El Desafío CRECE: Cómo alimentar a tu familia y arreglar el defectuoso sistema alimentario

Todas las decisiones que tomas en el supermercado y en la cocina, desde qué plátanos comprar a cómo conservar las manzanas, tienen un gran impacto. Estas decisiones parecen insignificantes, pero definen tu papel en el 'sistema alimentario mundial'.

En la campaña CRECE hablamos mucho del sistema alimentario. Pero ¿qué es exactamente y cómo formamos parte de él?

El sistema alimentario lo forman las grandes empresas de renombre, los gobiernos y las organizaciones. Pero, sobre todo, las personas. Las personas que cultivan los alimentos y, también, aquellas que los compramos y los consumimos. Es decir, todo el mundo. Cuando hablamos del sistema alimentario, hablamos de ti.

Nuestro sistema alimentario no funciona. ¿El resultado? Unas terribles estadísticas que indican que mientras en los países desarrollados hay unos elevados niveles de obesidad (que alcanzan el 50% en algunos países), en el resto del mundo una de cada siete personas se acuesta con hambre cada noche. Los problemas derivados de este sistema alimentario nos afectan a todos y todas. Por ejemplo, el aumento de los precios de los alimentos obliga a millones de familias a cambiar los alimentos que meten en la cesta de la compra.

Pequeños gestos, grandes cambios

¿Cómo podemos arreglar el sistema alimentario? Si todos y todas componemos el sistema, pero son las grandes corporaciones las que llevan la voz cantante, cambiarlo parece una tarea abrumadora, ¿verdad? Pues no tiene por qué ser así.

Nosotros, como consumidoras y consumidores, tenemos una enorme influencia sobre el sistema alimentario. Las elecciones que tomamos hacen que las cosas sucedan de una determinada manera. Juntos, tenemos el poder de cambiar el sistema haciendo pequeños cambios en nuestra rutina diaria y, así, exigir y garantizar un futuro alimentario más justo, en el que todas las personas tengan suficiente para comer.

Si todo el mundo comenzamos a hacer pequeños cambios en la forma en que compramos y consumimos alimentos, protegemos los recursos naturales de los que dependemos, y apoyamos la labor de los agricultores y agricultoras, conseguiremos arreglar el fallido sistema alimentario y lograr uno que funcione para todas las personas.

Haznos caso. Tienes mucho poder. Fue gracias a personas como tú que campañas como Comercio con Justicia  tuvieron éxito a nivel mundial. Y ahora tú también puedes usar ese poder. ¿Quieres saber cómo?

¿Y si…?

Si alguna vez has tomado una decisión a la hora de comprar, conservar y comer alimentos, entonces tienes poder. ¿No nos crees? Simplemente observa cómo una sencilla acción puede tener un gran impacto:

¿Y si... cambiáramos la carne de vacuno por judías una vez a la semana?

Si las familias de las zonas urbanas de Estados Unidos, el Reino Unido, España y Brasil comieran una comida sin carne una vez a la semana durante un año, por ejemplo cambiando la carne de vacuno por judías, la reducción en las emisiones de gases de efecto invernadero sería equivalente a quitar 3,7 millones de coches de las calles.

¿Y si... guardáramos las manzanas en el frigorífico en lugar de en la cesta de la fruta?

Conservando las manzanas en el frigorífico se mantienen frescas y evitamos que una de cada seis manzanas acabe en el vertedero, como ocurre en algunos países, generando perjudiciales gases de efecto invernadero. Las emisiones provocadas por los 5.300 millones de manzanas que se desperdician cada año en Brasil, India, España, Filipinas, Reino Unido y Estados Unidos equivalen a quemar diez millones de barriles de petróleo.

Comparte tu historia

Las historias sobre los alimentos, sobre cómo se cultivan y se comen, se están perdiendo porque, debido a cómo se distribuyen, es difícil conocer su origen. Queremos recuperar esas historias. Durante los próximos meses nos gustaría que compartieras historias sobre cómo cocinas y cómo logras cambiar la visión que tiene tu familia sobre la comida.

Todas y todos necesitamos comer. Es algo que nos une, y es una excelente forma de comenzar a construir un futuro mejor, más justo y sostenible. Por ello, durante los próximos meses, compartiremos contigo sencillas formas de alimentar a tu familia y contribuir a arreglar el fallido sistema alimentario. Lo llamamos el Desafío CRECE

Puede que el sistema alimentario esté roto, pero nuestro poder como consumidores nos hace fuertes y poderosos. Y sabemos que todo el mundo quiere un futuro mejor.

Más información

Descárgate el informe sobre el "Desafío Crece":  Receta para cambiar el mundo. El poder de los consumidores para conseguir un futuro alimentario más justo.

Desafío Crece

La campaña CRECE de Oxfam

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