La encrucijada de las cooperativas de café de comercio justo en Guatemala

Juanjo Martínez, del departamento de Comercio Justo de Intermón Oxfam (Oxfam en España), ha viajado a Guatemala, donde ha podido conocer de primera mano las dificultades que enfrentan actualmente algunas cooperativas de café de este país con quienes trabajamos en comercio justo.

El problema

La situación actual en algunas cooperativas de café de comercio justo en Guatemala es bastante compleja: algunos y algunas de sus integrantes simplemente no entregan o sólo entregan una parte de su café a la cooperativa. Como consecuencia, ésta tiene dificultades para predecir cuánto café acumulará al final de la cosecha y, por lo tanto, qué cantidad puede comprometer con sus clientes. Un escenario muy duro para estas organizaciones, especialmente en estos tiempos de precios altos y volátiles. 

Si no entregan el café a las cooperativas, ¿qué hacen los caficultores con su producción? Pues que se la venden a los “coyotes”. Así es como llaman en Centroamérica a los compradores de café que aparecen en un coche todoterreno y que lo compran al contado, sin exigencias de calidad ni nada que se le parezca. 

Algunos “coyotes” venden el café a maquilas (fábricas subcontratadas por trasnacionales donde se trabaja en pésimas condiciones laborales). El café guatemalteco es muy apreciado y se compra sin mirar mucho la calidad, porque al final hay mercado para todas las calidades. Lógicamente, este café no tiene ni certificación orgánica ni de comercio justo. Hay otros  “coyotes” que utilizan el café para el blanqueo de dinero procedente del narcotráfico. Éstos pagan muy buenos precios.

La reacción de las cooperativas 

¿Y qué hacen las cooperativas? Pues, francamente, lo que pueden: por ejemplo, dan algún anticipo en dinero a sus productores antes de la cosecha, para comprometerlos a entregar luego su café; intentar conseguir el mejor precio que puedan en mercado; pero sobre todo,  tratan de dar argumentos a sus cooperativistas y convencerles de que la acción colectiva es más beneficiosa a largo plazo si se mantienen todos unidos

Los anticipos que pueden entregar dependen a su vez de los anticipos que le puedan dar sus clientes.  La verdad es que en los últimos años sólo Intermón Oxfam lo hace: que anticipa un 60% del pedido, sin intereses. Los anticipos, además de vencer el principal argumento del coyote, el pago al contado, sirven para comprometer al campesino o campesina, pues cancelará el préstamo con la entrega del café. Para evitar impagados, las familias campesinas se comprometen ante su comunidad, de manera que si no pagan, serán sus vecinos y vecinas los que asuman la deuda. 

Para poder conseguir el mejor precio posible, las cooperativas se han convertido en expertos en bolsa que controlan permanentemente el precio en New York. Además, tratan de abaratar costes de intermediación al máximo con procesos cada vez más eficaces. El problema es que el “coyote” ofrece un precio, por ejemplo, en febrero o marzo, y el campesino o la campesina deben elegir entre este pájaro en mano o los cientos volando que la cooperativa estime liquidar cuando haya vendido y cobrado el café en EEUU, Japón o Europa. Además, la gente juzga como precio de comparación entre lo que ofreció el coyote y la cooperativa, a la mejor estimación que pudo hacer la organización durante los meses anteriores. Y luego se lo reprochan a la cooperativa, como si les hubieran engañado.                

El papel de Intermón Oxfam

¿Qué hacemos como organización para apoyar a estas cooperativas? Les explicamos que la agricultura ecológica no sólo está mejor pagada sino que es más productiva a mediano y largo plazo.  Muchos campesinos y campesinas han comprobado que los suelos tratados a base de químicos acaban estériles. Además, algunos han sufrido enfermedades derivadas de trabajar con ciertos productos, particularmente herbicidas. 

Pero además, facilitamos servicios comunes tales como el llamado beneficio húmedo que permite vender el café más transformado y, por tanto, por más valor. Este servicio hoy puede ser ofrecido por las cooperativas gracias a un programa de capacitación que desarrollamos con ellas durante años.

Por otro lado, les recordamos los tiempos cuando los precios estaban por los suelos, e Intermón Oxfam les  compraba a un precio mínimo casi tres veces superior al  ofrecido por el mercado. Tiempos que nadie dice que no puedan volver. Depende sólo de las cooperativas que esta red de apoyo siga existiendo. 

Y por supuesto, fomentamos el comercio justo. Las cooperativas que venden su café a un organización de comercio justo no sólo reciben un precio ídem por su producto, sino que se benefician por una prima social, un pago extra que se invierte en la comunidad, es decir, que beneficia a todos y todas sus integrantes. 

Y también, les recordamos que miles o tal vez millones de personas consumidoras en el mundo están mostrando un compromiso con su causa. Porque en un mundo global, los compromisos son globales. Nuestra próxima meta es aumentar nuestro apoyo en la sensibilización de estos beneficios a todos los pequeños productores y productoras para que sean parte de un comercio justo. 

Más información

Criterios del comercio justo

El trabajo de Oxfam en Guatemala

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