Haití, dos años después del terremoto: "Un futuro mejor para todos y todas"

Estamos ya conmemorando el segundo aniversario del mortífero terremoto de enero del 2010, pero recuerdo los hechos como si fuese ayer.

Había estado solamente unos 45 minutos en la clase del curso del Máster en Historia, Memoria y Patrimonio, cuando el desastre irrumpió en un país en el que ya faltaba de todo. No me había dado cuenta de cómo este evento se incrustaría en la historia y en la memoria de Haití.

El derrumbe del edificio en la cual el profesor daba sus clases causó la muerte de mi amigo. Teníamos el mismo apellido, la misma edad y vivíamos a unos cincuenta metros de distancia. Los más supersticiosos dirán que los nubarrones y los tonos del cielo anunciaban una catástrofe.  

El duro golpe del 12 de enero

Hasta el 12 de enero yo había trabajado para una agencia de prensa y para una emisora de radio, pero las lágrimas y los suspiros más profundos me despertaron el interés por convertirme en médico o ingeniero.

Cuando Oxfam me ofreció un puesto de trabajo en su programa humanitario, con mis conocimientos y experiencia, me sentí útil nuevamente en la vida de la comunidad. El poder guiar a la gente sobre cómo llevar a cabo la asistencia humanitaria de Oxfam, lo que se debe hacer y lo que no, son aspectos que ayudan a dar esperanza a la gente.

Cuando el mañana no existe

Que el concepto de vivir el día a día sea más positivo es mi nueva manera de pensar. Uno no puede saber si el mañana existirá. Uno hace lo que debe hacer hoy. Imagino a mi amigo Jimmy Charles lleno de sueños, licenciado en derecho, con 25 años, estudiando un máster y pasando de la vida a la muerte sin previo aviso. Evidentemente él es uno más entre otras 250.000 personas.

La movilización internacional

Hoy, desde el 12 de enero, la situación ya no es la misma que la de antes. Se han recogido una parte importante de los escombros, gracias también a que Oxfam invirtió en un esfuerzo con el apoyo técnico de la empresa Disaster Waste Recovery (recuperación de residuos de desastres) en la comunidad de Carrefour Feuilles. Los escombros se recogen, procesan y reutilizan como pavimento ya que la calidad del material no permite usarlos de nuevo para la construcción..

Mi puesto de Oficial de Medios de Oxfam me permite ver cómo la ha asistencia humanitaria ha cambiado la vida aquí. El personal de Oxfam se distingue ya sea por sus comedores comunitarios, los programas de donación de dinero para que las personas más vulnerables vuelvan a poner en marcha sus pequeños negocios, los programas de albergues y de construcción de infraestructuras para agua y saneamiento y, en especial, por sus programas de promoción del uso de buenos hábitos de higiene en cerca de 123 campamentos para evitar la propagación de enfermedades transmitidas por el agua y las malas condiciones de higiene. Siempre es un placer poder compartir todo esto con mis amigos y amigas periodistas.

La esperanza renace en el país

Con todo, las necesidades aún son visibles en el día a día. La reconstrucción física es lenta,  pero la reconstrucción de la identidad haitiana aún no ha empezado. A pesar de todo, la energía positiva que surge en el discurso de cada una de las personas de Haití, a pesar de las difíciles condiciones a las que enfrentan todos los días, se deja entrever un poco de sol y un futuro mejor para todos y todas. 

Para saber más

Un salvavidas económico para las mujeres en las zonas rurales de Haití

El trabajo de Oxfam en Haití

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