El verdor de Pikine: reducción de riesgo de desastres en Senegal

Durante mi segundo día en Dakar, una tremenda pero corta tormenta azotó la ciudad y nos encontramos conduciendo por las principales calles de la ciudad en lo que parecía una piscina de medio metro de agua. Las temperaturas no habían dejado de subir, cada vez había más humedad y de repente el cielo descargó agua durante cuatro horas.

Antes, ese día, y con el mismo calor asfixiante, habíamos visitado el programa de reducción de riesgo de desastres de Oxfam que intenta atacar directamente el problema de las inundaciones repentinas. Alrededor de 1,2 millones de personas viven en la comunidad de Pikine, una zona urbana de la ciudad de Dakar. La mayoría vive en casas “no-autorizadas” en calles arenosas con un sistema de alcantarillado muy básico, o sin él. Y, si bien el gobierno preferiría que no estuviesen ahí, esas personas no han sido trasladadas a ninguna parte, porque realmente no quedan más sitios a los que ir.

Algunas personas tienen que vivir en un metro de agua, a veces una cantidad aún mayor. Sus letrinas están inundadas, las aguas residuales flotan a su alrededor, sus casas son inhabitables en los pisos más bajos y algunas tienen que mudarse a otros hogares si los suyos no tienen pisos superiores. Hemos visto muchas casas destrozadas como resultado de una mala construcción, y estas inundaciones habituales.

Cuando llegamos, antes de la tormenta de la tarde, nos enfrentamos a variar carreteras cubiertas por casi medio metro de agua podrida de color verde procedente de las lluvias de hace ya más de un mes. El patio de un colegio está también sumergido, y sus edificios han sido abandonados por culpa de las inundaciones. Los niños ya no van a la escuela y, en algunas zonas, ya no han asistido durante meses.

EVE (Eau, Vie, Enviroment), la organización con la que trabaja Oxfam, está llevando a cabo un programa impresionante formado por un pequeño equipo dedicado a ayudar a las personas de esta ciudad a adaptarse y enfrentarse a este problema. Este equipo ofrece soluciones prácticas de bajo coste para luchar contra las dificultades, han invertido en la capacidad de organización de la comunidad para movilizar los recursos naturales y han usado esta experiencia para promocionar un enfoque efectivo sobre control de inundaciones dirigido a los comités locales e internacionales. En tres años han pasado de ayudar a tres distritos a asistir a ocho en toda la comunidad, y se han ganado el respeto de las autoridades. Sus metodologías están siendo incorporadas a los planes de acciones locales y nacionales y pueden ser copiados en toda la ciudad.

Estos planes implican trabajar con las comunidades y autoridades locales para movilizar la labor de los voluntarios y utilizar una cantidad limitada de los recursos para rellenar las calles inundadas, así como bombear casas y edificios públicos.

Este proyecto contrata a un ingeniero que supervisa la limpieza y reapertura del alcantarillado existente, junto con la construcción de una nueva red de sistemas de drenaje que trabaje con la fuerza gravitatoria para sacar el agua más rápidamente. La labor también procede de la comunidad. Se emplea a un contratista que limpia las letrinas inundadas, que las suba por encima del nivel de agua y las conecte a nuevos tanques sépticos más elevados. EVE ha organizado también a voluntariado local que limpian las enormes cantidades de basura acumuladas para reducir posibles atascos en las alcantarillas.

Una gran parte de este trabajo va acompañada de una educación sanitaria y de higiene impartida por EVE, centrada en las necesidades de las mujeres.

Como parte de la movilidad y apoyo de la comunidad, EVE crea oportunidades de diálogo entre las comunidades y distritos y oficiales nacionales.

Este programa lo lleva a cabo Oxfam América como parte del programa Un programa de Oxfam en Senegal, financiado por la Fundación Gates (con unos 500.000 dólares), y asistiendo a cerca de 3000 familias, aunque el beneficio se ha extendido a lo largo de numerosos distritos de la ciudad. Han desarrollado un programa de transferencia de dinero para ayudar a las personas más afecctadas a poder salir adelante ante la pérdida de medios de vida, etc. Dicho programa ofrece una gran relación calidad/dinero y ha demostrado que va a funcionar muy bien en Senegal y en toda la región.

Normalmente, cuando pensamos en los peligros del cambio climático, solemos centrarnos en inundaciones rurales como las del año pasado en Pakistán, pero este es el primer ejemplo de un programa de adaptación al cambio climático urbano que además muestra que sí existen soluciones asequibles para los retos que se avecinan.

Dado que es probable que las inundaciones urbanas sean agravadas por el cambio climático y que cada vez más ciudades se enfrenten a unas condiciones meteorológicas difíciles, tenemos mucho que aprender de Pikine.

Más información

Campaña de Oxfam sobre cambio climático

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