El G8 debe cumplir con su parte del trato esta semana en Camp David

Este documento forma parte de una serie de blogs de las principales ONG para llamar la atención sobre una serie de problemas que deberían tratarse en la Cumbre del G8 de Camp David, que se celebra en la zona rural de Maryland los días 18 y 19 de mayo.

Este artículo fue escrito por Mahamadou Issoufou, Director Ejecutivo de la Federación de Sindicatos de Grupos de Agricultores en Níger (FUGPN/Mooriben). Él es ingeniero agrícola de profesión, especializado en protección de plantas. Cuenta con 15 años de experiencia profesional, incluyendo 11 años en gestión, a cargo de proyectos de seguridad alimentaria, irrigación y protección medioambiental, entre otros. La Federación de Sindicatos de Grupos de Agricultores en Níger es socia de la organización de desarrollo internacional Oxfam.

Mi país, Níger, nunca ha dejado de ser uno de los países más pobres del mundo. En la última década hemos sufrido varias crisis alimentarias (en 2005, 2010 y la actual), lo que nos aboga a un mayor empobrecimiento cada día.

Llueve apenas tres meses al año, y prácticamente no existe irrigación, por lo que nuestros agricultores luchan por hacer crecer lo que pueden en su tierra cuarteada. Los cada vez más erráticos patrones climatológicos empeoran mucho más las cosas, con sequías que acaban con inundaciones extremas y viceversa.

Las continuas crisis han tenido un impacto devastador sobre las vidas y medios de subsistencia de millones de familias. Hasta los más mínimos problemas tienen cada vez un impacto más grave sobre las vidas de los pobres, ya que sus mecanismos para hacer frente a los problemas están saturados. Muchas personas, especialmente los hombres, dejaron a sus familias para salir en busca de comida y trabajo, dejando a las mujeres solas al cuidado de sus hijos. Otros han vendido lo que tenían y pedido créditos, normalmente pagando altos intereses, a fin de poder alimentar a sus familias.

En las zonas de pastoreo, incluso las familias que se anticiparon a la crisis y vendieron sus animales a tiempo solo ganaron apenas un par de semanas de alimento, pero luego se quedaron sin fuentes de ingresos.

Esta hambruna amenaza la supervivencia y el desarrollo de nuestros niños más pequeños, así como la salud, medios de subsistencia y supervivencia de los adultos. Amenaza el futuro de mi país.

Todavía es posible luchar contra este cóctel letal de cambio climático y pobreza extrema. De hecho, creamos un plan para luchar contra el hambre en mi país, tanto a corto como a largo plazo, a fin de que podamos salir de este ciclo de crisis.

  • Una gran ayuda sería mejorar el acceso al crédito para agricultores, de modo que puedan comprar semillas, fertilizante y herramientas para fertilizar sus cultivos.
  • Invertir en la capacidad de resistencia de las comunidades agrícolas para hacer frente al cambio climático resulta crucial.
  • Dar prioridad a los programas que pongan a trabajar a la gente, como el programa "dinero por trabajo", o los programas de trabajo por alimentos, tendrá buenos resultados.
  • También se conseguirá mediante alianzas con los grupos agrícolas y la inversión en su capacidad para luchar por los derechos de los agricultores y haciendo participar a los agricultores en las estrategias para paliar el hambre.

Tenemos un plan, pero ahora tenemos que llevarlo a la práctica.

Hace tres años, en la Cumbre del G8 en L'Aquila, Italia, los países más ricos del mundo hicieron una promesa: si los países pobres proponían buenos planes para ayudar a los agricultores pobres a cosechar más y obtener más beneficios, los países ricos se involucrarían. Los países donantes, incluyendo Estados Unidos, han ayudado, pero muy poco y demasiado tarde.

El Presidente Obama recibirá al G8 en su país este año, y espero que recuerde la iniciativa que promovió en L’Aquila y que haga que los líderes del G8 intensifiquen su aportación y cumplan. Nosotros hemos cumplido con nuestra parte. Ahora les toca a ellos. Si pueden reunir el coraje para dar prioridad a este tema de extrema importancia, no solo nos ayudarán a nosotros en Níger, sino que tendrán la oportunidad de sacar a 50 millones de personas de la espiral de hambre y pobreza gracias a la agricultura. Con un resultado tan impresionante, ¿no vale la pena intentarlo?

Lee el artículo original publicado en Huffington Post, y entérate de más novedades y blogs del G8 en la página de noticias importantes del G8 de HuffPost.

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