El G8 tienen un banquete de espaguetti mientras 1 de cada 6 padecen de hambre. Autor: Ilaria DiBiagio/Oxfam-UCODEP

A medio camino

Se empieza a notar el cansancio y la falta de sueño en los equipos que de una manera u otra trabajamos en torno a esta cumbre del G8. Así que reservaré para mañana y para un comentario de las declaraciones finales los análisis más profundos, y me limitaré a algunas reflexiones y anécdotas al vuelo.

• Se han confirmado nuestras preocupaciones en cuanto a la timidez de las decisiones en cambio climático, veremos qué hace Estados Unidos pero me temo que tendremos que seguir luchando si queremos impedir que millones de personas sufran hambre o tengan que dejar sus hogares porque los líderes mundial no se toman en serio el calentamiento global. Por cierto, esta mañana parte del equipo Oxfam Internacional cometió una grave incoherencia, y recibió su justo castigo. Resulta que iban en coche de Chieti, donde está el centro de prensa, a l’Aquila. Para atender unas llamadas por el móvil, pararon el coche, pero dejaron el aire acondicionado encendido, contradiciendo así todos nuestros discursos sobre protección del medio ambiente. Obviamente se agotó la batería y les tocó empujar el coche bajo un sol de justicia. Lástima que no haya fotos del evento, me encantaría colgarlas en la web.

• Hoy han empezado las reuniones del G8 ampliado a los 5 grandes países emergentes y a Egipto. Cada vez hay más confusión de roles entre el G8 ampliado, el G20, las cumbres varias de grandes potencias… Si como parece hay acuerdo en que el mundo ya no puede estar gobernado por unos pocos, ¿a qué esperamos para potenciar el papel de Naciones Unidas y emprender una reforma seria de instituciones internacionales como el Banco Mundial o el FMI?

• Mañana se estrena en el G8 el presidente Zapatero. Es la primera vez que España asiste a un G8 (hay un precedente de hace varios años, pero entonces fue en calidad de presidente de turno de la UE). Será un buen momento para ver si Zapatero traslada a nivel internacional el compromiso con la lucha contra la pobreza que demuestra en España. España no debe estar en el G8 sólo por sus estadísticas económicas, sino por su capacidad de presentar propuestas innovadoras y progresistas. ¡Zapatero, no te cortes!

Share this page: