Escapar a la trampa del hambre: cómo conseguir que se cumpla el ODM 1

El Comité de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación ha anunciado hoy que el número de personas que padece hambre en el mundo ha disminuido por primera vez en 15 años. Esto es, sin duda, una gran noticia para los 98 millones de personas que han escapado de la trampa del hambre. Sin embargo, mira de cerca y descubrirás que no hay tanto que celebrar.

El pasado año, el impacto de la crisis alimentaria, climática y económica elevo el número de personas que sufren hambre a más de 1.000 millones – los niveles más altos jamás registrados.

La posterior caída del número de personas que padecen hambre se debe tan sólo a la buena suerte y no a la acción de los gobiernos. Las extraordinarias cosechas de los últimos dos años han provocado, hasta hace muy poco, la disminución a nivel mundial de los precios de los alimentos. Más personas pudieron producir o comprar alimentos suficientes para comer y, así, el número de personas que sufren hambre disminuyó. Hasta ahí, ha habido suerte.

Desafortunadamente, los gobiernos no han sido capaces de llevar a cabo las políticas o inversiones necesarias para hacer frente a las causas subyacentes al hambre – entre ellas la volatilidad de los precios, un sector agrario abandonado y el cambio climático. Esto significa que tanto los pecios de los alimentos como el número de personas que padecen hambre podrían dispararse de nuevo en cualquier momento.

En menos de una semana los líderes mundiales se reunirán en Nueva York para revisar los progresos realizados en los Objetivos de Desarrollo del Milenio, incluyendo el Objetivo 1, reducir  a la mitad el hambre en el mundo para el año 2015. Hoy en día, los gobiernos no están más cerca de conseguir este objetivo de lo que lo estaban hace 10 años. La buena noticia, sin embargo, es que aún es posible conseguirlo en los próximos 5 años.

En su nuevo informe “Reducir el hambre a la mitad: ¿Aún es posible?”, Oxfam señala como países como Vietnam o Brasil evidencian que esto es posible. Mediante medidas que respaldan a los productores pobres y proporcionan redes sociales de apoyo a aquellas personas que no pueden producir o comprar suficientes alimentos, Vietnam y Brasil han conseguido reducir drásticamente el hambre en sus respectivos países.

Si más gobiernos – tanto del norte como del sur – trabajasen de manera conjunta para desarrollar las políticas adecuadas y llevar a cabo las inversiones necesarias, casos de éxito como los de Brasil y Vietnam podrían reproducirse en todo el mundo.

Los líderes mundiales que asistan a la cumbre de Nueva York deberán demostrar que no han renunciado a conseguir los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Deberán respaldar un plan de acción mundial que aúne a los países en la lucha contra el hambre.

Más información

¿Qué son los Objetivos de Desarrollo del Milenio?

Descárgate el informe de Oxfam - Reducir el hambre a la mitad: ¿aún es posible?

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