Algo huele a podrido en el reino de Dinamarca...

Estamos en el ecuador de la cumbre climática de Copenhague y las cosas no pintan bien. Queda frente a nosotros una auténtica semana de locura donde todo, absolutamente todo, está por decidir.

Los líderes mundiales y sus ministros de medio ambiente tienen ante sí la posibilidad de hacer historia y , y lo saben, pero se ven a menudo atados por sus propios problemas de política interna.

Mientras EE UU se excusa en la crisis económica, la UE argumenta que tiene demasiados intereses individuales.

China e India deben someterse a las exigencias de un acuerdo internacional que puede chocar con sus propias legislaciones.

Y los países en desarrollo, en especial en África, no van a firmar un acuerdo que no sea capaz de salvarles sus economías.

En esta semana en todo se va a decidir, esperemos que las razones de los más débiles sean las más fuertes y resulten en fuertes acciones…

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