Negociaciones de la ONU sobre el cambio climático: el veredicto

Las negociaciones de la ONU sobre el cambio climático celebradas en Poznań se prolongaron hasta altas horas de la noche de ayer. Yo me fui alrededor de la medianoche, porque francamente no entendía ni una palabra de lo que se estaba diciendo. Cada dos por tres, aparecía un acrónimo desconocido, un tecnicismo confuso o un número de referencia de algún documento, así que dejé en manos del equipo de incidencia política de Oxfam la labor de descifrar lo que estaba pasando y me volví a encontrar con ellos a la mañana siguiente.

Lo cierto es que estaban bastante decepcionados. La conferencia de Poznań debía marcar un hito importante entre el comienzo de las negociaciones en Bali el año pasado y su conclusión en Copenhague el próximo año. Sin embargo, ésta ha dejado al descubierto una bochornosa falta de progreso. En este momento, los países desarrollados tendrían que haber definido sus planes de reducción de emisiones, financiación y tecnología, pero no es así. Han hecho todo lo posible por retrasarlo, no asumir sus responsabilidades y, en el caso de Canadá, faltar a sus compromisos sobre el cambio climático.

Por el contrario, muchos de los países en vías de desarrollo acudieron a Poznań con unos propósitos claros y, en el caso de países como Sudáfrica, México y China, con planes de acción nacionales para la reducción de sus emisiones.

Todavía es posible conseguir un ambicioso acuerdo en Copenhague, más necesario que nunca, pero para ello tendrán que conseguirse avances de forma más rápida que durante el pasado año.

Concretamente, los países desarrollados deberán acudir a las negociaciones que darán comienzo a principios de 2009 con una mayor voluntad política y flexibilidad para las negociaciones.

El único campo en el que se consiguió un avance en Poznań fue en temas de adaptación. Ante la evidencia de que el cambio climático ya está afectando a las vidas de millones de personas, la conferencia decidió crear un fondo de ayuda a los países pobres para adaptarse a las consecuencias del cambio climático que tienen que soportar. Sin embargo, tras exhaustivas negociaciones, los países desarrollados se negaron a aportar cualquier tipo de financiación suplementaria. Los países en vías de desarrollo condenaron con vehemencia esta acción, alegando la urgente necesidad de los más pobres que sufren las consecuencias de una crisis de la cual no son responsables.

Próximamente, habrá disponible un análisis en mayor profundidad de las negociaciones de la ONU sobre el cambio climático…

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