Aquí no entra ni el apuntador

La temperatura en la cumbre de Copenhague está subiendo y no precisamente por el cambio climático.

Empezamos la semana con la noticia de que ibamos a necesitar una segunda acreditación para poder entrar al centro de convenciones. Hoy nos hemos despertados con la retirada de un tercio de nuestros accesos. Mañana nos quedamos fuera el 90% de los enviados de Oxfam y el viernes una persona, con suerte, podrá entrar a la cumbre.

La restricciones a las ONG, considerados observadores independientes, han afectado a la totalidad de las delegaciones de grupos como Amigos de la Tierra, Avaaz y Via Campesina, excluidos de todas las negociaciones.

Las negociaciones, buscan un objetivo evidente: que nadie sepa sobre qué puntos se negocia para que las ONG no tengan tiempo de reaccionar una vez de ponga el tratado encima de la mesa.

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