnico fue un astrónomo polaco que puso fin a la teoría geocéntrica del universo.El descubrimiento de Copérnico marcó un antes y un después en la visión que el hombre tenía del planeta en el que habitaba, y todavía habita. Pero hoy en día, más que nunca, nuestro planeta y nuestro desarrollo como seres humanos se ven amenazados por el calentamiento global.

Las negociaciones sobre el clima que han dado comienzo hoy en Poznań, ciudad situada en el centro-oeste de Polonia, deberían marcar un punto de inflexión en el diálogo internacional. Se trata de un acontecimiento clave en la creación de un sucesor para el Protocolo de Kioto. Las delegaciones provenientes de todo el mundo tendrán que dejar de dar largas al asunto y centrarse en las negociaciones. Por el bien del planeta y la humanidad, no hay más tiempo que perder.

Por desgracia, hasta el momento no se han hecho avances suficientes para evitar que el calentamiento global supere los 2 ºC.

Los esfuerzos de los distintos países por reducir las emisiones deben basarse en la responsabilidad histórica que tienen con respecto a la crisis y su capacidad para hacerle frente.Hay un proverbio polaco que dice “Bogatemu to i diabel dzieci kolysze”, los ricos tienen hielo en verano y los pobres en invierno. Cuando está en juego el futuro del planeta, el dinero es sólo un elemento más del esfuerzo total necesario.

Los países con mayores emisiones de carbono deben ser los primeros en recortar sus cifras lo más rápido posible para ayudar a la población más pobre y vulnerable a adaptarse a los inevitables efectos de una crisis de la que no son responsables.

El tiempo corre y que los líderes mundiales se queden de brazos cruzados puede tener graves consecuencias. Ha llegado la hora de marcar el camino para que se firme un acuerdo justo en Copenhague en diciembre de 2009. Ése es el reto de estas negociaciones tan importantes, y eso es por lo que luchan Oxfam, sus socios y millones de personas vulnerables de todo el mundo.Esperemos que las negociaciones sobre el clima de Poznań marquen un antes y un después, al igual que hizo el astrónomo polaco 5 siglos atrás.

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