Campaña contra el cambio climático en Nueva York: la cuenta atrás

Más de 1200 personas participaron en la acción creativa de Central Park para pedir a los líderes mundiales que "despierten" ante el cambio climático. Alison Woodhead acudió a la cita para seguir el acontecimiento.

El cambio climático es un tema muy deprimente, por lo que resulta alentador acudir a Central Park en un soleado domingo de septiembre y ver a millares de personas comunes manifestar pacífica y alegremente que todavía tenemos tiempo para solucionar el problema.

Mañana se les unirán cientos de miles de todo el globo como parte de la "Llamada de atención mundial" (Global Wake Up Call) para que los líderes políticos acudan a Copenhague en diciembre a la cumbre de la ONU y formalicen un acuerdo justo, ambicioso y vinculante.

Los escépticos ya se han rendido con Copenhague. Rendirse significa no creer que el cambio climático sea tan importante o haber perdido toda esperanza. Pero debemos continuar con las protestas, insistir y exigir, contra todo pronóstico. La cuestión no es si debemos rendirnos con Copenhague, sino si no debemos duplicar nuestros esfuerzos.

Aquí en Central Park, más de 1000 personas han sacrificado su domingo para dibujar la forma del planeta derritiéndose en un reloj de arena. Parece increíble, pero lo mejor es que cada vez que se termina un ensayo, la gente grita y aplaude tan fuerte que se la puede oír desde el otro lado del parque. Es un momento maravilloso, lleno de optimismo y pasión.

Ese es el espíritu que debemos llevar a Copenhague, y debemos intentarlo e infundirlo en nuestros líderes políticos en estos momentos para que consigan un acuerdo que, en pocas palabras, salve la vida en la Tierra.

Únete a nuestra campaña contra el cambio climático. Aún podemos salvar el planeta

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