A fuego lento

A fuego lento

Hoy los líderes del G8 se han dedicado a la cocina. En una enorme olla han metido el globo terráqueo, y han  preparado un guiso aderezado con gases varios… Se lo han pasado muy bien, porque además la mayor parte no se la iban a comer ellos, sino que se la iban a servir a los países pobres.

Claro que no me refiero a Obama, a Merkel y a los demás, sino a los cabezudos que Oxfam Internacional utilizamos para escenificar nuestra indignación por la pasividad de nuestros gobiernos ante lo que ya hoy es una catástrofe de primera magnitud para millones de personas. Millones de pequeños agricultores en países tropicales que ya no saben cuándo sembrar, porque ante los cambios de estaciones las pautas tradicionales ya no les sirven. Millones de habitantes de grandes ciudades del Sur que no saben cómo se abastecerán de agua potable. Millones de víctimas de catástrofes naturales ligadas al cambio climático, que cada año serán más frecuentes y más violentas. Y, ya hoy, 25 millones de personas que han tenido que abandona sus hogares como consecuencia de lo anterior, y que ostentan el triste privilegio de ser los primeros refugiados climáticos. Si seguimos así habrá muchos más.

Ante esto, ¿qué hace el G8 de verdad? Le pedíamos un compromiso claro de reducción de emisiones del 40 % sobre la base de 1990 para el 2020, y 50 billones de dólares anuales para financiar la adaptación al cambio climático en los países más pobres (casi nada comparado con lo que se acaba de gastar en rescatar entidades financieras).  Todavía no sabemos qué marcará el comunicado final (aunque está a punto de salir, y cuando leáis estas líneas a lo mejor ya se habrá difundido la información), pero los rumores apuntan a una reducción del 50%, pero en 2050, y a la reiteración del compromiso de no permitir un calentamiento global de más de 2 grados. Esperemos a confirmar estos datos, pero me temo que nos tocará seguir luchando si no queremos que la timidez de la respuesta al cambio climático destruya los avances de 50 años de lucha contra la pobreza.

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