Oxfam International Blogs - Iguales http://l.blogs.oxfam/es/tags/iguales es Crisis mundial de desigualdad, ¿qué puede aportar la experiencia de América Latina en Davos? http://l.blogs.oxfam/es/blogs/16-01-19-crisis-mundial-de-desigualdad-%C2%BFqu%C3%A9-puede-aportar-la-experiencia-de-am%C3%A9rica-latina-en <div class="field field-name-body"><p><em>Esta entrada de blog ha sido escrita por: Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y Winnie Byanyima, Directora Ejecutiva de Oxfam Internacional.</em></p> <p>Esta semana, diversos líderes mundiales se reunirán en el <strong><a href="http://www.weforum.org/" target="_blank" rel="nofollow">Foro Económico Mundial</a></strong> para dialogar sobre la forma de mejorar el estado actual del mundo y de afrontar los retos más urgentes. Hay mucho sobre lo que conversar, en particular acerca de la crisis mundial de desigualdad, que se ha hecho especialmente visible en los últimos años, tras la crisis económica y financiera de 2008 y 2009. <strong>La desigualdad está creciendo a un ritmo alarmante y plantea un grave riesgo para el crecimiento económico, la lucha contra la pobreza y la estabilidad social. </strong>  </p> <p>El impacto destructivo de la extrema desigualdad sobre el crecimiento sostenible y la cohesión social es evidente en América Latina y el Caribe. Aunque la región ha logrado un éxito considerable en la reducción de la extrema pobreza durante la última década, sigue mostrando niveles altos de desigualdad del ingreso y de la distribución de la riqueza, que han obstaculizado el crecimiento sostenible y la inclusión social. <strong>En América Latina y el Caribe, la desigualdad está impidiendo retornar a una trayectoria de crecimiento inclusivo</strong>, ante un entorno exterior desalentador, con una proyección de crecimiento para 2016 que la <strong><a href="http://www.cepal.org/es" target="_blank" rel="nofollow">CEPAL </a></strong>estima en un 0,2%. </p> <h3>América Latina sigue siendo la región más desigual del mundo</h3> <p>Aunque la desigualdad del ingreso se ha reducido durante los últimos años, <strong><a href="https://agenda.weforum.org/espanol/2016/01/17/america-latina-es-la-region-mas-desigual-del-mundo-asi-es-como-lo-solucionamos/" target="_blank" rel="nofollow">América Latina sigue siendo la región más desigual del mundo</a></strong>. En 2014, el 10% más rico de la población de América Latina había amasado el 71% de la riqueza de la región. <strong><a href="https://www.oxfam.org/es/informes/una-economia-al-servicio-del-1" target="_blank" rel="nofollow">Según los cálculos de Oxfam</a></strong>, si esta tendencia continuara, dentro de solo seis años el 1% más rico de la región tendría más riqueza que el 99% restante. </p> <p>Entre 2002 y 2015, las fortunas de los multimillonarios de América Latina crecieron en promedio un 21% anual, es decir, un aumento seis veces superior al del PIB de la región según las estimaciones de Oxfam. Gran parte de esta riqueza se mantiene en el extranjero, en paraísos fiscales, lo que significa que una <strong>gran parte de los beneficios del crecimiento de América Latina está siendo acaparada por un pequeño número de personas muy ricas, a costa de los pobres y de la clase media</strong>. Este grado extremo de desigualdad y de concentración del ingreso también se ve confirmado por los análisis de los datos fiscales disponibles relativos a la renta personal en diversos países de la región.</p> <p>Salvaguardar los avances ya logrados por América Latina y garantizar un crecimiento inclusivo y sostenible deben ser prioridades para todos los países de la región. En consecuencia, <strong>la Comisión Económica para América Latina y el Caribe y Oxfam están decididas a trabajar de manera conjunta</strong> para promover y construir un nuevo consenso contra la desigualdad. No existe una panacea para este problema, pero sí es posible tomar medidas que, combinadas, podrían marcar una gran diferencia. La reforma tributaria es un buen lugar para empezar. </p> <h3>La reforma tributaria es un buen lugar para empezar</h3> <p>Unos sistemas tributarios inadecuados, así como la evasión y la elusión de impuestos, cuestan a América Latina miles de millones de dólares en ingresos tributarios impagados, unas cantidades que podrían y deberían invertirse en luchar contra la pobreza y la desigualdad. El incremento de los ingresos tributarios es clave para la inversión pública en la reducción de algunas de las brechas históricas de la región, como el acceso marcadamente segregado a bienes públicos de calidad en el ámbito de la educación, la salud, el transporte y la infraestructura.</p> <p>En muchos países, el sistema tributario se apoya de forma particular en los impuestos sobre el consumo, que resultan especialmente gravosos para los grupos de ingresos bajos y medianos. Además, los sistemas tributarios de la región suelen estar más orientados a los ingresos laborales que a las ganancias de capital y a menudo carecen de impuestos sobre bienes inmuebles y sucesiones, de manera que se incrementa la concentración de la riqueza, que es aún mayor que la concentración del ingreso. La recaudación del  impuesto sobre la renta personal es relativamente baja, especialmente  entre los grupos con ingresos más altos. La CEPAL calcula que la tasa impositiva media efectiva para el 10% más rico solo equivale al 5% de su ingreso disponible. Como resultado, <strong>los sistemas tributarios de América Latina son seis veces menos efectivos que los europeos en lo referente a la redistribución de la riqueza y la reducción de la desigualdad</strong>.</p> <p><img alt="Winnie Byanyima, Directora Ejecutiva de Oxfam Internacional y Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en Davos 2016. " title="Winnie Byanyima, Directora Ejecutiva de Oxfam Internacional y Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en Davos 2016." height="500" width="680" class="media-element file-default" typeof="foaf:Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/yes-i-have-some-new-and-good-pics.jpg" /></p> <p>Además, los gobiernos otorgan un trato de favor a las compañías multinacionales en materia de impuestos, por medio de reducciones excesivamente generosas de las tasas de los impuestos de sociedades en muchos países de la región. Según algunos cálculos, la carga impositiva para las empresas nacionales equivale al doble de la carga efectiva soportada por las compañías multinacionales.</p> <p>A esto hay que añadir las terribles tasas de <strong>elusión y evasión de impuestos en la región</strong>. De acuerdo con las estimaciones, las pérdidas de recaudación del impuesto sobre la renta de las empresas van del 27% del ingreso potencial de la tributación de las empresas en el Brasil al 65% en Costa Rica y el Ecuador. La CEPAL estima que la evasión y la elusión de los impuestos sobre la renta personal y de las empresas costaron a América Latina en 2014 más de 190.000 millones de dólares, es decir, un 4% del PIB regional.</p> <p>Un sistema tributario internacional arcaico y disfuncional también proporciona a las empresas y a los ricos amplias oportunidades para que eviten pagar los impuestos que les corresponden en justicia.  </p> <p>La pérdida crucial de ingresos procedentes de los productos básicos y el estancamiento experimentado por muchas economías hacen que el pueblo de América Latina no pueda permitirse que una parte tan amplia de los ingresos y la riqueza de la región estén libres de impuestos. <strong>Es absolutamente esencial que todos paguen los impuestos que les corresponden según sus medios</strong> económicos, de modo que se pueda financiar un crecimiento sostenible e inclusivo, no solamente en América Latina, sino en todo el mundo.</p> <h3>Objetivos de Desarrollo Sostenible</h3> <p>Con objeto de lograr los <strong><a href="http://www.un.org/sustainabledevelopment/es/objetivos-de-desarrollo-sostenible/" target="_blank" rel="nofollow">Objetivos de Desarrollo Sostenible</a></strong>, todos los gobiernos tendrán que tomar medidas concertadas y coordinadas para la creación de un sistema tributario adaptado al siglo XXI. Los <strong>gobiernos deben implementar sistemas tributarios más progresistas</strong> en sus respectivos territorios y fortalecer la cooperación mundial y regional para evitar una competencia perversa entre naciones en el ámbito tributario. Los países de América Latina y el Caribe también podrían reforzar los impuestos sobre los bienes inmuebles o volver a introducir el impuesto sobre sucesiones. Asimismo, deben trabajar conjuntamente bajo los auspicios de las <strong><a href="http://www.un.org/es/index.html" target="_blank" rel="nofollow">Naciones Unidas</a></strong> para reformar el sistema tributario internacional, de modo que las empresas multinacionales y los ricos no puedan aprovechar las lagunas de la legislación tributaria ni esconder sus riquezas en paraísos fiscales con objeto de evitar pagar sus impuestos.  </p> <h3>¿Qué puede aportar la experiencia de América Latina en Davos?</h3> <p>¿Qué puede aportar la experiencia de América Latina a los líderes políticos y los encargados de tomar decisiones del sector privado y la sociedad civil, que se preparan para participar en la próxima reunión en Davos? Esa experiencia muestra que la decisión de afrontar la desigualdad debe formar parte de un nuevo pacto social para mejorar la situación actual del mundo y que cualquier plan para hacer frente a esa desigualdad e impulsar el crecimiento inclusivo debe otorgar un papel destacado a <strong>la creación de un sistema tributario más justo</strong>.</p> <h4>Publicado originalmente en la web del <strong><a href="https://agenda.weforum.org/espanol/2016/01/17/america-latina-es-la-region-mas-desigual-del-mundo-asi-es-como-lo-solucionamos/" target="_blank" rel="nofollow">Foro Económico Mundial</a></strong>.</h4> <p> </p></div><div class="field field-name-title"><h2>Crisis mundial de desigualdad, ¿qué puede aportar la experiencia de América Latina en Davos?</h2></div> Tue, 19 Jan 2016 08:33:11 +0000 Winnie Byanyima 35451 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/es/blogs/16-01-19-crisis-mundial-de-desigualdad-%C2%BFqu%C3%A9-puede-aportar-la-experiencia-de-am%C3%A9rica-latina-en#comments Las siete principales preguntas que nos hicieron sobre nuestro nuevo informe de desigualdad http://l.blogs.oxfam/es/blogs/18-01-26-siete-principales-preguntas-sobre-nuestro-nuevo-informe-desigualdad <div class="field field-name-body"><p>Nuestro <a href="https://www.oxfam.org/es/informes/premiar-el-trabajo-no-la-riqueza" rel="nofollow">nuevo informe sobre el estado de la desigualdad </a>en el mundo evidencia cómo nuestra economía proporciona beneficios inimaginables a las personas más ricas a costa de la explotación de millones de trabajadores y trabajadoras. Tan pronto como lo publicamos, comenzamos a recibir estupendos comentarios y preguntas. Estas son algunas de las preguntas más interesantes que nos han llegado y nuestras respuestas.</p><p><strong>1. "La pobreza está disminuyendo en todo el mundo. La esperanza de vida es cada vez mayor y la gente disfruta de una mejor salud. ¿Por qué debería preocuparnos que unas pocas personas se hagan tan ricas?"</strong></p><p>Que la pobreza extrema ha disminuido de forma significativa durante los últimos 25 años no solo es cierto, sino que es, además, una excelente noticia. De hecho, el número de personas que viven sumidas en la pobreza extrema, es decir, <a href="http://www.worldbank.org/en/topic/poverty/brief/global-poverty-line-faq" rel="nofollow">con menos de 1,9 dólares al día</a>, se ha reducido en más del 50%. Sin embargo, hay diversos motivos que nos impiden darnos por satisfechos o, tan siquiera, continuar como lo hemos hecho hasta ahora.</p><p>Durante este mismo período, la desigualdad ha aumentado dentro de la mayoría de los países hasta alcanzar niveles muy peligrosos. Existen numerosas pruebas que indican que la desigualdad extrema produce <a href="https://www.equalitytrust.org.uk/resources/the-spirit-level" rel="nofollow">efectos sociales, políticos y económicos muy negativos</a>. También obstaculiza la lucha contra la pobreza. Sí, en los últimos años muchas personas han conseguido salir de la pobreza, especialmente en países como China. No obstante, los datos indican que si además se hubieran tomado medidas para reducir la brecha entre ricos y pobres, a finales de la década pasada <a href="https://www.oxfam.org/sites/www.oxfam.org/files/inequality_and_the_end_of_poverty_oi_media_brief_final.pdf" rel="nofollow">700 millones de personas</a> menos vivirían sumidas en la pobreza extrema.</p><p>Asimismo, mientras el número de personas que viven en la pobreza extrema ha disminuido, existe un gran número de personas pobres, es decir, que ganan poco más de 1,9 dólares al día. Estas personas trabajan largas jornadas en difíciles y peligrosas condiciones y, aun así, tienen dificultades para salir adelante. Entre estas personas se encuentran muchas de las que cultivan los alimentos 2que consumimos o cosen las ropas que compramos. Trabajan en las cadenas globales de suministro que reparten enormes beneficios entre quienes se encuentran en la parte más alta de la pirámide económica mientras que no se paga un salario digno a los trabajadores y trabajadoras más pobres.</p><p>¿Cómo podemos aceptar tal injusticia?</p><p><strong>2. "Fijémonos en el caso de China. Cuando abrió su economía y abrazó el capitalismo de libre mercado, el número de personas sumidas en la pobreza se desplomó. Entonces, ¿por qué oponerse al capitalismo de libre mercado?"</strong></p><p>China es el principal motivo por el que el porcentaje de personas que viven en la pobreza en todo el mundo ha disminuido tanto y tan rápido. En los últimos años, cientos de millones de chinos y chinas han conseguido salir de la pobreza extrema. Esto ha sucedido desde que China comenzó a abrir su economía, por lo que no cabe duda de que el capitalismo ha desempeñado un importante papel en este caso de éxito. Sin embargo, China no ha seguido de ninguna manera la versión extrema de capitalismo de libre mercado que normalmente prom8ueven el Institute of Economic Affairs y otros lobbies que abogan por esta forma de capitalismo. De hecho, es todo lo contrario. El Gobierno chino mantiene un considerable control sobre la economía, recauda ingresos fiscales de las personas más ricas y ha hecho grandes inversiones en salud y educación. El premio Nobel de Economía Amartya Sen ha sugerido que este es uno de los principales motivos por los que <a href="http://blogs.worldbank.org/psd/why-china-ahead-india-fascinating-analysis-amartya-sen" rel="nofollow">China ha obtenido mejores resultados que la India</a> a la hora de reducir el nivel de pobreza. Hay muchas cosas que China podría hacer mejor, pero ha logrado importantes avances en la lucha contra la pobreza. La idea de que todos estos avances son el resultado de un mercado libre y sin regular es claramente errónea.</p><p>Un estudio del FMI ha evidenciado que la redistribución no socava el crecimiento, <a href="https://www.imf.org/en/publications/staff-discussion-notes/issues/2016/12/31/causes-and-consequences-of-income-inequality-a-global-perspective-42986" rel="nofollow">al contrario de la desigualdad extrema que hoy vemos</a>. La buena noticia es que, si combatimos la desigualdad extrema, podemos crear una economía que sea tanto más justa como más dinámica.</p><p>No cabe duda de que el capitalismo y el crecimiento económico desempeñan un papel fundamental a la hora de ayudar a las personas a salir de la pobreza por sí mismas. Todo lo que decimos desde Oxfam es que debe haber un cierto control y equilibrio para garantizar que ambos funcionen para todas las personas. Es algo obvio que ha quedado respaldado por las experiencias de China y otros países del mundo.</p><p><strong>3. "Oxfam es una ONG. ¿Por qué se mete en política?"</strong></p><p>Poner fin a la pobreza es la razón de ser de Oxfam, pero sabemos que no alcanzaremos este objetivo a menos que trabajemos con otros actores para abordar los principales problemas estructurales que sumen y atrapan a las personas en ella.</p><p>Esto implica abordar problemas realmente graves como la desigualdad económica, la discriminación de género y el cambio climático. Y la raíz de todos estos problemas es, fundamentalmente, el desequilibrio de poder.</p><p>Para entender las causas y encontrar soluciones debemos fijarnos en quiénes han tomado las principales decisiones, en interés de quiénes se han tomado, y a quiénes se ha excluido de estos procesos. También debemos fijarnos en quiénes son los responsables y quiénes tienen la capacidad de hacer las cosas de la forma correcta. Y esto, muy a menudo, implica presionar a los Gobiernos para que tomen mejores decisiones.</p><p><strong>4. "Oxfam sigue criticando a las grandes empresas. ¿Es que está en su contra?"</strong></p><p>En los últimos años nos han hecho esta pregunta en repetidas ocasiones. Y, sencillamente, no, no es así. Gran parte de la labor de Oxfam implica proporcionar apoyo de forma activa y fomentar el desarrollo de empresas en comunidades de todo el mundo. Así, hemos establecido relaciones de colaboración muy productivas con <a href="https://www.unilever.com/news/news-and-features/feature-article/2017/surf-launches-partnership-with-oxfam.html" rel="nofollow">muchas empresas</a>, tanto grandes como pequeñas.</p><p>A lo que nos oponemos es a un modelo de negocio centrado en maximizar los beneficios a costa de pagar salarios de pobreza, de poner en peligro a los trabajadores, de contaminar el planeta o de evadir y eludir impuestos. Nos alegra que se nos considere en contra de este tipo de empresas.</p><p>Desde Oxfam queremos ver empresas que demuestren que hay otra forma de hacer las cosas; que los beneficios no es lo único que les importa.</p><p>Queremos ver Gobiernos que castiguen malas prácticas empresariales y apoyen de forma activa otras más positivas. Esto incluye fomentar el desarrollo de modelos de negocio alternativos que tengan un objetivo social y distribuyan el poder y los beneficios de forma más justa entre las <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/amul" rel="nofollow">diferentes partes interesadas</a>.</p><p><strong>5. "El año pasado Oxfam dijo que ocho personas poseían la misma riqueza que la mitad de la población mundial. Ahora dice que son 42. Parece que la desigualdad está mejorando, pero Oxfam acaba de decir que está empeorando. ¿En qué quedamos?"</strong></p><p><strong></strong>Desafortunadamente, ambas cifras no son comparables. Las cifras que presentamos en nuestro nuevo informe se han obtenido a partir de datos extraídos de la lista <a href="https://www.forbes.com/billionaires/list/" rel="nofollow">Forbes </a>y el <a href="https://www.credit-suisse.com/corporate/en/research/research-institute/global-wealth-report.html" rel="nofollow">Global Wealth Report de Credit Suisse</a>. Credit Suisse es la fuente de datos más confiable con respecto a cuánta riqueza posee cada sector de la población global (teniendo en cuenta el valor de las acciones, de las propiedades, del ganado, etc.). Esto es, sin duda, algo muy difícil de calcular, por lo que siempre tratan de mejorar e incluir nuevas fuentes de datos. Esto significa que las nuevas cifras no siempre son comparables a las de informes pasados.</p><p>Para saber cómo está evolucionando la desigualdad es necesario volver a calcular las cifras de informes anteriores conforme a estos datos más actuales. Así, desde Oxfam hemos recalculado la cifra del año pasado y hemos concluido que, en 2016, 61 personas poseían la misma riqueza que la mitad de la población mundial, no ocho. Ahora, esta cifra ha disminuido hasta los 42, por lo que resulta coherente con el resto de evidencias que demuestran que la desigualdad de riqueza está aumentando.&nbsp;</p><p>Pero lo verdaderamente importante no es si son ocho, 42 o 100 las personas que poseen la misma riqueza que la mitad más pobre de la población mundial. Lo verdaderamente importante es que una pequeña élite de milmillonarios (principalmente hombres) es más rica de lo que jamás habría imaginado, mientras 3 700 millones de personas poseen, juntas, menos del 1% de la riqueza global. Este enorme desequilibrio de riqueza se traduce en un enorme desequilibrio de poder y oportunidades.</p><p><strong>6. "Oxfam habla de desigualdad, pero paga a sus directores ejecutivos salarios enormes. ¿No es hipócrita?"</strong></p><p>Oxfam es una confederación formada por 20 organizaciones miembro. Los salarios de las diferentes directoras y directores ejecutivos difieren en función del tamaño de la organización y la realidad del mercado nacional correspondiente. En cada caso, el salario es coherente con la responsabilidad de la persona en cuanto a la gestión de una organización que pertenece a una de las principales ONG internacionales del ámbito humanitario y del desarrollo, y se garantiza que los ratios salariales sean razonables. Por ejemplo, el actual ratio entre el salario más elevado y el más bajo de nuestros empleados en los Estados Unidos es 9:1. Esta proporción es muy diferente a los desorbitados ratios salariales que vemos en otras partes de nuestra economía. Por ejemplo, el año pasado se reveló que los directores ejecutivos de las principales empresas de los Estados Unidos <a href="http://fortune.com/2017/07/20/ceo-pay-ratio-2016/" rel="nofollow">ganan 271 veces más</a> que un trabajador medio.</p><p><strong>7. "Oxfam habla como si los beneficios económicos no pudieran aumentar y todo se redujera a redistribuir la riqueza de forma más equitativa. Pero esto no es cierto. Si la economía crece, hay más para todo el mundo. Y los milmillonarios son los verdaderos creadores de riqueza, quienes impulsan el crecimiento económico. Así que, ¿no se les debería premiar por ello?"</strong></p><p>Por supuesto que el crecimiento económico puede aportar beneficios. Pero ya en este momento estamos viendo cómo esos beneficios van a parar a manos de las personas más ricas. Así, el año pasado, el 1% más rico acaparó el 82% de la riqueza generada a nivel mundial. Necesitamos tanto Gobiernos como empresas que adopten medidas para garantizar que el crecimiento beneficia a todas las personas, especialmente a las más pobres.</p><p>El crecimiento económico no depende de las acciones de unos pocos empresarios, sino del trabajo de los millones de trabajadores y trabajadoras que fabrican cosas, cultivan alimentos y compran productos. Todo el mundo tiene derecho de disfrutar de los beneficios del crecimiento económico.</p><p>Recientemente, <a href="https://www.imf.org/en/publications/fm/issues/2017/10/05/fiscal-monitor-october-2017" rel="nofollow">el FMI ha evidenciado</a> que la redistribución –a través de la aplicación de mayores impuestos a los ricos y el uso de los beneficios para financiar servicios públicos de los que disfruten todas las personas– es una muy buena forma de combatir la desigualdad sin que esto menoscabe el crecimiento económico.</p><p>El crecimiento económico inclusivo va a desempeñar un papel fundamental en la lucha contra la pobreza en muchos países. Sin embargo, también sabemos que es necesario combatir al mismo tiempo la desigualdad o destruiremos el planeta del que todas las personas dependemos. Con los actuales niveles de desigualdad, la economía global tendría que incrementarse 175 veces para que todas las personas ganarán cinco dólares al día. Obviamente, esto es totalmente insostenible.</p><p>Debemos encontrar una forma diferente y mejor de compartir la prosperidad.</p><p>Por esto, pedimos a todas las personas que nos ayuden a difundir este mensaje y <strong><a href="https://actions.oxfam.org/international/fight-inequality-2018/petition/es/" rel="nofollow">se unan a nuestro movimiento para exigir a los Gobiernos y las grandes empresas</a></strong> que hagan las cosas de otra manera.<br><br><iframe src="https://www.youtube.com/embed/Jy8RIsXTd0Q" allow="autoplay; encrypted-media" allowfullscreen="" width="640" height="360" frameborder="0"></iframe></p></div><div class="field field-name-title"><h2>Las siete principales preguntas que nos hicieron sobre nuestro nuevo informe de desigualdad</h2></div><ul class="links inline"><li class="translation_en first"><a href="http://l.blogs.oxfam/en/blogs/18-01-23-top-7-questions-you-asked-about-new-oxfam-inequality-report" title="The top 7 questions you asked about the new Oxfam inequality report" class="translation-link" xml:lang="en">English</a></li> <li class="translation_fr last"><a href="http://l.blogs.oxfam/fr/blogs/18-01-26-les-7-questions-sur-notre-nouveau-rapport-sur-les-inegalites" title="Les 7 questions les plus fréquemment posées sur notre nouveau rapport sur les inégalités" class="translation-link" xml:lang="fr">Français</a></li> </ul> Fri, 26 Jan 2018 13:40:08 +0000 Nick Bryer 81381 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/es/blogs/18-01-26-siete-principales-preguntas-sobre-nuestro-nuevo-informe-desigualdad#comments Contra la desigualdad extrema, una fiscalidad justa http://l.blogs.oxfam/es/blogs/16-07-19-contra-la-desigualdad-extrema-una-fiscalidad-justa <div class="field field-name-body"><p>La desigualdad extrema sigue siendo la gran enfermedad de este siglo. El 10% más rico de la población de América Latina amasa ya el 71% de la riqueza de la región. <strong>Si esta tendencia continuara, dentro de solo seis años el 1% más rico de la región tendría más riqueza que el 99% restante.</strong></p> <p>La desigualdad extrema no es inevitable, pero nuestras políticas públicas están logrando poco para frenarla; en gran medida, porque en la mayoría de países nos encontramos con sistemas fiscales poco redistributivos, casi insignificantes para la reducción de la desigualdad. Se recauda poco y mal, desde luego, no de quienes más tienen. La riqueza queda prácticamente desfiscalizada mientras el mayor esfuerzo recae sobre las rentas del trabajo y el consumo. Son las familias y los trabajadores y trabajadoras quienes sostienen el peso de la financiación del Estado.</p> <p><strong>Ser rico en América Latina, en cambio, resulta fiscalmente barato</strong>. En realidad, se produce una combinación negativa que supone en la práctica drenar recursos del Estado. No sólo el diseño de los sistemas tributarios es injusto y regresivo, también está plagado de agujeros que facilitan un elevado nivel de evasión y elusión fiscal y una batería de incentivos y exenciones fiscales. Así se pierde un 26% del total acumulado de impuestos como promedio en la región por los incentivos y exenciones fiscales.</p> <p>Beneficios para unos pocos, en especial para el gran sector empresarial, sin evidencias de que contribuyan a generar ningún contravalor social en el país. Estos beneficios son un simple y gran agujero fiscal. <strong>La región también pierde prácticamente la mitad de su recaudación potencial por la evasión y elusión en el impuesto sobre la renta corporativa e individual</strong>. Algo más de 4 puntos del PIB global del conjunto de países, que supondrían una inyección de recursos vital para financiar políticas de inversión pública que garanticen la igualdad de oportunidades.</p> <p>Mientras esta vergonzosa brecha de desigualdad se agrava de manera casi generalizada, la inversión hacia paraísos fiscales ha crecido al doble de velocidad que la economía mundial. Pero poco o nada tiene que ver con la economía real y productiva. La inversión o “fuga” hacia los paraísos fiscales es una inversión que no genera valor ni contribuye a crear empleo, pero que tiene un perverso aliciente: servir para que unos pocos (grandes fortunas y grandes empresas) puedan reducir su contribución fiscal. Es un puro artificio. La mitad del comercio mundial pasa por un paraíso fiscal. Las Islas Caimán, un pequeño conjunto de islas de apenas 69,000 habitantes, recibe tres veces más inversión que China y siete veces más que Brasil.</p> <p>El Salvador no es ajeno a esta realidad. <strong></strong><strong>Los cálculos de Oxfam estiman que en los últimos cinco años se ha multiplicado por cuatro la inversión corporativa que desde el país se ha dirigido hacia paraísos fiscales</strong>. Una mayor apertura económica con el crecimiento de la inversión extranjera ha traído también un mayor riesgo de evasión y elusión fiscal en las prácticas corporativas. Es el momento de cerrar este gran agujero negro para las finanzas mundiales.</p> <p>Para luchar contra la pobreza, la exclusión social y la desigualdad extrema, necesitamos gobiernos que rediseñen los sistemas fiscales para recuperar capacidad recaudadora y una mayor progresividad, pagando más quien más tiene. Como punto de partida, esto supone un plan de acción férreo contra la evasión y elusión fiscal y los incentivos fiscales improductivos que no generan valor ni contribución social al país. La desigualdad extrema no es inevitable, pero requiere una gran voluntad política y un esfuerzo de coordinación internacional y regional. Es la hora de los gobiernos.</p> </div><div class="field field-name-title"><h2>Contra la desigualdad extrema, una fiscalidad justa</h2></div> Tue, 19 Jul 2016 19:32:45 +0000 susana ruiz 54549 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/es/blogs/16-07-19-contra-la-desigualdad-extrema-una-fiscalidad-justa#comments América Latina y el Caribe es la región más desigual del mundo. ¿Cómo solucionarlo? http://l.blogs.oxfam/es/blogs/16-03-16-america-latina-y-el-caribe-region-mas-desigual-mundo <div class="field field-name-body"><p><em>Columna de opinión de Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, y Winnie Byanyima, Directora Ejecutiva de Oxfam Internacional, <strong><a href="http://www.cepal.org/es/articulos/2016-america-latina-caribe-es-la-region-mas-desigual-mundo-como-solucionarlo" target="_blank" rel="nofollow">publicada originalmente en la web de CEPAL</a> </strong>en el marco de la reunión anual del Foro Económico Mundial (enero 2016).</em> </p> <p>Del 20 al 23 de enero, diversos líderes mundiales se reunieron en el Foro Económico Mundial para dialogar sobre la forma de mejorar el estado actual del mundo y de afrontar los retos más urgentes. Hay mucho sobre lo que conversar, <strong>en particular acerca de la crisis mundial de desigualdad</strong>, que se ha hecho especialmente visible en los últimos años, tras la crisis económica y financiera de 2008 y 2009. La desigualdad está creciendo a un ritmo alarmante y plantea un grave riesgo para el crecimiento económico, la lucha contra la pobreza y la estabilidad social.  </p> <p>El impacto destructivo de la extrema desigualdad sobre el crecimiento sostenible y la cohesión social es evidente en América Latina y el Caribe. Aunque la región ha logrado un éxito considerable en la reducción de la extrema pobreza durante la última década, sigue mostrando niveles altos de desigualdad del ingreso y de la distribución de la riqueza, que han obstaculizado el crecimiento sostenible y la inclusión social. <strong>En América Latina y el Caribe, la desigualdad está impidiendo retornar a una trayectoria de crecimiento inclusivo</strong>, ante un entorno exterior desalentador, con una proyección de crecimiento para 2016 que la <strong><a href="http://www.cepal.org/" target="_blank" rel="nofollow">CEPAL </a></strong>estima en un 0,2%.</p> <h3>América Latina sigue siendo la región más desigual del mundo</h3> <p>Aunque la desigualdad del ingreso se ha reducido durante los últimos años, <strong>América Latina sigue siendo la región más desigual del mundo</strong>. En 2014, el 10% más rico de la población de América Latina había amasado el 71% de la riqueza de la región. Según los cálculos de Oxfam, si esta tendencia continuara, dentro de solo seis años el 1% más rico de la región tendría más riqueza que el 99% restante.</p> <p>Entre 2002 y 2015, las fortunas de los multimillonarios de América Latina crecieron en promedio un 21% anual, es decir, un aumento seis veces superior al del PIB de la región según las estimaciones de Oxfam. Gran parte de esta riqueza se mantiene en el extranjero, en paraísos fiscales, lo que significa que una gran parte de los beneficios del crecimiento de América Latina está siendo acaparada por un pequeño número de personas muy ricas, a costa de los pobres y de la clase media. Este grado extremo de desigualdad y de concentración del ingreso también se ve confirmado por los análisis de los datos fiscales disponibles relativos a la renta personal en diversos países de la región.</p> <h3>Reforma tributaria para luchar contra la desigualdad</h3> <p>Salvaguardar los avances ya logrados por América Latina y garantizar un crecimiento inclusivo y sostenible deben ser prioridades para todos los países de la región. En consecuencia, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe y Oxfam están decididas a trabajar de manera conjunta para promover y construir un nuevo consenso contra la desigualdad. No existe una panacea para este problema, pero sí es posible tomar medidas que, combinadas, podrían marcar una gran diferencia. <strong>La reforma tributaria es un buen lugar para empezar</strong>.</p> <p>Unos sistemas tributarios inadecuados, así como la evasión y la elusión de impuestos, cuestan a América Latina miles de millones de dólares en ingresos tributarios impagados, unas cantidades que podrían y deberían invertirse en luchar contra la pobreza y la desigualdad. El incremento de los ingresos tributarios es clave para la inversión pública en la reducción de algunas de las brechas históricas de la región, como el acceso marcadamente segregado a bienes públicos de calidad en el ámbito de la educación, la salud, el transporte y la infraestructura.</p> <p>En muchos países, el sistema tributario se apoya de forma particular en los impuestos sobre el consumo, que resultan especialmente gravosos para los grupos de ingresos bajos y medianos. Además, los sistemas tributarios de la región suelen estar más orientados a los ingresos laborales que a las ganancias de capital y a menudo carecen de impuestos sobre bienes inmuebles y sucesiones, de manera que se incrementa la concentración de la riqueza, que es aún mayor que la concentración del ingreso. La recaudación del impuesto sobre la renta personal es relativamente baja, especialmente entre los grupos con ingresos más altos. La CEPAL calcula que la tasa impositiva media efectiva para el 10% más rico solo equivale al 5% de su ingreso disponible. Como resultado, <strong>los sistemas tributarios de América Latina son seis veces menos efectivos que los europeos en lo referente a la redistribución de la riqueza y la reducción de la desigualdad</strong>. </p> <p>Además, los gobiernos otorgan un <strong>trato de favor a las compañías multinacionales</strong> en materia de impuestos, por medio de reducciones excesivamente generosas de las tasas de los impuestos de sociedades en muchos países de la región. Según algunos cálculos, la carga impositiva para las empresas nacionales equivale al doble de la carga efectiva soportada por las compañías multinacionales.</p> <p>A esto hay que añadir las terribles tasas de elusión y evasión de impuestos en la región. De acuerdo con las estimaciones, las pérdidas de recaudación del impuesto sobre la renta de las empresas van del 27% del ingreso potencial de la tributación de las empresas en el Brasil al 65% en Costa Rica y el Ecuador. La CEPAL estima que la evasión y la elusión de los impuestos sobre la renta personal y de las empresas costaron a América Latina en 2014 más de 190.000 millones de dólares, es decir, un 4% del PIB regional.</p> <p>Un sistema tributario internacional arcaico y disfuncional también proporciona a las empresas y a los ricos amplias oportunidades para que eviten pagar los impuestos que les corresponden en justicia. </p> <p>La pérdida crucial de ingresos procedentes de los productos básicos y el estancamiento experimentado por muchas economías hacen que el pueblo de América Latina no pueda permitirse que una parte tan amplia de los ingresos y la riqueza de la región estén libres de impuestos. Es absolutamente esencial que todos paguen los impuestos que les corresponden según sus medios económicos, de modo que se pueda financiar un crecimiento sostenible e inclusivo, no solamente en América Latina, sino en todo el mundo.</p> <h3>Lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible</h3> <p>Con objeto de lograr los <strong><a href="http://www.un.org/es/millenniumgoals/" target="_blank" rel="nofollow">Objetivos de Desarrollo Sostenible</a></strong>, todos los gobiernos tendrán que tomar medidas concertadas y coordinadas para la creación de un sistema tributario adaptado al siglo XXI. Los gobiernos deben implementar sistemas tributarios más progresistas en sus respectivos territorios y fortalecer la cooperación mundial y regional para evitar una competencia perversa entre naciones en el ámbito tributario. Los países de América Latina y el Caribe también podrían reforzar los impuestos sobre los bienes inmuebles o volver a introducir el impuesto sobre sucesiones. Asimismo, deben trabajar conjuntamente bajo los auspicios de las Naciones Unidas para reformar el sistema tributario internacional, de modo que las empresas multinacionales y los ricos no puedan aprovechar las lagunas de la legislación tributaria ni esconder sus riquezas en paraísos fiscales con objeto de evitar pagar sus impuestos. </p> <p>¿Qué puede aportar la experiencia de América Latina a los líderes políticos y los encargados de tomar decisiones del sector privado y la sociedad civil, que se preparan para participar en la próxima reunión en <strong><a href="https://blogs.oxfam.org/es/blogs/16-01-19-crisis-mundial-de-desigualdad-%C2%BFqu%C3%A9-puede-aportar-la-experiencia-de-am%C3%A9rica-latina-en" target="_blank">Davos</a></strong>? Esa experiencia muestra que la decisión de afrontar la desigualdad debe formar parte de un nuevo pacto social para mejorar la situación actual del mundo y que cualquier plan para hacer frente a esa desigualdad e impulsar el crecimiento inclusivo debe otorgar un papel destacado a la <strong>creación de un sistema tributario más justo</strong>.</p> <p> </p> <p><a href="https://www.oxfam.org/es/campanas/iguales" rel="nofollow"><strong>Únete a la campaña IGUALES</strong></a>. Es hora de cambiar las reglas. Acabemos con la desigualdad extrema.</p></div><div class="field field-name-title"><h2>América Latina y el Caribe es la región más desigual del mundo. ¿Cómo solucionarlo?</h2></div> Wed, 16 Mar 2016 08:38:55 +0000 Winnie Byanyima 41500 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/es/blogs/16-03-16-america-latina-y-el-caribe-region-mas-desigual-mundo#comments El otro abordaje del riesgo: resiliencia y distribución equitativa http://l.blogs.oxfam/es/blogs/15-11-09-el-otro-abordaje-del-riesgo-resiliencia-y-distribuci%C3%B3n-equitativa <div class="field field-name-body"><p>El debate global sobre si los desastres son naturales o no lleva más de dos décadas atrapado en un abordaje más bien técnico, sin profundizar en las causas reales de la vulnerabilidad y el riesgo. La vulnerabilidad frente a los desastres no es aleatoria. Las personas son vulnerables por estar política, social o económicamente excluidas y por tener, por lo tanto, un escaso o nulo acceso a recursos, influencia, información o a la toma de decisiones. Los desastres no son naturales.<strong> La vulnerabilidad está muy ligada con la pobreza y esto es injusto</strong>. </p> <p>El riesgo va en aumento como consecuencia del incremento de la frecuencia de shocks y tensiones. La lucha contra el riesgo frente a los desastres implica cada vez más esfuerzos y recursos para enfrentar los múltiples desafíos ante un creciente número de hombres y mujeres que ya viven o entran año con año a las filas de la pobreza o la extrema pobreza. Una de las principales tensiones sistémicas es el cambio climático, un fenómeno irreversible y cada vez más severo y extremo que nos afecta a todos y a todas, pero de manera desigual. Abordar el riesgo no es solo un problema de carácter humanitario, sino de justicia y equidad. <strong>La desigualdad económica y social es un componente indisociable de las crisis</strong> y dificulta en gran medida que las personas puedan salir de la pobreza y reduzcan su vulnerabilidad ante el riesgo. </p> <p><img alt="Anhelo de vivir. Foto: Jonatan Funes / Concurso #NoFilter Oxfam" title="Anhelo de vivir. Foto: Jonatan Funes / Concurso #NoFilter Oxfam" height="453" width="680" class="media-element file-default" typeof="foaf:Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/anhelo-de-vivir.jpg" /></p> <p><strong>El cambio climático, el riesgo y la inseguridad tienen mayor impacto en donde existe mayor desigualdad y pobreza</strong>. Se necesita cuestionar la desigualdad que hace que las personas más pobres tengan una exposición al riesgo mucho mayor que las personas ricas. Para Oxfam, como para otras organizaciones globales que trabajamos en desarrollo, la vulnerabilidad solo se puede reducir si se implementan estrategias bajo un enfoque que tome en cuenta las causas de la desigualdad y el reparto del poder. </p> <p>La solución pasa en primer lugar por redistribuir el riesgo. La mayor parte del riesgo recae en las personas que viven en pobreza y en ese sentido, <strong>las mujeres son las que se llevan la peor parte</strong>. Las mujeres se enfrentan a una discriminación con doble desventaja en diferentes niveles, entre otros: educación, empleo, salud y control de la propiedad, lo que les hace aún más vulnerables. </p> <p>La desigualdad extrema de riqueza y poder son el motor de las políticas nacionales e internacionales para proteger del riesgo a <strong>las personas más ricas, quienes sí pueden mitigar el riesgo</strong>; estas lo desvían hacia las personas más pobres que carecen de poder: prestaciones sociales o sistemas de protección social, seguros o ahorros que les ayudan a afrontar una emergencia. </p> <p>Y, en segundo lugar, la solución también pasa por <strong>construir una ciudadanía activa</strong> que pueda hacer valer sus derechos, tener esperanzas de futuro, elegir de qué modo quiere vivir y participar en su propio desarrollo para adaptarse al cambio. Una ciudadanía activa puede generar cambios, a través del conocimiento de qué y quiénes causan su vulnerabilidad y saber quiénes son responsables de reducirla. </p> <p>El objetivo no solo debería ser ayudar a las personas a sobrevivir un shock tras otro, sino <strong>empoderar a los que más sufren el impacto de los desastres y acompañarles a prosperar</strong> pese a esos shocks, las tensiones y la incertidumbre. Lo que conocemos como resiliencia. </p> <p>Distribuir el riesgo significa, entre otras cosas: dirigir acciones orientadas a los grupos marginados que precisan mayor apoyo y servicios centrados en garantizar la igualdad de oportunidades; la creación de instituciones en favor de los más vulnerables para canalizar sus necesidades y capacidades; capacitar a hombres y mujeres para que puedan exigir cuentas a las personas en el poder, mediante la participación y  toma de decisiones desde sus territorios hasta el nivel central; lograr prestaciones gratuitas de servicios básicos esenciales y movilizar recursos para financiar lo anterior, a través de sistemas fiscales progresivos y lucha contra la corrupción y desarrollar nuevos modelos y formas de vida en armonía con nuestros recursos naturales. </p> <p>En muchos lugares donde se sufren crisis recurrentes, <strong>la respuesta de los gobiernos y del sector humanitario internacional ya no es suficiente</strong>. El énfasis debería estar en una nueva forma estratégica de abordar el riesgo por medio de la resiliencia y una ciudadanía activa, tomando en cuenta que se trata de un problema originado por la distribución inequitativa de la riqueza, incluyendo los recursos naturales y no por la naturaleza misma. </p> <p> </p> <h3>¡Actúa ahora!</h3> <p><a href="https://act.oxfam.org/international/es/actions/even" rel="nofollow"><strong>IGUALES. Es hora de cambiar las reglas. Únete a nosotros.</strong></a></p> <p> </p></div><div class="field field-name-title"><h2>El otro abordaje del riesgo: resiliencia y distribución equitativa </h2></div> Mon, 09 Nov 2015 09:24:38 +0000 Mercedes García 29160 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/es/blogs/15-11-09-el-otro-abordaje-del-riesgo-resiliencia-y-distribuci%C3%B3n-equitativa#comments Privilegios que niegan derechos o cómo el pastel se lo comieron unos pocos http://l.blogs.oxfam/es/blogs/15-10-14-privilegios-que-niegan-derechos-o-c%C3%B3mo-el-pastel-se-lo-comieron-unos-pocos <div class="field field-name-body"><p>Hablar de <strong><a href="https://www.oxfam.org/es/campanas/iguales" target="_blank" rel="nofollow">desigualdad</a></strong> es molesto, no solo para los que se llevan la peor parte sino también para los que se llevan la mejor. Es como cuando tu hermano te acusa de haber tomado dos porciones del pastel cuando a él solo le tocó una. <strong>La desigualdad nos reta éticamente. </strong>Esta es una de las razones por las que es una lucha tan difícil de impulsar, particularmente en América Latina y el Caribe, la región más desigual del mundo en el reparto de su ingreso y su tierra.</p> <p>Como hablar de desigualdad no gusta a muchos, durante décadas los gobiernos de la región —al igual que entidades tan influyentes como el <strong><a href="http://www.bancomundial.org/" target="_blank" rel="nofollow">Banco Mundial</a> </strong>y el <strong><a href="http://www.imf.org/external/spanish/" target="_blank" rel="nofollow">FMI</a></strong>, y muchas otras organizaciones de cooperación— fijaron su atención en el crecimiento y la lucha contra pobreza, no en la desigualdad. En América Latina y el Caribe les fue bien en la última década, gracias a que el pastel aumentó ayudado por el alza de los precios internacionales de nuestros recursos naturales. La región creció y la pobreza monetaria disminuyó considerablemente gracias, no solo al aumento del pastel, sino también a diferentes medidas progresistas que adoptaron algunos países. </p> <p><img alt="Prejuicios. Foto: Paula Acunzo / Argentina " title="Prejuicios. Foto: Nofilter / Oxfam" height="490" width="680" style="width: 680px; height: 490px;" class="media-element file-default" typeof="foaf:Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/prejuicios_web.jpg" /></p> <p>El problema es que <strong>cuando una sociedad no es capaz generar iguales oportunidades para todas las personas la reducción de la pobreza monetaria es un hecho muy voluble</strong> y, en algunos casos, casi una ilusión óptica. Esta ilusión se puede desplomar ante cualquier choque externo, como una enfermedad en la familia, un niño que nace con alguna discapacidad, la subida de la gasolina o la desaceleración económica. Doscientos millones de personas que dejaron de ser pobres en la década dorada ven ahora la amenaza de una economía que no crecerá, unos gobiernos que verán reducidos sus ingresos, unos servicios sociales de mala calidad y, sobre todo, unas capacidades que no han conseguido adquirir. El pastel ha dejado de crecer y ahora habrá que repartirlo mejor, si no queremos que a algunos no les toque nada.</p> <p>En América Latina y el Caribe, aún sesenta millones de personas (el 10% más pobre) deben repartirse el 1.3% del  ingreso, mientras <strong>32 personas tienen tanta riqueza como los 300 millones de latinocaribeños más pobres de la región</strong>. En <strong><a href="https://www.oxfam.org/es/paises/honduras" target="_blank" rel="nofollow">Honduras</a></strong>, hay 225 personas que ganan al año 16.460 veces lo que gana una persona perteneciente al 20% más pobre de la sociedad. Es decir, tu hermano se está comiendo casi todo el pastel.</p> <p><img alt="32 personas tienen tanta riqueza como los 300 millones de latinocaribeños más pobres de la región." title="32 personas tienen tanta riqueza como los 300 millones de latinocaribeños más pobres de la región." height="340" width="680" class="media-element file-default" typeof="foaf:Image" src="http://l.blogs.oxfam/sites/default/files/web.jpg" /></p> <p>La desigualdad nos habla de la <strong>necesidad de un reparto más justo</strong> y, por lo tanto, de conflictos de intereses. Los conflictos y las luchas de poder forman parte de cualquier democracia e incluso son naturales y saludables, siempre y cuando sean visibilizadas y debatidas en la arena pública, permitiendo que las diferentes voces se escuchen y que las decisiones políticas garanticen los derechos de todas las personas. Es decir, todos queremos mucho pastel, por lo que es necesario que intervengan mamá y papá para repartir de una manera justa.</p> <p>El problema es que cuando la riqueza está concentrada <strong>también se concentra el poder</strong> o al revés. Los niveles de desigualdad que exhibe la región solo son posibles en democracias que no trabajan para las mayorías, en <strong><a href="https://www.oxfam.org/es/informes/privilegios-que-niegan-derechos" target="_blank" rel="nofollow">democracias secuestradas por élites políticas y económicas</a></strong>. Es como si mamá y papá no fueran tan justos y decidieran darle una gran parte del pastel a uno de los hermanos o, peor aún, ¡comerse ellos más de la mitad! Y esto es lo que está ocurriendo en nuestras sociedades. Los que deben equilibrar los diferentes intereses, en muchas ocasiones protegen solo unos o protegen solo los de ellos mismos. Las políticas fiscales, los bajos salarios mínimos, la mala calidad de la salud y la educación públicas, o la falta de acceso al agua son claros ejemplos de ello.</p> <p>El debate sobre la desigualdad es esencialmente político, nos habla de si las políticas y las leyes representan o no los intereses de las mayorías. Las políticas que funcionan para repartir mejor el pastel ya han sido probadas, <strong>es necesario que los gobiernos latinocaribeños decidan representarnos a todos</strong>. Porque no hablamos de un simple pastel sino de derechos de personas como tú y como yo, que son negados para proteger los privilegios de unos pocos.</p> <p>Publicado originalmente en <strong><a href="http://www.eldiario.es/desigualdadblog/Desigualdad-America-Latina-Caribe-reparto_6_436466372.html" target="_blank" rel="nofollow">eldiario.es</a></strong></p></div><div class="field field-name-title"><h2>Privilegios que niegan derechos o cómo el pastel se lo comieron unos pocos</h2></div> Wed, 14 Oct 2015 07:09:52 +0000 Rosa Cañete 27899 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/es/blogs/15-10-14-privilegios-que-niegan-derechos-o-c%C3%B3mo-el-pastel-se-lo-comieron-unos-pocos#comments Gira en Centroamérica por la justicia fiscal http://l.blogs.oxfam/es/blogs/15-06-09-gira-en-centroam%C3%A9rica-por-la-justicia-fiscal <div class="field field-name-body"><p>Al fin conocí <strong><a href="https://www.oxfam.org/es/paises/honduras" target="_blank" rel="nofollow">Honduras</a></strong>. Llegué este martes al mediodía, tras un viaje aéreo de varias horas. Y aunque quisiera estar acá para disfrutar de unas vacaciones y hacer turismo, nada más ajeno a los motivos que me traen a Centroamérica. </p> <p>Aunque de geografía muy distinta a mi Lima natal, la gente de Tegucigalpa tiene mucho en común con nosotros, la idiosincrasia latina y los problemas que enfrentamos, como lucha contra la pobreza, <strong><a href="https://twitter.com/oxfam_es/status/599011350082293761" target="_blank" rel="nofollow">desigualdad social</a></strong> y la evasión de las grandes corporaciones que afectan la calidad de los servicios públicos que nuestros gobiernos deben brindarnos.</p> <p>Estoy acá para contarle a la sociedad civil de esta región sobre una campaña global que busca que nuestros gobiernos sean firmes a la hora de cobrar los impuestos a las grandes corporaciones (porque a los pequeños contribuyentes los persiguen y analizan sus cuentas hasta con lupa). Estoy acá para contribuir a “<strong><a href="http://paguenlojusto.org/" target="_blank" rel="nofollow">que las transnacionales paguen lo justo</a></strong>”.</p> <p>Me acompaña en este viaje, que también nos llevará a El Salvador, Guatemala y Nicaragua, Rómulo Torres, juntos estamos en Centroamérica en representación de la <a href="http://www.justiciafiscal.org/" target="_blank" rel="nofollow"><strong>Red de Justicia Fiscal de América Latina y el Caribe</strong>,</a> una organización socia de Oxfam en la lucha contra la desigualdad.</p> <p>Aquí presentaremos la campaña “<a href="http://paguenlojusto.org/" target="_blank" rel="nofollow"><strong>Paguen lo justo</strong></a>”.</p> <h3>Difícil de contar</h3> <p>El problema es algo difícil de explicar, pero vamos a hacer el intento y ejercicio de contarlo de forma sencilla. Los gobiernos necesitan recaudar impuestos para proveer a su población de servicios públicos como salud, educación, sistemas previsionales. Lo ideal es que estos servicios públicos sean gratuitos al 100% y que sean de calidad con cobertura universal. Pero cuando las empresas, principalmente las transnacionales, porque son las que más dinero mueven, no pagan sus impuestos el Estado no puede cumplir con su población y en algunos casos, para cubrir la brecha presupuestaria,<strong> eleva los impuestos a los ciudadanos</strong>, a las personas de a pie, sin preocuparse por los principales actores y causantes de muchos de nuestros problemas.</p> <p>Otro gran problema es lo que se llama la competencia fiscal a la baja que se da entre nuestros países para atraer a la inversión extranjera, que al final significa incentivos tributarios, exenciones fiscales, regímenes únicos y contratos imposibles de revisar. Es decir, se da un cheque en blanco a las grandes transnacionales, casi para que hagan lo que quieran en nuestros estados y paguen lo que crean conveniente, cuando quieran hacerlo. </p> <p>Aunque suene exagerado o sensacionalista, es lo que está pasando. Y si no me creen, seguro que le creerán a un expresidente que hace poco dijo esto: ” <strong><a href="http://www.eldiario.es/internacional/Jose-Mujica-latinoamericanos-competimos-pantalones_0_384611558.html" target="_blank" rel="nofollow">Los países latinoamericanos estamos disputando entre nosotros cómo atraemos la inversión extranjera y hacemos un concurso a ver quién se baja más los pantalones</a></strong>”. Claro, José Mujica, expresidente de Uruguay, se refiere al “pantalón fiscal”.</p> <p>Sí, aunque suene ilógico y abusivo, que lo es, para muchos gobiernos les resulta más fácil y más cómodo “ajustar” las tuercas a sus ciudadanos antes que a las transnacionales y grandes corporaciones, que en la última década han evadido y eludido el pago de impuestos y han deslocalizado utilidades por más de 150 mil millones de dólares, de acuerdo a cifras dadas por directora de <strong><a href="http://www.sela.org/view/index.asp?ms=258&amp;pageMs=26402&amp;item_id=129550" target="_blank" rel="nofollow">CEPAL, Alicia Bárcena</a></strong>.</p> <h3>Lucha por la justicia fiscal </h3> <p>¿Y es posible lograr un cambio con esta visita? La idea es motivar a las organizaciones de la región a <a href="https://act.oxfam.org/international/es/actions/world-tax-summit" target="_blank" rel="nofollow"><strong>sumarse a la campaña global</strong></a> y pedir a sus gobiernos todo lo que ya conté líneas arriba. Crear una sociedad y ciudadanía preocupada por estos problemas. Contarles que aunque el tema de impuestos, elusión tributaria de transnacionales, fuga de capitales, etc, suene algo lejano al ciudadano de a pie, en realidad le compete y muchísimo. Recordemos que si el Estado no recauda lo suficiente, además de subirle los impuestos, probablemente cuando acuda a un centro de salud pública no encuentre medicamentos, la atención sea de un doctor para cien pacientes o que tenga que pedir cita para dentro de quince días.</p> <p>Otro ejemplo. Si no hay recaudación tributaria o si se permite que las transnacionales paguen lo que quieran y no lo que deben, pues muy probablemente se cerrarán escuelas, o se dejarán de construir nuevos colegios. La paga para los profesores será baja, lo que los desmotivará y esto se traduce en una educación deficiente. Hay que decir las cosas claras, pues esto nos atañe directamente.</p> <p>Hasta acá les cuento qué estoy haciendo por estas tierras calurosas y de gente muy amable y hospitalaria. En un par de días contaré el resto del viaje y lo que, de seguro, iremos descubriendo.</p> <p> </p></div><div class="field field-name-title"><h2>Gira en Centroamérica por la justicia fiscal</h2></div> Tue, 09 Jun 2015 18:22:20 +0000 Omar Olivares 27079 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/es/blogs/15-06-09-gira-en-centroam%C3%A9rica-por-la-justicia-fiscal#comments Acabar con los privilegios para acabar con la desigualdad http://l.blogs.oxfam/es/blogs/15-05-20-acabar-con-los-privilegios-para-acabar-con-la-desigualdad <div class="field field-name-body"><p><strong>Foro Económico Mundial (FEM) para Latinoamérica y el Caribe: Grandes nombres del mundo empresarial insisten en la necesidad de enfrentar la desigualdad para garantizar un crecimiento económico sostenible en la región.</strong></p> <p>Más de 700 líderes políticos y económicos se reunieron en México hace unos días en <strong>la décima edición del Foro Económico Mundial <a href="http://la décima edición del Foro Económico Mundial (FEM) para Latinoamérica y el Caribe" target="_blank" rel="nofollow">(FEM</a>) para Latinoamérica y el Caribe</strong>, un espacio de diálogo que –según sus organizadores- reúne a personalidades influyentes del mundo político, económico y empresarial para compartir y proponer estrategias para el mejoramiento integral de la región.</p> <p>En el FEM participaron grandes nombres del mundo empresarial como Angélica Fuentes, antiguamente conocida como “la reina mexicana del gas”; Eduardo Leite, presidente del Comité Ejecutivo de Baker &amp; McKenzie; Carlos Slim Domit, presidente de América Móvil; e Ignacio Sánchez Galán, presidente y director ejecutivo de Iberdrola. También asistieron los presidentes de México, Haití, Panamá y otros líderes políticos. Se sumaron también el economista Joseph Stiglitz y la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina, Alicia Bárcenas. Todas y todos, sobre todo estos últimos, insistieron en la <strong>necesidad de enfrentar la desigualdad para garantizar un crecimiento económico sostenible</strong>.</p> <p>Menos mal, porque la desigualdad es tan extrema que<strong> aquí 32 personas acumulan la misma riqueza que la mitad más pobre de la población de América Latina y el Caribe</strong>. A pesar de los avances en la reducción de la pobreza y las brechas económicas, <strong>167 millones de personas aún son pobres y 200 millones podrían volver a serlo </strong>debido a las políticas de austeridad que se advierten ante el escenario de decrecimiento previsto para Latinoamérica y el Caribe.   </p> <p>Que los líderes empresariales reconozcan que la desigualdad es un obstáculo para el desarrollo es importante, digamos que es al menos un cambio de discurso, pero definitivamente no es suficiente.</p> <p>El <strong><a href="http://icefi.org/" target="_blank" rel="nofollow">Instituto Centroamericanos de Estudios Fiscales</a></strong> acaba de publicar “<strong>Política Fiscal: expresión del poder de las élites centroamericanas</strong>”, un texto que recomiendo leer para entender cómo se construye la desigualdad tan extrema que castiga al continente. El estudio desnuda los mecanismos usados durante las últimas décadas por parte de las élites económicas del istmo para moldear las políticas fiscales en su propio beneficio: exención de impuestos para estimular actividades productivas y crear empleos, que finalmente solo benefician a unos pocos; deudas privadas del sector empresarial que acabamos pagando los ciudadanos de a pie; uso de las relaciones políticas para conseguir los contratos públicos, dinero público para financiar sus inversiones, sistemas judiciales cooptados para ajustar las normas a sus intereses.</p> <p>Múltiples ejemplos que nos explican cómo las élites económicas, asociadas con las <strong>élites políticas, acaban controlando al Estado y lo ponen a funcionar a su favor</strong>. Lo secuestran para garantizar los privilegios de unos pocos y no los derechos de todos, mucho menos de todas.</p> <p>Y como el mundo del negocio no es homogéneo, esos privilegios —más comunes entre la cúpula empresarial— no solo limitan los derechos de la ciudadanía sino que afectan, e incluso destruyen, a otra parte del empresariado que sí cumple con su responsabilidad social.</p> <p>En general, todo lo anterior ilustra porqué las palabras y los discursos contra la desigualdad no alcanzan. <strong>El combate efectivo contra la desigualdad pasa por romper los privilegios que algunos sectores empresariales de la región han tenido por décadas</strong>, o en algunos casos, hasta por siglos.</p> <p>Hablemos claro, la lucha contra la desigualdad implica necesariamente enfrentar las estructuras de poder, implica tocar privilegios y esto es aún una tarea pendiente en muchos países de la región. Es en esa dirección en la que necesitamos que avancen las personas que deciden el rumbo político, económico y social de América Latina y el Caribe. Las que participaron en el FEM pero también, en general, las que encabezan grandes empresas, bancos y grupos financieros; las que acuden cada día a los parlamentos y las que dirigen los poderes ejecutivos y judiciales.</p> <p> Publicado originalmente en <strong><a href="http://www.eldiario.es/desigualdadblog/Acabar-privilegios-acabar-desigualdad_6_389221090.html" target="_blank" rel="nofollow">eldiario.es</a></strong></p> <p> </p></div><div class="field field-name-title"><h2>Acabar con los privilegios para acabar con la desigualdad</h2></div> Wed, 20 May 2015 16:01:18 +0000 Rosa Cañete 26794 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/es/blogs/15-05-20-acabar-con-los-privilegios-para-acabar-con-la-desigualdad#comments Ante la duda (y la desigualdad), haz periodismo http://l.blogs.oxfam/es/blogs/15-03-13-ante-la-duda-y-la-desigualdad-haz-periodismo <div class="field field-name-body"><p><strong><a href="https://twitter.com/CarlosDada" target="_blank" rel="nofollow">Carlos Dada</a></strong> dixit: "La denuncia es una función básica del periodismo y denunciar no es otra cosa que contar historias que respondan a buenas preguntas".Y eso es lo que hacen esta semana casi cien periodistas en en el <strong><a href="http://www.congresoperiodismo.com/" target="_blank" rel="nofollow">XVI Congreso de Periodismo Digital</a></strong>: preguntas urgentes, incómodas, que meten el dedo en el ojo de los poderosos y de la prensa misma.</p> <p>¿Somos un cuarto poder rendido al resto de poderes? ¿Actuamos como un servicio público? ¿Sacrificamos la independencia para no reducir los ingresos por publicidad? ¿Describimos la realidad o la explicamos? ¿Conectamos más con las estadísticas que con la vida cotidiana? ¿Cómo acabamos con las "zonas de silencio", ésas donde callan, amenazan y matan a periodistas? ¿Miramos para otra parte mientras la sociedad se hace dolorosamente desigual?</p> <h3>Las respuestas están en el XVI Congreso de Periodismo Digital, en Huesca</h3> <p>Las respuestas están en <strong><a href="https://mobile.twitter.com/search?q=%23CongresoHuesca&amp;s=tyah" target="_blank" rel="nofollow">#CongresoHuesca</a></strong> y vienen de España y América Latina, de grandes medios tradicionales y grandes medios digitales, de profesionales consagrados y estudiantes, de la crónica y la radio, del periodismo viral, del peroidismo ciudadano y del periodismo sobreviviente. </p> <p>Y como lo nuestro es el <strong><a href="https://mobile.twitter.com/search?q=%23periodismocomprometido&amp;s=typd" target="_blank" rel="nofollow">#periodismocomprometido</a></strong> y el combate contra la desigualdad, las respuestas que tienen que ver con estos asuntos se las adelantamos aquí: </p> <ul><li>La desigualdad produce la captura política, que no es otra cosa que el secuestro que los grupos de poder hacen de la democracia y sus instituciones. La desigualdad afecta, por tanto, la forma en la que se ejerce el periodismo, reduce la pluralidad y la crítica. Consuelo Lopez-Zuriaga, <strong><a href="https://twitter.com/oxfammexico" target="_blank" rel="nofollow">Oxfam México</a>.</strong></li> </ul><ul><li>En los medios digitales hacemos guerra de guerrillas contra los medios industriales, que son usados por sus dueños como herramientas de presión sobre el poder político. En México, el periodismo de investigacion es periodismo de guerra.<strong> <strong><a href="https://twitter.com/salvadorfrausto" target="_blank" rel="nofollow">Salvador Frausto</a>.</strong></strong></li> </ul><ul><li>Ejercer periodismo de calidad que promueva la participación ciudadana y cuente la desigualdad, acaba siendo un acto subversivo. Los medios se han volcado a cubrir la violencia y se dejan de lado la desigualdad y la pobreza.<strong> <strong><a href="https://twitter.com/dmorenochavez" target="_blank" rel="nofollow">Daniel Moreno</a></strong>.</strong></li> </ul><ul><li>Para nuestro medio, la desigualdad es el fenómeno que mejor explicaba la sociedad guatemalca. Y no hablamos sólo de la desigualdad económica, sino también del racismo, el clasismo, el machismo, la falta de acceso a la justicia y el control de los empresarios sobre la política pública.<strong> <strong><a href="https://twitter.com/quiquenaveda" target="_blank" rel="nofollow">Enrique Náveda</a></strong>.</strong></li> </ul><ul><li>La desigualdad -y no la pobreza- es la gran generadora de violencia. Yo vengo de El Salvador, un país que ha reducido la pobreza pero es uno de los cuatro más violentos del mundo. Un país que no corrigió la impunidad ni la corrupción ni el desequilibrio de poder. <strong><strong><a href="https://twitter.com/CarlosDada" target="_blank" rel="nofollow">Carlos Dada</a></strong>.</strong></li> </ul><ul><li>Nos han llevado a enfocar pobreza y desigualdad desde enfoques que nos den clics -muertos en México, maras en Centroamérica, escándalos en Venezuela- pero no vamos a los problemas de fondo que son, además, cotidianos. Construimos una memoria de nuestros países basada en esa versión amarilla de la realidad.<strong> <strong><a href="https://twitter.com/jbedoyalima" target="_blank" rel="nofollow">Jineth Bedoya</a></strong>. </strong></li> </ul><ul><li>Cuando hacemos notas señalando a responsables de la desigualdad el enfoque periodístico cambia y el comportamiento del lector también. Ese cambio narrativo dispara el número de lectores.<strong> <strong><a href="https://twitter.com/juanlusanchez" target="_blank" rel="nofollow">Juan Luis Sánchez</a></strong>.</strong></li> </ul><ul><li>Las historias de estadística pura y dura no son tan leídas, pero las conectadas con la realidad y la vida cotidiana, sí. La gente no sólo las lee sino que las comenta y eso, a su vez, es un nicho de nuevas historias.<strong> <strong><a href="https://twitter.com/virginiapalonso" target="_blank" rel="nofollow">Virginia P. Alonso</a></strong>.</strong></li> </ul><ul><li>El periodismo debe trabajar más cerca de la academia, trabajar con ella cifras, datos y evidencia para contar mejor las historias.<strong> <strong><a href="https://twitter.com/marcelaturati" target="_blank" rel="nofollow">Marcela Turati</a></strong>.</strong></li> </ul><ul><li>Hacer periodismo con perspectiva de género es inclaudicable. Si no lo hacemos nos perdemos más de la mitad de la historia.<strong> <strong><a href="https://twitter.com/alarconcasanova" target="_blank" rel="nofollow">Cristian Alarcón</a></strong>.</strong></li> </ul><ul><li>Estamos urgidos de contar, conocer y apropiarnos historias de éxito. Los lectores, la ciudadanía, también necesita saber qué puede hacer para cambiar el mundo.<strong> <strong><a href="https://twitter.com/MontseHuffPost" target="_blank" rel="nofollow">Montserrat Domínguez</a></strong>.</strong></li> </ul><ul><li>El soporte innovador por excelencia sigue siendo el ciudadano, la "gente antena", los testigos incómodos que no cuentan historias y tienen claro que lo que pasa, si no se documenta, no existe.<strong> <strong><a href="https://twitter.com/fanetin" target="_blank" rel="nofollow">Fanetin</a></strong>.</strong></li> </ul><h3>Podriamos seguir, pero lo dejamos ahí</h3> <p>Súmense a la discusión y no se pierdan la <strong><a href="http://blogs.20minutos.es/arsenioescolar/2015/03/12/metiendo-el-dedo-en-el-ojo-al-periodismo/" target="_blank" rel="nofollow">ponencia inaugural de Arsenio Escolar</a></strong>, el debate sobre quién marca la agenda, las ponencias de Enric González, Soledad Gallego y <strong><a href="http://twitter.com/CarlosDada" target="_blank" rel="nofollow">Carlos Dada</a></strong> sobre desigualdad y la discusión sobre los retos para las mujeres periodistas. Bueno, no se pierdan nada.</p> <p>Y como este texto va de periodismo, debe acabar con preguntas y no con sentencias. De todas las hechas, cerramos con tres:</p> <p><strong>¿Es la ética la que marca la agenda y decide qué publica la prensa?</strong></p> <p><strong>¿Podemos cambiar el mundo sin el apoyo de una prensa de calidad que catalice ese cambio?</strong></p> <p><strong>¿Qué preguntas debemos hacernos para contar la pobreza y la desigualdad de otra manera? </strong></p> <p> </p></div><div class="field field-name-title"><h2>Ante la duda (y la desigualdad), haz periodismo</h2></div> Fri, 13 Mar 2015 12:01:47 +0000 Susana Arroyo 25769 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/es/blogs/15-03-13-ante-la-duda-y-la-desigualdad-haz-periodismo#comments 7 demandas de las mujeres latinoamericanas http://l.blogs.oxfam/es/blogs/15-03-02-7-demandas-de-las-mujeres-latinoamericanas <div class="field field-name-body"><p>Patricia Arquette se robó el show en la reciente gala de los Oscar cuando llamó a luchar por la igualdad de género en Estados Unidos. <strong>“A todas las mujeres que han dado a luz y pagan sus impuestos, ha llegado el momento de tener el mismo salario y los mismos derechos (que los hombres)”</strong>, dijo emocionada tras recibir el premio como mejor actriz de reparto.</p> <p>A propósito del “Arquettazo”, de la próxima cumbre <em><strong><a href="http://womenstgo2015.minrel.gob.cl/onu_mujeres/site/edic/base/port/inicio.html" target="_blank" rel="nofollow">Mujeres y Poder</a></strong></em> organizada por el <strong><a href="http://www.gob.cl/" target="_blank" rel="nofollow">Gobierno de Chile</a></strong> con el apoyo de <strong><a href="http://www.unwomen.org/es" target="_blank" rel="nofollow">ONU Mujer</a></strong> y del <em><strong><a href="http://www.oxfam.org/es/nicaragua/nicaragua-derechos-economicos-de-las-mujeres-en-el-centro-del-trabajo-de-oxfam" target="_blank" rel="nofollow">debate sobre derechos económicos de las mujeres</a></strong></em> organizado en Nicaragua por la Campaña <strong><a href="http://www.oxfam.org/es/campanas/iguales" target="_blank" rel="nofollow">Iguales</a></strong>, nos preguntamos ¿qué pedimos las mujeres de Latinoamérica y el Caribe a los Estados para acabar con las desigualdades que nos afectan?</p> <p>Aquí van siete puntos (¡y contando!):</p> <h3>1. Invertir más en nosotras que en la basura</h3> <p>En la región se invierte muy poco en reducir las brechas entre hombres y mujeres. En Bolivia, <strong>el presupuesto nacional en equidad de género no supera el 1% </strong>del total de los recursos públicos. Se invierte más, por ejemplo, en el manejo de desechos. Como dice Silvia Fernández del Colectivo Cabildeo: "¡No logramos ganarle a la basura! ¿qué no hay dinero suficiente? Sí que lo hay: gravando el 3,5% de las fortunas de los milmillonarios latinos, 32 millones de personas podrían salir de la pobreza, muchas de ellas mujeres".</p> <h3>2. Reconocer que cuidar es una tarea que vale y mucho</h3> <p>Cuidamos a los hijos propios y a los ajenos, a las personas mayores, a las que tienen alguna discapacidad y a cualquiera que lo requiera. Cuando en el mundo se repartió el trabajo, a nosotras nos colgaron la etiqueta de “cuidadoras”, una de las actividades más importantes, pero la menos valorada de la historia y aún invisible en las cuentas de los Estados. Según la economista Corina Rodríguez, se estima que, sólo en México, <strong>el valor del trabajo de cuidado equivale al 20% del Producto Interno Bruto</strong>, un monto que supera a la riqueza generada por las remesas o las exportaciones de petróleo.</p> <h3>3. Garantizarnos más y mejores empleos</h3> <p>Sí, tenemos mayor presencia en el mercado laboral, pero en condiciones precarias, sobre todo en el ámbito doméstico y de los cuidados, caracterizado por la informalidad, los bajos salarios y la carencia de servicios sociales básicos. Esta sigue siendo la ocupación de mayor peso para las mujeres activas de Latinoamérica y la puerta de entrada al mercado laboral de las más pobres. <strong>¡Gobiernos, queremos trabajos, pero así no!</strong></p> <h3>4. Pagarnos igual que a los hombres</h3> <p>Ganamos menos que ellos por iguales labores y eso tiene que cambiar. En 2010 las <strong>mujeres de la región ganábamos el 78% de lo ingresado por</strong> nuestros colegas <strong>varones</strong>. De seguir así, requeriríamos 75 años más para cerrar por completo la brecha de género en los ingresos laborales. ¿Qué estamos esperando?</p> <h3>5. Hacernos traje a la medida </h3> <p>Las políticas de <strong>los gobiernos no siempre toman en cuenta nuestras realidades</strong>. Los seguros sociales, por ejemplo, se han diseñado en función de la posición de las personas en el mercado laboral, por lo que excluyen a quienes no se insertan laboralmente o a quienes lo hacen de modo precario, como las mujeres. Los Estados deben escuchar nuestras voces (¡plurales, populares y diversas!). Tenemos mucho que decir sobre muchos asuntos. Y sobre la política comercial, fiscal y económica, también.</p> <h3>6. Garantizar nuestra autonomía</h3> <p>Esto es obvio, pero insistimos. <strong>Necesitamos acceso a ingresos suficientes</strong>, obtenidos en condiciones que no reproduzcan ni profundicen la desigualdad y que sí garanticen nuestra autonomía sobre el control y uso de los recursos económicos propios. Así de simple.</p> <h3>7. Este punto es urgente y doloroso</h3> <p>Necesitamos –exigimos- que no nos maten. La tasa de feminicidios en Latinoamérica y el Caribe creció 50% más que la de los homicidios en general. En la lista de países con más asesinatos de mujeres en el mundo, 14 países de la región están entre los 25 primeros. El Salvador ocupa el deshonroso primer lugar, Guatemala el tercero y Honduras el sétimo. Es así: <strong>la desigualdad desata la violencia</strong>.</p> <p>Vamos, señores, actúen. No es mucho pedir.</p> <p> </p></div><div class="field field-name-title"><h2>7 demandas de las mujeres latinoamericanas</h2></div> Mon, 02 Mar 2015 10:15:55 +0000 Susana Arroyo 25556 at http://l.blogs.oxfam http://l.blogs.oxfam/es/blogs/15-03-02-7-demandas-de-las-mujeres-latinoamericanas#comments