Los gobiernos están cumpliendo con las inversiones para lograr los ODM?

En el mundo del desarrollo, el dinero es la respuesta a muchas preguntas. Si queremos saber cuánto hemos progresado en la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), o qué rumbo debemos seguir a la hora de determinar una agenda post 2015, es esencial disponer de las cifras correctas. Esto es lo que hace que Government Spending Watch (GSW) sea tan interesante. Por primera vez, podemos saber cuánto dinero se está destinando al desarrollo, quién lo está aportando, y dónde se está empleando. 

Los datos, compilados por Development Finance International con el apoyo de Oxfam GB, nos indican el nivel de gasto en iniciativas relacionadas con los ODM de 52 países de ingresos bajos y medio-bajos. A tan solo 32 meses de la fecha en que se deberían alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, esta es la primera oportunidad para que los ciudadanos de a pie, en países desde Armenia hasta Zambia, puedan comprobar si los gobiernos están cumpliendo lo que prometieron y aportando las cantidades que se necesitan para combatir la pobreza y cumplir los ODM.

¿Qué nos revelan estos datos?

El lado positivo es que, en términos reales, la inversión de muchos países en desarrollo es mayor que nunca; pero esta tendencia se está invirtiendo poco a poco. La gran mayoría de los países en desarrollo está gastando mucho menos de lo prometido, o mucho menos de lo que sería necesario –según estimaciones de las organizaciones internacionales– para cambiar vidas. Solo un tercio de los países está cumpliendo algún objetivo de educación o de salud, y menos del 30 por ciento está cumpliendo objetivos de agricultura o de agua y saneamiento (WASH). Y para complicarlo más, los avances logrados se ven seriamente amenazados por la disminución de los compromisos de ayuda, los bajos índices de materialización de esos compromisos y el bajo nivel de gasto recurrente.

Existen, por supuesto algunas lagunas en los datos que nos impiden abarcar todo. GSW ha podido compilar casi tres cuartas partes de los datos sectoriales de educación y salud, pero tan solo dos terceras partes de los datos del sector agrícola, la mitad de los de protección social y medio ambiente, una tercera parte de agua y saneamiento y una quinta parte de educación primaria y género. El mapa que aparece a continuación representa la cobertura actual de datos. Asimismo, es importante recordar que, aunque la cuantía de gasto público destinado a los ODM es de una importancia fundamental, es la calidad de esa inversión lo que realmente marcará la diferencia. Las inversiones en agricultura, por ejemplo, deben orientarse al apoyo a la pequeña agricultura para mejorar la seguridad alimentaria y los medios de vida de las personas que más lo necesitan. 

www.governmentspendingwatch.org

Un aspecto fundamental en el desarrollo de GSW es su importancia como herramienta para hacer que los gobiernos vuelvan a retomar sus compromisos de gasto destinado a los ODM. Las campañas y los proyectos de incidencia política en los distintos países pueden conseguir que los gobiernos rindan cuentas al institucionalizar la exigencia de suministrar datos. GSW hará también que sea más fácil para las organizaciones globales, regionales y nacionales propugnar y hacer campaña porque se aumente el gasto destinado a los ODM. 

Las campañas dan resultado

Hemos comprobado que realmente se pueden lograr cambios cuando la sociedad civil dispone de la información adecuada para luchar. En Sierra Leona, por ejemplo, recursos vitales como los servicios de salud sufrieron un déficit de financiación enorme como consecuencia de una década de guerra civil. La esperanza de vida en el país es de tan solo 48 años, y es uno de los lugares más peligrosos del mundo en que una mujer puede dar a luz. 

En 2012 se llevó a cabo en Sierra Leona un estudio haciendo un seguimiento presupuestario exhaustivo para analizar la calidad y la cantidad del gasto en salud y saneamiento a nivel nacional y local. Oxfam lideró la recopilación de datos para Freetown (la capital, que alberga a un tercio de la población del país), con la colaboración del Consejo Municipal de Freetown y el Equipo de Gestión de Salud del Distrito, y mediante visitas a clínicas y hospitales de la ciudad. El estudio, junto con la labor de cabildeoante el Ministerio de Finanzas, consiguió hacer que la salud figurara como asunto de importancia en el proceso de elaboración de los presupuestos de 2013.

El éxito de la campaña quedó patente con el anuncio por parte del Gobierno de Sierra Leona de la asignación de un 10,5 % del presupuesto de 2013 a salud y saneamiento –un notable aumento si se compara con la asignación del 7,4 % en 2012–.  Este aumento puede significar que se asignen 7.400 millones de Leones más (1,7 millones de dólares) al programa de salud gratuita, y 1.500 millones de Leones más (340.000 dólares) a la atención primaria –que cubre el coste del personal de enfermería, los centros médicos y el equipamiento que prestan servicio a las personas pobres para cubrir necesidades médicas básicas–. Con estos incrementos se podrían cubrir los sueldos de un año de 560 comadronas más.

El proyecto Government Spending Watch mejorará la disponibilidad de datos y el análisis sobre gasto y ayuda presupuestarios para todas las partes interesadas. También mejorará la disponibilidad y la transparencia de los datos del gasto relacionado con los objetivos globales de desarrollo a nivel nacional, al institucionalizar la exigencia de suministrar tales datos, facilitando así el análisis por todas las partes interesadas. Promoverá asimismo un importante cambio en la escala y la coordinación de las labores de incidencia política y las campañas a escala global, regional y nacional a favor del gasto público para lograr tanto los ODM como los objetivos posteriores que puedan fijarse.

¿Y ahora, qué?

El desarrollo futuro del proyecto GSW ampliará este análisis a otros 34 países, y se espera que también a otros sectores. Cuando se hayan obtenido la mayoría posible de los datos, GSW pasará a la siguiente pregunta fundamental: ¿se está gastando bien el dinero de que disponemos? Se trata de una pregunta de especial importancia ya que, si bien países como Níger están cumpliendo el compromiso adquirido en la Declaración de Maputo de dedicar un 10 % del PIB a la agricultura, es posible que ese gasto no esté llegando a las zonas adecuadas. 

¿Y qué sucederá más allá de la fecha límite de los ODM? Los datos y el análisis forman un acervo crítico de pruebas a aportar al debate sobre qué sustituirá a los ODM, por lo que GSW será una herramienta fundamental para ayudar a determinar objetivos posteriores a los ODM. Esperamos que la base de datos aumente rápidamente para cubrir nuevos objetivos de desarrollo a medida que se vayan adoptando en futuros acuerdos internacionales. Pero hay algo seguro. Con estos datos, los ciudadanos y ciudadanas de a pie podrán plantear cuestiones incómodas a sus gobiernos y a los donantes, y podrán exigirles que cumplan sus promesas y que inviertan más para salvar vidas.

Elaborado por Guppi Bola (Global Campaigner, Essential Services) y Rachel Bladon (Essential Services Intern), Oxfam GB

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