Oxfam International Blogs - refugiados http://l.blogs.oxfam/en/tags/refugiados en Promesas y sillas vacías: los resultados de la Cumbre Humanitaria Mundial http://l.blogs.oxfam/en/node/48568 <div class="field field-name-body"><p>Los Gobiernos que han participado esta semana en la Cumbre Humanitaria Mundial tenían numerosos e importantes asuntos que abordar. Y cientos de personas de todo el mundo <a href="https://whs.oxfam.org/es/" rel="nofollow">prestamos nuestras voces </a>a las personas atrapadas en crisis humanitarias.</p> <p>En la cumbre se han obtenido importantes logros: algunos países ricos, como Noruega y Alemania, han incrementado sus compromisos de ayuda, y otros, como Dinamarca, anunciaron que renovarían su estrategia humanitaria.</p> <p><strong>¿Pero qué hay de las cuatro cuestiones clave por las que Oxfam luchaba?</strong></p> <h3>1. Ayudar a las personas a afrontar su futuro como ellas decidan</h3> <p><img alt="Strengthening local partners in delivering humanitarian aid." title="Strengthening local partners in delivering humanitarian aid." height="700" width="1200" class="media-element file-default" typeof="foaf:Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/lahpai-local-partner.jpg" /></p> <em>“Para ir más allá de proporcionar ayuda y cubrir necesidades básicas, debemos reforzar a los actores locales. Es necesario proporcionarles espacio y apoyo. Debemos trabajar con ellos, no ‘entre’ de ellos”. Lahpai Seng Raw Metta Development Foundation.</em> <p>La cumbre contribuyó a promover el liderazgo local y en ella se escucharon las voces de organizaciones y activistas de la sociedad civil locales. Se realizaron progresos significativos en materia de educación, financiación humanitaria eficaz y el denominado "Gran Pacto" que dará más poder y fondos a las ONG locales en primera línea de las crisis.</p> <h3>2. Respetar los derechos de las mujeres y garantizar la igualdad de género en la labor humanitaria</h3> <p><img alt="World Humanitarian Summit 2016 - UN Women tweet" title="World Humanitarian Summit 2016 - UN Women tweet" height="378" width="642" class="media-element file-default" typeof="foaf:Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/un-women-whs-quote.png" /></p> <em>Tuit de Winnie Byanyima, directora ejecutiva de Oxfam Internacional: “Las mujeres no son víctimas indefensas. Son valientes, capaces y deben estar en la mesa de negociaciones”.</em> <p>Muchos países reconocieron el empoderamiento de las mujeres como un derecho e hicieron un llamamiento a favor de que dicho empoderamiento, la igualdad de género y los derechos de las mujeres sean un componente central de toda la acción humanitaria.</p> <h3>3. Proteger a la población civil del horror de la guerra</h3> <p><img alt="World Humanitarian Summit 2016 - Winnie Byanyima quote" title="World Humanitarian Summit 2016 - Winnie Byanyima quote" height="432" width="861" class="media-element file-default" typeof="foaf:Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/yemen-whs-winnie-quote-logo.png" /></p> <p><em>"Tawfiq, un hombre de 35 años en Yemen nos dijo recientemente: "Dejamos nuestro hogar junto cientos de familias más al inicio de la guerra. Las bombas y los misiles caían como lluvia y no pude salvar a mi hija, de sólo 12 años. No pude sepultar a mi bebé. Yo siempre había soñado que ella se convertiría en una maestra exitosa, que llevaría el mensaje de tolerancia y paz". Winnie Byanyima.</em></p> <p>Algunos países, como España y Guatemala, se comprometieron a defender el derecho humanitario internacional en conflictos. Pero en la cumbre faltaron los líderes de países como el Reino Unido y los Estados Unidos, importantes actores en la venta de armas a naciones de todo el mundo envueltas en conflictos como el de Yemen.</p> <h3>4. Defender a quienes han tenido que huir de sus hogares</h3> <p></p><p></p> <p></p> <p><img alt="World Humanitarian Summit 2016 - partner quote" title="World Humanitarian Summit 2016 - partner quote" height="1080" width="1920" class="media-element file-default" typeof="foaf:Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/wyeahi_2-partner-forced-to-flee-quote-final.jpg" /></p> <p><em>“Acogimos en mi casa a 50 personas desplazadas internamente. Vinieron sin nada, solo con la ropa que llevaban puesta. Espero que esta emergencia acabe para que todas las personas puedan estar a salvo”. Aishatu Margima, Directora ejecutiva de la Iniciativa para el empoderamiento de la juventud y las mujeres para el avance y la salud.</em></p> <p>Muchos países defendieron la necesidad de ayudar a las personas refugiadas y desplazadas internamente. Pero el debate aún no ha finalizado y personal experto de Oxfam espera que los países asuman importantes compromisos para reasentar a personas refugiadas en la cumbre de las Naciones Unidas que tendrá lugar el 19 de septiembre y cuyo anfitrión será el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama.</p> <h3>¿Y ahora qué sigue?</h3> <p>La propia Organización de las Naciones Unidas ha señalado que la Cumbre Humanitaria Mundial ha sido solo el inicio de un debate para lograr un sistema humanitario que haga más por las personas afectadas por crisis humanitarias. Aún quedan muchas promesas por cumplir y mucho por hacer, motivo por el que desde Oxfam pronto incrementaremos nuestra labor de campaña para contribuir a garantizar un acuerdo justo para las personas que buscan seguridad y protección. Síguenos este verano en<a href="http://www.twitter.com/oxfam_es" rel="nofollow"> Twitter</a> para saber más.</p> <p><img alt="World Humanitarian Summit 2016 - Winnie Byanyima verdict" title="World Humanitarian Summit 2016 - Winnie Byanyima verdict" height="1080" width="1920" class="media-element file-default" typeof="foaf:Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/winnie-final-quote.jpg" /></p> <p><em>La verdadera prueba de la Cumbre es si logra o no resultados para las 125 millones de personas afectadas por las crisis alrededor del mundo. Winnie Byanyima.</em></p> <p> </p> <p> </p></div><div class="field field-name-title"><h2>Promesas y sillas vacías: los resultados de la Cumbre Humanitaria Mundial</h2></div><ul class="links inline"><li class="translation_en first last"><a href="http://l.blogs.oxfam/en/blogs/16-05-26-empty-chairs-and-hopeful-promises-outcomes-world-humanitarian-summit" title="Empty Chairs and Hopeful Promises: Outcomes of the World Humanitarian Summit" class="translation-link" xml:lang="en">English</a></li> </ul> Fri, 27 May 2016 19:49:06 +0000 Nigel Timmins 48568 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/en/node/48568#comments Recuperar la fe en la humanidad: Europa tiene la responsabilidad de garantizar los derechos de los refugiados http://l.blogs.oxfam/en/node/27840 <div class="field field-name-body"><p>La negligencia mostrada por muchos Gobiernos europeos hacia miles de personas que han tenido que huir de sus hogares ha causado una oleada de indignación ciudadana. Sin embargo, parece que <strong>hemos tenido que ver la terrible fotografía de Aylan Kurdi para reaccionar</strong>. Es un escándalo inaceptable que dicha reacción haya llegado tras tanto tiempo y tantas muertes.</p> <p>Ahora tengo la sensación de que la gente ha recuperado el sentimiento de humanidad. En 1978 tuve que huir de la brutal dictadura de Idi Amin en Uganda para llegar al Reino Unido, un país con las puertas abiertas a personas como yo, una joven refugiada africana de 18 años que pudo quedarse.</p> <p>Mi historia podría haber acabado de forma totalmente distinta si las puertas de este refugio europeo se me hubieran cerrado hace 40 años. Por eso, este recuerdo se convierte ahora en un llamamiento. Hoy el mundo está viviendo una <strong>crisis migratoria global</strong>. Verla solamente desde la perspectiva de Europa significa ignorar la foto global. Según la <strong><a href="http://www.un.org/es/index.html" target="_blank" rel="nofollow">ONU</a></strong>, a finales de 2014, 59,5 millones de personas habían huido de sus hogares. La cifra más alta desde la II Guerra Mundial.</p> <p>En Oxfam somos testigos del terrible sufrimiento humano que, cada día, obliga a muchas personas a exiliarse, pues trabajamos en nueve de los 10 principales países de origen de los refugiados. Para nosotros, está claro que los conflictos son la principal causa de la emigración forzosa. La mayoría de los que llegan a Europa por mar huyen de la persecución o la guerra. Y, sin embargo, es posible evitar los conflictos. Deberíamos cuestionar a los líderes que los inician o prolongan, pero son incapaces o no quieren responsabilizarse de las consecuencias humanas de sus acciones.<strong>La financiación es clave </strong>para satisfacer las necesidades diarias de las personas que han huido. A corto plazo, esto implica dar fondos a programas de ayuda a los refugiados que necesitan financiación urgentemente. A largo plazo, es necesario abordar las causas subyacentes de los conflictos, la desigualdad, la pobreza y el cambio climático.</p> <p>Lograr un equilibrio es esencial puesto que, actualmente, los países más pobres, que acogen al 86% de la población refugiada mundial, están cargando con todo el peso de la crisis migratoria. La llegada de refugiados, que no representan ni el 1% de los más de 500 millones de habitantes de la UE, no supone amenaza alguna para las infraestructuras europeas. Mientras a principios de este año Europa se peleaba por el reasentamiento de 20.000 refugiados, Turquía acogía a más de millón y medio. En Líbano, los refugiados equivalen a una cuarta parte de la población. Por eso, pedimos a los países ricos que ofrezcan protección internacional al 5% de los refugiados sirios.</p> <p>Las personas que se ven obligadas a “desplazarse de manera forzosa” se han convertido en las protagonistas de la actual crisis migratoria. Pero esto no resta gravedad a la difícil situación de los emigrantes que ponen en riesgo sus vidas por motivos económicos, tratando de escapar de la pobreza o la desigualdad.</p> <p>Las políticas migratorias europeas <strong>deben anteponer las vidas de los migrantes y su protección</strong>, sin importar de dónde vengan o por qué motivo. Creemos que Europa tiene la responsabilidad de garantizar sus derechos y sus necesidades básicas. Lo que más me preocupa es el lenguaje antiinmigración que menosprecia el valor de la vida, convirtiendo a los migrantes en ciudadanos de segunda. Algo terrible debe de estar ocurriendo para que líderes y medios de comunicación se permitan hablar con desprecio de este atroz sufrimiento. Sin un sentimiento común de humanidad no es sorprendente que las intervenciones políticas sean tan vanas.</p> <p>En Oxfam creemos firmemente que todas las vidas humanas tienen igual valor y potencial. Ahora es el momento de<strong> mostrar solidaridad con la población migrante</strong>. Por eso pedimos a la sociedad que nos ayude a humanizar las voces de los migrantes que hay en todo el mundo. Debemos compartir sus historias, promover las campañas de las organizaciones humanitarias y de la sociedad, y mantenernos firmes ante cualquier afirmación que menosprecie la protección de vidas humanas.</p> <p>El sentimiento de humanidad que ansiamos, y que conozco por experiencia propia, no está fuera de nuestro alcance. No hay otra respuesta posible ante la trágica situación en la que se encuentran hoy tantos migrantes. Es necesario llevar <strong>paz y seguridad a sus países</strong> de origen, pero usar esto como excusa para cerrarles las puertas no es sino una muestra de cobardía.</p> <p><strong>Infórmate <a href="http://oxf.am/ZmmD" target="_blank" rel="nofollow">¿Ha aceptado tu país su “cuota justa” de refugiados sirios?</a></strong></p> <p>Originalmente publicado en <strong><a href="http://elpais.com/elpais/2015/10/05/opinion/1444053031_622612.html" target="_blank" rel="nofollow">El País</a></strong>.  </p></div><div class="field field-name-title"><h2>Recuperar la fe en la humanidad: Europa tiene la responsabilidad de garantizar los derechos de los refugiados</h2></div> Wed, 07 Oct 2015 16:44:07 +0000 Winnie Byanyima 27840 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/en/node/27840#comments ¿Cuándo acabará esto? Cuatro millones de refugiados sirios registrados en los países vecinos http://l.blogs.oxfam/en/node/27270 <div class="field field-name-body"><p>En septiembre de 2013, ya eran dos millones los sirios y sirias que habían huido de su país, cruzando la frontera hacia los países vecinos, y se habían registrado como refugiados. El Alto Comisionado de Naciones Unidades para los Refugiados, Antonio Guterres, dijo entonces que el mundo estaba siendo testigo de un nivel de desplazamiento "sin precedentes en la historia reciente" y alabó a los países de acogida "por la humanidad demostrada al recibir y salvar las vidas de tantos refugiados".  Actualmente, dicha cifra se ha duplicado hasta alcanzar los cuatro millones, sometiendo a una presión sin precedentes a las comunidades de acogida, los servicios públicos y las infraestructuras de los que dependen. Desafortunadamente, la generosidad de los países vecinos a Siria se ha dado por sentada durante demasiado tiempo y ahora la población refugiada comienza a pagar el precio.</p> <p>Jordania, Líbano y Turquía han restringido o incluso cerrado el paso a través de sus fronteras, atrapando a más y más personas en el conflicto sirio. También ha incrementado el número de desalojos violentos y de redadas en los campamentos de refugiados, así como los toques de queda impuestos en las comunidades. Incluso se ha retornado de forma forzosa a Siria a algunos refugiados <strong><a href="http://www.hrw.org/news/2014/11/23/jordan-vulnerable-refugees-forcibly-returned-syria" rel="nofollow">sirios</a></strong> y <strong><a href="http://www.un.org/apps/news/story.asp?NewsID=49429#.VSuwpdzF-So" rel="nofollow">palestinos</a></strong> procedentes del país, donde su vida se ve de nuevo expuesta a los peligros de los que habían huido inicialmente. Fuera de la región, solo el 2% de la población refugiada ha podido acceder al reasentamiento en otros países.   </p> <p><strong>¿Qué espera el mundo que hagan estos cuatro millones de personas, la mayoría mujeres y niños?  </strong></p> <p>Imagina huir de tu país con tus hijos para escapar de las bombas, de la violencia o del hambre y tener que vivir en una tienda a las afueras de una ciudad en un país extranjero y subsistir gracias a la escasa ayuda de las organizaciones humanitarias. Después, imagina vivir sabiendo que podrían quemar la tienda en la que vives o podrían obligarte a trasladarte, como les ha pasado a algunos de los refugiados y refugiadas con los que trabajamos en el Líbano. O imagina vivir en un apartamento diminuto, carísimo y abarrotado de gente y que los ahorros que has tardado años en reunir se te están agotando. ¿Qué harías? </p> <p><strong>¿Tratarías de buscar trabajo para mantener a tu familia?</strong></p> <p>Si hicieras eso en Jordania, al no tener un permiso de trabajo te arriesgarías a que, si te pillaran trabajando de forma ilegal, te deportasen a Siria. En el mejor de los casos, puede que solo te explotasen empleadores sin escrúpulos o a provocases la ira de tus anfitriones, que cada vez más ven a los refugiados como la causa de un mercado laboral debilitado. </p> <p><strong>¿Y qué me dices de depender de la ayuda humanitaria para contribuir a que tu familia sobreviva?</strong></p> <p>La financiación de la respuesta a esta crisis humanitaria no se corresponde con las crecientes necesidades. Las raciones de comida son cada vez más pequeñas y la asistencia sanitaria y la educación son cada vez más y más inaccesibles. Cada vez menos refugiados reciben menos ayuda.  Abu Anas huyó con su mujer, Um Anas, y sus tres hijos pequeños de Aleppo a Bekaa (en el Líbano) en 2012. "No me queda nada en Siria", nos contó. "Mis padres están desplazados en el país y aquí no tengo fuentes de ingresos. La reducción de las raciones de comida hará que la vida nos resulte aún más difícil porque mi mujer está embarazada. Tendré que pedir prestado dinero a otros refugiados del campamento para poder comprar productos básicos que mi familia necesita". Desgraciadamente, la experiencia de Abu Anas es la de muchos otros millones de refugiados. </p> <p><strong>¿Tratarías de conseguir el reasentamiento en otro país?</strong></p> <p>Cada vez más refugiados preguntan al personal de Oxfam sobre opciones para el reasentamiento en otros países. Muchos han oído que existe la posibilidad de que te acojan en un tercer país. Oxfam ha hecho un llamamiento a los países ricos para que, para finales de 2015, ofrezcan reasentamiento u admitan por motivos humanitarios al 5% de la población refugiada más vulnerable, cuyas necesidades sencillamente no pueden satisfacerse en la región. Aunque un cierto número de Estados, entre ellos Alemania y Suecia, han proporcionado una ayuda generosa a través del reasentamiento, hasta la fecha la respuesta de la mayoría de los países ha sido escasa.</p> <p><strong>¿Enviarías a tus hijos a Europa en barco?</strong></p> <p>Cada vez más y más refugiados están dispuestos a arriesgar sus vidas y sus ahorros para hacerlo. A pesar de ser la última y más peligrosa de las opciones, se trata de una solución cara, fuera del alcance de la mayoría, que no te garantiza que la acogida en Europa sea cálida.   </p> <p><strong>¿Quizás tuvieras la esperanza de volver a casa?</strong></p> <p>Sin embargo, nada parece indicar que el conflicto en Siria vaya a acabar pronto. Nuestro reciente <strong><a href="https://www.oxfam.org/es/informes/suspenso-en-siria" rel="nofollow">informe</a></strong> mostraba cómo durante el último año el número de muertes y desplazamientos había aumentado, así como las necesidades en el país. El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas hizo un llamamiento a poner fin a la brutalidad y la negativa a la entrada de ayuda que caracterizan el conflicto en Siria. Éste fue totalmente ignorado. Y, además, la economía del país se ha prácticamente <strong><a href="http://www.sy.undp.org/content/dam/syria/docs/socio-economic-resilience/SCPR_Alienation_Violence_Report_2014_EN.pdf" rel="nofollow">desmoronado</a></strong>. Devolver a los refugiados a esta situación no es solo ilegal, sino también inmoral.</p> <p>La crisis en Siria comenzó como un grito por la libertad y la dignidad que fue acallado con una violencia demoledora y catastrófica. Tristemente, este grito se ha convertido en una desesperada súplica de ayuda y protección que está siendo acogida con total indiferencia. Es necesario que se produzca un aumento importante de la ayuda humanitaria y del número de refugiados en situación de vulnerabilidad a los que se les ofrece el reasentamiento en terceros países, así como una inversión significativa en escuelas, hospitales e infraestructuras en los países vecinos a Siria. Esto es lo mínimo que la comunidad internacional puede hacer. Los refugiados y refugiadas deberían poder mantenerse a sí mismos y a sus familias, y contribuir a la economía de los países que los acogen.</p> <p>A la población refugiada se le acaban las opciones, como también se acaba la paciencia de los generosos países de acogida. La terrible cifra de cuatro millones de refugiados debería ser el punto máximo que alcance esta crisis. ¿Cuándo comenzará Naciones Unidas a informar de una reducción del número de refugiados: de cuatro a tres, y después a dos, y después a un millón? Para hacer de esto una realidad, es necesario un esfuerzo diplomático para conseguir una paz justa y duradera en Siria. Las aspiraciones y las esperanzas puestas en su país de estos cuatro millones de personas deben guiar las acciones de los líderes mundiales, y no solo sus necesidades.  </p> <p><em>Autor del blog: Daniel Gorevan, experto en política siria <em>(<a href="http://twitter.com/DGorevan" rel="nofollow">@DGorevan</a>)</em></em></p> <h3>Qué puedes hacer tú</h3> <p><strong><a href="https://www.oxfam.org/es/accion-humanitaria/crisis-en-siria" rel="nofollow">Haz un donativo para la emergencia en Siria</a></strong></p> <p><img alt="Zaatari" title="Zaatari" height="666" width="1000" class="media-element file-default" typeof="foaf:Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/zaatari_es.gif" /></p></div><div class="field field-name-title"><h2>¿Cuándo acabará esto? Cuatro millones de refugiados sirios registrados en los países vecinos</h2></div><ul class="links inline"><li class="translation_en first"><a href="http://l.blogs.oxfam/en/blogs/15-07-09-four-million-syrian-refugees-registered-across-border-when-will-end" title="Four million Syrian refugees registered across the border: When will this end?" class="translation-link" xml:lang="en">English</a></li> <li class="translation_fr last"><a href="http://l.blogs.oxfam/fr/blogs/15-07-10-quand-cela-cessera-t-il%C2%A0-quatre-millions-de-r%C3%A9fugi%C3%A9s-syriens-enregistr%C3%A9s-%C3%A0-l%C3%A9tranger" title="Quand cela cessera-t-il ? Quatre millions de réfugiés syriens enregistrés à l&#039;étranger" class="translation-link" xml:lang="fr">Français</a></li> </ul> Fri, 10 Jul 2015 06:56:01 +0000 Daniel Gorevan 27270 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/en/node/27270#comments La batalla diaria de los refugiados sirios contra el frío http://l.blogs.oxfam/en/node/24802 <div class="field field-name-body"><h3>Trabajamos en Líbano y Jordania junto a organizaciones locales para que los refugiados sirios puedan hacer frente a la lluvia, nieve y frío del duro invierno.</h3> <p>Mientras la helada lluvia se filtraba por la endeble tela de la tienda de campaña y el fuerte viento sacudía su improvisado hogar en Chekka (en el norte de Líbano), Raneem, de 6 años, permanecía con los ojos bien abiertos -incapaz de conciliar el sueño- acurrucada en el regazo de su madre. La región ha sido sacudida por una fuerte tormenta invernal que no ha hecho sino traer nuevas penurias a los miles de refugiados sirios como Raneem.</p> <p>Según recoge la prensa, la tormenta se ha cobrado la vida de varios refugiados. Raneem y otros tantos miles de niños sirios, <strong>apenas tienen recursos para protegerse del frío</strong>. “Nuestros hijos están enfermos. El frío es insoportable y no tenemos medios para mantenerlos abrigados”, dice Ayman.</p> <p>En el Líbano, grandes olas y vientos huracanados sacuden las zonas costeras. La nieve ha cubierto asentamientos de refugiados, bloqueado carreteras, aislado pueblos y <strong>dejado a personas sin acceso a los servicios de atención médica urgente</strong>. Bajo el peso de la nieve, muchas tiendas de campaña se han venido abajo y los tanques de agua potable se han congelado.</p> <p>En Jordania, las condiciones climáticas extremas también han afectado al campo de <strong><a href="http://oxf.am/u5U" rel="nofollow">refugiados de Za’atari</a></strong>, el más grande del país con más de 80.000 habitantes. Los niños, que siguen llevando sandalias de plástico, tratan de saltar entre charcos de hielo, mientras los adultos, pala en mano, retiran la nieve del techo de las caravanas y las tiendas. “Necesitamos desesperadamente caravanas, no podemos vivir más en tiendas de campaña", dice Abu Ayman.</p> <p><img alt="Six-year-old Raneem huddles near a stove in her family&#039;s shelter in northern Lebanon. Credit: Oriol Andres/Oxfam" title="Six-year-old Raneem huddles near a stove in her family&#039;s shelter in northern Lebanon. Credit: Oriol Andres/Oxfam" height="813" width="1220" class="media-element file-default" typeof="foaf:Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/raneem-oxfam_oriol_012_web_1220nc.jpg" /></p> <p>Semanas atrás, <strong><a href="http://http://oxf.am/ZJaT" rel="nofollow">Oxfam inició su respuesta  de cara al invierno </a></strong>mediante la distribución de lonas plásticas y vales por efectivo en Líbano. Llevó también a cabo trabajos para realizar surcos alrededor de las tiendas de campaña en Za’atari para evitar que se inunden por la lluvia. Además, se definieron planes de evacuación en estrecha coordinación con otras organizaciones humanitarias. <strong>Pero mientras los efectos de la tormenta continuen, los refugiados necesitan  alimentos, agua y refugio.</strong></p> <p>Tanto en el Líbano como Jordania, Oxfam está incrementando su respuesta para  mantener a los refugiados sirios a resguardo del frío. Estamos trabajando con organizaciones locales en Líbano para asegurar que las familias puedan reconstruir sus tiendas dañadas con lonas de plástico, y distribuyendo kits de higiene que incluyen jabón, pañales y toallas sanitarias para garantizar que las personas puedan cubrir sus necesidades básicas. En Jordania, nuestros equipos están atendiendo las necesidades de agua y saneamiento más apremiantes.</p> <p>Para Raneem  este es su cuarto invierno en el exilio, así como para muchos otros. Sin un fin a la vista del sangriento conflicto y los Gobiernos de cerrando sus fronteras a los refugiados sirios, <strong>Raneem no tiene más opción que acurrucarse contra su madre y rezar para que termine el frío</strong>.</p> <h3>El reto de la protección de civiles</h3> <p><img alt="Sandals offer little protection to the feet of children in a refugee settlement in northern Lebanon. Credit: Oriol Andres/Oxfam" title="Sandals offer little protection to the feet of children in a refugee settlement in northern Lebanon. Credit: Oriol Andres/Oxfam" height="813" width="1220" class="media-element file-default" typeof="foaf:Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/sandals-oxfam_oriol_006_web_1220nc.jpg" /></p> <p>El <strong><a href="http://oxf.am/2YQ" rel="nofollow">conflicto en Siria</a></strong> se ha prolongado durante casi cuatro años, obligando a unos <strong>3,3 millones de sirios, más de la mitad de los cuales son menores de 18 años, a huir de su país y buscar refugio</strong> en los países vecinos. La protección de civiles es ahora más que nunca un reto, pues los países vecinos, dado el alto número de refugiados que han admitido hasta ahora, han empezado a <strong>restringir el paso a través de sus fronteras</strong>.</p> <p>Las nuevas restricciones a la entrada de refugiados sirios en el<strong><a href="http://oxf.am/ZUtm" rel="nofollow"> Líbano</a></strong> forman parte de una creciente y preocupante tendencia que refleja las cada vez menores oportunidades que tienen las ciudadanas y ciudadanos sirios de escapar del conflicto que asola Siria. Hasta la fecha, los países vecinos, en especial el Líbano y Jordania, han acogido a un gran número de refugiados sirios que huían de la guerra en una crisis sin precedentes. Estos países tienen la clara obligación de asegurar los refugiados puedan seguir buscando protección, pero se encuentran bajo una enorme presión. Las <strong>mayores restricciones impuestas deberían ser consideradas un fracaso</strong> de la comunidad internacional en su conjunto.</p> <p> </p> <p><em>Fotografías:</em></p> <p><em>1. Los Fuertes vientos se han llevado el tejado del refugio de Yehia, un granjero de Siria, y su familia. Créditos: Oriol Andres/Oxfam</em></p> <p><em>2. Raneem en su tienda en el norte de Líbano. Créditos: Oriol Andres/Oxfam</em></p> <p><em>3. Sandalias es lo único que pueden calzar muchos niños refugiados en Líbano y Jornadia. Créditos: Oriol Andres/Oxfam</em></p> <p><em>Actualización realizada por Joelle Bassoul <strong><a href="http://@jobassoul" rel="nofollow">@jobassoul</a></strong>, responsable de medios de Oxfam para la crisis de Siria.</em></p> <p> </p> <p><strong><a href="http://www.oxfam.org/es/accion-humanitaria/crisis-en-siria" rel="nofollow">Haz una donación</a></strong></p> <p> </p> <p> </p></div><div class="field field-name-title"><h2>La batalla diaria de los refugiados sirios contra el frío</h2></div><ul class="links inline"><li class="translation_fr first"><a href="http://l.blogs.oxfam/fr/blogs/15-01-14-des-milliers-de-r%C3%A9fugi%C3%A9s-syriens-aux-prises-avec-les-intemp%C3%A9ries" title="Des milliers de réfugiés syriens aux prises avec les intempéries" class="translation-link" xml:lang="fr">Français</a></li> <li class="translation_en last"><a href="http://l.blogs.oxfam/en/blogs/15-01-09-winter-storm-and-increased-border-restrictions-bring-new-challenges-conflict-weary" title="Winter storm and increased border restrictions bring new challenges to conflict-weary Syrian refugees" class="translation-link" xml:lang="en">English</a></li> </ul> Tue, 13 Jan 2015 16:18:05 +0000 Camilla Jelbart Mosse 24802 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/en/node/24802#comments Sudán del sur: "Si decís que nadie debería vivir así, ¿por qué estamos viviendo así?” http://l.blogs.oxfam/en/node/10717 <div class="field field-name-body"><p>Hoy se celebra el tercer aniversario de la independencia de <strong><a href="http://www.oxfam.org/es/emergencies/crisis-sudandelsur" rel="nofollow">Sudán del Sur</a></strong>. Sin embargo, durante los últimos siete meses, el sentimiento de unidad presente en 2011 ha desparecido. Como consecuencia, <strong>más de 1,5 millones de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares y a vivir en terribles condiciones</strong>. </p> <p>"Corrí con mi familia al Malakal Teaching Hospital… Pero allí también empezaron a matar personas. Nos pedían dinero y nuestros teléfonos móviles. Si no tenías, te disparaban hasta matarte. Vi cómo asesinaban a una persona cuando íbamos para allí. Y vi cómo violaban a una mujer en el hospital... Aquella noche, muchas personas corrimos hasta la base de Naciones Unidas.<strong> Tuvimos que dejar atrás a mi marido porque no podía andar. Cuando la gente empezó a correr me dijo ‘Corre o morirás’”</strong>.</p> <p>Sólo para refugiarse en la base de la Misión de las Naciones Unidas en el Sudán del Sur (UNMISS, por sus siglas en inglés) en Malakal, Rebecca*, una maestra de escuela de 37 años, tuvo que soportar más de lo que cualquier persona debiera soportar en toda su vida. Pero ahora, tras la alambrada de concertinas, vive otra pesadilla. <strong>Los desvencijados refugios construidos con lonas y cuerdas no proporcionan protección alguna ante las intensas lluvias que comenzaron hace seis semanas</strong>. Los refugios están abarrotados y las cerca de 19.000 personas que han buscado asilo aquí tienen escasa privacidad. Muchos viven con el barro hasta la rodilla. Las estructuras metálicas de las camas apenas asoman unos centímetros por encima del agua. Los hornillos se sujetan con alambres. Las escasas pertenencias están cubiertas por el omnipresente y pegajoso barro. Las letrinas han quedado reducidas a un pestilente lodazal de agua estancada. </p> <p></p> <p>Las personas están enfadadas y tienen derecho a estarlo. "Decís que nadie debería vivir así. <strong>¿Entonces por qué estamos viviendo así?</strong>", me preguntaba un hombre mientras me llevaba hasta su choza anegada por el agua. </p> <h3>Enfermedades cutáneas y respiratorias</h3> <p>Las personas más afortunadas vadean a través de la suciedad con botas de plástico. Las menos afortunadas, deben remangarse los pantalones o la falda hasta las rodillas y caminar descalzas, hundiéndose en el fango. Las personas padecen enfermedades respiratorias y cutáneas. <strong>El brote de cólera que se produjo en Juba aún no ha llegado a Malakal, pero si lo hiciera, las consecuencias serían devastadoras</strong>. </p> <p><strong><a href="http://www.oxfam.org/es/emergencies/crisis-sudandelsur/cara-mas-humana-crisis-sudan-del-sur" rel="nofollow">Naciones Unidas</a></strong> y las organizaciones humanitarias están llevando a las personas a terrenos más elevados y secos en la base, <strong>pero no hay espacio suficiente para todo el mundo</strong>. Naciones Unidas dice que tienen prioridad las personas en peores condiciones. Sin embargo, algunas como Ajak*, de 60 años y que no puede caminar a través del denso barro a causa de un disparo que recibió en la pierna, permanecen abandonadas en los miserables refugios, obligadas a depender de la ayuda de sus familiares o amigos. </p> <p>Un mes después de que Rebecca llegara a la base, decidió viajar de vuelta al hospital junto a un grupo de mujeres –por motivos de seguridad, según señalaba, ya que <strong>las probabilidades de que una mujer que viaja sola sufra ataques o sea violada o asesinada son muy altas</strong>– en busca de su marido. </p> <p>"Le encontramos. Estaba muerto en una cama. Es imposible saber <strong>si murió de un disparo o de sed o de hambre, o porque estaba enfermo</strong>", contaba. </p> <h3>Pérdida de dignidad</h3> <p>La historia de Rebecca no es única. <strong>Casi todas las personas que se han refugiado aquí han perdido a algún ser querido</strong>, sufrido violencia o visto cómo destruían sus hogares. Estas personas también dicen haber perdido la dignidad, viéndose obligadas a vivir en estas condiciones y a depender de la ayuda. Pero Rebecca afirma que vivir aquí, entre tanta miseria, es mejor que vivir fuera, expuesta al peligro. </p> <p>"Si vas sola y te cogen, no puede pasar nada bueno. <strong>Este campo es mucho mejor en cuanto a seguridad se refiere</strong>. Hay protección. Solo durante la noche, en lugares oscuros, puedes sufrir algún ataque", dice.</p> <p>Ajak y Rebecca son solo dos de las <strong>1,5 millones de personas desplazadas por este conflicto, tanto fuera como dentro de su país. Casi cien mil han buscado refugio en bases de Naciones Unidas</strong> como la de Malakal, y 350.000 han atravesado la frontera en su huida hacia Uganda, Kenia, Etiopía o Sudán. Eso deja más de un millón de personas que, desde el pasado diciembre, se han visto obligadas a abandonar sus hogares por miedo y ahora se encuentran desplazadas en su propio país. Muchas no han podido plantar sus cultivos, lo que significa que las cosechas serán menores en los próximos meses. <strong>El sufrimiento durante los últimos seis meses ha sido extremo, pero, desgraciadamente, todo empeorará antes de mejorar. Se prevé que, para finales de este año, cuatro millones de personas padezcan hambre</strong>.</p> <p>Antes de que los combates comenzaran el pasado diciembre, se estimaba que la tasa de crecimiento del PIB de Sudán del Sur sería la más alta del mundo en 2014. Para el mes de enero, los enfrentamientos en el seno de la guardia presidencial en Juba se habían extendido a los estados de Jonglei, Lagos y Alto Nilo. La producción de petróleo ha disminuido notablemente. Incluso si, ahora, los líderes de las facciones enfrentadas comenzasen a dar prioridad a los intereses de su pueblo por encima de sus aspiraciones personales,<strong> llevaría años reparar el daño causado durante los últimos seis meses</strong>. </p> <p>El 9 de julio se celebra el tercer aniversario de la independencia de Sudán del Sur. Pero teniendo en cuenta lo que los últimos seis meses han supuesto para esta joven nación, <strong><a href="http://www.oxfam.org/es/video/2014/sud%C3%A1n-del-sur-postales-del-otro-lado-de-la-guerra" rel="nofollow">las personas como Rebecca</a> y Ajak no tendrán mucho que celebrar ese día</strong>. </p> <p><em>* Los nombres se han modificado para proteger la identidad.</em></p> <h3>Información relacionada</h3> <p><a href="http://www.oxfam.org/es/emergencies/crisis-sudandelsur" rel="nofollow"></a><strong><a href="http://www.oxfam.org/es/emergencies/crisis-sudandelsur" rel="nofollow">Emergencia en Sudán del Sur. El trabajo de Oxfam</a></strong></p></div><div class="field field-name-title"><h2>Sudán del sur: &quot;Si decís que nadie debería vivir así, ¿por qué estamos viviendo así?”</h2></div><ul class="links inline"><li class="translation_en first"><a href="http://l.blogs.oxfam/en/blogs/14-07-09-south-sudan-shelter-behind-razor-wire" title="South Sudan at 3: A tenuous shelter behind razor wire" class="translation-link" xml:lang="en">English</a></li> <li class="translation_fr last"><a href="http://l.blogs.oxfam/fr/blogs/14-07-09-la-securite-quel-prix-apres-avoir-fui-les-violences-des-milliers-de-personnes-doivent" title="Soudan du Sud : derrière les barbelés, un abri précaire et des conditions effroyables" class="translation-link" xml:lang="fr">Français</a></li> </ul> Wed, 09 Jul 2014 00:00:00 +0000 Aimee Brown 10717 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/en/node/10717#comments Fútbol por la paz: la fiebre del Mundial rompe barreras en Uganda http://l.blogs.oxfam/en/node/10707 <div class="field field-name-body"><p>Mientras se celebra la Copa Mundial de Fútbol en Brasil , en el norte de Uganda se celebra un torneo muy diferente. Allí, en los distritos de Arua y Adjumani, jóvenes refugiados sursudaneses han formado distintos equipos de fútbol para jugar por la paz.</p> <p>"Nunca pensé que acabaría así. Echo de menos Bor, la escuela y a mis amigos", dice Manyangson Ngong de 18 años y capitán del equipo Lucky Start del campo de Ayilo. Sus estudios en Bor se vieron interrumpidos por el comienzo del conflicto que ha obligado a tantas personas a huir en busca de un lugar seguro.</p> <p>Manyangson no es el único joven que trata de salir adelante. <strong>De las 110.000 personas refugiadas que han llegado a Uganda desde diciembre de 2013, el 65% son menores de 18 años.</strong> Sin escuelas a las que ir, estos chicos y chicas no tienen nada que hacer y, a menudo, se meten en peleas. El torneo de fútbol es una iniciativa emprendida por los refugiados para romper este círculo vicioso.</p> <p>"Algunos empezamos a darle patadas a un balón hecho a mano. Otros chicos querían jugar con nosotros y, antes de que nos diéramos cuenta, éramos muchos. Entonces decidimos pedir un sitio en el que trazar un campo de fútbol. El fútbol nos mantiene ocupados y así evitamos pensar en nuestra situación y todo el dolor ", dice Manyangson.</p> <p>"Se han formado muchos otros equipos. Somos de muchas tribus diferentes. Algunos son incluso de la comunidad ugandesa". </p> <p>El mayor desafío, según Manyangson, es lograr que todo el mundo juegue ya que no hay ni balones ni camisetas suficientes para diferenciar quién es de cada equipo. </p> <p>"Te sientes mal al no poder dejar jugar a algunas personas que quieren participar. Hemos intentado dividirnos en equipos para asegurarnos de que todo el mundo juegue. Gracias a los balones que ACORD (organización socia de Oxfam) nos dio, ahora es posible". </p> <p>"Con más apoyo podríamos ser mejores  y empezar a jugar partidos amistosos con otros refugiados y otros equipos de otros distritos. ¿Quién sabe? ¡Puede que algunos de mis viejos amigos estén en otros equipos!</p> <h3>La respuesta de Oxfam</h3> <p>Oxfam y las organizaciones socias <strong><a href="http://www.ceford.org.ug/" target="_blank" rel="nofollow">Community Empowerment for Rural Development</a></strong> (CEFORD) y <strong><a href="http://www.acordinternational.org/" target="_blank" rel="nofollow">Agency for Cooperation and Research in Development</a></strong> (ACORD) participan en iniciativas de protección y construcción de la paz en los asentamientos. Además de distribuir material para actividades recreativas, como balones de fútbol, Oxfam asiste en la formación y el fortalecimiento de comités formados por personas refugiadas y miembros de las comunidades de acogida que participan en labores de incidencia política en pro de la paz y la reconciliación a nivel nacional, regional e internacional.</p> <p>Para este mes de junio, <strong>Oxfam y las organizaciones locales, entre ellas la Cruz Roja Ugandesa</strong>, han asistido a más de <strong>38.198 refugiados sursudaneses y a las comunidades que los acogen en los distritos de Arua y Adjumani.</strong> Proporcionamos agua limpia a más de 31.000 personas, mejoramos los servicios de saneamiento y promovemos buenas prácticas de higiene para prevenir brotes de enfermedades como el cólera. Oxfam y sus socios locales, CEFORD y ACORD, distribuyen hornillos eficientes , herramientas para el cultivo y plantas de semillero, y proporcionan empleos temporales para ayudar a las personas a recuperar sus medios de vida. También han llevado a cabo un análisis de las necesidades de protección basado en el género y diseñado y realizado actividades para reducir la vulnerabilidad y prevenir la violencia de género entre los refugiados y las comunidades de acogida. </p> <h3>Actúa ahora</h3> <p><a href="http://www.oxfam.org/en/emergencies/southsudan" rel="nofollow"><strong>Por favor, haz un donativo para esta emergencia. Tu ayuda es vital.</strong></a></p> <h3>Más información</h3> <p><strong>Echa un vistazo a las fotos de los partidos de fútbol que se han organizado en Somalia via<a href="https://www.facebook.com/media/set/?set=a.657429914346476.1073741825.138966929526113&amp;type=1" target="_blank" rel="nofollow"> Africans Act 4 Africa</a></strong></p> <p><strong>Descárgate el informe: <a href="http://www.oxfam.org/en/policy/south-sudan-food-crisis-loaded-guns-empty-stomachs" rel="nofollow">Loaded Guns and Empty Stomachs. Fixing a food crisis and preventing a catastrophe in South Sudan</a></strong></p></div><div class="field field-name-title"><h2>Fútbol por la paz: la fiebre del Mundial rompe barreras en Uganda</h2></div><ul class="links inline"><li class="translation_en first"><a href="http://l.blogs.oxfam/en/blogs/14-06-23-world-cup-south-sudan-refugees-football-peace" title="Football for peace: World Cup fever helps bridge barriers for South Sudanese refugees" class="translation-link" xml:lang="en">English</a></li> <li class="translation_fr last"><a href="http://l.blogs.oxfam/fr/blogs/14-06-25-coupe-monde-refugies-sud-soudanais-foot-paix-clivages" title="Comment des réfugiés sud-soudanais font du foot un instrument de paix, au-delà des clivages" class="translation-link" xml:lang="fr">Français</a></li> </ul> Thu, 26 Jun 2014 11:11:24 +0000 Dorah Ntunga 10707 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/en/node/10707#comments Sin tiempo de descuento para África http://l.blogs.oxfam/en/node/10703 <div class="field field-name-body"><p>Alrededor de 3.200 millones de personas seguirán por televisión el campeonato mundial que reúne en Brasil a los futbolistas más famosos de todo el mundo. Así, millones de hombres, mujeres, niños y niñas de toda África verán el mundial pegados a la televisión, mientras los más jóvenes sueñan, ilusionados, con ser estrellas de fútbol. </p> <p>Para muchos de ellos, el Mundial de Brasil 2014 es una vía de escape momentánea de los conflictos en los que viven sumidos. Cuando el campeonato acabe, muy lejos de las cámaras de televisión, millones volverán a enfrentarse a la cruda realidad. Estos son los niños y niñas víctimas de las crisis olvidadas en el mundo. </p> <p>Brasil ha contratado a 170.000 personas para garantizar la seguridad de los 500.000 seguidores que han acudido a celebrar las victorias de sus selecciones: casi cinco veces el número de efectivos para el mantenimiento de la paz que Naciones Unidas ha desplegado en los conflictos de Sudán del Sur, Sudán y la República Centroafricana para proteger a la población civil. </p> <p><strong>En el país más joven del mundo, Sudán del Sur, miles de personas han muerto y <a href="http://www.oxfam.org/es/emergencies/crisis-sudandelsur" target="_blank" rel="nofollow">1,5 millones de han visto obligadas a huir para salvar sus vidas</a></strong>: casi el triple del número de fanes presentes en el mundial de fútbol. También en este país, 7 millones de personas carecen de alimentos suficientes para comer, mientras otros <strong>3 millones se encuentran en situación de crisis en Somalia, 2,5 millones en la <a href="http://www.oxfam.org/es/emergencies/conflicto-en-la-rep%C3%BAblica-centroafricana" rel="nofollow">República Centroafricana</a> y más de 6 millones en Sudán.</strong> Juntas suman más personas que los habitantes de los Países Bajos (incluido su jugador estrella: Van Persie). </p> <h3>Crisis diferentes pero con un origen en común: la violencia</h3> <p>Estos conflictos son una de las principales causas por las que estas personas carecen de alimentos suficientes para comer. Naciones Unidas estima que <strong>se necesitan 2.200 millones de dólares para evitar que los habitantes de Sudán del Sur, Sudán, Somalia y la República Centroafricana padezcan hambre e inanición.</strong> Entre hoteles, bocadillos, etc., los seguidores presentes en Brasil gastarán hasta 3.200 millones de dólares durante el mundial. Así, resulta inverosímil creer que<strong><a href="http://www.oxfam.org/es/node/37214" rel="nofollow"> los líderes mundiales sean incapaces de encontrar fondos suficientes</a></strong> para ayudar a las víctimas de estas crisis.</p> <p>Es necesario poner fin a estos conflictos para que las personas puedan regresar a sus hogares y reconstruir sus vidas. Los conflictos no estallan de un día para otro. El Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana cuenta con medidas para advertir de un posible conflicto. Si se puede identificar también se puede evitar. Pero el Consejo de Paz y Seguridad, a menudo hace vagas declaraciones<a href="http://www.au.int/en/content/high-level-retreat-theme-silencing-guns-africa-building-roadmap-conflict-free-continent-durb" target="_blank" rel="nofollow"></a> en lugar de tomar medidas enérgicas e intervenir. <strong><a href="http://www.au.int/en/content/high-level-retreat-theme-silencing-guns-africa-building-roadmap-conflict-free-continent-durb" target="_blank" rel="nofollow">La Unión Africana debe emprender acciones valientes</a></strong> para acabar con los enfrentamientos, como a menudo prometen que harán.</p> <h3>La sociedad civil se ha movilizado</h3> <p>Las ciudadanas y ciudadanos africanos están dispuestos a participar y no quedarse de brazos cruzados. A pesar de los combates que comenzaron hace ya seis meses en Sudán del Sur, muchas personas se han desvivido por ayudar a otras, sin importar su etnia. <strong>Catorce líderes africanos <a href="http://www.oxfam.org/en/pressroom/reactions/african-leaders-demand-immediate-end-south-sudan-violence" rel="nofollow">han exigido</a> públicamente al presidente, Salva Kiir, y al vice-presidente, Riek Machar, que acaben con el derramamiento de sangre.</strong> En Somalia, organizaciones de la sociedad civil han advertido de que las personas viven muy por debajo de unas condiciones de vida aceptables. Y Africans Act 4 Africa, con el objetivo de sensibilizar acerca de estas crisis, ha organizado hoy partidos de fútbol por toda África como gesto de solidaridad con sus hermanos y hermanas de Sudán del Sur, Sudán, Somalia y la República Centroafricana. El fútbol es un idioma universal, así que todos podemos disfrutar de la Copa Mundial y, al mismo tiempo, mostrar nuestra solidaridad con quienes más lo necesitan.  </p> <h3>Evitar una hambruna en la región es aún posible</h3> <p>Hace tres años, la comunidad internacional fue incapaz de evitar que el hambre asolara <strong><a href="http://www.oxfam.org/es/emergencies/crisis-alimentaria-cuerno-de-africa" rel="nofollow">el Cuerno de África</a></strong>. Más tarde, la comisaria europea de Cooperación Internacional, Kristalina Georgieva, afirmó que "en demasiadas ocasiones, la respuesta necesaria solo llega cuando la crisis ya es demasiado grave y ocupa los principales titulares". Así que mientras vemos los goles repetidos en televisión una y otra vez, debemos pararnos un momento a pensar en quienes no están ahora en el foco de atención. </p> <p>No es demasiado tarde para evitar una hambruna en Sudán del Sur o para evitar que los conflictos en Sudán, Somalia y la República Centroafricana se agraven. <strong>Podemos contribuir a salvar vidas presionando a los líderes mundiales para que otorguen a estos conflictos la importancia que les corresponde y proporcionen ayuda a las personas que más lo necesitan. </strong></p> <p>Todos sabemos que para esto no hay tiempo de descuento. La Unión Africana y la comunidad internacional deben dejar el banquillo y meterse en este partido crucial. Ahora.</p></div><div class="field field-name-title"><h2>Sin tiempo de descuento para África</h2></div><ul class="links inline"><li class="translation_en first"><a href="http://l.blogs.oxfam/en/blogs/14-06-23-world-get-off-bench-resolving-conflict-africa" title="World needs to get off the bench and get in the game on resolving conflict in Africa" class="translation-link" xml:lang="en">English</a></li> <li class="translation_fr last"><a href="http://l.blogs.oxfam/fr/blogs/14-06-23-conflits-afrique-prolongations" title="Conflits en Afrique : pas question de jouer les prolongations" class="translation-link" xml:lang="fr">Français</a></li> </ul> Sun, 22 Jun 2014 23:01:00 +0000 Winnie Byanyima 10703 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/en/node/10703#comments Jóvenes refugiados en Uganda: la esperanza de Sudán del Sur http://l.blogs.oxfam/en/node/10695 <div class="field field-name-body"><p>Un joven desgarbado, vestido con unos pantalones cortos raídos y unas sandalias negras adornadas con corazones de plástico rosas, emerge de una choza de hierba y camina hacia mí. En un inglés perfecto, Jacob me explica cómo ha acabado viviendo en este remoto asentamiento de refugiados, <strong>uno de la veintena de campos que han surgido en mitad del bosque a lo largo de la frontera de Uganda con Sudán del Sur</strong>. Hace 18 meses era uno de los pocos jóvenes privilegiados de Sudán del Sur que podía cursar secundaria en Kampala, la capital de Uganda. Pero entonces, hace apenas unos meses, recibió una llamada que cambió su vida.  El padre de Jacob le telefoneó para decirle que la tienda de su familia en Sudán del Sur había sido saqueada y destrozada. Ante el creciente conflicto entre las distintas facciones del partido gobernante, él y otros nueve miembros de su familia habían decidido huir a Uganda. No habría más dinero con el que pagar sus estudios. Jacob y su hermana mayor podrían acabar lo que quedaba de curso pero, después, deberían dejar la escuela, la ciudad y a sus amigos para ir a vivir con su familia a un campo de refugiados.</p> <p>Al escuchar la historia de Jacob se apoderó de mí un fuerte sentimiento de tristeza y la sensación de estar viviendo un déjà vu. Hace casi una década me mudé a Uganda para trabajar con personas refugiadas que vivían en asentamientos como este. Mi trabajo consistía en entrevistar a cientos de sursudaneses y sursudanesas sobre su situación. Me explicaron, por ejemplo, que las desesperadas condiciones de vida en los campos llevaron a muchos padres a tomar la difícil decisión de concertar matrimonios para sus jóvenes hijas. Con la dote de la novia que la familia del novio "pagaba", podían comprar alimentos o pagar las facturas sanitarias o las tasas de la escuela de los hijos más pequeños.</p> <p>Mientras Jacob me contaba la historia de su hermana Juliana, sentí cómo se me formaba un nudo en el estómago. A pesar de vivir en un país donde el nivel de analfabetismo entre las mujeres había sido durante mucho tiempo tremendamente alto, su padre le había animado a retrasar el matrimonio hasta acabar la escuela secundaria. Ahora, solo era cuestión de tiempo que el viejo patrón volviera a repetirse en Juliana y otras tantas chicas como ella.</p> <h3>La crisis de Sudán del Sur en contexto</h3> <p><strong><a href="http://www.un.org/es/peacekeeping/missions/unmiss/background.shtml" target="_blank" rel="nofollow">El acuerdo de paz para Sudán de 2005</a></strong> acabó con más de dos décadas de guerra civil, allanando el camino para que Sudán del Sur obtuviese la independencia y cientos de miles de refugiados pudieran volver a sus casas. Día tras día escuchaba los gritos emocionados de las mujeres al ver cómo los enormes camiones blancos de Naciones Unidas abandonaban los campos y una nerviosa pero contenta población refugiada regresaba a sus hogares. Ahora, apenas unos años después de que llegara la paz, muchas de esas mismas personas llenas de esperanza, como otras miles y miles más, se han vuelto a ver obligadas a abandonar sus casas debido a la violencia que asola Sudán del Sur. Con <strong>un millón y medio de sursudaneses y sursudanesas desplazados y más de cuatro millones de personas en necesidad urgente de ayuda</strong>, es fácil perder la esperanza. Pero no debemos hacerlo.</p> <p>En 2007, en Sudán del Sur una adolescente tenía más posibilidades de morir durante el parto que de graduarse en la escuela secundaria. Desde entonces, y gracias a los esfuerzos de millones de profesionales de la salud y la educación, así como, también, al apoyo de la ciudadanía y una comunidad internacional comprometida, estas probabilidades habían comenzado a cambiar.</p> <p>Ahora, gran parte de estos esfuerzos por impulsar un desarrollo transformador se han desviado, comprensiblemente, a satisfacer las necesidades de ayuda humanitaria más urgentes. Pero aún no es demasiado tarde para evitar que estos logros alcanzados con duro esfuerzo se malogren. Lo primero y lo más importante que debemos hacer es apoyar el desarrollo en aquellas áreas de Sudán del Sur donde esto sea posible. Sin embargo, con el creciente número de personas desplazadas por toda la región –<strong>cada siete minutos una persona cruza la frontera para refugiarse en Uganda</strong>–, también debemos invertir en las decenas de miles de prometedores jóvenes como Jacob y Juliana que vivirán fuera de su país durante los próximos años. Entre tan gran sufrimiento humano, es complicado hacer las cosas mejor, pero hay oportunidades y debemos aprovecharlas. Las personas como Jacob que hablan de unidad nacional y rechazan la lucha por dividir al país en torno a intereses tribales, son la mejor esperanza de futuro para Sudán del Sur. Si actuamos ahora para proporcionarle a él y otras personas jóvenes la oportunidad de estudiar, formarse o ganar algo de dinero para mantener a sus familias, podemos evitar que esta nueva generación caiga en las garras de un matrimonio prematuro, el alcoholismo o una vida sumida en el conflicto. Si invertimos ahora en programas para la reconciliación y la construcción de la paz, podemos unir a las comunidades de una vez por todas. De lo contrario, cualquier paz será efímera y los niños y niñas como Jacob no podrán aprovechar todo su potencial para hacer de Sudán del Sur un país mejor para todos sus ciudadanos y ciudadanas.  <em>Para proteger su privacidad, hemos cambiado los nombres de las personas cuyas historias te contamos.</em></p> <p></p> <h3>Actúa ahora</h3> <p><a href="http://www.oxfam.org/en/emergencies/southsudan" rel="nofollow"><strong>Por favor, haz un donativo para esta emergencia. Tu ayuda es vital.</strong></a></p> <h3>Más información<strong></strong></h3> <p><strong>Descárgate el informe: <a href="http://www.oxfam.org/en/policy/south-sudan-food-crisis-loaded-guns-empty-stomachs" rel="nofollow">Loaded Guns and Empty Stomachs. Fixing a food crisis and preventing a catastrophe in South Sudan</a></strong></p></div><div class="field field-name-title"><h2>Jóvenes refugiados en Uganda: la esperanza de Sudán del Sur</h2></div><ul class="links inline"><li class="translation_en first"><a href="http://l.blogs.oxfam/en/blogs/14-06-20-south-sudan-young-refugees-uganda-hope-for-peace" title="South Sudan&#039;s young refugees in Uganda: a hope for peace" class="translation-link" xml:lang="en">English</a></li> <li class="translation_fr last"><a href="http://l.blogs.oxfam/fr/blogs/14-06-20-meilleur-espoir-paix-soudan-sud-jeunes-ouganda" title="Ils représentent le meilleur espoir de paix pour le Soudan du Sud : rencontre avec de jeunes réfugiés en Ouganda" class="translation-link" xml:lang="fr">Français</a></li> </ul> Thu, 19 Jun 2014 23:00:00 +0000 Noah Gottschalk 10695 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/en/node/10695#comments 3 años de conflicto en Siria. Necesitamos ver el camino hacia la paz http://l.blogs.oxfam/en/node/10626 <div class="field field-name-body"><p><em>Nigel Timmins es el director humanitario adjunto en Oxfam. Está liderando la respuesta humanitaria de la organización en Siria. Estas son sus reflexiones personales acerca de su trabajo con la población siria.  <strong></strong></em></p> <p><strong>La historia de Sabeen*, que huyó de Siria tan sólo 24 horas después de dar a luz a su bebé, permanecerá para siempre en mi memoria.</strong></p> <p>Sentada en el suelo de su caravana en el campo de refugiados de Zaatari, en Jordania, mirando al vacío me contó cómo se había visto obligada a abandonar su hogar apenas unos días antes de salir de cuentas. La casa de su vecino había sido arrasada por las bombas y Sabeen y su marido temían que su casa fuera a ser la siguiente.</p> <p>Así que cogieron a sus hijos y unas pocas pertenencias y se marcharon apresuradamente al pueblo más cercano, donde pidieron pasar la noche en el ayuntamiento. Allí, Sabeen se puso de parto y dio a luz con tan solo la ayuda de su marido. A medida que los bombardeos se acercaban más y más, a Sabeen y a su marido les preocupaba que su familia pudiera resultar herida por lo que, apenas 24 horas después, decidieron continuar su huida.</p> <p>Tras varias semanas desplazándose de un lugar a otros, tomaron la difícil decisión de llevar a su bebé recién nacido a Jordania, sin saber cuándo podrían volver.</p> <p>Recuerdo como se sentía mi mujer a las 24 horas de haber dado a luz a nuestro hijo y me pregunto cómo aquella mujer callada, fuerte y seria frente a mí pudo sobrevivir a semejante viaje. Supongo que la respuesta es que, sencillamente, no tenía otra opción.</p> <p>A lo largo de los años, mi trabajo me ha llevado por Asia y África a enfrentarme a algunas de las mayores emergencias de nuestra época en países como Afganistán, Sudán o la República Democrática del Congo. Nunca antes había trabajado en Siria. Hasta ahora no hubo una necesidad real. Se trataba de un país de renta media, con una infraestructura y unos servicios sanitarios, educativos y de suministro de agua decentes.</p> <h3>La magnitud del conflicto</h3> <h3><a href="http://blogs.oxfam.org/sites/blogs.oxfam.org/files/syria-homs-before-after.jpg" target="_blank"></a></h3> <p>Pero todo ha cambiado y, ahora, <strong>Naciones Unidas ha hecho la mayor petición de fondos de su historia, solicitando 6.500 millones de dólares.</strong> Se trata de una cantidad de dinero inimaginable. Un triste reflejo de la magnitud de este devastador conflicto que ni siquiera será suficiente para ayudar a las personas que sabemos que se encuentran en una situación desesperada, tanto dentro de Siria como en los países vecinos.</p> <p>Recuerdo las imágenes en la televisión de una multitud de personas manifestándose en las plazas en 2011, durante los primeros días del conflicto. La situación de muchas de las personas que abandonaron Siria durante aquel primer año era relativamente buena. Pudieron alojarse con familiares o tenían medios suficientes para alquilar un sitio en el que quedarse. En ningún momento se consideraron personas refugiadas, pues planeaban volver cuando la situación en Siria se estabilizase.</p> <p>Pero aquella fábula acabó en 2012. La situación cambió de manera drástica y quedó claro que aquel lento goteo de gente adinerada que al principio dejaba Siria se estaba convirtiendo en un flujo constante de personas en situación desesperada.</p> <h3>La respuesta humanitaria de Oxfam</h3> <p>Pasaron meses y meses hasta que pudimos conseguir los permisos necesarios para comenzar a trabajar en Siria. Fue tan frustrante... Sin embargo, ahora podemos suministrar agua potable a más de medio millón de personas en Damasco y sus alrededores.</p> <p><strong><a href="http://www.oxfam.org/es/emergencies/crisis-en-siria" rel="nofollow">Comenzamos a ayudar a los refugiados que habían huido al Líbano y Jordania</a></strong>, proporcionando agua, servicios de saneamiento y dinero en efectivo para ayudarles a pagar el alquiler y comprar productos de primera necesidad.</p> <p>Este implacable conflicto no para de destruir más y más vidas cada día. Actualmente, <strong>más de nueve millones de personas necesitan ayuda en Siria y más de 2,5 millones se han visto obligadas a huir.</strong> El futuro es desalentador. Necesitamos ver algún avance. Es necesario que haya un punto de inflexión que dé lugar a una paz duradera que permita a estas personas comenzar a recuperarse del trauma que han supuesto estos últimos años y a reconstruir sus vidas.</p> <h3>Debemos buscar un camino hacia la paz</h3> <p>Es necesario que las negociaciones de paz se retomen. Estas personas no pueden esperar mucho más. Son personas que han visto sus vidas truncadas. He conocido, por ejemplo, al dueño de un restaurante, a un policía y a un cartero. Ninguno de ellos imaginó nunca que pudiera acabar viviendo como refugiado en una tienda de campaña. Quieren salir de este limbo en el que se ha convertido su vida.</p> <p>Cuando los combates por fin acaben, los trabajos para reconstruir las ciudades destruidas comenzarán rápidamente. Con tiempo, dinero y compromiso, puede lograrse. Pero reconstruir las comunidades devastadas llevará más tiempo. Mucho más. Se tardará generaciones en superar las divisiones que han reemplazado a la confianza que antes existía.</p> <p>A veces me pregunto cómo actuaría yo si me encontrara en la situación de los refugiados que he conocido. Imaginemos que hubiera una guerra en el Reino Unido y mi familia y yo tuviéramos que huir de repente a Francia como refugiados. Me gustaría pensar que habría personas que nos ayudarían como nosotros y los generosos ciudadanos y ciudadanas de los países vecinos tratamos de ayudar ahora a los refugiados sirios.</p> <p><em>* El nombre se ha modificado para proteger la identidad</em></p> <p><em>Artículo publicado originalmente en inglés por Syria Deeply como <a href="http://beta.syriadeeply.org/op-eds/oxfam-reflects-years-conflict/" target="_blank" rel="nofollow"><strong>Oxfam Reflects on Three Years of Conflict</strong></a>.</em></p> <p><em></em></p> <h3>Información relacionada</h3> <p><strong>Únete a una de las<a href="http://www.with-syria.org" rel="nofollow"> vigilias </a>que se han organizado durante este fin de semana. </strong><strong></strong></p> <p><strong>La <a href="http://www.oxfam.org/es/emergencies/crisis-en-siria" rel="nofollow">respuesta humanitaria </a>de Oxfam en Siria<a href="http://blogs.oxfam.org/en/blogs/14-02-28-time-change-un-security-council-demands-humanitarian-access-across-syria"></a></strong></p></div><div class="field field-name-title"><h2>3 años de conflicto en Siria. Necesitamos ver el camino hacia la paz </h2></div><ul class="links inline"><li class="translation_en first"><a href="http://l.blogs.oxfam/en/blogs/14-03-12-three-years-syria-conflict-we-need-turning-point-toward-peace" title="Three years of Syria conflict: We need a turning point toward peace" class="translation-link" xml:lang="en">English</a></li> <li class="translation_fr last"><a href="http://l.blogs.oxfam/fr/blogs/14-03-13-syrie-reflexion-trois-annees-conflit" title="Syrie : réflexion sur trois années de conflit" class="translation-link" xml:lang="fr">Français</a></li> </ul> Fri, 14 Mar 2014 14:52:49 +0000 Nigel Timmins 10626 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/en/node/10626#comments Huidos y olvidados: refugiados sursudaneses en Uganda http://l.blogs.oxfam/en/node/10618 <div class="field field-name-body"><p><em>Durante una visita a los centros de refugiados del sur de Sudán en el norte de Uganda, el corresponsal de prensa de Oxfam, Geno Teofilo informa sobre las urgentes necesidades humanitarias, incluyendo la necesidad de refugio para la próxima temporada de lluvias.</em></p> <p>La mayor parte del fin de semana pasado la pasé en campos de refugiados del norte de Uganda, donde buscan refugio las familias sursudanesas que han huido del conflicto que asola su joven país. Los refugiados continúan cruzando la frontera aunque, ahora, el éxodo no es tan masivo como antes. De acuerdo con distintas fuentes de Naciones Unidas y otras ONG, se estima que entre 50 y 150 personas refugiadas siguen llegando cada día al norte de Uganda.</p> <p>Algunas evitan los puestos fronterizos y entran por otras rutas. Desde que los combates comenzaron en Sudán del Sur, el número total de refugiados en Uganda ha ascendido a más de 69.000.</p> <h3>"Necesitamos refugio"</h3> <p>Ahora, la llegada de nuevos refugiados están siendo acogida y registrada paulatinamente. Sin embargo, las necesidades sobrepasan la capacidad existente. La mayor parte de los refugiados son mujeres, niños y niñas que precisan de una ayuda vital. Una viuda me decía: "Necesitamos refugio, alimentos, hospitales y escuelas".</p> <p>Lo más necesario es el refugio. Mientras quienes llegaron en diciembre han encontrado algún lugar donde refugiarse, los recién llegados no tienen más elección que dormir a la intemperie. Algunas organizaciones como Oxfam están suministrando agua potable a los campamentos, pero no es suficiente. Muchos de los conflictos en los campos de refugiados tienen lugar junto a los abarrotados puntos de abastecimiento de agua. La necesidad de letrinas y de un mejor sistema de saneamiento es aún mayor. Para la mayoría de los niños y niñas, la educación es inexistente. Y lo que también resulta alarmante es la falta de mosquiteras. No vi ninguna. Y aquí la malaria es una amenaza real.</p> <h3>Las lluvias traen enfermedades</h3> <p>Con la llegada de la época de lluvias el mes que viene, un saneamiento pobre, un brote de rubeola  y otro de meningitis (recientemente confirmado por el ministro de Sanidad de Uganda), se teme que la situación sanitaria se deteriore y se produzcan nuevos brotes de otras enfermedades. "Cuando lleguen las lluvias esto se convertirá en un perfecto caldo de cultivo para los mosquitos. Debemos tomarnos muy en serio el riesgo de malaria ", afirma George Okumu, miembro de la organización socia de Oxfam, ACROD, en la ciudad de Adjumani.</p> Este camión de Oxfam abastece de agua potable a la población del campo de refugiados de Rhino, en Uganda. Foto: Geno Teofilo/Oxfam <p>Ya se están distribuyendo algunas vacunas. El Gobierno de Uganda, las agencias de Naciones Unidas y las ONG ya están respondiendo. Pero, como a menudo sucede en estas situaciones, las necesidades son mayores que los recursos disponibles. La mayor parte de la ayuda destinada a responder a esta crisis está siendo enviada a Sudán del Sur donde, por supuesto, es muy necesaria. Pero también están todos los refugiados que han huido del país, y la comunidad internacional debe ser muy consciente de su existencia.</p> <p>Vi como una excavadora arrancaba matorrales en las afueras de Adjumani para hacer sitio para los próximos en llegar. Estos campos seguirán creciendo. Los principales donantes del mundo deben ser conscientes de que no se están cubriendo las necesidades más urgentes de estas personas. El Gobierno de Uganda y las comunidades de acogida han proporcionado a las familias refugiadas pequeños terrenos pero, sin un apoyo a largo plazo, se perderá cualquier oportunidad para que puedan salir adelante.</p> <h3>El trabajo de Oxfam</h3> <p>Desde Oxfam estamos respondiendo con un importante programa de abastecimiento de agua potable y distribuyendo hornillos  entre las familias más vulnerables. Pronto pondremos en marcha un programa de "dinero por trabajo" para la construcción de una carretera que proporcionará unos muy necesarios ingresos a muchas familias. Desde Oxfam también planeamos distribuir semillas y kits para el cultivo. También contamos con un pequeño laboratorio informático en uno de los campos en el que se enseña a utilizar los ordenadores e Internet.</p> <h3>Son supervivientes</h3> <p>Oxfam y sus organizaciones socias desearían hacer más para ayudar a estos refugiados en el norte de Uganda pero, desafortunadamente, está crisis no cuenta con los fondos necesarios. Nuestro objetivo es incrementar nuestros programas, pero solo lo conseguiremos si recibimos más apoyo. </p> <p>Estas familias que han huido de Sudán del Sur no son refugiados indefensos. Son personas capaces y con una gran capacidad de recuperación. Son supervivientes y no sólo de este conflicto, sino de la larga guerra que azotó Sudán durante décadas. Están viendo como las esperanzas puestas en su joven país se desvanecen por circunstancias que escapan a su control y por una comunidad internacional indiferente.</p> <p>Con todos los conflictos y desastres que afectan a otras partes del mundo, puede que las naciones más pudientes se hayan cansado de su papel de donantes. Pero estos refugiados sursudaneses también merecen ser ayudados. Merecen un apoyo que les permita vivir con salud y dignidad.</p> <h3>Más información</h3> <p><strong><a href="http://blogs.oxfam.org/es/blogs/14-02-14-sudan-del-sur-un-hilo-de-esperanza-entre-tanta-violencia">Sudán del Sur: un hilo de esperanza entre tanta violencia</a></strong></p> <p><strong>Fotos recientes de <a href="http://www.flickr.com/photos/oxfam/sets/72157639823772126/" rel="nofollow">la respuesta humanitaria de Oxfam a la crisis de Sudán del Sur</a></strong></p> <p>Por favor, <a href="http://www.oxfam.org/es/emergencies/crisis-sudandelsur" rel="nofollow">apoya nuestro trabajo humanitario en Sudán del Sur</a></p></div><div class="field field-name-title"><h2>Huidos y olvidados: refugiados sursudaneses en Uganda</h2></div><ul class="links inline"><li class="translation_fr first"><a href="http://l.blogs.oxfam/fr/blogs/14-02-27-refugies-ouganda-oublies-soudan-sud" title="Réfugiés en Ouganda : les oubliés du Soudan du Sud" class="translation-link" xml:lang="fr">Français</a></li> <li class="translation_en last"><a href="http://l.blogs.oxfam/en/blogs/14-02-25-south-sudanese-refugees-uganda-fleeing-and-forgotten" title="Fleeing and forgotten – South Sudanese refugees in Uganda" class="translation-link" xml:lang="en">English</a></li> </ul> Fri, 28 Feb 2014 08:33:30 +0000 Geno Teofilo 10618 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/en/node/10618#comments