Oxfam Internacional firma un acuerdo histórico para mudar su sede a Nairobi, Kenia

22 Julio 2016 -- Cuando me nombraron directora ejecutiva de Oxfam Internacional en mayo de 2013 me sentí muy orgullosa y entusiasmada. Oxfam es una de las ONG internacionales de justicia social más reputadas y con más apoyo del mundo: un grupo de organizaciones unidas en su lucha contra la pobreza. La oportunidad de contribuir a dar forma a su futuro me parecía apasionante. Desde entonces, mi orgullo y entusiasmo han ido aumentando cada día.

Pero también recuerdo sentir cierta inquietud. Tanto en mi cabeza como en mi corazón sentía que el "centro" de Oxfam no estaba donde debía estar, y que las voces del Sur no estaban bien representadas al nivel interno de la organización. Hablé con muchos compañeros y compañeras más experimentados y sentí gran alivio. Todos se mostraban de acuerdo. Nadie lo rebatía. Oxfam debía trasladar su centro de liderazgo y fortalecer las voces del Sur en sus procesos de toma de decisiones.

Pero para imaginar el futuro es importante comprender el pasado. Oxfam fue fundada en 1942 por cuáqueros, activistas y académicos en Oxford (Reino Unido). Estas personas hacían campaña contra el bloqueo aliado a una Grecia ocupada por los alemanes para acabar con el hambre que padecía la población local. Tras haber logrado su objetivo con éxito, nuestros fundadores ampliaron el trabajo de Oxfam a Asia y África, concentrando su labor en la lucha contra el hambre y la pobreza. Ciertamente, Oxfam nació gracias a la importante labor de estas grandes personas. Hoy en día, Oxfam Gran Bretaña continúa siendo el afiliado más grande, una organización realmente querida por el público británico y el motor de la confederación.

Gradualmente, diversas organizaciones del ámbito de la justicia social de otros países se fueron uniendo a Oxfam, a veces colaborando de forma puntual; otras, de forma más estrecha, pero siempre compartiendo una misión común. Estas organizaciones aportaron sus ricas historias, sus programas de desarrollo y sus alianzas, así como a sus colaboradores y su público. En 1995, esta confederación poco definida de organizaciones (que, además, habían comenzado a adoptar el nombre de Oxfam) estableció un secretariado internacional para coordinar su trabajo, que con el tiempo se desarrollaría en el marco de un plan estratégico común. Por motivos prácticos este secretariado se ubicó en Oxford, donde se había fundado Oxfam.

A día de hoy, la confederación Oxfam cuenta con 18 miembros afiliados y dos observadores, y planea incorporar nuevas organizaciones, lo que supondrá un gasto total de cerca de mil millones de dólares. También contamos con programas de desarrollo y más de 3.000 organizaciones socias en más de 90 países, así como con un único equipo humanitario de respuesta a emergencias especializado en cuestiones relacionadas con el suministro de agua, el saneamiento y la protección. Juntos, hacemos campaña contra la desigualdad, en defensa de los derechos de las personas en tiempos de crisis y en pro de un desarrollo sostenible y un sistema alimentario global más justo. No obstante, cada organización afiliada mantiene su independencia y derechos soberanos, y es responsable de las relaciones con sus propios Gobiernos, donantes, organizaciones socias y colaboradores.

A partir de 2017, el secretariado comenzará su traslado a Nairobi (Kenia). Ya hemos firmado con el presidente y el ministro de Asuntos Exteriores de Kenia un memorando de entendimiento y un acuerdo de país anfitrión. Debo agradecer personalmente al presidente, Uhuru Kenyatta, su apoyo entusiasta para ayudarnos a hacer realidad nuestros planes.

Nos llevará dos años completar el traslado. Comenzaremos por reubicar a los directores y directoras y otros miembros clave del personal del secretariado. Posteriormente, nuestra nueva ubicación facilitará la contratación de personal local. Como en la actualidad, nuestro secretariado seguirá siendo una organización con presencia física en múltiples países, con oficinas de incidencia política en Washington D.C., Nueva York, Bruselas y Adís Abeba. Asimismo, los miembros del Equipo Humanitario Global y algunos miembros del personal trabajarán desde diversas sedes de nuestros afiliados y oficinas de país.

Este traslado no afecta a los afiliados de Oxfam. No cambiará sus operaciones a nivel doméstico o internacional, ni sus relaciones con su público, donantes y Gobiernos. ¡Y el público británico no estará perdiendo a su famoso Oxfam! Oxfam Gran Bretaña continuará siendo la misma organización sólida y dinámica de siempre. Simplemente, el público británico (y el de los demás países) seguirá dando su apoyo a un Oxfam que forma parte de un movimiento liderado desde África, y no desde Europa.

Este traslado es mucho más que un gesto simbólico, aunque considero que el simbolismo también es importante. Lo cierto es que el mundo está cambiando y creo que es necesario que las ONG como Oxfam también lo hagan. Los países del Sur son cada vez más influyentes en las esferas internacionales. Importantes decisiones que afectan a millones de personas se toman en ciudades muy distintas a las que constituían los centros de poder hace 50, 20 o, incluso, 10 años. Muchos países pobres están viendo crecer sus economías y se están convirtiendo en países de renta media. Sin embargo, la pobreza y la miseria persisten y se ven agravadas por el cambio climático y la escasez de recursos. El aumento de la desigualdad en casi todos los países está socavando nuestros esfuerzos por erradicar la pobreza.

Ahora, gran parte de nuestro trabajo consiste en dar apoyo a las personas en todo el mundo para exigir a las grandes empresas y los responsables políticos que rindan cuentas, de tal forma que puedan ejercitar su derecho a beneficiarse de forma justa del desarrollo económico, político y social; consiste en enlazar los problemas y las experiencias de personas de todo el mundo. Debemos trabajar más estrechamente con la ciudadanía para superar la exclusión económica y política, que es la causa subyacente de la pobreza.

Por tanto, para que Oxfam sea una organización con una representación más equilibrada a nivel mundial, es fundamental fortalecer sus raíces y su representación en el Sur. Por este motivo, Oxfam ha decidido ubicar su secretariado más cerca de las personas con las que trabajamos para combatir la injusticia de la pobreza.

 

 

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