Oxfam International Blogs - terremoto http://l.blogs.oxfam/es/tags/terremoto es Fotogalería de Haití: respuesta al huracán Matthew http://l.blogs.oxfam/es/blogs/18-04-24-fotogaler%C3%ADa-de-hait%C3%AD-respuesta-al-hurac%C3%A1n-matthew <div class="field field-name-body"><p><em>Entrada escrita por Annie Thériault, asesora regional en comunicaciones y relaciones públicas, América Latina y el Caribe.</em></p><p>El 4 de octubre de 2016, el huracán Matthew, un devastador ciclón tropical de categoría 4, asoló Haití. Ocho horas de incesantes lluvias y ráfagas de viento de más de 260 km/h provocaron la caída de árboles, así como graves daños en las casas, las fuentes de agua, las instalaciones sanitarias y los cultivos, llevándose consigo las semillas recién plantadas.</p><p>El huracán Matthew fue una de las tormentas más potentes jamás registradas en la región del Caribe y provocó la crisis humanitaria más grave en Haití desde el terremoto de 2010.</p><p>Tras el paso del huracán, nuestros equipos suministraron agua potable, repararon los sistemas de abastecimiento de agua y distribuyeron artículos para el refugio y ayuda alimentaria entre decenas de miles de personas. También instalaron letrinas y depósitos para recoger el agua de la lluvia.</p><p>Tras las intervenciones de emergencia, retomamos nuestros <strong><a href="https://www.oxfam.org/es/paises/haiti" target="_blank" rel="nofollow">programas </a></strong>para la reconstrucción y el desarrollo a largo plazo en zonas urbanas, suburbanas y rurales.</p><p><img alt="L’équipe au sol d’Oxfam effectue les derniers chargements sur les deux barges fluviales pour quatre distributions qui auront lieu dans la péninsule sud d’Haïti (Sylvain Gilliand / Oxfam)." title="Chargements sur les deux barges fluviales (Sylvain Gilliand / Oxfam)." height="1650" width="2200" class="media-element file-default" data-delta="1" typeof="foaf:Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/23_10_16_portauprince1.jpg" /></p><p>El equipo de terreno de Oxfam ultima el flete de dos barcos fluviales para cuatro distribuciones de artículos de emergencia en la península sur de Haití (Sylvain Gilliand / Oxfam).</p><p></p><p><img alt="Le village d’Anba Nan Sab est en vue pour la distribution de kits alimentaire et de bâches (Sylvain Gilliand / Oxfam)." title="Distribution de kits alimentaire et de bâches (Sylvain Gilliand / Oxfam)." height="1542" width="2200" class="media-element file-default" data-delta="2" typeof="foaf:Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/24_10_16_anbanansab1.jpg" /></p><p>Municipio de Anba Nan Sab a la vista para la distribución de ayuda alimentaria y lonas (Sylvain Gilliand / Oxfam).</p><p></p><p><img alt="Un groupe de villageois d’Anba Nan Sab fait une chaine humaine pour décharger les bateaux (Sylvain Gilliand / Oxfam)." title="Décharge des bateaux (Sylvain Gilliand / Oxfam)." height="1624" width="2200" class="media-element file-default" data-delta="3" typeof="foaf:Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/24_10_16_anbanansab3.jpg" /></p><p>Vecinos de Anba Nan Sab forman una cadena humana para descargar los barcos (Sylvain Gilliand / Oxfam).</p><p></p><p><img alt="Maison détruite sur le front de mer de Buteau (Sylvain Gilliand / Oxfam)." title="Front de mer de Buteau (Sylvain Gilliand / Oxfam)." height="2791" width="4211" class="media-element file-default" data-delta="4" typeof="foaf:Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/15_10_16_buteau2.jpg" /></p><p>Casa destruida a orillas del mar en Buteau (Sylvain Gilliand / Oxfam).</p><p></p><p><img alt="Après 25 heures de voyage, le bateau pilote accoste sur la plage de Tiburon pour la première distribution du jour (Sylvain Gilliand / Oxfam)." title="Première distribution du jour (Sylvain Gilliand / Oxfam)." height="1650" width="2200" class="media-element file-default" data-delta="5" typeof="foaf:Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/24_10_16_tiburon.jpg" /></p><p>Tras 25 horas de viaje, un barco llega a la playa de Tiburón para la primera distribución del día (Sylvain Gilliand / Oxfam).</p><p></p><p><img alt="Suze, 20 ans, habite à Tiburon (Pablo Tosco / Oxfam)." title="Suze, 20 ans, habite à Tiburon (Pablo Tosco / Oxfam)." height="450" width="800" class="media-element file-default" data-delta="6" typeof="foaf:Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/oes_33569_pa250245-scr.jpg" /></p><p>Suze, de 20 años, vive en Tiburón. El huracán destruyó su casa y sus medios de vida. Junto a su familia, ha intentado reparar el techo de su casa con plásticos y trozos de aluminio. Pero, cuando llueve, todo se inunda. "Algunas personas han tenido mejor suerte que otras, pero, en general, todos nos hemos visto afectados seriamente".</p><p>Tras el paso del huracán Matthew, su pueblo quedó aislado e incomunicado. Oxfam fue una de las primeras organizaciones humanitarias en proveer ayuda a Tiburón por vía marítima (Pablo Tosco / Oxfam<span>).</span></p><p><img alt="La responsable en protection d’Oxfam, Andrea Verdeja, aide à la coordination de la distribution à Tiburon (Sylvain Gilliand / Oxfam)." title="Distribution à Tiburon (Sylvain Gilliand / Oxfam)." height="1650" width="2200" class="media-element file-default" data-delta="8" typeof="foaf:Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/24_10_16_tiburon10_0.jpg" /></p><p>La responsable de protección de Oxfam, Andrea Verdeja, ayuda a coordinar la distribución en Tiburón (Sylvain Gilliand / Oxfam).</p><p></p><p><img alt="Après le passage de l’ouragan Matthew, nos équipes ont distribué de l’eau potable, réparé les systèmes d’approvisionnement en eau et installé des latrines (Pablo Tosco / Oxfam)." title="Eau et latrines (Pablo Tosco / Oxfam)." height="530" width="800" class="media-element file-default" data-delta="9" typeof="foaf:Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/oes_36527_communityladiesusingwaterkiosk_oct2017-scr.jpg" /></p><p>Tras el paso del huracán Matthew, nuestros equipos distribuyeron agua potable, repararon los sistemas de suministro de agua e instalaron letrinas (Pablo Tosco / Oxfam).</p><p><em>Texto redactado con el apoyo de&nbsp;</em><em>Dominique S. Févry-Gilliand.</em></p><h3>Saber más</h3><p><strong><a href="https://www.oxfam.org/es/paises/haiti" target="_blank" rel="nofollow">Oxfam en Haití</a></strong></p><p><strong><a href="https://www.oxfam.org/es/derechos-en-situacion-de-crisis/acceso-al-agua-limpia-un-derecho-humano-fundamental" target="_blank" rel="nofollow">Acceso al agua limpia, un derecho humano fundamental</a></strong></p></div><div class="field field-name-title"><h2>Fotogalería de Haití: respuesta al huracán Matthew</h2></div><ul class="links inline"><li class="translation_fr first last"><a href="http://l.blogs.oxfam/fr/blogs/18-04-12-images-haiti-intervention-suite-ouragan-matthew" title="Images d’Haïti : intervention suite à l’ouragan Matthew " class="translation-link" xml:lang="fr">Français</a></li> </ul> Tue, 24 Apr 2018 15:25:45 +0000 Annie Thériault 81485 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/es/blogs/18-04-24-fotogaler%C3%ADa-de-hait%C3%AD-respuesta-al-hurac%C3%A1n-matthew#comments Ecuador, tres meses después: las necesidades de la población siguen latentes http://l.blogs.oxfam/es/blogs/16-08-09-ecuador-tres-meses-despues-las-necesidades-de-la-poblacion-siguen-latentes <div class="field field-name-body"><p><em>Esta entrada ha sido escrita por Antonio Almeida, coordinador de la emergencia humanitaria de Oxfam en Ecuador.</em></p> <p>Desde el pasado 16 de abril cuando un sismo de 7.8  sacudió a Ecuador la tierra no para de temblar. Cada semana, un movimiento a veces de considerable magnitud  nos visita de nuevo, como advirtiéndonos que no podemos bajar la guardia ante lo sucedido y la necesidad de estar preparados.</p> <p>Ya han pasado más de tres meses, y las necesidades de las comunidades más afectadas en las provincias de Manabí y Esmeraldas siguen latentes. Pese a los esfuerzos de las organizaciones internacionales y el gobierno en el desarrollo de acciones que les permita a las poblaciones cubrir sus necesidades básicas, las actividades de reconstrucción van a paso lento, así como la reactivación de la economía. </p> <p><strong>Desde Oxfam en coordinación con organizaciones internacionales, locales y del gobierno, seguimos desarrollando acciones orientadas a facilitar el acceso a agua segura, así como actividades en promoción de la higiene, y ahora de prevención ante un considerable aumento del virus del Zika.</strong> Con sistemas de agua, materiales de reconstrucción, kits de higiene, capacitación, y el abrazo solidario y de apoyo, llegamos todas las semanas a las comunidades donde hacemos la intervención, y que en cuestión de segundos, perdieron años de trabajo y esfuerzo.</p> <p><img alt="María del Jesús Solorzano recibe un kit de higiene de Oxfam. " title="María del Jesús Solorzano recibe un kit de higiene de Oxfam. " height="613" width="920" typeof="Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/marina-del-jesus-solorzano_.jpg" /><em>“Los kits que nos entrega Oxfam son muy bonitos, en los baldes podemos tener el agüita limpia. Nos han caído muy bien en nuestra familias, ahora que lo hemos perdido todo”</em>, comenta Marina del Jesús Solórzano, mientras asiste a la capacitación de promoción de la higiene y entrega de los kits.</p> <p>A cada zona donde vamos las necesidades son las mismas: Agua, alimentos, vivienda, medicinas, y a veces, en esos momentos, sentimos que nuestros esfuerzos son tan pequeños comparados con la emergencia, pero luego pensamos que estamos apoyando con lo que mejor sabemos hacer.</p> <p><img alt="kit de higiene de Oxfam" title="kit de higiene de Oxfam" height="610" width="920" typeof="Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/kit-salud-e-higiene-oxfamco.jpg" /></p> <p>En Verdún, comunidad rural ubicada en la ciudad de Tosagua, noreste de la provincia de Manabí, 80 familias dependientes de la pesca, resultaron seriamente afectadas por el sismo. El movimiento telúrico hizo que el río Chone se llevara y destruyera sus canoas, resintiéndose considerablemente su actividad económica  <em>“El principal medio de vida de esta comunidad es la cosecha del cangrejo y el trabajo como jornalero en las plantaciones. Luego del sismo, muchas personas dejaron de percibir ingresos. Oxfam dentro de la primera respuesta, desarrolló acciones de promoción de la higiene, así como la entrega de 100 kits”</em>,  dice Sebastián Serrano, Oficial de Influencia y Calidad de Programa para la emergencia. Por ahora hemos identificado en la zona otras cinco comunidades a itnervenir. </p> <p>Hasta ahora <a href="https://www.oxfam.org/es/accion-humanitaria/terremoto-en-ecuador" target="_blank" rel="nofollow"><strong>nuestra acción humanitaria ha beneficiado a más de 66 mil personas de 30 comunidades</strong></a> y sectores de las provincias de Manabí (noroeste de Ecuador) y Esmeraldas (noroccidente de Ecuador), cifra que esperamos aumentar durante los cuatro meses que nos restan de operación en el país, y con la cuál esperamos cambiar la tristeza por sonrisas de esperanza y optimismo.</p> <h3><a href="https://www.oxfam.org/es/accion-humanitaria/terremoto-en-ecuador" target="_blank" rel="nofollow">Haz un donativo</a></h3> <p>Ayúdanos a proporcionar acceso a agua potable a más personas damnificadas. <strong><a href="https://www.oxfam.org/es/accion-humanitaria/terremoto-en-ecuador" target="_blank" rel="nofollow">Tu ayuda es vital.</a></strong></p> </div><div class="field field-name-title"><h2>Ecuador, tres meses después: las necesidades de la población siguen latentes</h2></div> Tue, 09 Aug 2016 09:28:21 +0000 Anonymous 57183 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/es/blogs/16-08-09-ecuador-tres-meses-despues-las-necesidades-de-la-poblacion-siguen-latentes#comments Haití: Tres aniversarios del terremoto; tres momentos de la reconstrucción http://l.blogs.oxfam/es/blogs/13-01-10-haiti-tres-aniversarios-del-terremoto-tres-momentos-de-la-reconstruccion <div class="field field-name-body"><p><strong>No puedo creer que ya hayan pasado tres años desde el terremoto que sacudió Haití en enero de 2010. </strong>Yo no estaba en Haití le 12 (expresión local para referirse al día del terremoto) y no pude ver con mis propios ojos la magnitud ni del caos ni de la solidaridad de las personas. Llegué meses más tarde, cuando se suponía que el proceso de reconstrucción debía comenzar, una vez los equipos de rescate y de emergencia hubieran hecho su trabajo<strong>.</strong></p> <h3><strong>12 de enero de 2011</strong><strong></strong></h3> <p><strong>Pasé el primer aniversario del terremoto en las escaleras de la catedral, destruida, en el centro de Puerto Príncipe. </strong>En medio de la crisis política, los haitianos dejaron de quemar llantas para demandar que su voto fuera tenido en cuenta, y todo el mundo se reunió delante de este símbolo de desesperación, vestidos de blanco y gritando de dolor. Fue tan sobrecogedor... No estaba preparada para las preguntas.</p> <p><strong>Mucha gente se acercó a mí, por ser extranjera, para preguntarme por qué la comunidad internacional no estaba ayudando a reconstruir casas para las víctimas y frenar la epidemia de cólera</strong>. Hice lo que pude para explicarles que la magnitud del desastre había pillado a todo el mundo por sorpresa y que establecer asentamientos temporales, es decir, campamentos, era una tarea complicada y pesada.</p> <p>Les dije que, gracias a los esfuerzos de las ONG, había menos víctimas del cólera en los campamentos, pero mi voz se perdió entre el fervoroso clamor religioso. ¿Qué podía decir? ¿Cómo podía justificar el punto muerto en el que se encontraba Haití? Sin tierras, sin Gobierno... <strong>No tenía palabras para consolar a las personas que sufrían a mi alrededor.</strong></p> <h3>12 de enero de 2012</h3> <p></p> <p><strong>El año pasado fui al cementerio de Puerto Príncipe para celebrar el segundo aniversario del terremoto. </strong>Ahí conocí a algunos de los trabajadoresdel cementerio que durante los días siguientes al terremoto tuvieron que enterrar a miles de personas. Sus historias me produjeron escalofríos. Junto a la escultura en conmemoración del terremoto conocí a un poeta y a un pintor que me explicaron como su arte les había ayudado a superar el trauma. Aún tenían esperanza.</p> <p><strong>Durante el año anterior se habían eliminado muchos escombros. El nuevo presidente había prometido emprender acciones en aquello que más importaba, la educación de los niños y niñas de Haití. Las ONG habían comenzado a reparar casas e incluso a construir algunas nuevas. </strong></p> <p>Durante la Navidad, el campamento frente a mi oficina había sido desocupado gracias a un programa de reubicación del Gobierno haitiano, dirigido por organizaciones internacionales. Había estado involucrada en el programa y me sentía orgullosa.</p> <p>Fue difícil dar estos pequeños primeros pasos mientras allanábamos el camino para incrementar nuestros esfuerzos y lograr una mayor reubicación y reconstrucción.</p> <h3>12 de enero de 2013</h3> <p><strong>Aún no he decidido dónde pasar el aniversario del terremoto. Quiero ir a algún lugar significativo, donde me sienta parte de la comunidad haitiana.</strong></p> <p>He pensado en ir a la barriada de Villa Rosa, donde participé en un proyecto de varias ONG, que terminó el pasado junio y a través del cual se construyeron 600 casas.<strong>No quiero unirme al coro de críticas que afirman que los grandes propietarios de tierras nunca nos ayudarán a reconstruir el país, que el Gobierno no hace su trabajo y que 358.000 personas aún viven en campamentos. Puede que tengan razón, pero yo quiero celebrar los éxitos logrados este año.</strong></p> <p>Hemos encontrado formas de involucrar a la comunidad en la planificación, reconstrucción y gestión de los barrios, y hemos contribuido a lograr que el Gobierno vea las barriadas pobres como un reto y no como una amenaza. También hemos trabajado duro para convencer a los donantes de que nos permitan replicar estos primeros proyectos piloto.</p> <p><strong>Hace tres años la tarea parecía gigantesca pero, poco a poco, lo estamos logrando. Eso es lo que quiero recordar este 12 de enero.</strong></p> <p><em>Agathe Nougaret es una experta en planificación urbana francesa. Vive y trabaja en Haití desde diciembre de 2010. En agosto de 2012 se unió al equipo de Oxfam como coordinadora de planificación urbana.</em></p> <h3>Más información</h3> <p><strong><a href="http://www.oxfam.org/es/emergencies/haiti-terremoto" rel="nofollow">Terremoto en Haití 2010</a><a href="http://www.oxfam.org/en/haitiquake" title="Haiti earthquake 2010 - Oxfam" rel="nofollow"></a></strong></p></div><div class="field field-name-title"><h2>Haití: Tres aniversarios del terremoto; tres momentos de la reconstrucción</h2></div><ul class="links inline"><li class="translation_en first"><a href="http://l.blogs.oxfam/en/blogs/13-01-10-haiti-three-earthquake-commemorations-three-steps-reconstruction" title="Haiti: Three earthquake commemorations, three steps in reconstruction" class="translation-link" xml:lang="en">English</a></li> <li class="translation_fr last"><a href="http://l.blogs.oxfam/fr/blogs/13-01-11-haiti-trois-commemorations-du-seisme-trois-etapes-de-la-reconstruction" title="Haïti : trois commémorations du séisme, trois étapes de la reconstruction" class="translation-link" xml:lang="fr">Français</a></li> </ul> Thu, 10 Jan 2013 14:51:30 +0000 Agathe Nougaret 10193 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/es/blogs/13-01-10-haiti-tres-aniversarios-del-terremoto-tres-momentos-de-la-reconstruccion#comments Haití, dos años después del terremoto: "Un futuro mejor para todos y todas" http://l.blogs.oxfam/es/blog/12-01-12-haiti-dos-anos-terremoto-futuro-mejor <div class="field field-name-body"><p><strong>Estamos ya conmemorando el segundo aniversario del mortífero terremoto de enero del 2010, pero recuerdo los hechos como si fuese ayer.</strong></p> <p>Había estado solamente unos 45 minutos en la clase del curso del Máster en Historia, Memoria y Patrimonio, cuando el desastre irrumpió en un país en el que ya faltaba de todo. No me había dado cuenta de cómo este evento se incrustaría en la historia y en la memoria de Haití.</p> <p>El derrumbe del edificio en la cual el profesor daba sus clases causó la muerte de mi amigo. Teníamos el mismo apellido, la misma edad y vivíamos a unos cincuenta metros de distancia. Los más supersticiosos dirán que los nubarrones y los tonos del cielo anunciaban una catástrofe.  </p> <h3>El duro golpe del 12 de enero</h3> <p>Hasta el 12 de enero yo había trabajado para una agencia de prensa y para una emisora de radio, pero las lágrimas y los suspiros más profundos me despertaron el interés por convertirme en médico o ingeniero.</p> <p>Cuando Oxfam me ofreció un puesto de trabajo en su programa humanitario, con mis conocimientos y experiencia, me sentí útil nuevamente en la vida de la comunidad. El poder guiar a la gente sobre cómo llevar a cabo la asistencia humanitaria de Oxfam, lo que se debe hacer y lo que no, son aspectos que ayudan a dar esperanza a la gente.</p> <h3>Cuando el mañana no existe</h3> <p>Que el concepto de vivir el día a día sea más positivo es mi nueva manera de pensar. Uno no puede saber si el mañana existirá. Uno hace lo que debe hacer hoy. Imagino a mi amigo Jimmy Charles lleno de sueños, licenciado en derecho, con 25 años, estudiando un máster y pasando de la vida a la muerte sin previo aviso. Evidentemente él es uno más entre otras 250.000 personas.</p> <h3>La movilización internacional</h3> <p>Hoy, desde el 12 de enero, la situación ya no es la misma que la de antes. Se han recogido una parte importante de los escombros, gracias también a que Oxfam invirtió en un esfuerzo con el apoyo técnico de la empresa Disaster Waste Recovery (recuperación de residuos de desastres) en la comunidad de Carrefour Feuilles. Los escombros se recogen, procesan y reutilizan como pavimento ya que la calidad del material no permite usarlos de nuevo para la construcción..</p> <p>Mi puesto de Oficial de Medios de Oxfam me permite ver cómo la ha asistencia humanitaria ha cambiado la vida aquí. El personal de Oxfam se distingue ya sea por sus comedores comunitarios, los programas de donación de dinero para que las personas más vulnerables vuelvan a poner en marcha sus pequeños negocios, los programas de albergues y de construcción de infraestructuras para agua y saneamiento y, en especial, por sus programas de promoción del uso de buenos hábitos de higiene en cerca de 123 campamentos para evitar la propagación de enfermedades transmitidas por el agua y las malas condiciones de higiene. Siempre es un placer poder compartir todo esto con mis amigos y amigas periodistas.</p> <h3>La esperanza renace en el país</h3> <p>Con todo, las necesidades aún son visibles en el día a día. La reconstrucción física es lenta,  pero la reconstrucción de la identidad haitiana aún no ha empezado. A pesar de todo, la energía positiva que surge en el discurso de cada una de las personas de Haití, a pesar de las difíciles condiciones a las que enfrentan todos los días, se deja entrever un poco de sol y un futuro mejor para todos y todas. </p> <h3>Para saber más</h3> <p><a href="http://www.oxfam.org/fr/development/haiti/renforcer-securite-economique-femmes" target="_blank" rel="nofollow"><strong></strong></a><strong><a href="http://www.oxfam.org/es/content/un-salvavidas-economico-para-las-mujeres-en-las-zonas-rurales-de-haiti" rel="nofollow">Un salvavidas económico para las mujeres en las zonas rurales de Haití</a></strong></p> <p><a href="http://www.oxfam.org/es/emergencies/haiti-terremoto" rel="nofollow"><strong>El trabajo de Oxfam en Haití</strong></a></p></div><div class="field field-name-title"><h2>Haití, dos años después del terremoto: &quot;Un futuro mejor para todos y todas&quot;</h2></div><ul class="links inline"><li class="translation_fr first"><a href="http://l.blogs.oxfam/fr/blog/12-01-12-haiti-deux-ans-apres-seisme-avenir-meilleur-pour-peuple" title="Haïti, deux ans après le séisme : &quot;Un avenir meilleur pour tout un peuple&quot;" class="translation-link" xml:lang="fr">Français</a></li> <li class="translation_en last"><a href="http://l.blogs.oxfam/en/blog/12-01-12-haiti-two-years-after-earthquake-better-future-everyone" title="Haiti, two years after the earthquake: “A better future for everyone”" class="translation-link" xml:lang="en">English</a></li> </ul> Thu, 12 Jan 2012 14:06:23 +0000 Peleg Charles 9727 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/es/blog/12-01-12-haiti-dos-anos-terremoto-futuro-mejor#comments Japón, un mes después: es hora de volver a empezar http://l.blogs.oxfam/es/blog/11-04-26-japon-un-mes-despues-es-hora-de-volver-empezar <div class="field field-name-body"><p><strong>Abril es el mes de nuevos comienzos en Japón: nuevo curso académico, nuevos trabajos, y el principio de una nueva vida. Pero este año, para muchos japoneses, abril se ha convertido no sólo en un nuevo comienzo, sino uno con muchas implicaciones desconocidas y teñido de incertidumbres.</strong></p> <p>La construcción de viviendas sigue en marcha y algunas escuelas han comenzado las clases, a pesar de estar funcionando al mismo tiempo como centros de evacuación. El agua corriente y la electricidad han vuelto en algunos lugares, pero mucha gente vive aún sin privacidad, calefacción y con pocas comodidades. Ya ha pasado un mes desde el terremoto, pero aún se desconoce la magnitud del desastre.</p> <p><strong>¿Qué sabemos? </strong>De las 13.000 personas que perdieron la vida, tenemos datos relativos a la edad de 7.935 de ellos, de los cuales el 55.4% eran mayores de 65 años. En una región que se enfrenta al envejecimiento y la despoblación, sabemos que todavía existe un número de personas que siguen desaparecidas.</p> <p>La prolongada fase de emergencia ha puesto a prueba la tolerancia de muchas personas. Sin embargo, las organizaciones están trabajando en común a nivel local y global en asociación con los Consejos de Bienestar Social de cada Prefectura, los consejos locales de bienestar social (ciudad/distrito/ciudad/pueblo) junto con los Centros de Voluntarios para Desastres (DVCs por sus siglas en inglés). </p> <p>Un mes después del  <strong><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Largest_earthquakes#Largest_earthquakes_by_magnitude" rel="nofollow">mayor terremoto registrado en Japón</a></strong>, seguido por el tsunami y un fallo del funcionamiento de la central nuclear de Fukushima, parece que nos estamos enfrentando también con otro fenómeno: <strong><a href="http://www.nytimes.com/2011/03/28/world/asia/28tokyo.html?_r=1" rel="nofollow">El Jishuku</a></strong>. “Jishuku” significa autocontrol y ya ha llevado a mucha gente a cancelar sus actividades diarias: no asisten a eventos sociales ni se relacionan con otras personas, y se apuran a volver a casa para así no quedarse atrapados en trenes o en sus lugares de trabajo.</p> <p>A pesar de todos estos eventos recientes, <a href="http://www.oxfam.org/es/emergencies/terremoto-tsunami-japon" rel="nofollow"><strong>Oxfam Japón ha decidido permanecer en Tokio y trabajar mediante nuestros socios locales</strong></a>. Incluso un plan de contingencia bien pensado va a sufrir deficiencias y por eso hemos tratado de identificar a la población que no podrá recibir suficiente asistencia durante el período de auxilio: mujeres, madres, personas que no hablan japonés y  discapacitados.</p> <p>Hasta ahora, hemos repartido artículos de consumo (no alimentos) como pañales, material sanitario, champú y jabón para madres y niños, además de proporcionar información precisa a las personas que no hablan japonés a través de páginas web y transmisiones de radio. El objetivo de Oxfam es tratar el tema de género durante nuestro trabajo de acción humanitaria, por ello estamos preparando una mayor asistencia en forma de asesoramiento psicológico para quien lo necesite, creando un teléfono de ayuda para las mujeres víctimas de violencia y programas de asesoramiento entre compañeros.</p> <p>Un mes después, es cierto que hemos conseguido progresar, pero aún nos queda un largo camino por recorrer. <strong>Esto no sería posible sin el trabajo de nuestros afiliados y oficinas de Oxfam en todo el mundo, sin olvidar las generosas donaciones que habéis hecho vosotros, nuestros seguidores solidarios en todo el planeta.</strong></p> <h3>Haz un donativo</h3> <p><strong><a href="http://www.oxfam.org/en/emergencies/japan-earthquake-tsunami#donate" rel="nofollow">Haz un donativo para la emergencia de Japón</a></strong></p> <p><strong><a href="http://www.flickr.com/photos/oxfam/sets/72157626261358005/with/5574093230/" rel="nofollow">Imágenes del trabajo de Oxfam en Japón</a></strong></p></div><div class="field field-name-title"><h2>Japón, un mes después: es hora de volver a empezar</h2></div><ul class="links inline"><li class="translation_en first"><a href="http://l.blogs.oxfam/en/blog/11-04-14-japan-earthquake-tsunami-one-month-new-beginnings" title="One month after the Japan earthquake and tsunami: A time for new beginnings" class="translation-link" xml:lang="en">English</a></li> <li class="translation_fr last"><a href="http://l.blogs.oxfam/fr/blog/11-04-18-un-mois-apres-seisme-tsunami-japon-nouveau-depart" title="Un mois après le séisme et le tsunami au Japon : un nouveau départ" class="translation-link" xml:lang="fr">Français</a></li> </ul> Tue, 26 Apr 2011 10:02:32 +0000 Akiko Mera 9450 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/es/blog/11-04-26-japon-un-mes-despues-es-hora-de-volver-empezar#comments Haití: Oxfam forma a diferentes equipos locales y les transfiere la gestión del suministro de agua http://l.blogs.oxfam/es/blog/11-03-25-haiti-oxfam-forma-diferentes-equipos-locales-y-les-transfiere-la-gestion-del-suministr <div class="field field-name-body"><p><strong>Oxfam ofrece formación para la gestión del suministro de agua al tiempo que los residentes de campos de refugiados empiezan a pagar por este recurso</strong></p> <p>Oxfam ha estado trabajando en los campos de refugiados desperdigados por Puerto Príncipe para los cientos de miles de supervivientes del terremoto de Haití y ahora llega el momento de la transición. Durante más de un año, Oxfam ha suministrado agua clorada (79 millones de galones al mes) con la que evitar la propagación de enfermedades al garantizar la provisión de agua potable con la que la gente puede beber y cocinar.</p> <p>Pero desde mediados de febrero, la organización ha empezado a delegar dicha responsabilidad, igual que la recogida de residuos sólidos, a los comités de los campos formados para velar por la compra de agua, su cloración y la gestión de residuos sólidos. <strong>El objetivo no es otro que el de capacitar a las personas para asumir el control de dicho recurso</strong>, lo que también implica pagar por su uso.</p> <p>Antes del terremoto que azotó la isla en 2010, muchas personas pagaban por su agua, cuando el precio medio de una jarra de cinco galones era de 12 centavos de dólar. En el mes de junio del año pasado, el organismo nacional encargado del agua, DINEPA (Direction Nationale de l’Eau Potable et de l’Assainissement), solicitó a los grupos que prestan asistencia, como Oxfam, que procuraran una solución más sostenible para la provisión de agua que su suministro gratuito transportándola en camiones. DINEPA sostiene que si las organizaciones de ayuda continúan suministrando agua gratuitamente, este organismo no conseguirá poner en marcha un sistema para su provisión ininterrumpida.</p> <p>Respaldando la petición de DINEPA, Oxfam va un paso más allá y se asegurará de que dicha transición implica mayores ventajas para los residentes: los 12 centavos de dólar que se cobraban por cada jarra de cinco galones incluye una tarifa con la que costear la recogida de residuos sólidos dos veces a la semana en los campos en los que trabaja Oxfam. </p> <p><strong>Oxfam no va a dejar de trabajar en los campos de refugiados</strong>, y mientras que las comunidades asumirán la responsabilidad de sus propios servicios de provisión de agua y los sistemas de saneamiento, Oxfam implantará equipos móviles de expertos en agua para controlar y mantener las infraestructuras, como las cañerías y los grifos, garantizando así la calidad de los servicios para los campos. Asimismo, Oxfam continuará retirando los residuos de las letrinas, mientras que los equipos móviles podrán intervenir en caso de que se produzcan nuevos brotes de enfermedades en las zonas donde trabaja la organización. </p> <p>Durante el reciente brote de cólera, sólo se registraron unos pocos casos de enfermedades mortales transmitidas por el agua en los campamentos donde Oxfam está presente, lo que indica que <strong>los esfuerzos por la mejora de la higiene han resultado efectivos</strong>.</p> <h3>Más información</h3> <p><strong><a href="http://www.oxfam.org/es/emergencies/terremoto-en-haiti" rel="nofollow">El trabajo de Oxfam en Haití</a><a href="http://www.oxfam.org/en/haitiquake" target="_blank" title="Oxfam's work in Haiti" rel="nofollow"></a></strong></p> <p><strong><a href="http://www.oxfam.org/es/emergencies/haiti-terremoto/oxfam-responde-brote-colera-haiti" rel="nofollow">La respuesta de Oxfam ante el brote de cólera en Haití</a><a href="http://www.oxfam.org/en/emergencies/haiti-earthquake/cholera-outbreak-response" target="_blank" title="Oxfam responds to Haiti cholera outbreak" rel="nofollow"></a></strong></p></div><div class="field field-name-title"><h2>Haití: Oxfam forma a diferentes equipos locales y les transfiere la gestión del suministro de agua</h2></div><ul class="links inline"><li class="translation_en first"><a href="http://l.blogs.oxfam/en/blog/11-03-24-haiti-oxfam-trains-teams-manage-water-delivery" title="Haiti: Oxfam trains camp residents to manage water delivery" class="translation-link" xml:lang="en">English</a></li> <li class="translation_fr last"><a href="http://l.blogs.oxfam/fr/blog/11-03-24-haiti-equipes-formation-transfert-gestion-approvisionnement-eau-transition-reconstruction" title="Haïti : Oxfam forme des équipes et transfert progressivement la gestion de l’approvisionnement en eau" class="translation-link" xml:lang="fr">Français</a></li> </ul> Fri, 25 Mar 2011 10:02:43 +0000 Coco McCabe 9428 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/es/blog/11-03-25-haiti-oxfam-forma-diferentes-equipos-locales-y-les-transfiere-la-gestion-del-suministr#comments Haití: una historia (desafortunadamente) poco común http://l.blogs.oxfam/es/blog/11-01-18-haiti-una-historia-desafortunadamente-poco-comun <div class="field field-name-body"><p><em>Ivan M. García, oficial de medios de Intermón Oxfam, nos cuenta desde Puerto Príncipe la situación de los haitianos un año después del terremoto.</em></p> <p>“Mientras Dios me dé vida, yo la seguiré viviendo” dice <strong>Marie Danielle</strong>, una haitiana de 40 años, mientras descansa en el portal de su casa. Vive ahora en Gressier, el mismo lugar a las afueras de Puerto Príncipe donde vivió el terremoto de hace justamente hoy un año. Donde <strong>vivió la pérdida de su casa, de sus enseres y también donde vivió la muerte de familiares y amigos.</strong> Después, continuó viviendo. Vivió como desplazada a un par de centenares de metros de donde lo hace hoy. Vivió a expensas de la ayuda humanitaria y vivió también las tormentas tropicales que se sucedieron a mediados del pasado año. Vivió todo eso y más. Se nota en su cara. Se percibe en su mirada, en su gesto grave.</p> <p>Pero Marie Danielle es una mujer afortunada. Esa vida - para ella ese Dios- también la llevó a vivir de muy cerca hace dos meses los beneficios del programa de reasentamiento que llevan a cabo <strong><a href="http://www.intermonoxfam.org/es/page.asp?id=3708" rel="nofollow">Intermón Oxfam</a></strong> y <strong><a href="http://www.giz.de/en/home.html" rel="nofollow">GTZ</a></strong>, una organización alemana. Ahora, forma parte de una de las <strong>69 familias que han podido volver a un pedazo de tierra en Gressier</strong>. Un pedazo de tierra que es en realidad su tierra, su propiedad. Mientras que GTZ ha construido una vivienda para una de ellas, Intermón Oxfam les proporciona los materiales necesarios para que construyan su propia letrina, una por familia.</p> <p>“Además, coordinamos sesiones de promoción de la salud pública y buenas prácticas de higiene. Es un proyecto interesante, pues es totalmente un programa de reasentamiento definitivo. Son sus tierras y tienen sus viviendas y sistemas de saneamiento. <strong>Estas familias ya tienen un lugar donde vivir de manera permanente</strong>”, explica la responsable de la misión humanitaria de Intermón Oxfam en Haití, Sandrine Robert.</p> <p>La vivienda de Marie Danielle está construida en madera sobre una superficie de hormigón. Su techo, en forma de pico, es de chapa. “Ahora todo es distinto. Tenemos la casa, tenemos la letrina que nos ayuda a mantener todo limpio… No es como hemos vivido hasta ahora…”, señala mientras sujeta una cortina azul al marco de la puerta y deja al descubierto la estancia. En ella hay tres camas con tendido celeste y varias ventanas tras unas cortinas blancas de gasa. Está limpia. Mucho.</p> <h3>Los otros damnificados</h3> <p>Desafortunadamente, la vida que vive Marie Danielle no es la de la mayoría de los haitianos afectados por el seísmo. Aún hoy, <strong>alrededor de un millón de personas sigue viviendo en los campos de desplazados</strong> que se formaron tras el terremoto en Puerto Príncipe y sus alrededores. En gran parte, debido a que sólo el 5% de los escombros se ha retirado, <strong>únicamente el 15% de los alojamientos temporales necesarios ha sido construido</strong> y porque el Gobierno de Haití aún no ha asumido su rol de líder ni ha elaborado un plan de desescombro y de asignación de tierras para iniciar la reconstrucción de la ciudad.</p> <p>Marie Danielle se despide. Se detiene, voltea su rostro y dice. “Todo está bien, sí. Pero sería muchísimo mejor si yo también pudiera tener un trabajo o algo de dinero para empezar un pequeño negocio”. Es precisamente <strong>el empleo, junto a la vivienda y la educación, una de las tres principales necesidades que los haitianos reflejaron en una encuesta realizada por Oxfam en marzo de 2010.</strong> Hoy continúan siendo las mismas.</p> <p>La solución pasa por que el Gobierno haitiano asuma su rol de liderazgo y desarrolle planes para crear empleo. Por ejemplo, proyectos de obras públicas enfocados a la implementación de servicios sociales básicos e infraestructuras, entre ellas las de agua y saneamiento. De ese modo, se crearían puestos de trabajo y muchos de los haitianos que viven en los campos podrían obtener ingresos y con ellos reparar sus viviendas o bien alquilar o construirse una nueva si es necesario. Ese sería, sin duda, un buen comienzo de para la tardía reconstrucción de Haití.</p> <h3><strong>Más información</strong></h3> <p><strong>Informe -</strong><a href="http://www.oxfam.org/es/policy/haiti-emergencia-reconstruccion" rel="nofollow"><strong> De la emergencia a la reconstrucción: Apoyar el buen gobierno de Haití tras el terremoto</strong></a></p> <p><strong><a href="http://www.oxfam.org/es/emergencies/terremoto-en-haiti/oxfam-en-el-terreno" rel="nofollow">El trabajo de Oxfam en Haití tras el terremoto</a></strong></p> <p><strong>Mira el vídeo - <a href="http://www.oxfam.org/es/video/2011/trabajando-con-haiti-un-ano-despues-del-terremoto" rel="nofollow">Trabajando con Haití un año después del terremoto</a></strong></p> <p> </p></div><div class="field field-name-title"><h2>Haití: una historia (desafortunadamente) poco común</h2></div><ul class="links inline"><li class="translation_fr first last"><a href="http://l.blogs.oxfam/fr/blog/11-01-28-haiti-histoire-malheureusement-hors-commun-relogement-seisme-haiti" title="Haïti : une histoire (malheureusement) peu ordinaire" class="translation-link" xml:lang="fr">Français</a></li> </ul> Tue, 18 Jan 2011 09:15:24 +0000 Iván M. García 9389 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/es/blog/11-01-18-haiti-una-historia-desafortunadamente-poco-comun#comments Haití: Mientras hay vida, hay esperanza http://l.blogs.oxfam/es/blog/11-01-11-mientras-hay-vida-hay-esperanza <div class="field field-name-body"><p>El <strong><a href="http://www.oxfam.org/es/emergencies/terremoto-en-haiti" rel="nofollow">terremoto que asoló Haití el 12 de enero de 2010</a></strong> tuvo consecuencias catastróficas para la ya vulnerable población de la isla, dejando más de 200.000 muertos y más de un millón de personas sin hogar.</p> <p>La respuesta humanitaria que se ha producido en los 12 meses pasados ha salvado un sinnúmero de vidas. Se ha suministrado <strong><a href="http://www.oxfam.org/es/video/2010/distribucion-de-agua-potable-en-haiti" rel="nofollow">agua</a></strong>, <strong><a href="http://www.flickr.com/photos/oxfam/5148052367/" rel="nofollow">saneamiento</a></strong>, cobijo, <strong><a href="http://www.oxfam.org/es/video/2010/comedores-populares-en-haiti" rel="nofollow">alimentos</a></strong> y otras formas de asistencia a millones de personas. No obstante, casi un año después del terremoto, no se observa un progreso significativo en la reconstrucción, ni por parte del estado haitiano ni por parte de la comunidad internacional. <strong><a href="http://www.oxfam.org/es/policy/haiti-emergencia-reconstruccion" rel="nofollow">Oxfam ha publicado un informe</a></strong> en el que se estudian las acciones que es necesario llevar a cabo para reconstruir el país caribeño.</p> <p>Por otra parte, queremos compartir algunas historias de las muchas personas que han conseguido volver a trabajar y a mantener a sus familias con ayuda de préstamos, grandes y pequeños, de Oxfam.</p> <h3>Charitable Pierre</h3> <p>Charitable, de 45 años es propietaria de un pequeño restaurante o cantina. Tiene cuatro hijos y está esperando el quinto. Antes llevaba el negocio desde su vivienda alquilada, que el terremoto convirtió en un montón de escombros. Recientemente se ha hecho un hueco al otro lado de la calle y ha vuelto a abrir. Algún día, cuando haya ahorrado lo suficiente, piensa construir una casita en un pequeño terreno que le ha regalado su casero.</p> <p>“Estoy contenta, pero todavía no tengo los medios para construirla”, nos dice.</p> <p>Antes del terremoto su negocio iba bien y tenía lo suficiente para mantener a su familia, e incluso para mandar a sus hijos al colegio.</p> .rimg300 {float:right; width:300px; margin:0 0 10px 10px; font-size:90%}Durante dos meses Charitable sirvió comida todos los días a 80 de los vecinos más vulnerables del barrio. <p>Oxfam le concedió una subvención que ha empleado en comprar comestibles para vender, aunque ya anteriormente había tomado un préstamo para comenzar a comprar mercancías. Oxfam le dio además una cocina de bajo consumo y la seleccionó como proveedora de alimentos cocinados en los meses que siguieron al terremoto. Durante dos meses sirvió comida todos los días a 80 de los vecinos más vulnerables del barrio.</p> <p>Charitable ha participado en algunos de los cursillos de gestión de empresas patrocinados por Oxfam. “Nos enseñaron cómo administrar un negocio para que no se venga abajo”, comenta.</p> <p>En su restaurante, un plato rebosante de arroz con carne cuesta entre 12 y 15 dólares haitianos. Sobre un par de mesitas dentro del local vende comestibles envasados. La cocina está en el exterior.</p> <p>El día de nuestra visita el restaurante está hasta los topes. Charitable nos dice que lleva unos 30 años en el negocio.</p> <p>“Mi mamá murió cuando yo era muy pequeña”, nos dice Charitable, “así que sé lo que es la vida: mucha miseria”.</p> <p>Pero Charitable no se para a pensar en los malos tiempos. “Si te enfadas, te mata la hipertensión. Además tengo a Dios de mi parte”.</p> <p>Su consejo para la recuperación es la paciencia, consejo que ilustra con un refrán haitiano: Two prese da fe jou lov vri (“la impaciencia no hace salir el sol más temprano”). Para ella esto significa que “no se puede ir con prisas. Hay que tener paciencia y esperar a Dios. Hay que trabajar mucho. Antes no tenía nada, y mira ahora. A lo mejor en el futuro tendré todavía más”.</p> <h3>Gerson Almeda</h3> Gerson Almeda tiene una barbería y participó en los cursillos de formación de Oxfam. <p>Gerson Almeda, de 38 años, tiene una barbería, Ger’s Barbershop, que heredó de su padre. Tiene cuatro empleados, además de su hermano menor, que trabajan a comisión. La barbería abre de 7 de la mañana a 7 de la tarde y lleva 25 años funcionando.</p> <p>La subvención de Oxfam le sirvió para pagar el alquiler (500 dólares al año) y no tener que cerrar. El terremoto dejó el local intacto – solo se rompieron dos espejos – pero en los meses siguientes el negocio iba despacio. “Ahora va mejorando”, dice Gerson. También participó en los cursillos de formación de Oxfam. Con la barbería ayuda a mantener a su madre, hermano y hermana.</p> <p>“Este país no está muy bien administrado”, dice Gerson. “El gobierno debería hacer más. Son muy irresponsables”.</p> <p>El refrán que nos ofrece Gerson Almeda es: Tan gen lavi gen lespina (“mientras hay vida, hay esperanza”).</p> <h3>Emanuella Joanna Raymond</h3> Emanuella vende comestibles envasados en en su minúscula tienda. <p>Emanuella tiene 29 años y es madre de dos niños. Disfrutó mucho con la formación de Oxfam en gestión empresarial y dice que ojalá la hubiera recibido antes porque su negocio estaría mucho más avanzado. Emanuella vende comestibles envasados en una tiendecita en un callejón estrecho. Abrió el negocio cuando tenía 20 años y vivía aún en casa de su madre.</p> <p>¿Cómo era todo antes del terremoto?</p> <p>“Yo tenía una tienda más grande y este local era el almacén”, nos dice. “Antes vendía al por mayor productos como el arroz. Ahora vendo al por menor”.</p> <p>“Antes del terremoto había mucha actividad, mucho negocio”.</p> <p>Emanuella nos ofrece este refrán haitiano: Tan gen lavi gen lespina (“mientras hay vida, hay esperanza”).</p> <h3>Jean Ilmane</h3> Cuando hay electricidad en el barrio podemos utilizar el equipo de soldadura; pero cuando hay cortes de luz el taller pasa apuros. <p>Jean Ilmane es un trabajador del metal de 35 años con mujer y dos hijos. Nos dice que va consiguiendo mantener a su familia, siempre y cuando encuentra trabajo. Aprendió su oficio en 1999 con Gerard Jean Pierre, de 70 años, dueño del taller Gerard Shop. Cuando hay electricidad en el barrio puede utilizar el equipo de soldadura; pero cuando hay cortes de luz el taller pasa apuros.</p> <p>Jean ha recibido una subvención de Oxfam para comprar herramientas como un nivel, un taladro, un martillo, un gato y un cincel. También ha participado en los cursillos de gestión empresarial de Oxfam.</p> <p>¿Qué necesita el barrio para revitalizarse?</p> <p>“Para mí, necesitaría que se reconstruyeran todas las casas que quedaron destruidas”.</p> <p>Jean nos regala este refrán: Avan ke ou domi ou range kaban ou (“antes de acostarte, tienes que tener la cama hecha”).</p> <p><em>Texto: Coco McCabe/Oxfam</em><em>Fotos: Toby Adamson/Oxfam</em></p> <p><em>En el barrio de Carrefour Feuilles, en Puerto Príncipe, Oxfam ayuda a revitalizar los mercados locales con una serie de subvenciones estratégicas a pequeñas empresas. El programa, que también incluye microcréditos y formación en gestión empresarial, está beneficiando a los pequeños empresarios de la zona, cinco de los cuales reciben las mercancías en contenedores especialmente adaptados para tiendas de tamaño reducido. Una de las condiciones para participar es que los comerciantes deben vender productos que la población del barrio ha pedido expresamente, como comestibles y artículos para el hogar.</em></p> <h3>Más información</h3> <p><a href="http://www.oxfam.org/es/policy/haiti-emergencia-reconstruccion" rel="nofollow"><strong>De la emergencia a la reconstrucción: Apoyar el buen gobierno de Haití tras el terremoto</strong></a></p> <p><strong><a href="http://www.oxfam.org/es/emergencies/terremoto-en-haiti/oxfam-en-el-terreno" rel="nofollow">El trabajo de Oxfam en Haití tras el terremoto</a></strong></p></div><div class="field field-name-title"><h2>Haití: Mientras hay vida, hay esperanza</h2></div><ul class="links inline"><li class="translation_en first"><a href="http://l.blogs.oxfam/en/blog/11-01-10-haiti-life-hope" title="Haiti: As long as there’s life there’s hope" class="translation-link" xml:lang="en">English</a></li> <li class="translation_fr last"><a href="http://l.blogs.oxfam/fr/blog/11-01-11-haiti-vie-espoir-reconstruction" title="Haïti : tant qu’il y a de la vie, il y a de l’espoir " class="translation-link" xml:lang="fr">Français</a></li> </ul> Tue, 11 Jan 2011 16:25:09 +0000 Coco McCabe 9387 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/es/blog/11-01-11-mientras-hay-vida-hay-esperanza#comments ¿Cuando mejorarán las cosas en Haití? http://l.blogs.oxfam/es/blog/10-12-10-cuando-mejoraran-las-cosas-en-haiti <div class="field field-name-body"><p><strong>Durante los últimos diez meses, un país que se encontraba en una situación de pobreza extrema <a href="http://www.oxfam.org/es/emergencies/haiti-terremoto" rel="nofollow">ha sufrido un terrible terremoto</a>, fuertes lluvias y tormentas y ahora se enfrenta a una epidemia de cólera que se extiende con demasiada rapidez. Para cualquier observador externo, la recuperación de Haití resulta desmoralizadoramente lenta; sin embargo, para las organizaciones que trabajan aquí, la pregunta es: ¿por dónde empezamos?</strong></p> <p>A pesar de que Puerto Príncipe es una ciudad diseñada para albergar a 250.000 habitantes, hoy en día acoge a tres millones de personas, y muchas de ellas viven en condiciones precarias en casas improvisadas o en tiendas de campaña en las laderas de las preciosas montañas verdes que cubren la ciudad. Toda esta gente ha venido a vivir a la ciudad debido a la falta de trabajo que hay en las zonas rurales. La mayoría de ellos no poseían ni casa ni tierras propias, y eran ocupantes ilegales de la ciudad en el momento en el que tuvo lugar el terremoto. Por lo tanto, ¿dónde se pueden construir nuevos refugios para ellos si no hay terreno disponible?</p> <p>El ochenta por ciento de los habitantes no tenían trabajo antes de tener lugar el terremoto y un gran número de los empleos remunerados han dejado de existir debido al derrumbe de las infraestructuras. Del mismo modo, muchos hoteles, colegios y fábricas fueron destruidos y dejaron a sus trabajadores sin empleo.<strong></strong></p> <p>La mayoría de los habitantes de la ciudad no pueden obtener préstamos bancarios, y pasan a depender de los servicios de prestamistas que les cobran tasas de interés elevadísimas. Por otra parte, el noventa por ciento de los colegios son privados, y muy caros, lo que hace que los niños vayan a clase de manera irregular, ya que sus padres tienen dificultades para pagar las matrículas y otros gastos. Los servicios sanitarios también son muy costosos e inasequibles para la mayoría de los habitantes, a la vez que los pequeños negocios son vulnerables ante la inestabilidad de los mercados y los precios de los alimentos, la falta de estabilidad política y a la incidencia de los desastres naturales.</p> <h3>El cólera empeora la situación</h3> <p></p> <p>Por último, el huracán Tomás y el cólera han dejado una secuela de consecuencias devastadoras. Además de todas las repercusiones para la salud y las infraestructuras sanitarias que estas catástrofes han traído consigo, también hay otras cuestiones fundamentales, y que es necesario considerar, en relación a las ofertas de empleo y a las existencias de alimentos. Los agricultores de arroz han dejado de cosechar por temor a que el agua de los campos esté contaminada con cólera. Los mercados de las zonas afectadas por el cólera están vacíos porque la gente tiene miedo de comer cualquier alimento que no hayan cultivado ellos mismos, del mismo modo que prefieren no comprar sal marina ni bolsas de agua por miedo a que éstas también estén contaminadas. Muchas familias han perdido a la persona que las sacaba adelante o están incapacitadas debido al brote de cólera.</p> <p>Para la mayoría de las organizaciones humanitarias que trabajan en Haití, el problema no es cómo actuar ante un terremoto o ante cualquier otra emergencia, sino <strong>cómo tratar la pobreza extrema en un país que es incapaz de ofrecer servicios básicos a sus habitantes y que se ve afectado constantemente por diferentes desastres.</strong><strong></strong></p> <h3>Una comida caliente al día</h3> <p></p> <p>Aunque pueda parecer que los cambios son lentos y se encuentran con muchos obstáculos, poco a poco se está avanzando y está siendo posible hacer planes de futuro. Oxfam ha llegado a más de 35.000 viviendas (lo que supone alrededor de 175.000 personas) mediante una serie de actividades concebidas con el fin de proporcionar alimentos a aquéllos que más lo necesitan y lograr que la gente trabaje de nuevo. Todo esto ha implicado alimentar y ofrecer un plato de comida caliente durante un período de dos meses a las familias más vulnerables, aquéllas que lo habían perdido todo en el terremoto, así como concederles una ayuda de 175 dólares para que pudiesen volver a poner en marcha sus pequeños negocios. Gracias a esta ayuda, <strong>el ochenta y siete por ciento de las familias han conseguido reactivar sus negocios con éxito</strong>. A los cocineros que estaban al cargo de preparar las comidas también se les han ofrecido ayudas para volver a retomar sus negocios y se les han proporcionado cocinillas de bajo consumo que les permitirán reducir a la mitad el consumo de carbón. Miles de familias pobres han tenido la oportunidad de volver a retomar sus medios de vida gracias a las ayudas económicas de Oxfam. Además, Oxfam ha impartido a más de 1.000 personas la formación correspondiente con la que adquirir las habilidades profesionales necesarias para trabajar en el sector de la reconstrucción. Todas estas personas perdieron sus herramientas de trabajo en el terremoto, por lo que se les han entregado cajas de herramientas para que puedan responder a la gran demanda de trabajo tan necesaria en una ciudad que necesita ser reconstruida.</p> <p>Aunque la situación en Haití es muy complicada y la ciudad se ve constantemente azotada por las catástrofes, como comunidad humanitaria que somos ahora contamos con una gran oportunidad para realizar los cambios positivos que tanto se necesitan. Y muchos ya están ocurriendo.</p> <p>Los dos próximos meses serán cruciales en nuestra planificación, puesto que podremos ver los resultados de las elecciones haitianas y hacernos una idea de qué disponibilidad de fondos hay para los trabajos de desarrollo a largo plazo en Haití. Con un poco de suerte, muchos de los programas que estamos tratando y considerando con el objetivo de devolver a la gente sus vidas tomarán forma muy pronto.</p> <p><em>Philippa Young es la Coordinadora de la provisión de alimentos y medios de vida en situaciones de emergencia de Oxfam.</em></p> <h3>Más información</h3> <p><strong><a href="http://www.oxfam.org/es/emergencies/haiti-terremoto" rel="nofollow">El trabajo de Oxfam en Haití</a><a href="http://www.oxfam.org/en/emergencies/haiti-earthquake" rel="nofollow"></a></strong></p></div><div class="field field-name-title"><h2>¿Cuando mejorarán las cosas en Haití?</h2></div><ul class="links inline"><li class="translation_en first"><a href="http://l.blogs.oxfam/en/blog/10-12-08-when-will-things-let-haiti" title="When will things let up for Haiti?" class="translation-link" xml:lang="en">English</a></li> <li class="translation_fr last"><a href="http://l.blogs.oxfam/fr/blog/10-12-08-quand-choses-changeront-pour-haiti" title="Quand les choses changeront-elles pour Haïti ?" class="translation-link" xml:lang="fr">Français</a></li> </ul> Fri, 10 Dec 2010 11:51:32 +0000 Philippa Young 9372 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/es/blog/10-12-10-cuando-mejoraran-las-cosas-en-haiti#comments Brote de cólera en Haití: ¡esta enfermedad no nos puede tumbar! http://l.blogs.oxfam/es/blog/10-10-27-brote-de-colera-en-haiti-esta-enfermedad-no-nos-puede-tumbar <div class="field field-name-body"><p><strong>En la </strong><strong>provincia de Artibonite, en el centro de Haití, parece no haber otra cosa que agua. </strong>A medida que conducíamos por esta región azotada por el cólera el pasado domingo, tres días después de que pusiéramos en marcha nuestra respuesta de emergencia, veía agua por todas partes: en los arrozales, en los canales de riego, en los pequeños ríos, en los pozos negros y en los charcos…</p> <p>Hacia el interior, dirigiéndonos hacia nuestro lugar de trabajo, nos detuvimos a preguntar la dirección exacta. Salí del coche para atender una llamada de teléfono. Hablaba en directo para una radio del  Reino Unido, cuando miré hacia abajo, observé a un cerdo muerto que yacía en una charca de agua estancada. A pocos metros, una mujer lavaba ropa, mientras sus hijos jugaban desnudos en el patio. El calor abrasaba mi cuello. Miré fijamente todo esa agua. Ni una sola gota era apta para beber.</p> <p> </p> <p><strong>En Haití, incluso antes del terrible terremoto del 12 de enero, menos del 20% de la población tenía acceso a un lavabo.</strong> Sólo la mitad de la población tenía agua potable. Estas estadísticas corrían por mi cabeza a medida avanzábamos al lugar donde se encontraba nuestro equipo de emergencia, los expertos en salud pública enviados a Petite Riviere, nuestra área de acción con una población de 100.000 habitantes.</p> <p>He vivido en Haití durante siete meses, fui enviada aquí como parte del equipo de la respuesta de Oxfam al terremoto. Todos los días estoy rodeada de pobreza y desigualdad, ambas grotescas. Pero hoy, en la zona afectada por el cólera, en Artibonite, en medio de la emergencia más reciente de Haití, me siento enojada. Este es el granero de arroz de Haití. El presidente Preval proviene de esta región. Pero aquí, en Artibonite, la mayoría de la gente no tiene un lugar privado e higiénico donde hacer sus necesidades. Beben agua sucia del río. <strong>Sus niveles de educación son tan bajos que muchos de ellos no saben de la importancia de lavarse las manos ni como conservar debidamente los alimentos.</strong></p> <p>Una pequeña multitud se reúne frente a una casa de derruida junto a la carretera. Los expertos en promoción de la salud pública de Oxfam están negociando un contrato con una emisora de radio local. Pues estamos <strong>difundiendo mensajes sobre buenas prácticas de higiene, como lavarse las manos, para 100.000 personas.</strong> Me acerco a Jane, nuestra responsable en salud pública, y le pregunto cómo va el proyecto. "Va a ir bien. Tenemos mucho que hacer en lo que respecta a la educación y sensibilización, pero va a ir bien ", dice con calma.</p> <p>Jane tiene a su espalda años de experiencia trabajando en países de todo el mundo, y no es la primera vez que ve un brote de cólera. Jane tiene una lista de cosas por hacer: <strong></strong></p> <ul><li><strong>distribución de jabón</strong><strong>, sales de rehidratación oral  </strong><strong>y tabletas de purificación de agua para 40.000 personas</strong></li> </ul><p><strong> </strong></p> <ul><li><strong>capacitación de líderes comunitarios sobre buenas prácticas de higiene</strong> para que sean ellos los que formen a sus amigos y vecinos en este aspecto</li> </ul><ul><li><strong>reparación de pozos y la purificación de las fuentes de agua naturales.</strong></li> </ul><p>Unas horas más tarde, nos reunimos en nuestro nuevo almacén: una nave para procesar el arroz que la comunidad que nos ha ofrecido, pues dijeron que querían ayudar a detener el cólera. Decenas de hombres del barrio ayudan a descargar un camión lleno de cubos y jabón. Se les ve muy emocionados -muchos de ellos sin zapatos- mientras nuestro personal daba en voz alta las instrucciones sobre la cantidad de cubos que disponer para cada distribución.</p> <p>Nuestra última parada antes de regresar a Port-au-Prince es el hospital de St. Marc, donde cientos de personas enfermas se agolparon en el suelo durante las primeras 48 horas del brote. Pero en el atardecer del domingo, el hospital está tranquilo y en calma. Las ordenadas hileras de camas y los goteros son atendidos por médicos y enfermeras que hablan en voz suave. Un hombre con un megáfono está transmitiendo mensajes que fomentan el lavado de manos y acerca de que solamente se ingieran alimentos cocinados. Mientras pasamos por la instalación de desinfectado con cloro y caminamos de regreso al coche, nuestro asesor en agua y saneamiento asiente con la cabeza con satisfacción. "<strong>Vamos a poner fin a este cólera</strong>", dice. "<strong>Esta enfermedad no nos puede tumbar</strong>”.</p> <h3>Más información</h3> <p><strong><a href="http://www.oxfam.org/es/emergencies/haiti-terremoto" rel="nofollow">La respuesta de Oxfam ante la emergencia de Haití</a></strong></p> <p><strong><a href="http://www.oxfam.org/es/emergencies/haiti-terremoto" rel="nofollow">Nuestro trabajo sobre el mapa</a></strong></p></div><div class="field field-name-title"><h2>Brote de cólera en Haití: ¡esta enfermedad no nos puede tumbar!</h2></div><ul class="links inline"><li class="translation_en first"><a href="http://l.blogs.oxfam/en/blog/10-10-27-haiti-cholera-outbreak-disease-cant-beat-us" title="Haiti cholera outbreak: &quot;This disease can’t beat us&quot;" class="translation-link" xml:lang="en">English</a></li> <li class="translation_fr last"><a href="http://l.blogs.oxfam/fr/blog/10-10-28-eclosion-de-cholera-en-haiti-cette-maladie-ne-pourra-pas-nous-abattre" title="Épidémie de choléra en Haïti: “Cette maladie ne pourra pas nous abattre”" class="translation-link" xml:lang="fr">Français</a></li> </ul> Wed, 27 Oct 2010 09:36:01 +0000 Julie Schindall 9289 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/es/blog/10-10-27-brote-de-colera-en-haiti-esta-enfermedad-no-nos-puede-tumbar#comments