¿Cuánto tiempo nos queda?

Cancún en pleno Caribe mexicano, un paraíso para turistas que flotan felices en las piscinas, caminan despreocupados por la playa o reposan bebiendo sus piñas coladas al sol. Sin embargo, en estas semanas, a unos cuantos kilómetros de la zona hotelera, se está discutiendo el futuro de esas hermosas playas de arena casi blanca y el futuro de miles de personas que desde ya están luchando contra los efectos de un clima impredecible que está modificando por completo su forma de vida. 

En plena zona hotelera, en una de estas fortalezas de reposo, aislada de toda preocupación, llegó un mensaje flotante en una botella, que descubrieron unos niños: Urge salvar vidas en Cancún. Es el mensaje de Oxfam para los delegados internacionales que desde el 29 de noviembre al 10 de diciembre estarán reunidos para consensar las medidas que se deben tomar para enfrentar el cambio climático.

Hace unos 2 años, uno de los ya célebres huracanes caribeños arrasó con gran parte de las playas de Cancún. La intensidad de estos fenómenos naturales está aumentando cada vez más. Hace tan solo unos meses otras regiones mexicanas del sur como Tabasco, Chiapas, Veracruz y Oaxaca también sufrieron problemas por inundaciones y deslaves de tierra. México es sólo un ejemplo cercano; fenómenos de este tipo pero de mayor escala se vivieron en Pakistán, Brasil, Colombia y cada vez son más regulares en todo el mundo.

Mientras los delegados internacionales discuten las medidas que deben ser acordadas, las poblaciones están tomando acciones concretas para enfrentar el cambio climático. Por ejemplo, las comunidades de Chiapas están reforestando para evitar los deslaves, proteger los suelos y conservar el agua. En el norte de México en donde el problema es el contrario, pobladores de la Sierra Tarahumara se pusieron de acuerdo para construir una presa y así tener agua durante los veranos que son cada vez más intensos y evitar de igual forma, que el líquido se desperdicie en la época de lluvia y baje por la montaña, llevándose las mejores tierras; las comunidades Mixe de Oaxaca están retomando tradiciones milenarias para cuidar su forma de cultivo y cuidar su tierra.

Los pueblos que viven de la agricultura están haciendo todo lo posible para hacerle frente a este problema, pero no cuentan con los recursos suficientes para poder afrontar las consecuencias del clima cambiante. Por esta razón Oxfam demanda que en la COP16 se asegure la creación de un Fondo Climático justo que permita que las personas con menos recursos puedan adaptarse a los efectos del cambio climático.

La sociedad ya está haciendo algo, ¿nuestros líderes, cuándo?

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