Mujeres contrarrestan efectos de cambio climático en Cuba

Blog mensaje deJérôme Fauré

Oxfam Canada, Director de Oxfam en Cuba
Comparte esta página: 

Duchas y jacuzzis, spas, piscinas, toallas y sábanas blancas, bien blancas; hoteles con vegetación exuberante, terrenos de golf verdes, muy verdes; carros americanos rutilantes, vegetales sanísimos y frutas brillantes en sus canastas imperiales. Además del agua cristalina del mar… o de las frescas cascadas en la sierra. ¿Cuántos metros cúbicos de agua son necesarios para complacer a los más de cuatro millones de turistas que llegaron en 2016 a visitar Cuba?

La sequía en números

“Hasta que se seque el malecón…” dice una popular canción en la isla. Me pregunto si algunas de las cuatro millones de personas que pueden haber cruzado el malecón habanero se enteraron que Cuba, como varias de las islas del Caribe, está sufriendo la peor sequía del siglo. Aquí, la mayor que se ha registrado en más de 115 años… Las personas somos 70 % agua. La vida es agua.

¿Sabrán que los 242 embalses administrados por el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH) almacenan en marzo de 2017 el equivalente de un 41 por ciento de su capacidad total de llenado, muy por debajo de los valores históricos para la fecha?

¿Sabrán que, de los 168 municipios existentes en Cuba, 141 están afectados por la persistente sequía hidrológica, asociada a los déficits de agua disponible en fuentes superficiales y subterráneas, según fuentes del mismo INRH.

¿Sabrán, finalmente, que “este fenómeno es evidencia del impacto del cambio climático, que no sólo repercute en procesos de sequía, como el que enfrentamos hoy, sino también en la elevación del nivel del mar y la intrusión salina”? Precisamente esto es lo que explicó Inés Chapman Waugh, presidenta del mencionado Instituto en el espacio informativo Mesa redonda de la Televisión cubana, a inicios de marzo.

Tanques como este se instalaron en cinco comunidades de Palma Soriano, Santiago de Cuba, como parte de un proyecto de respuesta a la sequía que Oxfam acompaña. Foto: Celia Medina-Oxfam

La sequía es un desastre lento, crónico y silencioso, al contrario del ciclón, súbito y ruidoso… Sí, acaba igual o de peor manera con las plantas, el suelo, los cultivos y el ganado. Es un peligro también para las vidas humanas, en particular, las personas y grupos más vulnerables, niñas y niños, ancianas y ancianos, mujeres embarazadas… La escasez de agua hace que se descuide la inocuidad de los alimentos y los riesgos de deshidratación son mayores, la higiene se deteriora… Y, como en muchos países, en Cuba, la responsabilidad de acceder a agua segura en las familias se atribuye a las mujeres. ¡Tremenda responsabilidad!

Agua segura para una vida en comunidad más sana

Ante la sequía Oxfam ha buscado responder junto a sus organizaciones aliadas en la isla, integrando perspectivas y construyendo puentes entre territorios. Oxfam acompaña al gobierno local de Palma Soriano (provincia Santiago de Cuba) en una respuesta que pretende cubrir las necesidades básicas de la población mediante el acceso a agua segura; incrementar sus conocimientos y capacidades en temas de higiene y manejo adecuado del agua, fortalecer las capacidades de las instituciones del territorio en el análisis de vulnerabilidades para la planificación de respuestas integrales frente a los efectos de la sequía.

Con financiamiento de la Dirección de Operaciones de Ayuda Humanitaria y Protección Civil Europeas (ECHO), en poco más de un año, conecta con las acciones de Oxfam en la respuesta al huracán Sandy (2012), en el propio municipio Palma Soriano, que se enfocó en la rehabilitación de techos con un fuerte componente de agua y saneamiento.

Después del paso del ciclón Matthew (2016), Palma Soriano se solidarizó con el municipio de Baracoa, en Guantánamo y ofreció equipamiento para almacenar el agua. Quinientas familias más fueron beneficiadas con tanques y jerrycanes, además de las 1500 atendidas. En Baracoa, frente a los daños de Matthew, Oxfam, con fondos principalmente del gobierno y la ciudadanía canadiense, ha contribuido a recuperar las condiciones básicas de habitabilidad y vida de las familias afectadas, enfocándose en las necesidades relacionadas con agua segura y saneamiento en una primera fase del programa concebido para la respuesta.

Sin embargo, esas acciones de emergencia, con sesiones siempre útiles y apreciadas de capacitación en las comunidades, confeccionadas de conjunto con la Cruz Roja Cubana y su red de voluntarias y voluntarios, no bastan. Es de primera importancia, por ejemplo, actuar contra los salideros, provocados por infraestructuras obsoletas o deficientes, como nos han comentado vecinas y vecinos del reparto Abel Santamaría de Santiago de Cuba, otro espacio donde Oxfam contribuye  a construir resiliencia a la sequía.  También es clave facilitar la labor de las mujeres a través de la instalación de puntos de agua más cercanos a sus casas o la entrega de recipientes más adecuados para trasladar  y almacenar el agua.

Oxfam fortalece capacidades locales para responder a la sequía, contribuyendo al empoderamiento de mujeres como la joven santiaguera Yailin López Falcón, delegada del Poder Popular en Paraná 1, Palma Soriano. Foto: Celia Medina - Oxfam

Se ha de pensar en el mediano y largo plazo. Cuba debe enfrentar la sequía con una adecuada gestión del agua en todos los sectores de la economía, en particular la agricultura, que consume el 60 % del total utilizado en el país, y que desperdicia además, un tanto.

Desde hace más de 20 años Oxfam acompaña a varias ONGs e instituciones cubanas en la promoción de una agricultura más sostenible y en especial, agroecológica. Salvaguardar la biodiversidad es probablemente una de las maneras más eficientes de adaptarse al cambio climático. Donde hay preservación de los ecosistemas, donde hay variedad y riqueza de las especies, con un manejo respetuoso de los ciclos de regeneración, las comunidades humanas van a encontrar recursos y soluciones para adaptarse a la inestabilidad del clima. En cambio, donde se han empobrecido los ecosistemas, la erosión de la biodiversidad será un agravante a los efectos del cambio climático. El impacto negativo de este fenómeno puede observarse en ciertos territorios de Haití.

Restaurar la cobertura vegetal con reforestación mantiene la calidad de los suelos y un cierto nivel de humedad. Preservar la biodiversidad, por ejemplo, a través de bancos de semillas más resistentes a la sequía, integrar mejor la agricultura y la ganadería, privilegiar una producción intensiva en mano de obra más que en energía fósil, son acciones y principios que la agroecología defiende.

En Guantánamo Oxfam, con el apoyo del gobierno belga y la Embajada de Japón, está acompañando al gobierno provincial, instituciones del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) y a productoras y productores de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), en el desarrollo, hace más de 3 años, de un programa que ha permitido la instalación de 9 estaciones agro-meteorológicas, la promoción de tecnologías de adaptación al cambio climático (riego a baja presión, extracción de agua con bombeo solar y eólico para abasto de agua al ganado), la aplicación de la ciencia en el campo y la valorización de los saberes campesinos a través de un diálogo horizontal entre agricultoras, agricultores y personas dedicadas a la investigación.

En un proceso de co-innovación participativa entre esos agentes de transformación, se pudieron  identificar más de 60 prácticas adaptativas para lograr resiliencia a la sequía. Además, se creó una guía de autoevaluación de los niveles de resiliencia de las fincas a la sequía, herramienta sencilla actualmente usada en varios municipios de esa provincia, la más oriental de Cuba. Ahora, habrá que divulgarla en Palma Soriano… El estudio que deriva de este proceso original nos demuestra que las fincas más resilientes son, en su mayoría, aquellas que implementan prácticas agroecológicas, con destaque para las manejadas y atendidas por mujeres.

¿Querrán saber algunos de esos cuatro millones de turistas que pisan el suelo de Cuba que las mujeres campesinas cubanas son las que hacen esa revolución de la adaptación al cambio climático, revolución tan silenciosa como la sequía?

Es clave facilitar la labor de las mujeres a través de la instalación de puntos de agua más cercanos a sus casas o la entrega de recipientes más adecuados para trasladar  y almacenar el agua. Foto: Celia Medina-Oxfam