Crisis alimentaria en Kenia: comunidades de pastores se adaptan a una nueva vida

Un año después del inicio del llamado a la ayuda de Oxfam para enfrentar la crisis alimentaria en el Cuerno de África, Polycarp Otieno vuelve a Wajir, al noreste de Kenia, para ver cómo la respuesta de Oxfam está ayudando a las comunidades .

Durante muchos años, Abdillahi Jilaow ha dependido de su ganado para alimentar a sus siete hijos e hijas. Como sus generaciones anteriores, la gente de Wajir ha sabido adaptarse a un entorno duro, con un estilo de vida basado en el pastoreo. Pero las sequías son cada vez más frecuentes. Esto sumado al abandono y la falta de desarrollo de estas comunidades, hace que cada vez más personas se ven obligadas a migrar a las ciudades y buscar nuevas formas de ganarse la vida.

Para Abdillahi, la sequía de 2011 fue diferente a las muchas que había sufrido antes. Perdió prácticamente todos sus animales, y por primera vez tuvo que mudarse desde su hogar en el campo a una de las crecientes ciudades y centros de comercio de Wajir. 

“Tenía 30 vacas y 300 cabras y ovejas”, nos cuenta Abdillahi. “Cuando era pastor, la vida me iba bien. Pero tenía muchas dificultades y a veces me preocupaba la falta de lluvia y tenía que moverme de un sitio a otro en busca de agua y pasto. Durante la sequía (del año pasado) perdí todas mis vacas y 270 de las cabras y ovejas. Ya no podía seguir en el campo, así que me mudé a Dambas.” 

Una pequeña tienda paga la educación

El programa “La Nina”, con fondos ECHO, gestionado en Wajir por Oxfam y WASDA, intenta ayudar a gente como Abdillahi, que se han visto obligados a abandonar el pastoreo y no tienen alternativas con las que ganarse la vida. Abdillahi pudo participar enseguida en un programa para recibir ayuda monetaria.

“Pedí 9.000 chelines kenianos (107 USD) y los usé para poner en marcha este negocio”, afirma, señalando una pequeña tienda con una mesa de madera repleta de varias marcas de zumo, leche, refrescos, pilas, detergentes e incluso tinte para el pelo. Su negocio está prosperando.

“Consigo unos beneficios después de gastos de unos 2.000 chelines (24 USD) al mes”, explica. “Reinvierto parte de los beneficios y ahorro parte del resto. ¡Ahora mismo tengo 6.000 chelines (72 USD) de ahorros!” Abdillahi cuenta que usa parte de los beneficios para comprar productos básicos como comida, y también se ha comprado tres nuevas cabras. El resto del dinero lo emplea en pagar la escuela para educar a sus hijos e hijas.

Cambio de negocio

Guray Hussein Muhamed en su sastrería. Foto: Polycarp Otieno/Oxfam

Un poco más abajo, en la misma calle que la tienda de Abdillahi, Guray Hussein Muhamed, madre de dos hijos y una hija ayuda a una clienta a probarse un nuevo vestido. Su sastrería, en la que se dedica a vender prendas nuevas y hacer remiendos, es otro de los negocios del mercado de Dambas fundado con dinero del proyecto La Nina. 

“Antes mi familia y yo vivíamos del pastoreo”, afirma. “Durante la sequía perdí 32 de mis 35 vacas. Tuve que vender otras dos para pagar la escuela secundaria de mis hijos. Me mudé a Dambas y me di cuenta de que nadie ofrecía un servicio de sastrería, así que cuando recibí los primeros pagos, compré una máquina de coser y materiales que vender.”

“No soy una costurera experta, pero mi hija sí. Dejo que ella se encargue de coser y yo me concentro en vender. Ella administra la tienda y yo viajo para comprar materiales en la ciudad de Wajir. Consigo unos beneficios de entre 4.000 y 5.000 chelines (48 y 60 USD) al mes, lo que me ha ayudado a cuidar mejor a mi familia. Nuestros alimentos, ropas y el dinero para su educación salen de esta tienda.”

Abdillahi y Guray son solo dos de las 8.000 personas de 61 lugares de Wajir que han recibido fondos desde el año pasado como parte del proyecto La Nina de ECHO. Pero a menos que aumenten las ayudas a las comunidades de pastores, es probable que cada vez más personas se vean obligadas a trasladarse a las ciudades.

“Sin la ayuda monetaria, nuestra vida habría sido muy difícil”, afirma Abdillahi. “Aunque siempre confío en que Dios proveerá, habría sido muy duro, ya que solo me quedaban unas pocas cabras.”

Más información

Blog: Crisis alimentaria en el Cuerno de África, un año después

Informe: Crisis alimentaria en el Cuerno de África: informe avance julio 2011 a julio 2012

Oxfam responde a la crisis alimentaria de Kenia

Crisis alimentaria en el Cuerno de África

Share this page: