Diario de Helen Hawkings desde Haití: tapando grietas

30 de enero

Eran las 5 y 10 de la madrugada y me desperté de repente porque parecía que alguien estaba moviendo mi cama. Me tiré al suelo de un salto. Estas réplicas fuertes siguen ocurriendo a diario. Después me quedé fuera, en medio de la noche, mirando como las estrellas se desvanecían a medida que aparecía la luz del día, no quería estar dentro de casa.

Hacia las 6:45 los primeros miembros del equipo llegan a  la oficina. Actualmente tenemos más de 40 personas que han venido a trabajar en la emergencia, duermen en nuestra casa i en el jardín, por lo que organizar el transporte para todos es una tarea enorme.

El equipo de salud pública por lo general se divide en tres grupos, dos de ellos salen a los campos en que trabajamos para gestionar los puntos de agua, la excavación de letrinas y construcción de zonas de baño, mientras que mi equipo se dirige a nuevos sitios para evaluar las necesidades de la gente y hacer recomendaciones para las posibles intervenciones.

Hoy hemos visitado un sitio que parece estarse llenando de gente que estaba durmiendo cerca de la carretera principal y ha huido de allí a causa del ruido. Otras familias dijeron que habían bajado de las colinas periféricas en busca de ayuda.

Mientras estoy en el campamento, explico que nuestro equipo puede proporcionarles materiales para hacer letrinas de emergencia, instalar un gran tanque de almacenamiento de agua,  que los camiones de agua pueden venir y llenarlo todos los días y también podemos darles herramientas para ayudarles a mantener el sitio limpio.

Nuestra próxima parada es una pequeña comunidad de pescadores cercana al campamento. Una mujer joven nos saluda y nos muestra el lugar. Varias personas me acompañan a sus casas para enseñarme las grietas que el terremoto ha dejado en las paredes.

Ellos, como la mayoría de los haitianos que se han quedado en Puerto Príncipe, están demasiado asustados para dormir en sus casas. Me muestran el colapso de casas que mató a sus vecinos y los edificios dañados que temen que caerá sobre ellos. Hay 105 familias que viven aquí.

Afortunadamente hay un buen funcionamiento para que podamos proporcionarles los medios y enseñarles cómo tratar el agua para la comunidad para que sea potable. También podemos darles lonas de plástico para protegerlos de la lluvia. Es un alivio que el terremoto no haya ocurrido durante la temporada de huracanes.

Si bien nos centramos principalmente en agua, saneamiento e higiene, otros colegas de Oxfam están investigando otras áreas, que incluyen seguridad alimentaria y seguridad personal.

Si bien en algunos campamentos se respira relativa calma, en otros, hay informes que apuntan a problemas domésticos y violaciones a mujeres. No sabía que existe la creencia de que mujeres de edad avanzada chupan la sangre de los bebés. Un pare de mujeres mayores han sido llevadas a zonas apartadas y han sido golpeadas hasta la muerte.

Cuando regreso a la oficina veo que los materiales que pedimos han llegado desde Reino Unido. Algunos de estos cubos de Oxfam se utilizarán mañana para limpiar las letrinas que hemos construido, mientras que otros se distribuirán como parte de kits de higiene, junto con el jabón, tabletas de purificación de agua y compresas para las mujeres.

Me encanta escuchar historias sobre situaciones milagrosas. Ayer, una adolescente fue sacada de los escombros con vida más de dos semanas después del terremoto. ¡Increíble! Ella había hecho lo que Rick, nuestro asesor, me aconsejó que hiciese ante un terremoto. Ir al baño. Si te quedas atascado, al menos, tienes acceso al agua.

No hay electricidad, así que estoy escribiendo bajo luz de la luna y los sonidos de la noche me hacen compañía.

Actúa ahora

Envía un correo electrónico al FMI y exígele que condone la deuda externa de Haití 

Haz un donativo en tu Oxfam más cercano

Más información

Sobre la respuesta de emergencia de Oxfam Internacional

Síguenos en Twitter

Mapa del trabajo de Oxfam en Haití

Comparte esta página: