Arroz: Mejores formas de hacer CRECER lo que nos gusta

El arroz no es solo un parte esencial de muchas dietas sino que también nos gusta mucho. Una investigación que lanzamos recientemente revela que el arroz está entre los tres platos favoritos.

Seguramente ya  sabes que miles de millones de personas consumen arroz cada día. De hecho, es una fuente importante de calorías, para  la mitad de la población mundial. El cultivo del arroz también proporciona ingresos y empleo a cientos de miles de personas en todo el mundo.

Bien, hasta ahora todo correcto, ¿verdad? Nos gusta el arroz, comemos mucho y proporciona empleo a muchas personas. Esto es cierto. Pero no todo va bien en el mundo del arroz.

Cultivar arroz consume muchos recursos

El cultivo del arroz requiere mucha agua y combustibles fósiles. En la actualidad, alrededor de un cuarto a un tercio de la oferta anual de agua dulce del mundo se usa para la producción de arroz. Nuestro reciente informe destaca que, para 2030 la demanda de agua se habrá incrementado en un 30% y ya casi 3 millones de personas viven en áreas donde la demanda de agua ha superado la oferta.

Además de utilizar grandes cantidades de agua, los sistemas actuales de cultivo de arroz también generan altos niveles de emisión, con campos muy fertilizados y continuamente inundados que liberan gases de efecto invernadero. El clima ya está cambiando y necesitamos con urgencia poder reducir las emisiones de gases de efecto invernadero con el fin de evitar un aumento catastrófico de las temperaturas.

Por lo tanto, en resumen - muchos de nosotros nos gusta comer arroz, muchos cientos de miles más de personas dependemos de él para nuestro sustento diario y de ingresos. Sin embargo, el cultivo de arroz consume una gran cantidad de valiosos recursos naturales e insustituibles, y emite una gran cantidad de gases de efecto invernadero. Parece que tenemos un problema.

La producción sostenible de arroz es una solución

La producción sostenible de arroz - Sustainable Rice Intensification (SRI)- es una de las soluciones. Se trata de un conjunto de prácticas alternativas de cultivo, desarrollada en Madagascar en la década de 1980, que aumenta el valor de los recursos utilizados para el cultivo de arroz - como el agua. Esto significa que se necesitan menos recursos (incluyendo el agua hasta un 40% menos), se producen menos emisiones y, al mismo tiempo, hay un aumento de los resultados en el rendimiento. ¡Fantástico!

El SRI se ha probado en más de 40 países de todo el mundo y ha demostrado ser exitosa. Hasta la fecha, el método ha sido ampliamente apoyado por grupos nacionales e internacionales de la sociedad civil. Recientemente, algunos gobiernos han apoyado formalmente el método, y el Banco Mundial está ayudando a los agricultores en el estado indio de Tamil Nadu, para aplicarlo a más de 600.000 hectáreas de arrozales.

Oxfam continuará trabajando con las comunidades en el este y el sur de Asia, y en todo el mundo para desarrollar y aplicar soluciones de este tipo - y para aumentar la conciencia de los gobiernos y los responsables políticos y la comprensión de estos métodos para que se puedan aplicar. Las soluciones están ahí, sólo necesitamos la voluntad y los medios para hacerlas realidad.

¿De qué otras formas podemos CRECER para un futuro mejor?

Para más información sobre los problemas con el cultivo tradicional del arroz y el SRI, consulta el informe "Más Arroz para las Personas Más Agua para el Planeta" More Rice for People More Water for the Planet, jun informe conjunto de Oxfam America, WWF and Africare

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