Oxfam International Blogs - exclusión http://l.blogs.oxfam/en/tags/exclusi%C3%B3n en La fuerza de las personas contra la pobreza http://l.blogs.oxfam/en/node/10348 <div class="field field-name-body"><p>Me siento privilegiada de haberme unido a Oxfam Internacional justo en el momento en el que adopta su nuevo Plan Estratégico, que lleva por título <a href="http://oxf.am/UMD" rel="nofollow"><strong>La fuerza de las personas contra la pobreza</strong></a>. Para mí, es la mejor manera de transmitir el trabajo que Oxfam y sus organizaciones socias desarrollan en todo el mundo. </p> <p>Hoy en día, <strong>1.000 millones de personas viven sumidas en la pobreza</strong> en todo el mundo. Y, a medida que durante la próxima generación la población del planeta aumente de 7.000 a 9.000 millones de personas, 2.000 millones vivirán en condiciones de extrema pobreza. Oxfam trabaja para cambiar estas estadísticas. </p> <p><strong>El cambio real llegará a través de personas corrientes</strong>. Personas, y especialmente mujeres, que con sus voces reivindicarán su fuerza y harán del mundo un lugar diferente. Oxfam quiere contribuir a empoderar a las personas que viven en la pobreza para que transformen sus vidas. </p> <p>Y cuando hablamos de "reivindicar su fuerza", nos referimos a mujeres y hombres que ejercen su derecho a ser escuchados, asumen el control de su propio destino y exigen justicia. Nos referimos a mujeres y hombres que exigen a Gobiernos y empresas que rindan cuentas.</p> <h3>Nueva estrategia</h3> <p>Éste es el núcleo de la nueva estrategia de Oxfam: la certeza de que, tras siete décadas de lucha para aliviar el hambre, acabar con la pobreza y lograr una mayor igualdad y justicia, <strong>se consiguen resultados cuando las personas son empoderadas</strong>. Este es el motivo de que, a través de un plan sencillo, claro y centrado en lograr seis objetivos, dos de estos estén diseñados para fortalecer de forma directa la fuerza de las personas.</p> <p>El primero está centrado en el derecho de las personas a ser escuchadas, o lo que llamamos <strong>"alzar la voz para decidir"</strong>. El simple hecho de exigir y ejercer los derechos y participar en la toma de decisiones pública supone todo un progreso para las personas excluidas en los márgenes de la sociedad. Oxfam trabaja con mujeres y hombres para que ejerzan sus derechos y para llevar las cuestiones que les afectan a las agendas políticas públicas. </p> <p>El segundo, especialmente importante para mí, justifica que toda la labor de Oxfam se desarrolle bajo el prisma de <strong>los derechos de las mujeres</strong>. Reivindicando su liderazgo, éstas pueden incrementar su propio bienestar y beneficiarse de la contribución que mujeres y niñas hacen a sus sociedades y economías. </p> <p>Ambos objetivos son el telón de fondo de nuestros otros cuatro objetivos centrados en salvar vidas en desastres humanitarios y prepararse ante futuras crisis; en unos sistemas alimentarios sostenibles para todas las personas; en un reparto justo de los recursos naturales; y en garantizar fondos suficientes para impulsar el desarrollo humano.</p> <h3>Cambiar con el mundo</h3> <p>¿Por qué estos seis objetivos? Porque el mundo ha cambiado y continúa cambiando. Hemos sido testigos de cómo, durante los últimos veinte años, el mundo ha dado pasos de gigante y 660 millones de personas han conseguido salir de la pobreza. También se han incrementado la esperanza de vida y los ingresos medios en muchos países. Celebramos estos logros y también aprendemos.</p> <p>Pero, sin embargo, cuando miramos más allá de estos magníficos logros vemos algunas deficiencias graves. Y ninguna es inevitable.</p> <p><strong>La pobreza se incrementa a medida que la población del planeta crece</strong>. El cambio climático provocará un aumento de las temperaturas globales de dos grados o más, que dañarán algunos sistemas alimentarios y provocarán desastres relacionados con el clima. El 97% de las personas que viven en la pobreza carecen de redes de seguridad y la mitad de todas ellas viven atrapadas en Estados frágiles o asolados por el conflicto. Mientras, algunas personas y empresas continúan ocultando billones de dólares para no pagar impuestos en un mundo en el que un tremendo sobreconsumo agota los recursos naturales.</p> <h3>La fuerza de las personas</h3> <p>La pobreza y la desigualdad tienen muchas causas y Oxfam trabaja a través de diversos enfoques y canales interrelacionados para abordarlas. El mundo cuenta con los medios y conocimientos suficientes para encontrar una solución a la pobreza y la desigualdad mundial. Pero primero debe haber un<strong> cambio en las dinámicas de poder entre las personas, los Gobiernos y la industria</strong>.</p> <p>Oxfam seguirá estando ahí, proporcionando servicios, herramientas y capacitación, así como ayuda de emergencia cuando ésta sea necesaria. Pero debemos sacar el máximo partido a este trabajo y contribuir a cambiar las políticas y prácticas que provocan la desigualdad y la exclusión. </p> <p>Nos centraremos, cada vez más, en forjar nuevas alianzas, proporcionar evidencias, abrir puertas hacia los responsables de la toma de decisiones, ayudar a acabar con políticas y prácticas dañinas y proporcionar apoyo a las personas para que aprovechen aquellos momentos en los que lograr un cambio resulte más factible. Se trata de aprovechar al máximo la fuerza de las personas para acabar con la pobreza.</p> <h3>Más información</h3> <p><a href="http://oxf.am/UAP" rel="nofollow"><strong>Los 6 objetivos para </strong><strong>luchar contra la pobreza</strong>.</a></p> <p><strong>Vídeo: <a href="http://youtu.be/v8bWglPO66w" rel="nofollow">La fuerza de las personas contra la pobreza</a></strong><a href="http://youtu.be/v8bWglPO66w" rel="nofollow">.</a></p> <p><strong>Conoce nuestro <a href="http://oxf.am/UMD" rel="nofollow">plan estratégico 2013-2019</a></strong><a href="http://oxf.am/UMD" rel="nofollow"></a></p></div><div class="field field-name-title"><h2>La fuerza de las personas contra la pobreza</h2></div><ul class="links inline"><li class="translation_fr first last"><a href="http://l.blogs.oxfam/fr/blogs/13-06-17-le-pouvoir-citoyen-contre-la-pauvrete" title="Le pouvoir citoyen contre la pauvreté" class="translation-link" xml:lang="fr">Français</a></li> </ul> Mon, 17 Jun 2013 08:44:54 +0000 Winnie Byanyima 10348 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/en/node/10348#comments Cultiva un futuro mejor para las mujeres rurales (parte tres) http://l.blogs.oxfam/en/node/9878 <div class="field field-name-body"><p><em>Los equipos Oxfam de diversos países de Latinoamérica hemos organizado, en el marco de la <strong><a href="http://www.oxfam.org/es/crece/dashboard" rel="nofollow">campaña CRECE</a></strong>, el primer concurso de ensayos y reportajes sobre la realidad de las mujeres rurales en nuestro continente, que hemos llamado <strong><a href="http://www.lamujercrece.org/" rel="nofollow">“Cultiva un futuro mejor para las mujeres rurales”</a>.</strong></em></p> <p><em>Nos interesa darles voz a todas las personas interesadas en explicar y retratar la situación de las mujeres que viven y trabajan en el campo: ellas son las principales responsables de mantener la seguridad alimentaria de sus familias y comunidades, sin embargo, siguen enfrentándose a una serie de barreras.</em></p> <p><em>Queremos presentarles a la ganadora de este primer concurso: Massiel Bravo, de El Salvador, con su ensayo <strong>“Un paso por las mujeres rurales es un paso por Latinoamérica”</strong>. Esta es la tercera y última entrega de su interesante trabajo:</em></p> <h3>Propuestas para atacar la desigualdad de las mujeres rurales latinoamericanas</h3> <p>Con todo este panorama, es posible arribar a las propuestas de acciones gubernamentales: ya sean proyectos, políticas o programas dirigidos a mejorar las condiciones de vida de las mujeres rurales en América Latina, los cuales tienen que ver con el aprovechamiento de la relación existente entre las mujeres rurales, la tierra, la comunidad y la familia.</p> <p><strong>En primer lugar, a nivel económico se necesita de un apoyo real de los Gobiernos a la mujer</strong> como productora agrícola. Esto incluye acceso a un financiamiento en condiciones beneficiosas para las mujeres, así como que estas sean incluidas en la entrega de insumos agrícolas, que casi por regla general son facilitados a los hombres. Es imperante entonces un apoyo económico integral con enfoque de género para mejorar el bienestar de las familias rurales y al mismo tiempo, la producción nacional.</p> <p>En este orden de ideas, es preciso <strong>adecuar un ordenamiento jurídico favorable para las mujeres</strong> y en especial a las de la zona rural, de forma tal que puedan acceder a la propiedad de la tierra y no sean excluidas por las instituciones crediticias debido a factores económicos, culturales o sociológicos; pues las condiciones en que propiedad y crédito se han obtenido históricamente han sido pensadas de manera antropocéntrica. De igual forma, es primordial que se potencie la participación de las mujeres rurales en las actividades relacionadas con la distribución, comercialización u otras generadoras de ingresos, tal y como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura lo recomienda.</p> <p>En segunda instancia, <strong>la educación se vuelve un factor clave en las estrategias relacionadas a la seguridad alimentaria</strong>. En ese sentido, se requiere que los Gobiernos se preocupen por armonizar sus planes de estudio a la realidad rural. Esto con el objetivo de generar empatía e interés. De no ser así, los esfuerzos se diluyen debido a la enorme distancia entre los conceptos o ideas transmitidas en el proceso educativo y la realidad de los niños, niñas, hombres y mujeres en el ámbito rural.</p> <p>Asimismo, el pilar fundamental de esta armonización educativa debe ser <strong>el empoderamiento de las mujeres rurales</strong>. Para ello, pueden crearse grupos educativos que se acerquen a zonas estratégicas en las comunidades rurales. Es muy importante que previo a estas acciones se realicen diagnósticos de las comunidades y se hagan intervenciones de forma adecuada en relación a las prácticas comunitarias. En ocasiones se ignoran factores como estos y se pone en riesgo incluso la vida de las mujeres. Debido a esto, es imprescindible tomar en cuenta <strong>el papel de la educación a nivel rural</strong>, no sólo a mujeres sino en la misma medida para los hombres, pues el factor cultural es clave para que haya un cambio de conducta hacia la valorización del papel de la mujer en el sostenimiento del hogar, la comunidad y los Estados.</p> <p>Por lo tanto, se requiere de la realización de estudios situacionales previos y la creación y capacitación de grupos educativos. Para ambos, los Gobiernos pueden recurrir al enorme potencial de la fuerza laboral joven que poseen. En muchos casos, hay jóvenes estudiantes a nivel universitario o de bachillerato con toda la intención de realizar trabajo social pero que no poseen recursos económicos suficientes para cubrir el gasto que implica el desplazamiento, alimentación, etc. en este tipo de actividades; e inclusive, jóvenes profesionales que no han podido acceder a un empleo por falta de oportunidades. En todos los casos mencionados, <strong>la inversión gubernamental en ello sería recuperada con creces</strong> sin duda alguna, pues se involucraría a la sociedad misma en la solución del problema, <strong>generando además empleo para jóvenes</strong>.</p> <h3>Las mujeres, fuentes de conocimiento para una agricultura sostenible</h3> <p>Por último, es necesario que haya una conjunción de los factores económico y educativo para poder lograr cambios trascendentales y sostenibles. En dependencia de ello, se encuentra el factor medioambiental. En este orden de ideas, con un mayor apoyo económico a las mujeres rurales no sólo con financiamiento, propiedad e insumos, sino también con <strong>fortalecimiento de capacidades agrícolas sostenibles</strong>, será posible lograr cultivos mucho más amigables con el medio ambiente. De esta forma, las mujeres rurales son además fuente de conocimiento local y tradicional para buscar las mejores alternativas de cultivo ambientalmente sostenibles. Para esto se requiere de inversión gubernamental en investigación y desarrollo.</p> <p>En relación a lo anterior, es imperante el apoyo de los Gobiernos a organizaciones de mujeres rurales para tener <strong>bancos de productos agrícolas para prepararse para la escasez o situaciones de riesgo</strong> generadas por fenómenos climáticos extremos. Así, se estaría contribuyendo a la seguridad alimentaria de las comunidades rurales y sobre todo de las mujeres, que en dichas situaciones son las más afectadas puesto que están en mayor riesgo de sufrir deficiencias nutricionales. Además, es muy importante tomar en cuenta el papel de la mujer ante el cambio climático, generando políticas y estrategias de prevención de riesgos con enfoque de género, para así atacar la desigualdad que las mujeres rurales viven al tener una mayor vulnerabilidad climática.</p> <p>Así pues, tenemos que estas son tan sólo algunas de las iniciativas primordiales en la búsqueda de acabar con la exclusión y desigualdad que enfrentan las mujeres rurales en América Latina y así contribuir con la seguridad alimentaria –pues no pretende este ser una propuesta exhaustiva o completa-. Dichas proposiciones se centran en los siguientes pilares básicos: <strong>apoyo económico integral con enfoque de género</strong>, lo cual incluye acceso a la propiedad de la tierra, financiamiento, insumos de producción y mayor participación en actividades generadores de ingresos; armonización educativa, lo cual comprende realización de diagnósticos situacionales previos y formación de grupos educativos para incentivar y propiciar el empoderamiento de las mujeres rurales; incentivar formas de cultivo ambientalmente sostenibles; creación de bancos de productos agrícolas para afrontar efectos de fenómenos climáticos extremos y estrategias de prevención de riesgos con enfoque de género.</p> <p>Con todo lo antes expuesto, pretendo contribuir de manera concreta y sucinta al <strong>debate sobre la seguridad alimentaria</strong>. Pero sobre todo, al debate sobre los<strong> Derechos de las mujeres</strong>, que está tan vigente como hace cien años y que es base para la solución de la mayoría de problemas sociales contemporáneos. Y pese a considerarnos “en pleno Siglo XXI” –utilizada esta frase en muchas ocasiones como sinónimo de civilización o avance en las ideas- aún persiste en la sociedad un entorno machista de exclusión hacia las mujeres. En adición, vivimos en un sistema económico que prima el consumo y la vida en las grandes ciudades, propiciando la urbanización, hacinamiento y otros males que al final, generan aún más desigualdades para aquellos que habitan en las zonas rurales. Es por eso, que las mujeres rurales poseen un perfil de exclusión social que requiere ser tratado lo antes posible de forma real y con acciones concretas. No más compromisos políticos…acciones.</p> <p>Es un llamado entonces para que los Gobiernos latinoamericanos actúen. Pues estamos viéndonos ahogados por el sistema económico de crisis en crisis, por nuestros propios políticos, por los efectos del cambio climático, por la violencia, por nuestra misma cultura machista, por nuestra apatía…</p> <p><strong>Por eso es un llamado además para la sociedad latinoamericana</strong>, pues está en nuestras manos el contribuir dentro de nuestras capacidades. <strong>Todos y todas: hombres y mujeres tenemos que hacer algo</strong>. Pero de manera muy especial aquellos hombres y mujeres que han tenido la posibilidad de acceder a una educación completa. Con esto me refiero a que nuestras sociedades latinoamericanas están avanzando, si… pero también están aumentando las desigualdades en todo sentido, es por ello que aquellos que han tenido los medios para darse cuenta de esta realidad y han sido sensibilizados por la misma, deben ser tomados en cuenta por nuestros Gobiernos como potenciales colaboradores en este proceso pero no sólo eso, tienen –tenemos- que transmitir el mensaje y no quedarnos de brazos cruzados. Nosotros, nosotras… demos ese paso…</p> <strong>Más información</strong> <strong><a href="http://www.oxfam.org/es/crece/dashboard" rel="nofollow">Campaña CRECE</a></strong>   <strong>Blog: <a href="http://blogs.oxfam.org/es/blogs/12-06-12-cultiva-un-futuro-mejor-para-las-mujeres-rurales-parte-uno">Cultiva un futuro mejor para las mujeres rurales (parte uno) </a></strong> <strong>Blog: <a href="http://blogs.oxfam.org/es/blogs/12-06-12-cultiva-un-futuro-mejor-para-las-mujeres-rurales-parte-dos">Cultiva un futuro mejor para las mujeres rurales (parte dos)</a><a href="http://blogs.oxfam.org/es/blogs/12-06-12-cultiva-un-futuro-mejor-para-las-mujeres-rurales-parte-uno"> </a></strong></div><div class="field field-name-title"><h2>Cultiva un futuro mejor para las mujeres rurales (parte tres)</h2></div> Tue, 12 Jun 2012 13:17:41 +0000 Iván M. García 9878 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/en/node/9878#comments Cultiva un futuro mejor para las mujeres rurales (parte dos) http://l.blogs.oxfam/en/node/9876 <div class="field field-name-body"><p><em>Los equipos Oxfam de diversos países de Latinoamérica hemos organizado, en el marco de la <strong><a href="http://www.oxfam.org/es/crece/dashboard" rel="nofollow">campaña CRECE</a></strong>, el primer concurso de ensayos y reportajes sobre la realidad de las mujeres rurales en nuestro continente, que hemos llamado <strong><a href="http://www.lamujercrece.org/" rel="nofollow">“Cultiva un futuro mejor para las mujeres rurales”.</a></strong></em></p> <p><em>Nos interesa darles voz a todas las personas interesadas en explicar y retratar la situación de las mujeres que viven y trabajan en el campo: ellas son las principales responsables de mantener la seguridad alimentaria de sus familias y comunidades, sin embargo, siguen enfrentándose a una serie de barreras.</em></p> <p><em>Queremos presentarles a la ganadora de este primer concurso: Massiel Bravo, de El Salvador, con su ensayo “<strong>Un paso por las mujeres rurales es un paso por Latinoamérica”</strong>. Esta es la segunda entrega de su interesante trabajo:</em></p> <h3>El papel de la mujer rural latinoamericana en la seguridad alimentaria</h3> <p>Señalado el entorno de desigualdad de las mujeres rurales, es necesario definir el papel de la mujer rural latinoamericana en la seguridad alimentaria. Sin entrar a datos específicos, la relación es bastante evidente. En nuestra cultura latinoamericana, en su mayoría son <strong>las mujeres las encargadas de administrar los recursos del hogar</strong> en función de alimentar a todas y todos sus miembros, estando además involucradas en el proceso de producción, recolección y distribución de alimentos básicos en la zona rural, los cuales variarán de acuerdo al país y región de Latinoamérica en la que se encuentre. Esto, nos lleva a asumir tres situaciones: la primera, que de acuerdo a la educación e información que ellas posean sobre métodos y técnicas de cosecha, así podrán optimizar los productos obtenidos en cantidad y calidad; la segunda, que en función de su acceso a los recursos tierra y capital, así podrá mejorar su producción; y tercero, que si todas esas oportunidades se abren para ellas, será posible atacar las desigualdades en las zonas rurales, contribuyendo así al logro de la seguridad alimentaria en la región, teniendo todo esto efectos positivos tanto a nivel macroeconómico como microeconómico y social.</p> <p><strong>El papel de las mujeres en el bienestar de las comunidades rurales es sin duda alguna, preponderante</strong>. Ellas, trabajan la tierra pero además trabajan en sus hogares… cuidan de sus hijas e hijos, llegando al punto de saltarse tiempos de comida, comer menos, etc. con el objetivo de darle de comer a su familia. Señalo esto, no en miras de victimizar a la mujer, más bien de recalcar que su participación es clave en la búsqueda de la seguridad alimentaria –y otra gran cantidad de desafíos sociales- debido a su gran compromiso con la familia y la comunidad.</p> <p>Este fuerte vínculo de las mujeres con su familia y comunidad, está demostrado en el diario vivir de la mujer rural, y además en situaciones muy específicas. En este sentido, <strong>es inevitable referirse a las consecuencias que el cambio climático tiene sobre las mujeres</strong>, en especial en la zona rural. Una mujer tiene muchas más probabilidades de morir durante un fenómeno climático extremo esto debido entre otras cosas, a la ubicación física en lugares no adecuados, menor acceso a recursos para la producción y a servicios educativos en todos sus niveles, el limitado o nulo acceso a tecnologías de la información y comunicación y deficiencias nutricionales. Sobre esto último traigo a colación una situación que observé el año pasado durante la tormenta tropical 12-E que azotó a la región centroamericana:</p> <p>En El Salvador, los medios de comunicación se encargaron de difundir el modo de vida adoptado en los albergues donde se encontraban las víctimas de la tormenta. Llamaba la atención la distribución de roles que existía en ellos, pues mientras la mayoría de hombres se quedó en sus casas recuperando algunos de sus bienes o cuidando las pertenencias familiares, las mujeres fueron las encargadas de cuidar de los hijos e hijas y administrar las donaciones de víveres que llegaban a cada uno de ellos de forma que la comida alcanzara para todos. Sin embargo, cuando los alimentos eran insuficientes, las mujeres eran las últimas en comer. Comentaba para un noticiero salvadoreño una laboriosa mujer mientras cocinaba en un albergue: “lo primero es darle de comer a niños(as) y ancianos(as)”.</p> <p>Todo lo expresado en los párrafos anteriores, confirma entonces que <strong>acabar con la desigualdad y exclusión de las mujeres en la zona rural debe ser un pilar fundamental de las acciones de los Gobiernos</strong> latinoamericanos en función de lograr la seguridad alimentaria. Tal y como el representante regional de la FAO para América Latina y el Caribe, Alan Bojanic manifestó: <strong>Si las productoras agrícolas tuvieran las mismas condiciones que los hombres, sería posible alimentar en el mundo a 150 millones de personas más</strong>. (FAO, 2012).</p> <h3>Más información</h3> <p><strong><a href="http://www.oxfam.org/es/crece/dashboard" rel="nofollow">Campaña CRECE</a></strong></p> <p><strong>Blog: <a href="http://blogs.oxfam.org/es/blogs/12-06-12-cultiva-un-futuro-mejor-para-las-mujeres-rurales-parte-uno">Cultiva un futuro mejor para las mujeres rurales (parte uno) </a></strong></p></div><div class="field field-name-title"><h2>Cultiva un futuro mejor para las mujeres rurales (parte dos)</h2></div> Tue, 12 Jun 2012 12:52:59 +0000 Iván M. García 9876 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/en/node/9876#comments Cultiva un futuro mejor para las mujeres rurales (parte uno) http://l.blogs.oxfam/en/node/9873 <div class="field field-name-body"><p><em>Los equipos Oxfam de diversos países de Latinoamérica hemos organizado, en el marco de la <strong><a href="http://www.oxfam.org/es/crece/dashboard" rel="nofollow">campaña CRECE</a></strong>, el primer concurso de ensayos y reportajes sobre la realidad de las mujeres rurales en nuestro continente, que hemos llamado <a href="http://www.lamujercrece.org/" target="_blank" rel="nofollow">“<strong>Cultiva un futuro mejor para las mujeres rurales”</strong>.</a></em></p> <p><em>Nos interesa darles voz a todas las personas interesadas en explicar y retratar la situación de las mujeres que viven y trabajan en el campo: ellas son las principales responsables de mantener la seguridad alimentaria de sus familias y comunidades, sin embargo, siguen enfrentándose a una serie de barreras.</em></p> <p><em>Queremos presentarles, a través de tres entregas, a la ganadora de este primer concurso: Massiel Bravo, de El Salvador, con su ensayo “<strong>Un paso por las mujeres rurales es un paso por Latinoamérica”.</strong>  ¡Felicidades Massiel! Y gracias por tu gran trabajo.</em></p> <p><em>Aquí la primera parte de su interesante texto:</em></p> <h3><strong>La situación de las mujeres rurales en América Latina</strong></h3> <p>“La condición de desigualdad que las mujeres experimentan en todo el mundo es en sí misma, apremiante. Todas: mujeres del Norte y del Sur, mujeres de distintas clases sociales, niveles educativos, del campo y de la ciudad, de diversas razas y culturas… todas hemos vivido en algún momento situaciones injustas en razón del género. No obstante, dentro de este gran grupo -que constituimos mayoría a nivel mundial- se desprende <strong>un colectivo que vive día con día una situación mucho más difícil: las mujeres rurales</strong>. Ellas, trabajan más pero ganan menos. Constituyen el 43% de la fuerza laboral agrícola en los países en desarrollo (FAO, 2012) y pese a ello, no ha podido asegurarse su adecuada nutrición y acceso a los servicios de salud.</p> <p>Sin embargo, esto es sólo parte de los problemas que enfrentan cotidianamente. Este ensayo tratará de exponer más a fondo, realizando en primera instancia una breve contextualización de la situación de las mujeres rurales en América Latina. En segundo lugar, se definirá el papel de la mujer rural latinoamericana en la seguridad alimentaria. Por último, se harán algunas propuestas de proyectos, políticas e iniciativas públicas con el objetivo de atacar las condiciones de desigualdad que experimentan las mujeres rurales latinoamericanas, reencauzando además los esfuerzos en miras de lograr garantizar la seguridad alimentaria en nuestra región. Para ello, se adoptará una visión general a nivel de toda Latinoamérica, en especial dirigido a los Gobiernos de la región y la sociedad misma.</p> <p>Para comenzar, es necesario mencionar que en <strong>América Latina y el Caribe 58 millones de mujeres viven en zonas rurales</strong>, 17 millones forman parte de la población económicamente activa y 4 millones y medio son productoras agropecuarias. (FAO, 2012). Todas ellas desempeñando un trabajo subvalorado tanto económicamente como socialmente. En países como México, <strong>las mujeres rurales trabajan en promedio 31 horas más que los hombres</strong> y al mismo tiempo, tienen peores condiciones de vida. En el año 2010, 54% de las trabajadoras agrícolas en América Latina y el Caribe estaban por debajo de la línea de pobreza y aunque en los últimos 15 años el empleo de las mujeres rurales ha venido aumentando, las características del mercado de trabajo en las áreas rurales explican en parte las condiciones de pobreza. (FAO, 2012). Por otro lado, en cuanto a la titularidad de la tierra, sólo el 11 % de la mujeres la tienen en Brasil; 22,4 %, en México y el 27 % en el Perú. (FAO, 2012).</p> <p>Todos estos datos muestran a grandes rasgos la situación de las mujeres rurales en América Latina. Cabe mencionar, que hay muchos más elementos estadísticos que definen el entorno de exclusión debido al género. En este sentido, las mujeres –y sobre todo las que habitan en las zonas rurales- tienen un menor acceso a servicios educativos, de salud, justicia, entre otros. Esta realidad fue muy bien definida en la Declaración de Antigua hacia los Estados, misma que fue el producto del Encuentro de Mujeres Rurales, Campesinas e Indígenas de Latinoamérica y el Caribe en marzo de 2012. En dicha Declaración, resalto un extracto de la parte de denuncia, y con esto cierro el espacio de contextualización de la situación de las mujeres rurales en América Latina:</p> <p>“La situación de exclusión, discriminación y pobreza que vivimos mujeres rurales e indígenas por el sistema patriarcal, machista y capitalista que ha concentrado la tierra y las riquezas naturales de nuestros pueblos (…)La violación sistemática de los derechos de las mujeres rurales, principalmente a la vida, vivir en paz y sin violencia; la seguridad ciudadana, seguridad y soberanía alimentaria, salario y vivienda digna; decidir sobre nuestro cuerpo, autonomía, educación, salud y participación política. El irrespeto a la cultura y la cosmovisión de los pueblos originarios de cada país, limitando nuestro empoderamiento y liderazgo”</p> <h3><strong>Más información</strong></h3> <p><strong><a href="http://www.oxfam.org/es/crece/dashboard" rel="nofollow">Campaña CRECE</a></strong></p></div><div class="field field-name-title"><h2>Cultiva un futuro mejor para las mujeres rurales (parte uno)</h2></div> Tue, 12 Jun 2012 12:00:54 +0000 Iván M. García 9873 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/en/node/9873#comments