En el Día Mundial de la Alimentación, celebremos la historia de una heroína diferente

Birtukan Dagnachew Tegegn cree que es posible hacer una contribución al mundo a través de la agricultura. "Cuando recoges tu cosecha... sientes que estás siendo testigo de un milagro de la naturaleza", afirma. “Eres responsable de su tesoro más valioso: los alimentos que todas las personas comemos.”

Pero vivir de la agricultura no ha sido fácil para Birtukan. Nació en una zona rural de Etiopía en la que los agricultores deben luchar contra los efectos del cambio climático y la falta de recursos y formación agrícola.

En una entrevista con Oxfam, Birtukan explicó que, como pequeña agricultora, ha tenido que luchar toda su vida para salir adelante. Pero en el año 2000, tras la muerte de su marido, la situación de su familia se volvió muy precaria. Mantener su granja parecía imposible.

"Cultivar es un trabajo muy duro", dice Birtukan. "Creo que no hay ninguna palabra que exprese correctamente la excesiva cantidad de trabajo físico que los pequeños agricultores y agricultoras debemos realizar para cultivar nuestra tierra".

Pero Birtukan ha contrarrestado su falta de fuerza física con ingenio. Convenció a sus vecinos para que le ayudasen a cultivar su parcela y buscó iniciativas de formación para aprender qué cultivos plantar en su región, proclive a las sequías. Gracias a la educación y formación que recibió, pudo tomar decisiones valientes (por ejemplo, plantar árboles frutales y café, cultivos que nunca antes se habían plantado en su zona) y estuvo más motivada para trabajar todos los días, sin descanso, para que su granja fuese productiva.

"Los resultados superaron mis expectativas", señala. "Comencé a vender la fruta y, por primera vez en mi vida, conseguí ahorrar dinero". Con estos ingresos no solo pudo alimentar a sus hijos, sino, también, proporcionarles una educación.

En 2013, Birtukan fue reconocida como heroína de la alimentación. Este premio reconoce la labor de las mujeres agricultoras, quienes generalmente constituyen la mayor parte de las personas dedicadas a la producción de alimentos y, sin embargo, tienen un menor acceso a la tierra, la educación y el crédito.

La importancia de invertir en heroínas de la alimentación como Birtukan ha traspasado las fronteras de Etiopía. Los pequeños agricultores y agricultoras gestionan más de 500 millones de explotaciones agrícolas en todo el mundo y producen hasta el 80% de los alimentos en Asia y el África subsahariana. Por tanto, cuando los Gobiernos invierten en el fomento de las capacidades y de la productividad de estos agricultores, están contribuyendo a garantizar la seguridad alimentaria de millones de personas.

Esta semana, Birtukan hablará ante líderes internacionales durante la entrega del Premio Mundial de la Alimentación en Iowa (EE. UU.) y en Washington DC, y les transmitirá su mensaje acerca de la importancia de invertir en los pequeños agricultores y agricultoras.

"Si la gente supiera cuánto cuesta poner comida en su mesa, creo que empezaría a valorar más a los pequeños agricultores", subraya Birtukan. 

Informa desde Etiopía, Seble Teweldebirhan.

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