Oxfam International Blogs - Guatemala http://l.blogs.oxfam/es/tags/guatemala es Lo que deberíamos saber sobre la crisis humanitaria en Centroamérica. http://l.blogs.oxfam/es/blogs/16-05-23-lo-que-deber%C3%ADamos-saber-sobre-la-crisis-humanitaria-en-centroam%C3%A9rica <div class="field field-name-body"><p>“Es urgente que los Estados reconozcan formalmente a Centroamérica como una región vulnerable frente al Cambio Climático y los riesgos recurrentes que año tras año deja grandes pérdidas (…) Es hora de despojarnos de los intereses particulares y trabajar como región centroamericana para que las políticas de Gestión del Riesgo se incluyan y estén alineadas a la política de los Estados”, fueron algunos de los mensajes que se dieron a lo largo del Foro Regional Centroamericano “Impacto del Riesgo de Sequía y otros efectos Adversos del Cambio climático” que se llevó a cabo la semana pasada en ciudad de Guatemala y que refleja la preocupación ante una crisis humanitaria que parece no tener un pronta solución.</p> <p>La situación de sequía que enfrenta la zona del corredor seco en Centroamérica, demanda una respuesta más rápida y contundente no sólo de los gobiernos nacionales, sino de la comunidad internacional, que se reúne en la <a href="http://www.un.org/es/conf/whs/index.shtml" rel="nofollow">primera cumbre humanitaria mundial</a> en Estambul a partir de hoy. Más de cuatro millones de personas, están sufriendo las consecuencias de una crisis humanitaria silenciosa en el Corredor Seco de Centroamérica y que en los últimos años ha ocasionado la pérdida de cosechas entre un 50% y 90%. Esta situación ha afectado a las familias más pobres, lo que ha incrementado los niveles de desigualdad en la región, reproduciendo el ciclo de pobreza y vulnerabilidad. Según Naciones unidas entre 1991 y 2010 de cada 100 dólares destinados a ayuda humanitaria internacional tan sólo se invirtieron 40 céntimos en reducción de desastres. De acuerdo con el plan de respuesta lanzado por el sistema, para atender a los 3.5 millones de personas afectadas por la situación de sequía en Honduras, Guatemala y El Salvador, se necesitarían cerca de US$294 millones este año, a razón de USD$84 por persona, para garantizar asistencia alimentaria durante periodo más alto de la emergencia (4 meses comprendidos entre mayo y agosto).</p> <p>Desde Oxfam, respondemos con apoyos para cerca de 500,000 personas que han sido afectadas en la región de América Latina, pero se requiere una mayor atención y decisión por parte de la cooperación y por parte de los Estados para movilizar recursos que permitan el desarrollo de estrategias y programas que conecten el trabajo humanitario con el trabajo de más largo plazo de desarrollo y reducción de la desigualdad, sino seguiremos año tras año respondiendo a emergencias prevenibles.</p> <p>¿Dé dónde vendría la inversión pública? Es imperativo el diseño e implementación de reformas fiscales que eviten la fuga de recursos hacia los llamados “paraísos fiscales”, y sean utilizados en programas que contribuyan a mejorar la calidad de vida de las poblaciones. La evasión y elusión de impuestos sobre la renta personal y corporativa le cuesta a América Latina y el Caribe más de 200,000 millones de dólares al año, es decir un 4,1% del PIB, monto con el cual se podría casi duplicar la inversión pública en salud de toda la región latinoamericana. El Foro Regional Centroaméricano, más allá de definir una posición ante la Cumbre Mundial Humanitaria, ha sido un escenario oportuno para visibilizar la crisis y presentar ante la opinión pública y las autoridades de la región, la imperiosa necesidad de invertir en programas orientados a mejorar los medios de vida de las comunidades y recuperar sus medios de vida destruidos por la sequía, y el fortalecimiento en temas relacionados con la prevención del riesgo y adaptación a fenómenos derivados de la variabilidad climática o el cambio climático.</p> </div><div class="field field-name-title"><h2>Lo que deberíamos saber sobre la crisis humanitaria en Centroamérica.</h2></div> Mon, 23 May 2016 18:56:08 +0000 Simon Ticehurst 48161 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/es/blogs/16-05-23-lo-que-deber%C3%ADamos-saber-sobre-la-crisis-humanitaria-en-centroam%C3%A9rica#comments A las personas migrantes de Centroamérica, gracias http://l.blogs.oxfam/es/blogs/18-11-29-las-personas-migrantes-de-centroam%C3%A9rica-gracias <div class="field field-name-body"><p><em>Entrada escrita <a href="https://www.oxfamamerica.org/explore/stories/to-the-migrants-from-central-america-a-thank-you/" target="_blank" rel="nofollow">originalmente en inglés</a> por&nbsp;Elizabeth Stevens.</em></p><p><span>"Algunas personas creen que la gente de las caravanas somos criminales", dice María del Carmen González. "Pero lo cierto es que somos personas que huyen de criminales".</span></p><p>Conocí a María a principios de noviembre en el pueblo de Tecún Umán, en la frontera de Guatemala con México. Allí siguen llegando personas que migran desde Honduras, El Salvador, Nicaragua y Guatemala, algunas para buscar asilo en México, otras para cruzar el río Suchiate y viajar juntas más allá de las fronteras mexicanas.</p><p>Mi colega Alyssa Eisenstein y yo visitamos a la familia de María en un refugio para las personas migrantes que atraviesan el pueblo en su camino hacia el norte. Sus cuatro hijos parecían cansados y tenían el gesto serio. Los más pequeños permanecían junto a ella mientras charlábamos sentadas en el calor abrasador, subiendo y bajando de su regazo una y otra vez, probablemente deseando que hubiera alguien o algo más con lo que jugar.</p><p>La historia de María es bastante común: es de Honduras, donde una banda de extorsionistas ha dejado sin dinero a su familia. Durante años han amenazado con asesinarla o secuestrar a sus hijos si su marido y ella dejaban de pagarles un tercio de sus escasos ingresos. Que la banda intentase reclutar al mayor de sus hijos para vender drogas en el colegio fue la gota que derramó el vaso. Hicieron las maletas con lo poco que tenían y se encaminaron al norte. María se enteró que su huida ha molestado a quienes les amenazaban, por lo que ahora su hogar es aún más peligroso que cuando lo abandonaron. Todas sus esperanzas están puestas en que México les de asilo.</p><p><strong>Salir adelante con oraciones y esperanza</strong></p><p>Alyssa y yo visitamos los proyectos que Oxfam y nuestra organización socia Convergencia Ciudadana para la Gestión del Riesgo (COCIGER) llevan a cabo en el pueblo suministrando comida, colchones, filtros para el agua, letrinas, equipos de cocina, kits nutricionales para menores y productos higiénicos, como jabón y toallas. Pero lo que más hicimos fue escuchar historias.</p><p><img alt="Foto: Elizabeth Stevens/Oxfam." title="Foto: Elizabeth Stevens/Oxfam." height="500" width="800" style="font-size: 13.008px;" class="media-element file-default" data-delta="1" typeof="foaf:Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/i2.jpg" /><em>Alejandra Hernández sentada en un parque de Tecún Umán. "A pesar de lo pobre que somos, no estamos acostumbrados a dormir en la calle o a pedir comida. Pero la gente de Guatemala ha sido muy hospitalaria y nos ha dado comida a lo largo el camino". Foto: Elizabeth Stevens/Oxfam.</em></p><p>Algunas de las personas que conocimos viajaban sin amigos o familiares, pero en todos los casos la familia era lo que principalmente movía a todas estas personas migrantes. Personas como el agricultor José Quiñónez, cuya madre está gravemente enferma. Pagar las facturas médicas le habría resultado difícil incluso si una banda de extorsionistas no le hubiera exigido la mitad de sus ingresos, como era el caso. "Algunas personas creen que nosotros somos la amenaza", dice. "Creo que pensarían de forma muy diferente si conocieran nuestra situación".</p><p>Estas situaciones son difíciles desde todos los puntos de vista. Ser objetivo de la violencia entre bandas rara vez es reconocido como motivo para solicitar asilo en los Estados Unidos, sin importar que las amenazas sean de muerte. Y los esfuerzos de la administración Trump por poner más dificultades a las personas solicitantes de asilo –en violación de la legislación estadounidense e internacional– suponen una perspectiva aún más sombría para las personas migrantes. Pero cuando la alternativa es aún más terrible, aprendes a salir adelante a base de oraciones y de esperanza. Y, en Tecún Umán, la esperanza es grande.</p><p><strong>No puedes estar triste</strong></p><p>Alejandra Hernández, de 24 años, ha viajado a Tecún Umán desde Honduras con sus dos primos. Además de una única muda de ropa, lleva una Biblia que su madre le regaló. "Echo de menos a mi madre cada día. Hablé con ella hace poco y no paramos de llorar".</p><p><img height="500" width="800" class="media-element file-default" data-delta="2" typeof="foaf:Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/i3.jpg" alt="" /><em>Gracias al apoyo de Oxfam y COCIGER, las personas migrantes llegadas a Tecún Umán pueden comer comida caliente todos los días. También hemos distribuido colchones, filtros para el agua, productos higiénicos como jabón, equipos de cocina y kits nutricionales para niños y niñas. Foto: Elizabeth Stevens/Oxfam.</em></p><p>Se dirige a los Estados Unidos. "Mis primos y yo decidimos unirnos a la caravana porque pensamos que sería más seguro y más barato viajar juntos", dice. "Ha sido muy duro. A pesar de lo pobre que somos, no estamos acostumbrados a dormir en la calle o a pedir comida. A veces, por la noche, hace mucho frío. Pero la gente de Guatemala ha sido muy hospitalaria y nos ha dado comida a lo largo del camino".</p><p>Mientras charlamos sentados en el parque del pueblo, los tres bromean como lo haría cualquier otro joven de 24 años. Se ríen como si no pasara nada. Como si su futuro fuera seguro y próspero. "No puedes estar triste", dice Alejandra. "Tienes que salir adelante. En mi país decimos: 'Si tienes pan, tienes suficiente para ser feliz'. Esa es nuestra actitud".</p><p>Cuando una mujer indígena anciana del pueblo se acercó y nos pidió dinero, los primos no lo dudaron: sacaron sus carteras y cada uno le dio una moneda.</p><p><strong>Un regalo</strong></p><p>Alyssa y yo pasamos tres días con las personas migrantes. Tomamos fotografías y escribimos sus historias. Hicimos amigos y amigas. Durante nuestra última noche en Tecún Umán, escuchamos que el intento de cruzar la frontera sería inminente, por lo que al día siguiente madrugamos para estar presentes. Antes del amanecer, cerca de cien mujeres, hombres, niñas y niños se reunieron en el parque en silencio. Los acompañamos mientras se dirigían al río bajo la tenue luz del alumbrado público y, después, en la total oscuridad. Embarcaciones precarias les esperaban en la orilla. Los conductores les apresuraron para que todo el mundo se subiera a los barcos lo más rápidamente posible. En unos pocos minutos se habían ido, iniciando la siguiente y peligrosa etapa de su viaje hacia el norte.</p><p>Regresé a casa de Guatemala llena de preocupación, pero también de agradecimiento. Agradecimiento a los padres y las madres que arriesgan todo cuanto tienen para proteger a sus hijos; a los hijos e hijas que hacen lo mismo por sus padres; a las mujeres que dan algunas monedas a personas extrañas; a los habitantes de pueblos que, en un gesto de bondad y compasión, alimentan y dan cobijo a miles de visitantes inesperados. Me recordaron que nuestra humanidad es poderosa. Una fuerza prácticamente imparable. Saber esto es un regalo que espero no olvidar nunca.</p><p><em><span>Oxfam hace un llamamiento a los Gobiernos de Honduras, Guatemala, México y los Estados Unidos para que cumplan con su obligación de proteger y garantizar los derechos humanos de todas las personas migrantes, de respetar y garantizar los principios de unidad familiar y de prohibición de rechazo en frontera, de defender el derecho a la no devolución (el derecho a no ser obligado a regresar a un país en el que se es víctima de persecución) y de prohibir las expulsiones colectivas (<strong><a href="https://oxf.am/2ESii40" target="_blank" rel="nofollow">más información</a></strong>).</span></em></p></div><div class="field field-name-title"><h2>A las personas migrantes de Centroamérica, gracias</h2></div> Thu, 29 Nov 2018 21:45:16 +0000 Annie Thériault 81796 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/es/blogs/18-11-29-las-personas-migrantes-de-centroam%C3%A9rica-gracias#comments Meses después de la devastadora erupción del Volcán de Fuego, las comunidades siguen buscando seguridad http://l.blogs.oxfam/es/blogs/18-09-20-meses-despues-erupcion-del-volcan-de-fuego-las-comunidades-guatemala-siguen-reubicadas <div class="field field-name-body"><p>En Guatemala los habitantes de pueblos enterrados en lava y cenizas, y otros que sufren peligro de deslizamientos de tierra, están evacuando sus casas y buscando refugio en ciudades cercanas. <i></i></p><p><em>Entrada <a href="https://stories.oxfamamerica.org/stories/still-seeking-safety-after-eruption" rel="nofollow">escrita originalmente en inglés</a> por Chris Hufstader. Fotos:&nbsp;<span>James Rodríguez/Panos para Oxfam</span></em></p><p>El cielo se oscureció en las ciudades cercanas al Volcán de Fuego en el sur de Guatemala el 3 de junio. Glendi Toma, de 22 años, estaba trabajando en la cercana ciudad de Escuintla cuando recibió una llamada telefónica de su esposo, Henry, diciéndole que el volcán estaba en erupción, lanzando rocas al aire.</p><p>Glendi llamó a su madre, quien estaba cuidando a sus dos hijos pequeños en San Miguel Los Lotes, en lo alto de la ladera sur. "Le dije que huyera, porque llovían piedras. Cuando me dijo que no podían salir, que esperaban la voluntad de Dios, le pedí que cuidara a los niños".</p><p>La ciudad fue sepultada por lava, rocas y ceniza caliente. Glendi visitó todos los refugios de Escuintla, pero no pudo encontrar más que unos pocos sobrevivientes de Los Lotes. Cuando finalmente regresó a Los Lotes, encontró a su hermano muerto y medio enterrado en la ceniza que ahora cubría su casa. "Cuando lo vi, comprendí que mis hijos habían muerto", dijo. En total, Glendi perdió a 13 miembros de su familia y todavía está intentando encontrar los cuerpos de alrededor de la mitad de ellos.</p><p><b>Un desastre mortífero</b><b></b></p><p>La erupción del Volcán de Fuego emitió flujo piroclástico, una mezcla caliente mortífera de ceniza, rocas, gas venenoso y lava. La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) informó inicialmente que 113 personas habían muerto, pero que muchas otras habían desaparecido, y que los refugios cercanos albergaban a 3,600 personas (las cifras estuvieron basadas en censos de la población local y estimaciones del número promedio de personas por familia). Más de un mes después de la erupción, la <a href="https://www.apnews.com/9149ecaedd364e6d926b1ee875d81552" rel="nofollow">CONRED aumentó su cálculo del número de muertes a 332, pero otros grupos humanitarios estimaron que murió un número casi 10 veces mayor de personas</a>.</p><p><img alt="Las autoridades han pedido a los residentes de El Rodeo que evacuen debido al riesgo de que fuertes lluvias arrastren escombros a la ciudad, y debido a que el sistema de agua fue cortado por la erupción volcánica." title="Las autoridades han pedido a los residentes de El Rodeo que evacuen debido al riesgo de que fuertes lluvias arrastren escombros a la ciudad, y debido a que el sistema de agua fue cortado por la erupción volcánica." height="1365" width="2048" class="media-element file-default" data-delta="5" typeof="foaf:Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/ous_53616_1807_rodriguezj_fuegovolcano_oxfam_30-lpr.jpg" /></p><p>Oxfam brindó asistencia a personas que huían de sus hogares y buscaban refugio en Escuintla y otras comunidades al pie del volcán, proporcionando kits de higiene (con jabón, cepillos de dientes, pasta de dientes, papel higiénico, artículos sanitarios para mujeres y pañales para bebés) a 2,640 familias.</p><p>Alrededor del mismo número de personas también recibió kits de cocina (ollas, sartenes y utensilios), así como 550 <a href="https://ecofiltro.com/en/how-it-works" rel="nofollow">filtros portátiles de agua</a>. Oxfam también está proporcionando semillas (maíz y frijoles) y herramientas para ayudar a 3,300 agricultores afectados a reiniciar su trabajo agrícola durante la temporada de lluvias, y también distribuirá aproximadamente USD 40 en efectivo a 2,100 familias, lo que les ayudará a satisfacer sus necesidades inmediatas.</p><p><b>Buscando refugio</b><b></b></p><p><img alt="Familias de La Trinidad esperan que se les asigne un lugar en el gimnasio municipal de Escuintla." title="Familias de La Trinidad esperan que se les asigne un lugar en el gimnasio municipal de Escuintla." height="533" width="800" class="media-element file-default" data-delta="1" typeof="foaf:Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/ous_53643_1807_rodriguezj_fuegovolcano_oxfam_59-scr.jpg" /><em><span>Familias de La Trinidad esperan que se les asigne un lugar en el gimnasio municipal de Escuintla.</span></em></p><p>Irma Yolanda Harrarte de Dabón dice que Oxfam entregó kits de higiene y unos 24 filtros de agua a la escuela primaria Murray D. Lincoln, donde es directora. Al llegar a trabajar la mañana después de la erupción encontró a más de 100 personas, muchas de ellas quemadas, que buscaban refugio en la escuela. Un mes más tarde, 80 de esas personas siguen viviendo en los salones de clases, compartiendo dos duchas y todas las tareas de limpieza y cocina. Los alumnos se reúnen en carpas en la parte de afuera de las instalaciones escolares. La oficina de la enfermera de la escuela es ahora una farmacia, con personal de la Cruz Roja atendiendo las 24 horas del día.</p><p>"Tuvimos que encontrarles ropa, sábanas, mantas y colchones... no teníamos nada", dice y agrega que pidieron a los peluqueros del vecindario que vinieran a ayudar a los sobrevivientes cuyo cabello había sido quemado.</p><p>La ayuda llegó de todas partes, y ahora tienen un gran contenedor para guardar todo estacionado en la calle frente a la escuela, y un congelador recientemente donado para almacenar alimentos. Irma dice que la mayoría de la ayuda provino de fuentes privadas, grupos no gubernamentales y grupos religiosos.</p><p>Oxfam también proporcionó una cocina a gas grande con tres hornillas para preparar alimentos para y hervir agua para esterilizar biberones.</p><p>Edwin López, de 35 años, casado y padre de tres niñas que ahora viven en la escuela Lincoln, dice que cada uno de los salones tiene su propio filtro de agua e insta a todas las familias a filtrar el agua antes de beberla. "Cuando las personas recién llegaron tenían problemas estomacales", dijo. "Pero ahora la cosa está mejorando".</p><p>Varias familias viven en salones de la escuela, donde duermen en colchones sobre el piso. Las paredes están cubiertas con lecciones de español e inglés y el arte de los alumnos. Una de las hijas López, Nicole de 6 años, mira dibujos animados en un pequeño televisor y come un plátano. Afuera, un niño apenas lo suficientemente mayor como para caminar sostiene un palo del tamaño de un lápiz y golpea un caramelo suspendido de una cuerda.</p><p>Edwin es un líder de las familias que viven en el refugio. Los representa en reuniones con quienes proporcionan asistencia e intenta garantizar que todos tengan alimentos, agua potable y la ayuda que necesiten. Es una de las pocas personas que tiene un carro, así que también funciona como chofer de ambulancia. Ha tenido que hacer varios viajes al hospital, el más reciente con un bebé con asma severa que dejó de respirar en medio de la noche.</p><p><b>"Oscureció como si fuera la medianoche" </b><b></b></p><p><img alt="Edwin López y su esposa Erika, e hijas Masiel (1), Melanie (11) y Nicole (6) en el salón de clases donde viven temporalmente." title="Edwin López y su esposa Erika, e hijas Masiel (1), Melanie (11) y Nicole (6) en el salón de clases donde viven temporalmente." height="533" width="800" class="media-element file-default" data-delta="2" typeof="foaf:Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/ous_53605_1807_rodriguezj_fuegovolcano_oxfam_15-scr.jpg" /><em><span>Edwin López y su esposa Erika, e hijas Masiel (1), Melanie (11) y Nicole (6) en el salón de clases donde viven temporalmente.</span></em></p><p>Edwin y la mayoría de los demás refugiados en la escuela Lincoln son de El Rodeo, a poca distancia de San Miguel Los Lotes. El día de la erupción, él y su familia se estaban preparando para celebrar el primer cumpleaños de su hija menor, apurándose para recoger la torta y poniendo caramelos en la piñata, cuando notaron que salía ceniza del volcán y lo escucharon retumbar.</p><p>"Por lo general no le prestamos atención, pero hizo erupción durante horas, y cuando las cenizas cayeron tuvimos que irnos. Oscureció como si fuera la medianoche, y pudimos salir con las justas", dijo. "Regresé a Los Lotes para buscar a mis primos y vi a mucha gente quemándose –mujeres y niños en el suelo en llamas– y tuve que correr sobre el techo de una casa para escapar de la lava. Había como gelatina caliente en todas partes. Vi a un hombre enterrado en ceniza hasta la cintura, había muerto quemado".</p><p>Edwin y su familia quieren regresar a su casa en El Rodeo y él ha vuelto para ver si está bien. La casa no ha sufrido daños, pero la fuente de agua de El Rodeo, más arriba en la montaña cerca de Los Lotes, fue destruida y el alcalde no quiere que nadie viva allí porque el área ha sido designada como de alto riesgo. Si llueve mucho, las áreas que están cubiertas en flujo piroclástico –y todos los árboles y escombros que están a su paso– podrían caer sobre el pueblo o bloquear la carretera. A esto se le conoce como un <a href="https://volcanoes.usgs.gov/vhp/lahars.html" rel="nofollow">lahar</a>.</p><p>Edwin dice que están agradecidos a la escuela Lincoln, y particularmente a la directora, Irma Yolanda Harrarte de Dabón, por ayudarlos. "Ella es una persona maravillosa", dice.</p><p>Irma dice que no sabe con certeza cuánto tiempo permanecerán las familias en la escuela, pero que está segura de que recibirán el apoyo que necesiten durante el tiempo que sea necesario.</p><p>"Guatemala es más fuerte que cualquier volcán", dice ella.</p><p><b>La evacuación de La Trinidad</b><b></b></p><p>De regreso en la ladera sur del Volcán de Fuego, Gilberto Camposeco se refiere a la reciente erupción del volcán como "la tragedia". Parece un eufemismo, pero él sabe bien lo que significa este término: su comunidad se compone en gran parte de familias de la etnia maya que hablan la lengua popti, previamente desplazadas por la guerra civil de Guatemala. Huyeron de su hogar en el altiplano occidental en la década de 1980, perseguidos por militares que secuestraron, torturaron y asesinaron a personas de su pueblo, Buena Vista, en el municipio de Santa Ana Huista.</p><p><img alt="Gilberto Camposeco camina mientras explica la historia de su comunidad, ahora conocida como La Trinidad, y cómo tuvieron que huir del ejército a México durante la guerra de 1982. " title="Gilberto Camposeco camina mientras explica la historia de su comunidad, ahora conocida como La Trinidad, y cómo tuvieron que huir del ejército a México durante la guerra de 1982. " height="533" width="800" class="media-element file-default" data-delta="3" typeof="foaf:Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/ous_53617_1807_rodriguezj_fuegovolcano_oxfam_31-scr.jpg" /></p><p>Hay un mural que representa la historia de su comunidad en la pared lateral de un edificio, junto a un letrero que dice "Nuestra Historia". Gilberto señala secciones del mural para explicar lo que sucedió durante aquellos años. Una de estas secciones muestra helicópteros sobre su aldea, fuego que asciende hacia el cielo, soldados armados y cadáveres.</p><p>"Nos hicieron abandonar nuestros hogares; el ejército mató a nuestros animales y quemó nuestras casas", dijo. "Nos escondimos en las montañas, y el ejército nos buscó. Nos disparaban como si fuéramos venados. Algunos de nosotros sobrevivimos y huimos hacia México, cruzando el río. Yo no era más que un niño".</p><p>Vivieron en México durante 18 años y cuando fueron repatriados en 1998, el Gobierno instaló a los sobrevivientes en esta área vulnerable en las laderas del Volcán de Fuego. Bautizaron al lugar "15 de Octubre La Trinidad", por la fecha en que llegaron allí. Gilberto y sus vecinos construyeron una próspera cooperativa de café a partir de la nada.</p><p>Pero ahora, el futuro de la comunidad no está claro.&nbsp; "El ejército llegará aquí en dos horas para evacuarnos", dice Gilberto.</p><p>"Todo lo que hemos construido aquí se está terminando", dice, visiblemente aturdido y agotado. "Tenemos que comenzar de nuevo".</p><p><b>Amenaza de deslizamientos de tierra</b><b></b></p><p>La Trinidad siempre ha estado ubicada en un lugar riesgoso, tan cerca de un volcán activo. Pero desde que sobrevivió la erupción reciente y el flujo piroclástico resultante ha sido oficialmente designada como un área de alto riesgo. Es probable que las fuertes lluvias de verano desencadenen lahares. Las áreas de material volcánico inestable que podría producir lahares se encuentran justo pendiente arriba en dos lados de La Trinidad.</p><p>En este día despejado, el vapor se eleva desde la pendiente noreste del Volcán de Fuego, así como desde su caldera, azotado por el viento. En este momento, la mayoría de las aproximadamente 250 familias que llaman hogar a La Trinidad ya están en algún otro lugar, incluida la esposa de Gilberto y sus tres hijos. Pero todavía quedan alrededor de 24 familias en el pueblo, reacias a dejar sus hogares y posesiones sin protección. Se reúnen cerca de un gran ceibo cerca de la entrada del pueblo, un punto central de reunión frente a la modesta capilla.</p><p>Otilia García de 44 años, presidenta del comité de desarrollo comunitario de La Trinidad, dice que ella y otras personas han estado en contacto con el alcalde de Escuintla, quien está organizando un lugar donde se puedan alojar temporalmente las demás familias.</p><p>"Creo que tenemos que irnos de aquí; es demasiado peligroso", dice Otilia. "Construimos una vida digna aquí, pero tenemos hijos, y tenemos que llevarlos a un lugar más seguro".</p><p><b>El deseo de una mejor tierra</b><b></b></p><p>Gilberto regresa a su hogar por última vez. Pasa por una gran planta de procesamiento de café - larga y de tres pisos, con un patio para secar los granos y un almacén. La comunidad ha realizado importantes inversiones en las instalaciones de la cooperativa, dice. "Empezamos de la nada. Fue un gran esfuerzo".</p><p>Vive a la vuelta de la esquina en una casa de concreto de dos dormitorios con un jardín lateral rodeado de rosas y hortensias en flor. Un perro y un gato, mascotas de la familia, deambulan por el porche.</p><p>"Gracias a Dios no se perdieron vidas aquí; eso es lo que le digo a mi familia", dice Gilberto. "Pero vamos a luchar - construiremos otra casa, conseguiremos otros empleos". “Necesitamos vivir y tendremos que hacer lo que tengamos que hacer". Se esfuerza por pensar cómo funcionará esto. "Estamos luchando por encontrar otra granja, que sea justo como esta... Tal vez el Gobierno nos pueda dar mejores tierras. Ese es nuestro deseo".</p><p><b>Pobreza y vulnerabilidad</b><b></b></p><p>"Luego de regresar del exilio en México durante el conflicto interno, la gente de La Trinidad fue instalada, desgraciadamente, en un área de muy alto riesgo", dice Iván Aguilar, coordinador humanitario de Oxfam en Guatemala. "El Gobierno nunca debió instalarlos allí". Es un recordatorio, señala, de que los desastres afectan desproporcionadamente a las personas pobres, quienes viven con mayor frecuencia en lugares vulnerables.</p><p>La vulnerabilidad –en Guatemala y en muchos otros lugares– "está intrínsecamente relacionada con la condición de pobreza y desigualdad", dice Aguilar.</p><p>Oxfam en Guatemala y sus socios locales están instando al Gobierno a compensar a los habitantes de La Trinidad y a encontrar un lugar seguro en el que puedan vivir. Oxfam también está recomendando que el Gobierno brinde una respuesta rápida a todos los sobrevivientes de la erupción, que incluya una compensación, reubicación en áreas seguras y asistencia en la recuperación digna de las personas desaparecidas y fallecidas.</p><p>Aguilar dice que Oxfam tiene la intención de apoyar a los habitantes de La Trinidad. "Nos comprometemos a acompañar a los hombres y las mujeres de La Trinidad mientras trabajen con el Gobierno para encontrar un lugar nuevo y seguro para vivir y reconstruir sus vidas".</p><p><b>Dejar el hogar - una vez más</b><b></b></p><p><img alt="Famílias de la La Trinidad esperan se realojadas, Guatemala, agosto de 2018." title="Famílias de la La Trinidad esperan se realojadas, Guatemala, agosto de 2018." height="533" width="800" class="media-element file-default" data-delta="4" typeof="foaf:Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/ous_53629_1807_rodriguezj_fuegovolcano_oxfam_43-scr.jpg" />La plaza del pueblo se llena lentamente de personas con las pocas pertenencias que pueden llevar. Un hombre se aleja de la carretera principal con una gran batea de plástico sobre la cabeza; en ella hay varios patos blancos, observando sospechosamente mientras los cargan en la parte trasera de una camioneta que se dirige a un mercado cercano. Unas cuantas camionetas llegan desde la carretera principal y de ellas bajan periodistas que comienzan a hablar con la gente, tomando fotos y grabando videos. Eventualmente llegan dos grandes camiones del ejército y cerca de una docena de soldados con rifles automáticos bajan de ellos y se ubican a lo largo de la calle y dentro de la puerta. Los líderes del pueblo, entre ellos Otilia García, Gilberto Camposeco y su hermano, Guadalupe, y varios otros, instalan sillas junto al ceibo y organizan una conferencia de prensa. Dicen que son las últimas familias. No quieren irse, pero entienden que están en un área peligrosa.</p><p>"Estamos perdiendo mucho, todo lo que construimos a lo largo de los últimos 19 años", dice Guadalupe Camposeco a los periodistas, recordándoles que los habitantes de La Trinidad son agricultores y que les gustaría establecerse finalmente en un área rural para que puedan trabajar en la agricultura. "No tenemos otras habilidades laborales".</p><p>La gente comienza a hacer fila para abordar los camiones, pasando por la puerta del pueblo y subiendo por una escalera inestable de madera a la parte trasera del primer camión. Los jóvenes soldados ayudan, pasando bolsas, paquetes, niñas y niños pequeños, incluso una jaula con un pajarito, y un perrito negro. Los adolescentes bromean. Gilberto supervisa el proceso, y luego de que el segundo camión ha sido cargado, salta en la parte trasera de una camioneta que lo espera y sigue a los camiones del ejército por la montaña, sobre el arroyo llamado Río Cañas, casi lleno de cenizas, rocas y árboles arrancados.&nbsp;</p><p>Al llegar a la ciudad de Escuintla, los soldados ayudan a la gente a bajar del camión estacionado en el centro de la ciudad, pasando delicadamente a las niñas y los niños pequeños a sus madres. Los habitantes de La Trinidad caminan en fila por la acera, a través de una entrada angosta y un oscuro pasadizo hacia un gran gimnasio agobiantemente caliente, donde llenan un lado de las gradas. Los trabajadores humanitarios arreglan colchones y catres formando una cuadrícula en la cancha de básquet, y trabajan con Otilia, quien tiene una lista de los evacuados. Llaman a las familias por su nombre. Esas familias bajan al piso con sus pertenencias y acampan sobre un colchón.</p><p>Gervasio López, de 83 años, está esperando en las gradas y baja al piso cuando oye su nombre. Alguien lo lleva hacia un catre azul, se sienta y logra esbozar una débil sonrisa. Es uno de los sobrevivientes de la guerra, vivió casi dos décadas como refugiado en México, reconstruyó su vida en La Trinidad y ahora esto. "Bueno, estaré a gusto aquí porque necesito estar aquí", dice con aire de resignación.</p><p>Gilberto ayuda a algunas familias a llevar sus cosas al gimnasio. Su próxima tarea es hacer una lista de todos los miembros de la comunidad de La Trinidad y su ubicación para que puedan mantener a todos organizados. Se ha vuelto un hábito mantener a la comunidad organizada y un medio esencial para guiarla hacia la siguiente etapa de su historia.</p><p>"Comenzamos de la nada; fue un gran esfuerzo", dice de La Trinidad. "Tenemos que construir otra comunidad".</p><p>"Eso es todo".</p><p></p><h3>Apoya nuestro trabajo en Guatemala y en todo el mundo</h3><p><span>En 2016/2017, respondimos a más de 30 situaciones de emergencia en todo el mundo, desde conflictos a desastres naturales. Trabajamos directamente con 19 millones de personas a través de nuestros programas en todo el mundo y prestamos apoyo a millones más. Y no pararemos de trabajar hasta que todas las personas del planeta puedan disfrutar de una vida sin pobreza.</span></p><p><a href="https://www.oxfam.org/es/haz-un-donativo" rel="nofollow"><strong>Haz un donativo</strong></a></p></div><div class="field field-name-title"><h2>Meses después de la devastadora erupción del Volcán de Fuego, las comunidades siguen buscando seguridad</h2></div> Thu, 20 Sep 2018 08:48:22 +0000 Anonymous 81720 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/es/blogs/18-09-20-meses-despues-erupcion-del-volcan-de-fuego-las-comunidades-guatemala-siguen-reubicadas#comments Momentum builds in the fight for land rights in Guatemala: Making us all a bit braver http://l.blogs.oxfam/es/node/81652 <div class="field field-name-body"><p><strong>In 2011, 769 families in the Polochic Valley in Guatemala were evicted</strong> to make way for the Chabil Utzaj sugar mill. Without land to farm and any other support, they were plunged into poverty and hunger.</p><p>Yet the evicted communities have continued to fight for land, inch by inch, year by year.</p><p>In June 2018, the government provided land to 134 evicted families because of sustained efforts by people making it altogether 355 families evicted getting land now.</p><p>Almost half of those evicted, now have land to call their own.</p><p><em>“This struggle meant overcoming hunger and thirst, but now we can ensure we have land, not just for us, but for our children.”</em> - Juana Cuz Xol</p><p><strong>Seven years ago, it was hard to imagine</strong> that hundreds of evicted rural families – in one of the most violent countries for human rights defenders – would again have land. The fight is far from over, with hundreds of families still landless, but it is clearly gaining momentum.</p><p><em>“There are still families left out and we still hope that they can be given their land and have what we have. I’m happy but I’m also sad when I think about those other families.”</em> - Catalina Cho ‘Ico<br><br><em>“Land is the first step…what we need is to develop the community itself. The most urgent need will be water. There is no running potable water. Also electricity. We need a school and a health clinic.”</em> - Hermelindo Cux<br><br><img alt="Infographic on Polochic families" title="Infographic on Polochic families" height="1000" width="1000" class="media-element file-default" data-delta="1" typeof="foaf:Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/infografias-polochic-2018-ingles-2-1000.jpg" /><br>&nbsp;<br><em>“I am aware of each family’s suffering because we have suffered it together… That is how I was brave enough to participate in all the actions that we held and we still have demands that must be met.”</em> - Dominga Botzoc Pop</p><p><strong>The case is a testimony to the power of the powerless</strong> and marginalised – their steely resolve in the idea of justice, which can achieve extraordinary things. In fact, those who are most disadvantaged due to structural and systemic inequalities are the ones who provide the hope and steer us, to imagine a just society and a more equal world.</p><p><em>“I believe that the communities have played a key role in the defense of human rights. We continue to fight, we will not be silenced.”</em> - Hermelindo Cux</p><h3>The struggle for land rights</h3><p><strong>For many of us, it can be easy to forget</strong> that land is at the heart of everything – food, shelter, culture, identity and dignity. Land is life. It is critical to how we tackle climate change. It is the oldest story of inequality. Land rights struggles can also seem the hardest, the most enduring and intractable.</p><p>Across the world, communities are fighting similar mass evictions and dispossession while they stand to lose everything – just about everything. Their land is being concentrated into the hands of the wealthy and powerful, often violently and aided by financiers and governments.</p><p>The generational ties of communities to their land &amp; its resources – to its seasons, its plants, its histories (culture and economy) are deemed less legitimate than the rights of those living hundreds of kilometres away to evict them with the stroke of the pen.</p><p>Time and again, we see this justified under a flawed notion of development, the underlying premise of which is that the poor must sacrifice for the greater good – what is never made explicit is who exactly stands to gain the most by this process. The phenomena is so common it even has a name – “development-induced displacement”.</p><p><strong>The evidence is mind boggling.</strong> In 2015, an <a href="https://www.icij.org/investigations/world-bank/" rel="nofollow">investigation by the International Consortium of Investigative Journalists</a> found that between 2004-2013 the World Bank financed projects that physically or economically displaced 3.4 million people. In 2017, agribusiness was the most violent industry – it represented <strong><a href="https://www.theguardian.com/environment/ng-interactive/2017/jul/13/the-defenders-tracker" rel="nofollow">46 of the 207 documented killings</a> of land rights defenders</strong> that year. Those killed are often everyday people, many are First Nations Peoples in rural areas.</p><h3>Violence and inequality</h3><p>The physical violence of forcing people from their land is embedded in a deeper system of structural violence – one which undermines the fundamental notions of equality and everyone having access to land for their basic needs, through a distorted narrative of legitimacy and entitlement that seeks to justify concentrating resources in the hands of the few.</p><p>The rules are written to favour the rich, and not infrequently accompanied by corruption and cronyism.</p><p><iframe src="https://www.youtube.com/embed/Mb0Szxwfn4I" allow="autoplay; encrypted-media" allowfullscreen="" width="640" height="360" frameborder="0"></iframe></p><p><strong>The fight to secure land</strong> for the rest of 414 evicted families continues in Polochic Valley in Guatemala and it has gained strong ground with the allocation of land to 134 families recently. These struggles and fight back by communities such as the Polochic case, and others like it, make us all hopeful and a little braver.</p><p><strong>They give us faith</strong> that, in a world of growing restrictions on our civic and human rights, we can continue to fight for justice. We learn from the tactics and strategies these grassroots communities use.</p><p><strong>They remind us that it is important to fight</strong> the intractable, not just the achievable – and they teach us how to sustain hope and energy in dark times.</p><p><strong>They show us the power of solidarity</strong>, that every community struggle is part of a larger struggle and our ability to address worldwide inequality is rooted in the creativity, tenacity and bravery of everyday people.</p><p><em>This entry posted on 20 July 2018, by Shona Hawkes, Oxfam Land Rights Policy Lead, and Mamata Dash, Oxfam's Southern Campaign Lead.</em></p><p><em>Photo: Indigenous communities march for land rights, in Polochic, Guatemala. Credit: Diego Silva</em></p><p></p></div><div class="field field-name-title"><h2>Momentum builds in the fight for land rights in Guatemala: Making us all a bit braver</h2></div> Fri, 20 Jul 2018 13:58:46 +0000 Guest Blogger 81652 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/es/node/81652#comments Another win in the Polochic case in Guatemala, but the fight for land rights continues http://l.blogs.oxfam/es/node/81640 <div class="field field-name-body"><p><strong>Some good news this week from Polochic in Guatemala: 134 new rural indigenous families are finally getting their own land, seven years after they were violently evicted to make way for a sugar mill. But with more than half of the families evicted still without land, the fight continues.</strong></p><p>In 2011, 769 families were evicted from their land in Guatemala. They were accused with occupying land belonging to the Chabil Utzaj sugar mill in the Polochic Valley. This is an area where indigenous families have been <a href="https://www.youtube.com/watch?v=gcu3KQ2y1OA" rel="nofollow">forced out of their lands</a> for several years now.</p><p>To fight back against this move, the <a href="http://www.cuc.org.gt/web25/" rel="nofollow">Comité de Unidad Campesina</a>, or Committee for Farmers’ Unity, joined up with the local community and brought the case against the <a href="http://www.oas.org/en/iachr/" rel="nofollow">Inter-American Commission on Human Rights</a>. Finally, they managed to extract from then-president Otto Perez Molina a promise to return lands back to the affected families. Yet years went by without any steps towards fulfilling that promise.</p><h3>The history of the collective fight for land rights</h3><p>In early 2013, the movement grew. New links were formed with local and international groups, including <a href="https://viacampesina.org/en/" rel="nofollow">Via Campesina</a>, Foro de Organizaciones No Gubernamentales, the Copenhagen Initiative for Central America and Mexico, and the <a href="https://www.ohchr.org/en/aboutus/pages/highcommissioner.aspx" rel="nofollow">United Nations’ High Commissioner for Human Rights</a>. Artists and Guatemalan leaders, like <a href="https://www.nobelprize.org/nobel_prizes/peace/laureates/1992/tum-bio.html" rel="nofollow">Rigoberta Menchu</a>, the indigenous Nobel Peace Prize winner, voiced their support and lended strength to the movement.</p><p>Local and international press <a href="https://www.theguardian.com/global-development/2012/jul/05/guatemala-land-europe-demand-biofuels" rel="nofollow">covered the case</a> and carried out their own investigations. Concerts and public mobilizations took place in Guatemala and elsewhere. More than 100,000 people from 45 different countries signed a petition in support.</p><p>In October of that year, 140 families were able to return back to their lands in Sactela and San Valentin. This was the first win to come from the focused, well-organized campaign carried out by dozens of organizations, including Oxfam.</p><p>Slowly, more families were allowed to return. In July 2016, 81 families returned to the Polochic II, and just days ago, 134 other families returned to two other areas.</p><p>That president Jimmy Morales is following up on promises made by a previous government is good news. Today, 355 families have returned to their land. But that’s still far from the 769 who were originally displaced.</p><p><iframe src="https://www.youtube.com/embed/Mb0Szxwfn4I" allow="autoplay; encrypted-media" allowfullscreen="" width="640" height="360" frameborder="0"></iframe></p><h3>Land grabs: growing global problem</h3><p>If the original displacement of families from Polochic, and their slow return had been a one-off case, we could debate whether the glass is half-full or half-empty.</p><p>However, if we take a wider look at what’s happening - not only in Guatemala, or Central America, but around the world - we can see that there are more new cases of displacement than ones being resolved.</p><p>The demand for vast swaths land for massive mining and agriculture projects in Guatemala and around the world keeps growing. In this fight for land, governments are mostly turning a blind eye to what powerful industries are doing, at the expense of the poor communities, like the indigenous Q’eqchi’, the Afro-Colombian population in Chocó, or the nomadic pastoralists in Niger.</p><h3>More land in less hands</h3><p>The concentration of land ownership is one of the most dramatic examples of inequality. In Guatemala, according the last available survey, <strong>78 percent of fertile land was owned by just 8 percent of producers.</strong> Meanwhile, the original owners, most of them indigenous groups, have been stripped of their lands and live below the bare minimum standards of living.</p><p>While “respect for private property” is held up as a valued principle, the displaced Polochic families suffer through chronic malnutrition. Voices that rise up to challenge this are muzzled, criminalized, or even silenced with targeted, unpunished killings.</p><p><img alt="134 more rural indigenous families finally get their own land. Photo: Oxfam" title="134 more rural indigenous families finally get their own land. Photo: Oxfam" height="827" width="1240" class="media-element file-default" data-delta="1" typeof="foaf:Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/polochic-10-hug-1240.jpg" /></p><p>Families celebrate the return of their land in Polochic, Guatemala. Photo: Oxfam</p><h3>The fight for justice goes on</h3><p>Thanks to the coordinated efforts by national and international groups, the Polochic case has been kept alive. That 355 families have been able to return to their lands is proof of this. However, the task won’t be complete until the remaining 414 families return as well. There’s no better example than this than the solidarity showed by the families who were recently allowed to return saying that they won’t quit fighting until everyone displaced is allowed back.</p><p>The lessons from this case must be used to find peaceful solution to similar cases happening in other parts of the country. Doing so will help build a new Guatemela, where human life has more value than property. This will help guarantee that the massive effort by the 769 families, the CUC, partner organizations, and tens of thousands of people who supported them will have been worth it.</p><p>At Oxfam, we’ll keep pushing so that influential, international institutions working in Guatemala, governments, and the private sector consider how land rights are at the center of the fight against social and economic inequality.</p><p><em>This entry posted by Valentin Vilanova, Oxfam Campaign Advisor on Land Rights, on 13 July 2018.</em></p><p><em>Photo: 134 more rural indigenous families finally get their own land, seven years after they were violently evicted to make way for a sugar mill. Credit: Diego Silva<br></em></p></div><div class="field field-name-title"><h2>Another win in the Polochic case in Guatemala, but the fight for land rights continues</h2></div> Fri, 13 Jul 2018 17:17:14 +0000 Guest Blogger 81640 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/es/node/81640#comments Con desigualdad no hay paraíso http://l.blogs.oxfam/es/blogs/17-06-12-guatemala-con-desigualdad-no-hay-paraiso <div class="field field-name-body"><p>Cuando hablamos de desigualdad, es difícil imaginar los niveles en que ésta se manifiesta en el mundo. Sin embargo, hoy contamos con impactantes datos que pueden graficarla: <a href="http://oxf.am/ZLaA" rel="nofollow"><strong>los 8 hombres más ricos del planeta poseen la misma riqueza que el la mitad de la población más pobre del mundo</strong></a> (informe Oxfam 2017 “Una economía para el 99%”). Un dato alarmante, que muestra lo lejos que ha llegado la desigualdad a nivel global. <strong>Guatemala, de acuerdo al estudio, se sitúa entre los 4 países más desiguales en América Latina (siendo América Latina la región más desigual del mundo)</strong>, ubicándose, según indicadores, entre el rango 15 y 18, de 18 países evaluados.</p><p>Contrariamente a lo que habitualmente se cree, y se nos hace creer, la riqueza no se genera por iniciativa, talento humano, ambición y trabajo. <strong><strong>Hoy tenemos evidencia que indica que la riqueza proviene en un alto grado de rentas, herencias y, sólo alrededor de la tercera parte se ha conseguido a partir de méritos propios.&nbsp;<span>Esto supone un sistema poco justo e incentivador y, por ende, poco apropiado para el desarrollo adecuado de las sociedades. De hecho, la desigualdad está íntimamente ligada a diversos fenómenos sociales nocivos, pero durante décadas se han analizado las consecuencias de la desigualdad (falta de crecimiento económico, pobreza, violencia, corrupción, etc.) de modo aislado, en lugar de abordarlos como síntomas de un sólo fenómeno.</span></strong></strong></p><p><span><strong>Desigualdad y pobreza:</strong> En Oxfam hemos calculado que si entre 2011 y 2019 la desigualdad en la región se redujera en cinco puntos, unos 17,4 millones de personas podrían salir de la pobreza. Y al contrario: cinco puntos más de desigualdad latinoamericana podrían dar lugar a unos 18 millones de nuevos pobres. Es por esto que hablar de desigualdad y combatirla es absolutamente necesario para enfrentar la pobreza y dar pie a un futuro en el cual mujeres y hombres disfruten de la misma manera de todos sus derechos.</span></p><p><span>Desigualdad y crecimiento económico: La desigualdad no sólo es perjudicial para las personas más pobres; también lo es para el conjunto de la sociedad. Un reciente estudio del Fondo Monetario Internacional (FMI) calcula que si aumenta el porcentaje del ingreso total que reciben los pobres y la clase media, la economía crece. Mientras que si lo que aumenta es el porcentaje del ingreso que capturan los más adinerados, la economía de ese país se reduce.&nbsp;</span></p><p><span><strong>Desigualdad y violencia:</strong> Existe una estrecha relación entre la desigualdad socioeconómica y la violencia, y Latinoamérica no es la excepción. América Latina cuenta con 10 de los 15 países más desiguales del mundo y 8 de los 10 más violentos, a pesar de tener solamente 8% de la población global. Sin embargo, países como Brasil, Ecuador, Bolivia y Colombia han mostrado avances en materia de reducción de pobreza y desigualdad. En el caso de México y el Triángulo Norte de Centroamérica, la tendencia ha sido en dirección contraria, con un aumento en términos de pobreza absoluta, así como en las tasas de desigualdad y violencia desde el año 2010. <strong>Si estamos cansados de tanta violencia y conflictividad, es indispensable tomar las medidas necesarias para reducir no sólo la pobreza, sino también la desigualdad.</strong></span></p><p><span><strong>Desigualdad y corrupción:</strong> Existe hoy un amplio consenso entre los expertos acerca de la correlación entre la corrupción y la desigualdad socioeconómica: la corrupción tiende a empobrecer a los pobres y enriquecer a los más adinerados. Sin embargo, es importante destacar que la corrupción está más estrechamente vinculada a los niveles relativos de desigualdad. Y aunque los expertos aún no se pongan de acuerdo de la dirección de influencia de la correlación entre desigualdad y corrupción, sí existe un consenso importante: la corrupción y la desigualdad se refuerzan mutuamente. En un país como Guatemala, por lo tanto, la lucha en contra de la corrupción debe ir de la mano de acciones robustas dirigidas a reducir la desigualdad. De lo contrario, será imposible salir del círculo vicioso.</span></p><p><span><strong>Desigualdad y captura política:</strong> La enorme desigualdad económica alimenta la concentración de poder. Se trata de élites que controlan las decisiones y reglas creadas a su favor, impidiendo que se garanticen derechos como la salud, educación, agua potable y seguridad a las mayorías.&nbsp;</span></p><p><span>Es importante tener en cuenta que <strong>la desigualdad no afecta a toda la población por igual. Mujeres y poblaciones indígenas (y dentro de ellas nuevamente las mujeres) sufren particularmente las consecuencias de la desigualdad pues la discriminación que sufren se entrelaza con las desigualdades socioeconómicas.</strong></span></p><p><span>Desde Oxfam en Guatemala creemos que es posible revertir esta situación de desigualdad. Consideramos existe un ambiente favorable para que, desde diversos sectores, se desarrolle un debate constructivo, aceptando como una premisa inicial que<strong> los excesivos niveles de desigualdad son nocivos</strong> y que <strong>el debate debe centrarse en CÓMO combatirlos y no en SI es necesario hacerlo</strong>. Además es imprescindible que la ciudadanía tenga un papel protagónico en este debate.&nbsp;</span></p><p><span>En este marco, este martes 23 de mayo, entre varias organizaciones preocupadas por la desigualdad, se lanzó la iniciativa ciudadana “Paraíso Desigual”, a la cual pueden unirse desde sus propios campos de acción, personas interesadas así como instituciones, con el fin de dialogar, proponer y actuar. <strong>Podemos elegir un futuro donde el Estado y los diferentes sectores adopten decisiones que permitan garantizar derechos a todos y a todas, donde haya igualdad de oportunidades y justicia social.</strong> ¡Avancemos hacia allá!</span></p><p><em>*Artículo por Susana Gauster, Coordinadora de Influencia para Oxfam en Guatemala</em></p><div></div><p><strong>&nbsp;</strong></p></div><div class="field field-name-title"><h2>Con desigualdad no hay paraíso</h2></div> Mon, 12 Jun 2017 21:10:40 +0000 Susana Gauster 81093 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/es/blogs/17-06-12-guatemala-con-desigualdad-no-hay-paraiso#comments Las mujeres y la tierra …y la voluntad para cambiar http://l.blogs.oxfam/es/blogs/15-10-16-las-mujeres-y-la-tierra-%E2%80%A6y-la-voluntad-para-cambiar <div class="field field-name-body"><p>El acceso de las mujeres a la tierra es un tema que no debe pasar desapercibido para las sociedades de América Latina y en particular para <strong><a href="https://www.oxfam.org/es/paises/guatemala" target="_blank" rel="nofollow">Guatemala</a></strong>. Históricamente la población rural ha tenido acceso muy limitado a la propiedad de la tierra, inclusive desde la época de la colonia cuando se instituyó una estructura productiva latifundista. Esa situación, que apenas ha cambiado, mantiene modelos económicos que privilegian formas de explotación de los recursos que han dejado fuera de la economía productiva a la mayoría de la población rural. Las mujeres rurales enfrentan normas y patrones culturales que no han favorecido su acceso equitativo la propiedad de la tierra. </p> <p>En el informe “<strong><a href="https://www.oxfam.org/es/informes/privilegios-que-niegan-derechos" target="_blank" rel="nofollow">Privilegios que Niegan Derechos</a></strong>” Oxfam resalta que <strong>la concentración de la propiedad de la tierra es una de las causas estructurales de la desigualdad </strong>económica que se expresa en América Latina y el Caribe, donde el índice de concentración del ingreso —medido por el <strong><a href="http://datos.bancomundial.org/indicador/SI.POV.GINI" target="_blank" rel="nofollow">coeficiente de GINI</a></strong>— es el más alto de todas las regiones del mundo (.48). Estas desigualdades extremas, según el informe, están relacionadas con la manera en que las élites políticas y económicas influyen en las decisiones del país.</p> <p>En el caso de Guatemala la situación es más dramática, pues la pobreza no se ha reducido de manera significativa (contrario a otros países de la región) al tiempo que la concentración del ingreso no ha variado. Hoy <strong>Guatemala es uno de los 3 países con mayor desigualdad de ingresos</strong> de la región. </p> <p>En Guatemala se puede apreciar cómo el sector privado organizado ha vetado de manera recurrente los intentos de cualquier reforma en el sector agrario. Tal como señalan las organizaciones de mujeres rurales, sin reformas y políticas públicas de apoyo al sector agrario y agrícola, donde las <strong>mujeres estén como actoras de su propio desarrollo</strong>, será muy difícil para Guatemala avanzar hacia el disfrute de los derechos básicos para todas las personas. </p> <p>La Red Centroamericana de Mujeres Rurales, Indígenas y Campesinas (<strong><a href="http://www.landcoalition.org/es/member/recmuric" target="_blank" rel="nofollow">RECMURIC</a></strong>), que lanzó junto a Oxfam su informe "<strong><a href="http://www.observatoriocentroamericanomujerytierra.com/" target="_blank" rel="nofollow">Tierra para Nosotras</a></strong>" el pasado 15 de octubre, Día Internacional de las Mujeres Rurales, recomienda que para enfrentar la desigualdad económica y de género <strong>es imprescindible fomentar políticas de acceso a activos</strong> —tierra, al ahorro y al crédito— para las mujeres en iguales condiciones que los hombres. Esto permitirá a las mujeres, y así lo hemos comprobado en Oxfam tras el acompañamiento en procesos de empoderamiento, mejorar su liderazgo económico y contribuir a los ingresos y seguridad alimentaria de sus familias y comunidades.</p> <p>En ese sentido, si el nuevo gobierno que se instale en 2016 verdaderamente quiere combatir la pobreza y la desigualdad en el país, deberá fijar como una de sus metas prioritarias la mejora en el acceso de las mujeres a la propiedad de la tierra e incrementar la inversión para <strong>fomentar la agricultura a pequeña escala a favor de las mujeres rurales, indígenas y campesinas</strong>. </p> <p>Es cuestión de voluntad de los Gobiernos lo que se necesita para un <strong>cambio que beneficie a todas las mujeres rurales</strong> y, con ello, a Guatemala.</p> <p> </p> <p>Artículo publicado originalmente en<strong><a href="http://www.publinews.gt/opinion/las-mujeres-y-la-tierra-y-la-voluntad-para-cambiar/Tetojn---DYIvAbJr03PU/" target="_blank" rel="nofollow"> Publinews.gt</a></strong></p></div><div class="field field-name-title"><h2>Las mujeres y la tierra …y la voluntad para cambiar</h2></div> Fri, 16 Oct 2015 10:56:59 +0000 Maite Matheu 27922 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/es/blogs/15-10-16-las-mujeres-y-la-tierra-%E2%80%A6y-la-voluntad-para-cambiar#comments ¡Honduras y Guatemala han despertado frente a la corrupción! http://l.blogs.oxfam/es/blogs/15-08-14-%C2%A1honduras-y-guatemala-han-despertado-frente-la-corrupci%C3%B3n <div class="field field-name-body"><p>¡Honduras y Guatemala han despertado frente a la corrupción! Se comenta con optimismo en las entrevistas a analistas políticos, en las conversaciones digitales y hasta en las conversaciones familiares, antes apáticas a las discusiones del contexto político nacional. Hace unos cuatro meses que se hicieron públicos detalles sobre dos casos de corrupción: el <a href="http://www.cicig.org/index.php?mact=News,cntnt01,detail,0&amp;cntnt01articleid=595&amp;cntnt01returnid=67" target="_blank" rel="nofollow"><strong>#CasoIGSS</strong> </a>en Guatemala y el <a href="http://www.proceso.hn/component/k2/item/6822.html" target="_blank" rel="nofollow"><strong>#CasoIHSS</strong> </a>en Honduras que vinculan a altos funcionarios públicos y al sector privado en esquemas de fraude, desfalco y desvío de fondos públicos. Desde entonces, cada semana, miles de personas marchan pacíficamente en las capitales y ciudades de Honduras y Guatemala vocalizando en el espacio público y redes sociales sus demandas por un alto a la<strong> corrupción</strong> y una lucha real y efectiva contra la <strong>impunidad</strong>.</p> <p>Los datos de estos fraudes son escalofriantes. Se calcula que el enriquecimiento ilícito en el #CasoIGSS en Guatemala y la sobrevaloración de compras del #CasoIHSS en Honduras representan perdidas combinadas de unos 300 millones de dólares. Con estos recursos estos países hubieran podido contratar aproximadamente unas 6400 nuevas enfermeras por tres años; una diferencia importante cuando Guatemala y Honduras poseen los índices más bajos <a href="http://dev.observatoriorh.org/?q=node/242" target="_blank" rel="nofollow"><strong>densidad de recursos humanos en salud</strong></a> de toda Latinoamérica. Ambos gobiernos hubieran podido construir aproximadamente unas 300 clínicas materno- infantil en zonas rurales empobrecidas. Más aún, cuando Honduras y Guatemala no han mejorado su tasas de mortalidad materno-infantil en los últimos años, tal como lo plantea el lanzamiento del estudio desarrollado por ICEFI y Oxfam en Guatemala <a href="http://icefi.org/wp-content/uploads/2015/08/Ints.-La-Corrupci%C3%B3n.-Sus-caminos-su-impacto-en-la-sociedad-y-una-agend....pdf" target="_blank" rel="nofollow"><strong>“La Corrupción: Sus caminos, su impacto en la sociedad y una agenda para su eliminación”</strong></a>: “El problema es grave en el caso de las personas más vulnerables y en condiciones de desventaja, socavando su realización plena y el respeto a sus derechos humanos como la salud, la educación, la nutrición, la vivienda, e incluso la propia vida”.</p> <p>La indignación frente a la impunidad ya estaba ahí desde hace mucho tiempo; por ejemplo, quien no ha visto los plantones de <strong>“Las Chonas”</strong> exigiendo agilidad y efectividad al Sistema Judicial Hondureño frente a los <a href="http://www.contralosfemicidios.hn/publicaciones/informes-nacionales/item/como-se-tejen-los-hilos-de-la-impunidad-2?category_id=29" target="_blank" rel="nofollow"><strong>femicidios</strong></a> porque un 98% de ellos se quedan en la impunidad. También, ha estado ahí en el apoyo a la resistencia pacífica de comunidades como <a href="https://cmiguate.org/que-pasa-en-la-puya-sobre-los-caminos-de-la-resistencia-pacifica-2-de-3/" target="_blank" rel="nofollow"><strong>La Puya</strong></a> frente al ejercicio arbitrario del Estado de Guatemala que viola los derechos ciudadanos, característico en su incapacidad de resolver en el marco del estado de derecho, los desacuerdos entre ciudadanos y empresas mineras. La diferencia ahora es que la indignación se ha masificado y se ha masificado con características muy distintas a las formas tradicionales de movilización ciudadana. Las marchas en ambos países han sido pacíficas, en horarios que no interfieren las dinámicas productivas u horarios laborales, llenas de contenido ciudadano que interpelan a políticos e instituciones públicas, y milagrosamente capaces de mantener una distancia saludable de movimientos políticos y partidos políticos,<strong> “vamos sin banderas de partidos políticos, llevemos solo el pabellón nacional”</strong> dicen claramente las invitaciones que circulan por facebook y twitter cada viernes en Honduras.</p> <p>La participación de lxs jóvenxs las clases medias urbanas y redes sociales han sido esenciales en la movilización. Este despertar ha tenido aliados sin cuya contribución los casos habrían pasado inadvertidos y solapados por los medios de comunicación tradicional que operan acompasados a la agenda mediática de los gobiernos. Sin duda alguna, el trabajo de la <a href="http://cicig.org/" target="_blank" rel="nofollow"><strong>Comisión Internacional para la Impunidad en Guatemala</strong> </a>(CICIG), el papel de la Fiscal General y el Ministerio Publico han sido determinantes para evidenciar las prácticas de corrupción no solo del gobierno, sino de todo el sistema de partidos políticos y de sectores empresariales. En Honduras, han sido algunos medios de comunicación y líderes de partidos en “semi-oposición” política (porque por sus antecedentes me niego a afirmar que es oposición real y neta) quienes han canalizado las evidencias de corrupción y amplificado las voces de la indignación. Hay una característica más, - que es la que más me entusiasma- se trata de<strong> formas de organización horizontal</strong> de ciudadanos y ciudadanas. Esta vez no han sido los sindicatos, ni las ONG, sino que son expresiones auto-organizadas que se definen desde otras ideologías – <strong>del ciudadano indignado</strong> -. Esto tiene confundido a los gobiernos señalados, ya que no terminan de entender cómo desorganizar y co-optar algo tan orgánico; a pesar, de sus intentos por minimizar, desprestigiar, contra-restar en las redes sociales y levantar cortinas de humo. No obstante, cada viernes en Honduras y cada sábado en Guatemala la gente regresa a las calles, a veces bajo torrenciales lluvias, con una mezcla de esperanza y dignidad recuperadas a demandar justicia.</p> <p>He conversado con colegas y amigos de ambos países sobre por qué la indignación se ha masificado y hay dos ideas que regresan recurrentemente. La primera, es que ya sabíamos que había robo descarado con la sobrevaloración en los proyectos de infraestructura pública, pero al afectar las instituciones responsables de la salud pública y la calidad de sus servicios (que ya era muy mala) se violentó un derecho más primario y esencial: el <strong>derecho a la vida</strong>. Aunque no hay datos exactos, los medios citan unas 2800 muertes vinculadas a la calidad de servicios proveídos por el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) en los años que coinciden al desfalco  (<a href="http://www.proceso.hn/component/k2/item/6822.html" target="_blank" rel="nofollow"><strong>USD 280 millones</strong></a>); y lo más perverso e impensable: una empresa vinculada a la vicepresidenta del congreso, <a href="http://www.estrategiaynegocios.net/lasclavesdeldia/855674-330/honduras-medidas-sustitutivas-para-acusados-de-corrupci%C3%B3n" target="_blank" rel="nofollow"><strong>Lena Gutiérrez</strong></a>, vendió equipos sobrevalorados y pastillas hechas de harina al IHSS. En retorno, tal y como ha sido reconocido por el propio Juan Orlando Hernández, mediante una triangulación bancaria su partido político<a href="http://www.excelsior.com.mx/global/2015/06/04/1027556" target="_blank" rel="nofollow"><strong> recibió financiamiento</strong></a> de fondos malversados para su campaña. La segunda, la gente se dio cuenta que no es un caso aislado de corrupción, sino una <strong>estrategia de saqueo</strong> pensada desde el gobierno y empresarios para utilizar empresas públicas, y así profundizar la acumulación de poder político y económico a costa del bienestar social de su población. Son casos de asalto a las instituciones públicas desde alianzas público-privadas.</p> <p><strong>Cada vez más vamos tomando conciencia del fenómeno de la captura política en nuestros países y de cuál es su relación con la concentración del poder político y económico, el debilitamiento de las instituciones públicas y la corrupción.</strong> En el informe de Oxfam <a href="https://www.oxfam.org/sites/www.oxfam.org/files/bp-working-for-few-political-capture-economic-inequality-200114-es.pdf" target="_blank" rel="nofollow"><strong>Gobernar para las Élites</strong> </a>se describe como la influencia de élites económicas influye en las prioridades de las políticas de los gobiernos; cómo las elites pueden ser capaces de desequilibrar la voz y la representación de la ciudadanía dentro del estado y de las organizaciones políticas hasta manipular reformas, leyes y programas a favor de sus intereses económicos. El informe documenta como existe un alto riesgo que bajo esta lógica los gobiernos trabajen en favor de los intereses de los ricos, y como consecuencia las desigualdades políticas, sociales y económicas sigan aumentando a nivel global.<strong> Y es esta captura política por parte de elites económicas (incluyendo las no legales) sobre el estado hondureño y guatemalteco, la que ha puesto distancia entre el estado y la ciudadanía; las instituciones públicas y procesos electorales han sido debilitados para ser instrumentos de acumulación de poder económico y político para unos pocos.</strong></p> <p>La sociedad en ambos países está comenzando a entender esto, pero la consigna debe ir más allá de encasillar la solución del problema en la renuncia de Otto Pérez Molina y Juan Orlando Hernández. En lo personal me daría mucha satisfacción ver a estos dos presidentes renunciando a su inmunidad y al sometimiento de la justicia por su probable implicación en estos esquemas, pero sé que no es suficiente. Sé que la captura política tiene que ver con cosas más profundas. La sociedad está más consciente de la falta de independencia entre los poderes del estado como forma de captura, también está más consciente de cómo los responsables de cargos públicos ya no reproducen la voz ciudadana y que la democracia “representativa” no es lo que se supone.</p> <p>En Guatemala, el movimiento contra la corrupción está empujando varios temas dentro de la agenda apuntándole a reformas dentro de la <a href="http://www.republicagt.com/opinion/que-debes-conocer-de-las-reformas-a-la-lepp/" target="_blank" rel="nofollow"><strong>Ley Electoral y de Partido Políticos</strong></a> porque está claro que las formas de operar de las instituciones y organismos políticos son parte del andamiaje central para la captura del estado. Me gusta mucho la propuesta de algunos amigxs chapines de validar los votos nulos y en blanco como una postura ciudadana diciendo -<strong>¡No! En estas condiciones y con estos candidatos NO!</strong> Y dejar atrás el mito que un voto nulo o en blanco es el de ciudadanxs indiferentes. En Guatemala hay una carrera contra el tiempo, unas cuantas semanas para definir la situación judicial de un puñado de candidatos señalados de tráfico de influencias, vinculación a aparatos ilegales, nepotismo y también, unas cuantas semanas para aprobar un grupo de reformas que sean implementadas en el nuevo gobierno y que vaya desmontando la arquitectura de la captura. Todo esto antes de la primera ronda de elecciones a inicios de Septiembre; aunque los acuerdos políticos entre partidos que suelen prevalecer en detrimento de la calidad de la democracia parecen indicar que las reformas, si se aprueban, no se aplicarían en las elecciones del 2015, sino en el 2019.</p> <p>Para Honduras el desafío está más difícil, la concentración de poderes estatales parece estar mucho más consolidada; en el congreso las solicitudes de juicio político y la propuesta de un plebiscito para solicitar o no una comisión similar a la CICIG han sido bloqueadas. La cooperación internacional no ha sido tan contundente en apoyar la voz de los ciudadanos y parece estar apoyando más la simulación de diálogo emprendida por el gobierno. Creo que en Honduras hay que reclamar y empujar más por<strong> “el derecho a la información”</strong> ; la Ley de Secretos Oficiales y Desclasificación de la Información Pública aprobada por el Gobierno impone candados extremos como los de confidencialidad de hasta 5 o 10 años a la información pública en la mayoría de instituciones del estado. <strong>Así no puede haber un estado trasparente y así se facilita la corrupción y la impunidad</strong>. En Honduras, cada semana surgen nuevos datos sobre la corrupción, el nepotismo y la aplicación selectiva de la justicia que se apresura a exonerar a sus implicados, pero contrario a lo esperado esto funciona como vitaminas (no de harina) para la ciudadanía y continúa todos los movilizándose y tratando de hacer un contrapeso con las herramientas que puede y con la esperanza que algo está transformando, al menos en la conciencia ciudadana.</p> <p>Hay quienes comparan estos procesos con las primaveras árabes o con el movimiento YoSoy132 en México guardando la esperanza que realmente inicien un proceso de cambio a problemas estructurales de captura política y cultura ciudadana. La sociedad ha despertado con demandas y propuestas para contrarrestar dos problemas clave - corrupción e impunidad- y que están íntimamente ligados a los espirales de pobreza y desigualdad. Me pregunto ¿escucharan los gobiernos estas voces y tomarán las decisiones que transformen la realidad, o continuarán ignorando el reclamo social y su responsabilidad con la ciudadanía? Esto aún queda por verse.</p> </div><div class="field field-name-title"><h2>¡Honduras y Guatemala han despertado frente a la corrupción!</h2></div> Fri, 14 Aug 2015 10:07:21 +0000 Juan Carlos Arita 27445 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/es/blogs/15-08-14-%C2%A1honduras-y-guatemala-han-despertado-frente-la-corrupci%C3%B3n#comments Comunidades informadas, empoderadas y resilientes en Centroamérica http://l.blogs.oxfam/es/blogs/15-07-06-comunidades-informadas-empoderadas-y-resilientes-en-centroam%C3%A9rica <div class="field field-name-body"><p>En el año 2000 era casi impensable considerar la participación activa de las comunidades en el diseño y desarrollo de políticas en gestión del riesgo. Era impensable que las organizaciones de la sociedad civil exigieran a los gobiernos una mayor inversión en este tema, el fortalecimiento y capacitación a las comunidades para adaptarse mejor a los efectos del cambio climático y hacerlas más resilientes; realmente era impensable.</p> <p>Hoy, 14 años después, y en el marco del <strong><a href="http://www.foroconsultivo.info-gir.org/" target="_blank" rel="nofollow">III Foro Consultivo Regional de la Política Centroamericana de Gestión Integral de Gestión del Riesgo de Desastres</a></strong>, convocado por la <strong><a href="http://crgrcentroamerica.org/" target="_blank" rel="nofollow">entidad regional</a></strong> de los gobiernos de Centroamérica para la reducción del riesgo de desastres, más de 250 organizaciones, desde <strong><a href="http://www.un.org/es/index.html" target="_blank" rel="nofollow">Naciones Unidas</a></strong>, países donantes, <strong><a href="http://www.ifrc.org/es/" target="_blank" rel="nofollow">Federación de la Cruz Roja</a></strong> y organizaciones de sociedad civil, estuvieron presentes con un posicionamiento claro y contundente, transmitiendo las inquietudes y necesidades de las comunidades más vulnerables, las que sufren a diario los embates de los desastres. </p> <p>“Ojalá todas las aportaciones que se hicieron desde las mesas de trabajo sean tomados en cuenta para que se implemente una política efectiva en los países de donde venimos…Aquí, de lo que se trata es de implementar lo dicho por la sociedad civil, y saber que contamos con herramientas necesarias para que la gestión del riesgo pueda ser un tema que se hable y se trate desde las comunidades”, dice doña Maira Bermúdez Vanegas, coordinadora de la <strong><a href="https://www.facebook.com/MNIGRHonduras" target="_blank" rel="nofollow">Mesa Nacional de incidencia de Gestión del Riesgo en Honduras</a></strong>, y para quien de nada vale una política de gestión del riesgo si no se empodera a las comunidades. “Se necesita empoderar a las organizaciones de mujeres, a las bases, para que conozcan y apliquen la política, y que no solamente la conozca el gobierno”. </p> <p><img alt="Maira Bermúdez es la Coordinadora de la Mesa Nacional de Incidencia para la Gestión del Riesgo (Honduras). Foto: Oxfam" title="Maira Bermúdez es la Coordinadora de la Mesa Nacional de Incidencia para la Gestión del Riesgo (Honduras). Foto: Oxfam" height="675" width="900" class="media-element file-default" typeof="foaf:Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/maira_web.jpg" /></p> <p>Y es que según cifras del <strong><a href="https://germanwatch.org/en/download/8551.pdf" target="_blank" rel="nofollow">Índice de Riesgo Climático 2014</a></strong>, <strong><a href="https://www.oxfam.org/es/paises/honduras" target="_blank" rel="nofollow">Honduras</a></strong> ha sido el país más vulnerable en el mundo y el más afectado por los desastres en los últimos 20 años, mientras que <strong><a href="https://www.oxfam.org/es/paises/nicaragua" target="_blank" rel="nofollow">Nicaragua</a></strong> y <strong><a href="https://www.oxfam.org/es/paises/guatemala" target="_blank" rel="nofollow">Guatemala</a></strong> están entre los diez países más afectados. Basta con analizar los estragos que ha dejado la <strong><a href="http://oxf.am/ZAsT" target="_blank" rel="nofollow">crisis de sequía y roya en Centroamérica</a></strong> para constatar que la situación es bastante crítica: la sequía afectó en su mayoría a las familias encabezadas por hombres que dependen de estos trabajos agrícolas. En <strong><a href="https://www.oxfam.org/es/paises/el-salvador" target="_blank" rel="nofollow">El Salvador</a></strong>, en el 2014 aproximadamente 200.000 familias dependientes de la agricultura, fueron afectadas por la crisis de sequía y roya, y en Honduras, el número de familias afectadas a septiembre de 2014 fue de 186.311 en 165 municipios. </p> <h3>Una política de gestión del riesgo efectiva e inclusiva</h3> <p>Las 250 organizaciones de la sociedad civil que conforman la Concertación Regional para la Gestión del Riesgo, con trabajo urbano y rural en Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua, hicieron una llamada urgente a los gobiernos en Centroamérica para que no sólo reconozca a esta región como la más vulnerable, sino para que <strong>se adopten e implementen políticas orientadas a fortalecer la resiliencia humanitaria en aras de reducir y prevenir los desastres</strong>. </p> <p>Para Guido Calderón, Secretario Ejecutivo de la Concertación Regional para la Gestión del Riesgo, si bien la Política Centroamericana de Gestión Integral de del Riesgo de Desastres (<strong><a href="http://www.cridlac.org/digitalizacion/pdf/spa/doc18011/doc18011.htm" target="_blank" rel="nofollow">PCGIR</a></strong>), constituye una buena herramienta, lamentablemente no se conoce en las comunidades. “No ha tenido la divulgación adecuada y no se ha empoderado las comunidades en el tema, lo que impide la exigencia de sus derechos, si las comunidades conocen esta política, pueden exigir a los gobiernos para que se cumpla”, y es que mientras las autoridades locales, nacionales y regionales, no reconozcan a la comunidad, que conoce y gestiona su territorio, como un actor fundamental en el diseño e implementación de esta política,<strong> difícilmente se lograrán los impactos esperados</strong>.</p> <p>Las organizaciones han insistido en que <strong>se requiere una política inclusiva</strong>, que involucre a todos los actores urbanos y rurales, sin ningún tipo de discriminación. Asimismo, consideran que es importante que se incluyan medidas con enfoque de género que permita en caso de una situación de desastre, <strong>lograr una atención diferenciada, especialmente para mujeres y niñas.</strong> “Que el conocimiento tradicional de los pueblos indígenas y comunidades locales, sea incorporado como una práctica rutinaria para la implementación de los procesos que genera la PCGIR, de manera incluyente, por la vía del diálogo, el consenso y el multilateralismo, rompiendo su sometimiento al poder económico de los grandes capitales que impiden una implementación efectiva”, enfatizan.</p> <p>Indudablemente las condiciones y el escenario donde se discute hoy la política de gestión son muy distintas a las de 14 años atrás, pero <strong>falta mucho camino por recorrer</strong> para hablar del tema bajo un mismo lenguaje. </p></div><div class="field field-name-title"><h2>Comunidades informadas, empoderadas y resilientes en Centroamérica</h2></div> Mon, 06 Jul 2015 08:31:49 +0000 Enrique García 27251 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/es/blogs/15-07-06-comunidades-informadas-empoderadas-y-resilientes-en-centroam%C3%A9rica#comments Gira en Centroamérica por la justicia fiscal http://l.blogs.oxfam/es/blogs/15-06-09-gira-en-centroam%C3%A9rica-por-la-justicia-fiscal <div class="field field-name-body"><p>Al fin conocí <strong><a href="https://www.oxfam.org/es/paises/honduras" target="_blank" rel="nofollow">Honduras</a></strong>. Llegué este martes al mediodía, tras un viaje aéreo de varias horas. Y aunque quisiera estar acá para disfrutar de unas vacaciones y hacer turismo, nada más ajeno a los motivos que me traen a Centroamérica. </p> <p>Aunque de geografía muy distinta a mi Lima natal, la gente de Tegucigalpa tiene mucho en común con nosotros, la idiosincrasia latina y los problemas que enfrentamos, como lucha contra la pobreza, <strong><a href="https://twitter.com/oxfam_es/status/599011350082293761" target="_blank" rel="nofollow">desigualdad social</a></strong> y la evasión de las grandes corporaciones que afectan la calidad de los servicios públicos que nuestros gobiernos deben brindarnos.</p> <p>Estoy acá para contarle a la sociedad civil de esta región sobre una campaña global que busca que nuestros gobiernos sean firmes a la hora de cobrar los impuestos a las grandes corporaciones (porque a los pequeños contribuyentes los persiguen y analizan sus cuentas hasta con lupa). Estoy acá para contribuir a “<strong><a href="http://paguenlojusto.org/" target="_blank" rel="nofollow">que las transnacionales paguen lo justo</a></strong>”.</p> <p>Me acompaña en este viaje, que también nos llevará a El Salvador, Guatemala y Nicaragua, Rómulo Torres, juntos estamos en Centroamérica en representación de la <a href="http://www.justiciafiscal.org/" target="_blank" rel="nofollow"><strong>Red de Justicia Fiscal de América Latina y el Caribe</strong>,</a> una organización socia de Oxfam en la lucha contra la desigualdad.</p> <p>Aquí presentaremos la campaña “<a href="http://paguenlojusto.org/" target="_blank" rel="nofollow"><strong>Paguen lo justo</strong></a>”.</p> <h3>Difícil de contar</h3> <p>El problema es algo difícil de explicar, pero vamos a hacer el intento y ejercicio de contarlo de forma sencilla. Los gobiernos necesitan recaudar impuestos para proveer a su población de servicios públicos como salud, educación, sistemas previsionales. Lo ideal es que estos servicios públicos sean gratuitos al 100% y que sean de calidad con cobertura universal. Pero cuando las empresas, principalmente las transnacionales, porque son las que más dinero mueven, no pagan sus impuestos el Estado no puede cumplir con su población y en algunos casos, para cubrir la brecha presupuestaria,<strong> eleva los impuestos a los ciudadanos</strong>, a las personas de a pie, sin preocuparse por los principales actores y causantes de muchos de nuestros problemas.</p> <p>Otro gran problema es lo que se llama la competencia fiscal a la baja que se da entre nuestros países para atraer a la inversión extranjera, que al final significa incentivos tributarios, exenciones fiscales, regímenes únicos y contratos imposibles de revisar. Es decir, se da un cheque en blanco a las grandes transnacionales, casi para que hagan lo que quieran en nuestros estados y paguen lo que crean conveniente, cuando quieran hacerlo. </p> <p>Aunque suene exagerado o sensacionalista, es lo que está pasando. Y si no me creen, seguro que le creerán a un expresidente que hace poco dijo esto: ” <strong><a href="http://www.eldiario.es/internacional/Jose-Mujica-latinoamericanos-competimos-pantalones_0_384611558.html" target="_blank" rel="nofollow">Los países latinoamericanos estamos disputando entre nosotros cómo atraemos la inversión extranjera y hacemos un concurso a ver quién se baja más los pantalones</a></strong>”. Claro, José Mujica, expresidente de Uruguay, se refiere al “pantalón fiscal”.</p> <p>Sí, aunque suene ilógico y abusivo, que lo es, para muchos gobiernos les resulta más fácil y más cómodo “ajustar” las tuercas a sus ciudadanos antes que a las transnacionales y grandes corporaciones, que en la última década han evadido y eludido el pago de impuestos y han deslocalizado utilidades por más de 150 mil millones de dólares, de acuerdo a cifras dadas por directora de <strong><a href="http://www.sela.org/view/index.asp?ms=258&amp;pageMs=26402&amp;item_id=129550" target="_blank" rel="nofollow">CEPAL, Alicia Bárcena</a></strong>.</p> <h3>Lucha por la justicia fiscal </h3> <p>¿Y es posible lograr un cambio con esta visita? La idea es motivar a las organizaciones de la región a <a href="https://act.oxfam.org/international/es/actions/world-tax-summit" target="_blank" rel="nofollow"><strong>sumarse a la campaña global</strong></a> y pedir a sus gobiernos todo lo que ya conté líneas arriba. Crear una sociedad y ciudadanía preocupada por estos problemas. Contarles que aunque el tema de impuestos, elusión tributaria de transnacionales, fuga de capitales, etc, suene algo lejano al ciudadano de a pie, en realidad le compete y muchísimo. Recordemos que si el Estado no recauda lo suficiente, además de subirle los impuestos, probablemente cuando acuda a un centro de salud pública no encuentre medicamentos, la atención sea de un doctor para cien pacientes o que tenga que pedir cita para dentro de quince días.</p> <p>Otro ejemplo. Si no hay recaudación tributaria o si se permite que las transnacionales paguen lo que quieran y no lo que deben, pues muy probablemente se cerrarán escuelas, o se dejarán de construir nuevos colegios. La paga para los profesores será baja, lo que los desmotivará y esto se traduce en una educación deficiente. Hay que decir las cosas claras, pues esto nos atañe directamente.</p> <p>Hasta acá les cuento qué estoy haciendo por estas tierras calurosas y de gente muy amable y hospitalaria. En un par de días contaré el resto del viaje y lo que, de seguro, iremos descubriendo.</p> <p> </p></div><div class="field field-name-title"><h2>Gira en Centroamérica por la justicia fiscal</h2></div> Tue, 09 Jun 2015 18:22:20 +0000 Omar Olivares 27079 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/es/blogs/15-06-09-gira-en-centroam%C3%A9rica-por-la-justicia-fiscal#comments